jueves, 30 de julio de 2015

MOMENTOS. Siempre tuya (118)

¿Qué tratan de decirme tus ojos 
cuándo no soy capaz de ver a través de ellos?
¿Qué mensaje se supone que me transmites,
cuándo su fijeza en mí me hace divagar?

¿Cómo puedo adentrarme en tus instintos,
ocultos tras una fachada perfecta,
de modales intachables y aparente serenidad ?

¿Cómo convertir mis dudas en  respuestas ,
en gestos indubitados sobre lo que siento,
en caricias  que me demuestren mi pertenencia a ti?


¿Cómo sentirme segura a tu lado,
alma sin pena alguna acostumbrada a vagar,
que siente miedo de pertenecer a un sitio?

El sentido de mi existencia,
reducido a cenizas más de una vez,
vuelve a recomponerse
cuando es en tus ojos donde intento encontrar
mi aire,
mi sonido,
mi tormenta personal,
mi hoyo del que no quiere escapar..........

Hondo lamento silencioso
al que acostumbraste a mi alma,
dejándome con la duda permanente
de si alguna vez fui tuya de verdad;
si aquella conquista que iniciaste,
traducido en la imagen de la batalla sin cuartel
entre tu voluntad y tu razón,
tuvo por premio lo que siempre viniste a buscar,
o simplemente,
el miedo no deja que te hagas con aquel objeto de deseo.

Amante de un riesgo cuasi vital,
jamás te importaron los enemigos a batir,
ni las víctimas colaterales.

Castigada a escribir en la pared de mi corazón
tu nombre de forma interminable,
pese a desear que te alejes,
tú no lo harás.

Dolor ,
rabia,
impotencia,
frialdad.
¿Cómo sostener ésto que se nos va de las manos?
¿A caso te atreves a llamarlo amor?
¿Quién puede decir otra cosa?

Angustia subsumida entre gemidos de placer infinito
en cada encuentro nuestro.
Inconveniencia notable
de la presencia mutua .
Abatida una y otra vez,
por la cruda realidad de lo que siento,
y de mi incapacidad para sentir de otro modo,
siendo consciente,
de que no puedo volver a amar,
porque no he conocido otra forma que ésta,
y sé, que nadie puede amar con tanta intensidad.

Cristales rotos bajo mis píes,
mi corazón  reflejado en cada uno,
mi imagen desvirtuada en cada grieta,
en cada  filo,
en las imágenes externas que rebotan,
en la luz que se posa y los hace destellar.
Pedazos de una vida
que no recogeré esta vez.
Pedazos de una vida ,
que quedarán ahí,,
en el suelo,
para recordarme por qué sigo contigo,
por qué sigo siendo leal a unos sentimientos que causan tanto dolor,
para recordarme.......
por qué te sigo amando.

Ana Patricia Cruz López

Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página