Piel con piel,
eso es lo que exiges.
Nunca hay un mero contacto,
eso no te es suficiente.
Hoy pides más,
y lo quieres ahora.
Mi misión se cuál es.
Mi voluntad siempre fue tuya.
No es miedo a perderte
lo que me incita a hacerlo,
es mi generosidad contigo,
mis ansias de satisfacerte,
de disfrutar con tu rostro
de complacencia.
Propuesta esperada,
llegada sin aviso.
Siempre estirando mi elástico,
siempre queriendo saber
hasta dónde soy capaz de llegar.
Cinta negra en las manos.
Te acercas a mí sin mediar palabra.
Siento la oscuridad .
"Tranquila, confía en mí"
Sentada en el borde de la cama,
sonido irreconocible
añadido.
No es miedo,
no es desconfianza.
Hay alguien más.
Pérfido juego .
Nuevo perfume,
ligeramente dulzón.
Unas manos que acarician mi piel,
y no son las tuyas.
Demasiado delicadas para ser de hombre.
Mi cabeza ,
enseguida asimiló tu idea.
Provocador nato.
Manos habilidosas,
que se iban haciendo con mi cuerpo.
Tú,
curioso y malvado,
observando todo desde tu trono,
¿disfrutas con cada nueva imagen?
Sé qué es lo que quieres.
Puro deseo que nos envuelve.
Pero no aguantarás , lo se.
No impediré que ella se haga conmigo,
porque es lo que tú quieres,
pero ¿estás seguro qué quieres continuar?
Te conozco.
¿Podrás resistirte a que mi cuerpo
sea de alguien que no eres tú?
Manos que ascendían.
Oigo tu cuerpo recolocarse.
Te pueden los nervios,
la impaciencia.
Puedo oir tu respiración agitarse,
casi sentir como rozas tus labios
con la mano sobre la que la aopoyas.
Se qué es lo que estás esperando.
Sus labios abarcan mi piel ,
con la suavidad requerida por ti.
Sigues esperando.
Sigues observando.
Sigues preguntrándote
por qué no la detengo.
Es lo que tú querías,
y yo sólo te lo doy.
Una señal.
Silencio.
Ahora son otras manos
las que se hacen conmigo.
Familiares.
Rozan clavando sus dedos en mis muslos.
Labios que , con una humedad distinta, erizan mi piel.
El olor dulzón,
ha pasado a ser el tuyo,
el de tu piel.
Cinta que cae por mi espalda.
Mis ojos abren despacio.
Los tuyos que observan fijamente.
Necesitas alimentar tus ansias de tenerme.
Te acercas .
Intentas besarme.
Es mi mejilla lo que encuentras.
El juego es mío.
Insinuación sobre el juego anterior.
Dulce delicia a tres .
Tentación irresistible,
brotada de tu
cerebro.
Pretensión de juego sin nombres.
Labios que buscan respuesta.
Negativa reaccionaria.
Imposición de voluntad,
la que tus manos ,
grandes, finas y fuertes ,
depositan en mi rostro.
Respuesta única.
No hay más juego de entrega ,
la dación es mutua.
Partida de a dos.
Curioso proponente ,
el que metido ,
se da cuenta de su egoismo.
Intento banal de estirar mi elástico,
cortado por ti.
Yo no tengo límites ,
y lo sabes.
Pero ahora,
sólo me cabe ser tuya nada más.
Ya mañana, me tocará
a mí .
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página