domingo, 18 de junio de 2017

LA CÁMARA . CAPÍTULO SEGUNDO: EL PASADO SIEMPRE VUELVE 1ª PARTE (Registrado en SAFE CREATIVE JUNIO 2017)

LA CÁMARA

CAPÍTULO SEGUNDO: EL PASADO SIEMPRE VUELVE
CRÉDITO EDIC APCL73

26  de Diciembre de 2015.
Ciudad de Roma .
Aeropuerto de Leonardo da Vinci International
14.30 horas .

Ocho horas . Tan sólo ocho horas de vuelo sin escalas  separaban a Gabriel de su casa desde hace años al lugar en el que le tocó vivir durante su juventud .

Roma , una vieja conocida de paredes de piedra y olor añejo , de historia apasionada  y situaciones inexplicables . Cuna de la civilización  a base de copiar lo que ya otros , con anterioridad habían hecho , de traiciones incontenibles , de  óperas menos bufas y tragedias  incontables , Roma suponía todo lo que un hombre como él podía amar y odiar al mismo tiempo .

Hacía mucho que no pisaba ese país , esa ciudad , y en sus intenciones tampoco se encontraba hacerlo , al menos hasta ahora. La idea de regresar  no le agradaba del todo y , conforme el comandante del avión anunciaba su cercanía y que sobrevolaban suelo italiano  o que se hallaban cerca del Aeropuerto ,  la sensación de incomodidad se acrecentaba en él .

La impaciencia ,los recuerdos , buenos  y no tanto … todo componía un maremágnum de sensaciones revividas que le hacían emitir una pequeña sonrisa de vez en cuando mientras miraba a través de la ventanilla , hasta que la vio : la Cúpula de San Pedro , imponente , grandiosa , lejana aún pero sobresaliendo por encima de toda la ciudad , como no podía ser de otra forma . Sólo entonces , la sonrisa se hubo borrado de su rostro .


No deseaba bajar . Por un instante deseaba que algo provocase que el avión se diese la vuelta , que aterrizase en otro lugar , que Roma , simplemente , desapareciese , pero no . El comandante  indicó que ya se encontraban demasiado cerca y el sonido del tren de aterrizaje , bajando , le confirmaba que no había  marcha atrás .
Un sueño o ilusión efímera que chocaba con la realidad , la que comenzaba a palparse desde que aquellas ruedas se depositaron y comenzaron a frenar su recorrido en la pista .

Sin prisas , vio como los pasajeros comenzaban a desesperarse por salir . La mayoría , partiendo de la misma ciudad que él  y pese a haber deambulado por el aparato como se suele recomendar para evitar la hinchazón de las piernas , ansiaba respirar un aire que si bien  no resultaba en nada más puro , si al menos , suponía aire no enlatado o artificial .
Y poco a poco , cada uno de aquellos nuevos invasores entre los que se encontraban algunos que regresaban a casa después de una larga estancia fuera , continuaron desalojando y dejando completamente vacía la nave  sin que él  , aún, moviese un solo músculo.

Una de las azafatas se acercó hasta su asiento para preguntarle si se encontraba bien o necesitaba algo  y él ,  únicamente pudo mirarla ,  sin que un solo sonido pudiese emitir.
Tras insistirle por segunda vez , preocupada , él logró reaccionar , giró la cabeza de nuevo hacia la ventanilla  viendo el exterior  y procedió a tranquilizarla con una sonrisa reconfortante para la joven .

Con el equipaje de mano encima , cada paso de aquel largo pasillo enmoquetado le costaba más . La sensación de pesadez en sus pies no se debía a las horas de quietud en el asiento , pero algo le acobardaba en cierto modo al saber que debía salir de su área de seguridad , aquel pájaro de metal  con capacidad para desafiar a la mismísima gravedad .

En lo alto de la escalerilla , respiró hondo  y trató de  reconfortarse pensando  que aquel era un trabajo nuevo , distinto , en un terreno  que conocía . Incluso  llegó a impulsarse a sí mismo pensando que quizás , sólo quizás , teniendo como referencia su Pulitzer ganado anteriormente , ésta podría ser otra gran oportunidad   frente a los directivos de la Junta de Accionistas del Periódico o frente a la dirección de cualquier medio que quisiese hacerle una mejor oferta , aunque ciertamente se sentía muy cómodo dónde se encontraba .

Recogida la maleta que faltaba ,  se puso en marcha en dirección a la salida, en busca de la parada de taxis  , para ir directamente al hotel que le habían reservado. Sin embargo , lo primero que encontró fue a un tipo de pelo castaño  que portaba  un cartel en las manos y en el cual se podía leer su nombre .
Saliendo del cordón de seguridad , aquel hombre , bastante más bajo que él , se le acercó decidido al haber comprobado que había reconocido su nombre escrito .

·        ÁNGELO : ¿El Señor Bryce ? ¿Gabriel Bryce?

Sin que aquel desconocido se hubiera quitado las gafas de sol , Gabriel esperó poder responderle en cuanto le viese la cara  por completo , ante lo que el otro , cayendo en la cuenta por su gesto ,   optó por retirárselas  mientras le ofrecía la mano  para saludarle .

·        ÁNGELO : ¡Oh, disculpe ! Soy el comisario  Ángelo Lorusso, su enlace aquí de ahora en adelante . Bienvenido a Roma .

Gabriel se quitó las suyas para verle la cara y corresponderle estrechándole la mano . No había habido mala impresión inicial  pero desde luego , aquel hombre no correspondía al paradigma tipo de los policías de investigación italianos , al menos , tal y como él los recordaba .

Con su coche apenas a cincuenta metros  de la puerta de salida , el comisario se ofreció a ayudarle con el equipaje  ,  llevándole definitivamente la maleta  más grande y pesada .
En el coche , sería el italiano quién trataría de romper el hielo .

·        ÁNGELO : Así que ¿Ganador de un Pulitzer por destapar un escándalo en la Iglesia Católica ?

Él, que iba conduciendo , pese a la animosidad demostrada , lo miró por un segundo y el  periodista no parecía demostrar la misma efusividad .

·        ÁNGELO : Vale , lo confieso , todo lo que suene meterse con los brujos de traje rojo  me apasiona , casi diría que me da subidón de adrenalina .

Volviendo a mirarle , el comisario pudo comprobar que había logrado suavizar la tensión inicial . El tema del Pulitzer no parecía haber sido un buen inicio , en principio.

·        ÁNGELO : Lo siento , pensé … - él le interrumpió -.

·        GABRIEL : Sí.   Tres años de investigación y de ir tirando de los finos hilos para acabar obteniendo un reconocimiento , aunque eso no fuera lo que me motivara.

·        ÁNGELO : Supongo .  Siempre he pensado que los periodistas de investigación están hechos de otra pasta . Es otra madera diferente , robustos e impenetrables  y sobre todo muy cabezotas . ¿Me equivoco con la descripción?

Gabriel continuaba con aquella sonrisa natural y sincera ante la argumentación de un sujeto que parecía  convertir en tópicos comunes  la imagen supuesta y  externa que se tenía de los agentes investigadores de la prensa .

·        GABRIEL : También tenemos corazón y padecemos , a veces .

El comisario  no pudo evitar reírse por la fina ironía que manifestaba  su acompañante , tratando de humanizar a un colectivo como el suyo , mientras continuaba conduciendo y la ciudad , la cual no había cambiado en todos estos años , pasaba ante sus ojos tras la ventanilla del coche ,  que abrió un poco sólo para captar, si al igual que las imágenes que se presentaban delante suya , los olores percibidos continuaban siendo los mismos .

·        ÁNGELO : No es curiosidad pero no parece mostrar  impresión al ver todo esto , ¿Ya ha estado aquí ?

·        GABRIEL : Sí. Para mí, en realidad , es como si el reloj  hubiera retrocedido  diez años .

En cuanto  quien ejercía de chofer  le hubo preguntado por el hotel de referencia , quedó sorprendido . El  Hotel Mercure Roma Centro Colosseo  se encontraba en Via Labicana, 144, a ocho minutos del Colisseo , y aunque no abundase por lujos , se había reformado recientemente y presentaba todas las comodidades aparte de unas vistas impresionantes hacia el monumento .

Acompañado por el policía a efectos de poder dejar las maletas en la habitación , una vez lo hicieron , bajaron a comer algo en un restaurante cercano .
Tras departir amigablemente sobre sus respectivos trabajos , con sendas copas de vino como excelente acompañamiento tanto a la ensalada que sirvió de entrante como al plato de pasta que  compuso el plato único , había llegado la hora de hablar del  auténtico motivo que le había traído hasta Roma .

·        ÁNGELO : Por su cara de satisfacción, diría que al menos  recordar los sabores  no le ha resultado tan desagradable .  No así la ciudad .

Con la copa de vino en la mano  y observando todo a su alrededor , con la voz casi nostálgica , sólo confirmó la apreciación de su compañero de mesa .

·        GABRIEL : Muchos años  y demasiados recuerdos . Bastó uno solo para echarlo todo abajo , pero supongo que así es la vida – y con la copa entre los labios , bebió un sorbo  -. 

Percibiendo que el tema resultaba espinoso , el policía decidió pasar a lo que les había unido en su ciudad de residencia .

·        ÁNGELO : Entonces será mejor no hacer que la vuelta forme parte también de ese conglomerado de malos recuerdos . Supongo que le comentarían algo del caso que le trae hasta aquí.

·        GABRIEL : ¿Una repetición de patrones ? El compañero que lo llevaba  durante años  se jubiló  y al irse , sólo dejó algunos informes . Era meticuloso pero su memoria podría compararse a la biblioteca del Congreso , así que me temo que no dejó demasiado escrito a lo que pasase hace años . Respecto a lo de ahora , sólo sé que apareció una mujer en u callejón y que los signos que mostraba  parecían ser similares a aquella otra sucesión de muertes .

·        ÁNGELO : Bastante similares a decir verdad . Los mismos estigmas en la piel , sin los ojos  y según el último informe forense ,  torturada cuando aún conservaba la vida .   La vez anterior me silenciaron porque me acerqué demasiado a dónde nunca interesó . Consulté a todo tipo de especialistas y todos coincidían en que las mujeres parecían haber sido fruto de rituales de  exorcismo  brutal y confesión más propios de la Edad Media .  En aquel entonces  toqué algunas puertas que luego se consideraron inapropiadas  , me mezclé con la gente  e hice preguntas que pensaron estaban de más . Aquello se convirtió en mi vida , y mi vida me costó. Aquellas mujeres ,  treinta  en total , eran prostitutas o habían ejercido la prostitución en algún momento de sus vidas y aunque sus características físicas no parecía coincidir , cabía la posibilidad de que estuviésemos ante una especie de purga  o santificación de almas  llevada a cabo por las mismas minuciosas manos ,  ya me entiende .

·        GABRIEL : Creo que incluso establecieron un patrón geográfico por toda la ciudad dados los lugares de aparición.

·        ÁNGELO : Y hasta por las fechas en las que aparecieron los cuerpos . La primera lo hizo justo la noche antes de Navidad , y fue descubierta cuando la Misa del Gallo estaba comenzada . Exactamente igual que la que acabamos de encontrar .

·        GABRIEL : Y volvieron a reabrir todo aquello y a reclamarle a usted  ¿cuáles son las posibilidades reales de que esta vez la Iglesia vuelva a tener algo que ver ?

Apoyando su espalda sobre la parte de atrás de la silla , el policía bebió , de forma relajada , el último sorbo de vino que le quedaba  comprobando , con los ojos , que debía disfrutarse ampliamente por no quedar más en la botella .

·        ÁNGELO : Esta vez , la víctima tiene un detonante diferente . Costó reconocerla e identificarla . El deterioro de su cuerpo , por dentro , era palpable según la autopsia . Parecían haberse cebado mucho más con ella que con las anteriores ,  hace años , y todo nos hace pensar que dicha purga podría haber tomado unos derroteros más … a ver cómo puedo decírselo … más cruentos si cabe  , o tal vez , simplemente , se trató de una mala casualidad ,  un pasar por algún sitio , ver algo que no se debía  y por tanto , una forma nada discreta pero si disimulada de quitar a un más que incómodo testigo , y más tratándose del tipo de mujer que se trata .

·        GABRIEL : ¿ No era prostituta esta vez ?

·        ÁNGELO : Lo que fuera en su vida pasada lo desconozco , lo que era ahora dista bastante . La víctima era monja .

Sorpresa manifestada en su rostro ante aquella afirmación. Para el periodista , aquel dato fundamental , le abría las perspectivas sobre las verdaderas razones que le habían hecho estar allí y , casi con seguridad , contaba con que su jefe ya  conocía de sobra este dato antes de pensar siquiera  en enviarle .
Efectivamente no había nada que pensarse . Él era el indicado desde el principio.


·        ÁNGELO : Desde luego no era una monja corriente , de esas que permanecen rezando a  todas horas y cultivando flores en los jardineros de los conventos , era lo que se conoce como “monja de servicio”. No pertenecen a una orden concreta  pero suponen un grupo amplio de servidoras que se mueven entre los barrios a donde el boato de San Pedro no quiere llegar ni le interesa no vayan a mancharse sus  capas de seda  . 

·        GABRIEL : Dijo antes que los métodos  empleados habían sido más cruentos  ¿a qué se refería ?

·        ÁNGELO :  El cuerpo estaba completamente destrozado por dentro . Según el informe del forense , le introdujeron por sus genitales  , aún con vida , un objeto alargado , de madera a juzgar por las astillas que se encontraron sueltas y clavadas en algunas vísceras y se lo hicieron rodar hasta la tráquea destrozándosela para extraerlo por la boca . A juzgar por el deterioro del orificio de apertura , la medida del mismo era considerable . Los desgarros  , realizados de forma lenta , debieron haber supuesto un dolor insondable .

Pensativo , Gabriel trató de recomponerse mentalmente  la imagen de lo que pudo haber supuesto esa tortura en vida de aquella mujer . Una desconocida a la que no podía poner rostro , aún.

·        GABRIEL : Empalada. Una estaca sin afilar insertada  evitando la muerte inmediata ,  funcionando  como tapón , para que la víctima no se desangre  y así prolongar su agonía que según el aguante que ostente  la víctima , puede  llegar a durar hasta tres días. ¿El forense estimó algún dato claro sobre la hora exacta de su muerte o los padecimientos ?

·        ÁNGELO: Según el informe , a juzgar por las lesiones internas , no estiman que durase más de doce horas con vida, más o menos .

Ciertamente esto no se parecía a nada que hubiera podido escuchar o investigar alguna vez , ni él ni ninguno de los compañeros de profesión a los que conocía .

Imbuido incluso en la amplia lectura que sobre psicópatas y asesinos en serie  pudiera publicarse  y , teniendo un amplio abanico de posibilidades  en los Estados Unidos , por mucha crueldad que los integrantes de esa larga y casi interminable lista  hubieran ejecutado , nada se le parecía a esto .

Métodos completamente medievales . Mecanismos de tortura más propios de la  mal  llamada “Santa  Inquisición” de la que abundaba  literatura en cualquier biblioteca , sólo que con alguien que se suponía  pertenecía a ese mismo mundo .

Esta vez , indudablemente , el perfil de la víctima escogida  parecía más una mala casualidad y en eso no se equivocaba el comisario , pero la cuestión era por qué .

·        GABRIEL : ¿Qué más se sabe de la víctima ?  Costumbres , gente con la que habitualmente se relacionase …

·        ÁNGELO : No demasiado , pero sí sé la persona exacta que nos puede dar esa información.

Pidió la cuenta y pagó . Saliendo de allí, fueron a buscar el coche para dirigirse al  barrio de Sant'Angelo, más conocido como el Gueto judío,  punto de referencia para la comunidad judía romana, de antiquísimo origen y cuya historia precede la diáspora debida a la segunda destrucción del Templo de Jerusalén.

Calles estrechas y escasamente iluminadas con edificios antiguos de no más seis alturas y ropa colgando de las ventanas  , a la antigua usanza .
Una ascensión leve pero en la que sortear los chorros de agua que circulaban de pronto por los viejos adoquines , resultaba una odisea.

Y al final de una de las calles , en el último edificio a la izquierda , unos vecinos que salían de él oportunamente . Escaleras angulosas , con restos de humedad en las paredes y olor a añejo en el hueco de la misma . Cada escalón , una odisea harto complicada para una persona con dificultades de movilidad .
Tramos  que simplemente se comenzaron a ascender y que se prefirieron no contar . Gabriel se limitaba a seguir a aquel que sí parecía saber dónde ir  y Ángelo , a cada ascenso nuevo , a cada metro de mayor acercamiento con su objetivo ,  trataba de disimular un nerviosismo creciente .

Aquella última puerta llegó por fin y aunque el comisario parecía dispuesto y decidido  pareció necesitar unos segundos para animarse a tocar el timbre .

Tras sonar la campanilla , la puerta se abrió y una mujer con rostro dulce apareció tras ella sorprendida por la visita .

·        BERNADETTE : ¡Ángelo !

Gabriel no pudo evitar que toda aquella situación le llamase poderosamente la atención. La cara del policía se mostraba apenas tímida y hasta un poco avergonzada pese a sus años . La mujer , asombrada , en cuanto le vio,  apretó con más fuerza  la madera de la puerta  quizás , para sostenerse de la impresión que , posiblemente , le había producido tan inesperada visita .

Tras formalizar las debidas presentaciones , la aparente dueña de la casa les ofreció pasar  . Sentados en la cocina , mientras ella preparaba una cafetera , Ángelo  no dejaba de observarla con cierto desconsuelo , como el chiquillo que ansía algo imposible  mientras ella , calmada y paciente ,  terminaba  de colocar las tazas , ofrecer azúcar y algo de leche  y unos dulces para acompañar que , cuidadosamente , ubicaba en el centro de la mesa .
Cada gesto de sus manos , femeninas y de dedos largos , era monitorizado por el comisario , apretando las suyas  con una calra intención , aguantada , de abarcarlas y hacerlas suyas .
Sentada por fin, junto a ellos ,él era , de los dos implicados , quién menos disimulaba  una especie de extraña devoción casi reverencial mientras ella fingía   o trataba de actuar con cierto nivel de normalidad .

·        BERNADETTE: ¿Así que periodista del Washington Post  nada menos ?

Preguntó  agradablemente curiosa  .

·        GABRIEL : Sí.

·        BERNADETTE :  Bryce… Bryce … - parecía tratar de ubicar un apellido que le resultaba familiar  -  ¿De qué me suena su apellido sin embargo ?

·        ÁNGELO : El que destapó el caso Clarence. – Se apresuró a contestarle el policía -.

·        BERNADETTE : ¡Vaya! Esto sí que es un auténtico honor para mí  y mi casa Sr. Bryce .

Apenas un leve movimiento de la parte superior de su cuerpo para servirle más café al comisario , sirvió para que un pequeño brillo desviase la atención de Gabriel por un instante . Una pequeña cruz , colgante del cuello , que parecía haberse querido ocultar . Su observación no pasó desapercibida  a la anfitriona .

·        BERNADETTE : Sí Sr. Bryce , no soy monja  pero sí laica . Digamos que evangelizo la palabra de Dios a mi manera , entre quienes me necesitan  en realidad  y no será porque no han intentado recluirme entre esas paredes más allá del río.

Gabriel no pudo evitar sonreírse . Aquel carácter y punto de vista  le resultaba demasiado parecido al suyo.

Dicen que los silencios hablan más que los diálogos citados a gritos . Si hubiera que interpretar los de Ángelo , sentado ante ella , posiblemente todos acabarían completamente sordos y nadie  tendría la capacidad suficiente para tomar las notas necesarias.

·        BERNADETTE : Si continuas mirándome así vas a hacer que el Sr. Bryce  termine cuestionándose muchas más cosas de las que debería , no seas maleducado Ángelo .

Una reprimenda en toda regla  como hacía tiempo que no recibía , delante de un extraño .

·        BERNADETTE: Bien , ¿qué tal si me dices mejor a qué  has venido  y tan bien acompañado , por cierto ?

·        ÁNGELO : La mujer encontrada muerta  hace dos días .

·        BERNADETTE : Feo asunto . Según los periódicos  creen que podría recordar a lo que ocurrió hace diez años .

·        ÁNGELO : No sólo lo cree la prensa . Han vuelto a reabrir aquel caso  y me han puesto a mí al frente de nuevo .

·        BERNADETTE : Creí que no estabas en condiciones cuando te apartaron . Te costó mucho volver a la normalidad . – Afirmó con mucha preocupación - .

·        ÁNGELO : Esta vez es diferente . Hay  un elemento que podría volver a hacer que resurgiera la antigua tesis , el nexo de unión que yo defendí desde el principio .

Resultaba increíble el apasionamiento  tan desbordante que parecía exteriorizar cuando hablaba  de ese caso de antaño .

·        ÁNGELO : La víctima era una monja . La hermana  Rosso . – el rostro de la mujer cambió -  Bernadette ,  estoy aquí porque creo que podrías conocerla . Por lo visto realizaba una labor como la tuya , con la gente de los barrios del Este.

Bernadette , apocada , se levantó de la mesa . No creía que realmente aquella mujer encontrada muerta fuera ella .

Apoyada en el pollo de la cocina , tratando de sostenerse para evitar venirse abajo ,  por su degradado tono de voz , efectivamente la conocía mejor de lo que hubiera pensado él .

·        BERNADETTE : Nos conocíamos hace más de quince años , éramos como hermanas . Solía acompañarme cuando llevábamos la ayuda . Este tipo de cosas son las que me hacen dudar si hay algo ahí arriba – elevando la cara hacia el techo - a lo que merezca la pena aferrarse en realidad .

·        GABRIEL : Lamento  mucho su pérdida. Espero sepa disculparme  pero , para poder averiguar algo sobre su muerte , necesito preguntarle algo  , tener u punto de partida .

Dada la vuelta , optó por apoyarse de cara a ambos hombres .  Con los ojos llorosos  y una de sus manos constantemente en la cara para tratar de evitar romper a llorar ,  afirmó con la cabeza,  dándole el esperado consentimiento .

·        GABRIEL:  A parte de su labor social  ¿Tenía alguna otra actividad más específica ? ¿Algo más allá de la frontera ?

·        BERNADETTE : Dado que era enfermera , solían reclamarla desde el palacio de mármol de más allá de la frontera , como usted dice , cuando alguno de los ancianos enfermaba , pero básicamente fue durante muchos años la asistente personal de la mano derecha del Papa .

·        ÁNGELO :  ¿Daniel ? ¿El Obispo?

Aquel nombre hizo que se le enfriase el cuerpo al periodista . Pálido de pronto y visiblemente serio , a Bernadette le extrañó dicha reacción.
·        BERNADETTE : ¿Se encuentra bien Sr. Bryce  ?
Hasta su acompañante masculino comenzó a inquietarse .

·        BERNADETTE :  Usted le conoce , ¿no es así?

Gabriel no pudo evitar tragar nudos . Le costaba que la saliva bajase  y sintió como la temperatura de su cuerpo oscilaba entre el frío más invernal y un calor procedente de su propio infierno .

·        GABRIEL : Sí, le conocí hace algún tiempo , cuando aún sólo era un cardenal encargado de la enseñanza de los seminaristas .

·        BERNADETTE : Pues entonces sobra decirle nada sobre el exceso de ambición que siempre mostró.  Algunos incluso señalaron , en su día , que había hecho lo indecible por quitarse a todos los posibles rivales a ese puesto que ocupa .  El hombre con más poder de todo el Vaticano , un sueño  para alguien que puede presumir de haber llegado a ese puesto con una esperanza más larga de vida que sus progenitores .

·        ÁNGELO : ¿Cuándo dejó de ser su asistente ?

·        BERNADETTE : Hace unos meses . Por lo visto discutieron  y él no supo contenerse . Ella nunca quiso hablarme en profundidad de ello  ni darme detalles , pero recuerdo que llegó a casa muy nerviosa ese día , temerosa de que pudiera pasar algo . Sudaba mucho y apenas contenía la vista en u lugar concreto , casi ni podía mirarme . Lo pasó bastante mal .

Ambos hombres se miraron . Con un Gabriel tratando de disimular su malestar pero aparentemente más tranquilo , optaron por despedirse  con la promesa cierta de volver , pero para Ángelo , el cual no mostraba dicha voluntariedad , no le resultaba fácil irse .
En la puerta , rogó a su acompañante lo esperase abajo un momento mientras él volvía  a la cocina , con ella .

·        BERNADETTE : Estás prácticamente igual que cuando te fuiste .

Mordiéndose ligeramente el labio inferior  y frotándose las manos con fuerza ,  no dejaba de mirarla fijamente .

·        BERNADETTE : Incluso sigues mordiéndote el labio por nervios . No, no has cambiado .

·        ÁNGELO : ¿Para qué hacerlo ? Nada en mí  ha cambiado Bernadette , nada .

·        BERNADETTE : Lo sé .

Ninguno quiso bordear la mesa  que servía de frontera entre el ayer y el ahora . Muchos años de por medio y los sentimientos no parecían haber cambiado . Años evitándose pese a saber muy bien dónde encontrarse y , sin embargo , eludirse por seguridad , por salud mental .
Pero pese al tiempo , pese a no haberse visto en años , lo más importante no había variado ni un ápice . Aún, con tan sólo mirarse , ambos sabían que lo que hubo permanecía , alterado por las circunstancias , por las promesas que había que cumplir , por un ánimo y una voluntad incomprendidas , por decisiones no entendidas aunque acatadas , las mismas , que provocaron que él se alejase de ella y eso lo hiciese todo mucho más fácil , hasta ahora .

·        ÁNGELO : He de irme . Volveremos a vernos  si… - ella se adelantó antes de que él pudiese  terminar la frase -.

·        BERNADETTE : Seguiré aquí , como siempre he estado.

Una tierna sonrisa fue el mejor recuerdo que podría haberse llevado de ese reencuentro y a ella no le costó otorgárselo .
Silenciados en el coche de vuelta al hotel , ambos hombres quedaron a primera hora  tras confirmar  telefónicamente,  desde la  central , que serían recibidos en el Vaticano por uno de los Secretarios papales a efectos de poder  extraer toda la información que  se pudiese sobre  la víctima .



27  de Diciembre de 2015.
Ciudad del Vaticano . Roma .
10.00 horas .

Tras pasar los controles rutinarios de seguridad ,  comprobar la documentación y confirmar la cita con el secretario papal , uno de los   sacerdotes asignados a éste  les acompañaba hasta el despacho .

Con el rostro serio y visiblemente incómodo , Gabriel trataba de asumir que volvía a pisar aquellos suelos , comprobando que aún le abrumaba hasta al cobertura que aquellos frescos en los techos daban a todos los que habitaban aquel lugar .  Ángelo , preocupado ,  no pudo evitar preguntarle si se encontraba indispuesto a lo que el otro contestó con tranquilidad que se hallaba  bien , aunque no resultase muy convincente .

Largos pasillos impolutos  y obras de arte por doquier  que mostraban toda la opulencia de las partes de aquellas estancias  a las que  la gente de fuera ,  incluidos  los fieles , nunca tendrían acceso .
Sólo unos pocos cientos de privilegiados , los escogidos por quiénes mandaban , tenían derecho a pisar esos suelos , a deambular por aquellos corredores, a sentirse más cerca de ese Dios que los que aquí mandataban vendían   tanto misericordioso como terrible a partes iguales .

Adentrados en el segundo piso de aquella ala del edificio  , ambos tuvieron que esperar a que el joven que les había acompañado se adentrase en el despacho y confirmase que pudieran pasar .

Pasos casi marciales , numerosos , que se acercaban desde una de las esquinas . Pasos que , al unísono , componían aquella extraña música que le hizo erizar la piel al periodista . Pasos , cuyo sonido , antepuso la imagen de un grupo de jóvenes , entre doce y quince años  que , rectamente y con la cabeza baja en señal de humillación y entrega completa ,  desfilaban por delante de ambos hombres , por delante suya . Seminaristas . El futuro de la Iglesia si ésta no decidía un futuro mucho más oscuro e incierto para ellos . Jóvenes promesas de algo que parecía no cobrar sentido hoy en día salvo para unos pocos  .

El sonido de la puerta y la voz del  joven sacerdote ofreciéndoles pasar , atrajo de nuevo su concentración hacia la misión que habían venido a desempeñar .

Dos enormes salas vacías   en cuyas paredes se prodigaba la ostentación y la locura artística de quienes sufrieron los expolios y robos supuestamente autorizados y una puerta al final de todo , abierta finalmente  y en la que accedían al despacho definitivo, el del principal Secretario Papal  que se encontraba esperándoles sentado en su mesa .

·        CARDENAL MATHIAS: ¡Comisario Lorusso !

Se levantó y acercó  extendiendo su brazo  con la palma de la mano boca abajo a fin de que le besase el anillo, cosa que no dudó en hacer el policía mientras el miembro de la Curia romana no dejaba de observar , curioso , a su acompañante   el cual , permanecía recto con las manos cruzadas a la espalda .

·        ÁNGELO : Excelentísimo , tengo que presentarle ... – una voz detrás de ellos continúo con la presentación , una voz que dejó a Gabriel completamente helado - .

·        CARDENAL DANIEL :  Al Padre Gabriel – Ángelo  giró su cabeza hacia él muy sorprendido  mientras el periodista se daba la vuelta – Cuanto tiempo .

Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página