sábado, 1 de agosto de 2015

MOMENTOS. Siempre tuya (121)

Perdida en mi oceáno de palabras,
las lancé todas al cielo,
para que el viento las llevase  a los recónditos lugares de las almas
de aquellos que se encuentran desamparados de algo que les reconforte.
Y en ese camino,
algunas decidieron desviarse ,
tomando la única vía que te hacía accesible.

Con leves sonidos del tocar de una guitarra,
aquellas palabras se arremolinaron en torno a ti,
agradecidas, de que pudieras expresar,
con esa vida que te caracteriza,
lo que ellas no lograban alcanzar.


Curiosa,
cual niña pequeña que se encuentra en su especial casa de muñecas,
una a tamaño natural, empequeñecida por su alma jovial,
comencé a seguir mis imaginarias  migas de pan ,
hasta encontrarme contigo.

Alzaste la mirada,
y aquella dulce imagen,
tú forma de observarme,
de penetrar en mí sin decir nada......

Dejaste de tocar,
y el viento se detuvo de golpe.
Las palabras  cayeron al suelo,
y su realidad,
se convirtió en la mía.

Sin saber cómo,
tu presencia,
imponente y serena,
tu enormidad como persona,
se encontraba ante mí, sin que yo pudiera clavar mis ojos en tu cuerpo.

Tu mano buscó tiernamente mi mejilla,
tus labios, dejar un suave y delicado rastro en los míos.
Yo me limité a cerrarlos,
disfrutando de aquel instante en que fuiste mío por primera vez,
ese crucial instante , en que mi mundo de palabras cambiaba para siempre,
en que con tan sólo ese gesto, y lo que me hizo sentir en mi interior,
transformaron mis palabras en un discurso vocal maravilloso que otros pudieran contar.

Y mis sentidos pudieron  sentirte,
pude escuchar alto y claro tu mensaje.
Sin necesidad de decirme nada evidente,
sin que nadie más lo escuchase,
simplemente el camino desaparecía bajo mis píes,
y los pensamientos adoptaron forma.
Los libros lanzados se convirtieron en alas,
para que nunca más volviese a ellos.
Debía cambiar,
debía transmitir mi nuevo ser,
aquel que vino contigo.

Aquello que sobrevolaba mi cabeza debía obtener un cuerpo,
hacerse adulto,
saber llegar ,
y sólo bastó una palabra tuya,
SENTIMIENTO.

Ana Patricia Cruz López

Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página