
En el borde , justo en ese límite entre el roce del viento y y tu aliento. Ya he estado aquí antes, pero nunca ha sido como ahora.
Mi necesidad de ti es lo que hace persistir en mi empeño por encontrarte aquí, siempre en el mismo lugar, siempre a la misma hora. Y no importa el tiempo que pase, yo , simplemente espero, porque sé que tarde o temprano sentiré tu mano en mi hombro como siempre, tu mirada cándida y dulce sonriéndome , tus ojos diciéndome que me amas.
Espero, y seguiré esperando sin importar el tiempo, sin importar si la lluvia me empapa, si el frío hace mella.
Me siento viva y tú lo has provocado sin proponértelo, sin ser consciente. Y aún así, es la sensación más maravillosa y angustiosa. Has provocado que me descubra, que mi verdadero yo aflore. Sí, tú lo has hecho . Sin una sola palabra, con solo una mirada. Con solo un gesto.
En el borde, justo en ese delicioso límite , te sigo esperando, mientras tanto, me conformaré con saber que siempre seré tuya.
FDO: Ana Patricia Cruz López.
(Todos los derechos reservados)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página