LA TEMPESTAD
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CAPÍTULO DUODÉCIMO : UN NUEVO AMANECER (Segunda Parte )
Sentirse entre sus brazos , protegida de nuevo
, como antaño , otorgaba a Emma el más dulce de los recuerdos de su niñez y
preadolescencia . La sensación de confort , de sentirse como en aquella casa en
la que se podía vivir , aquel hogar en el que se convertía todo aquello ,
especialmente cuando su padre no estaba
y ella , por algún tiempo , aunque sólo fuesen unas pocas horas , no se
convertía en el centro de la diana de sus propias frustraciones patriarcales.
De pronto comenzaron los rumores . Hasta
los emperifollados asistentes de alto
copete y sociedad estirada que su madre debía recibir con la mejor sonrisa la
miraban , en el fondo , con desdén mientras sus lenguas viperinas hablaban, sin
ningún pudor , de la hija bastarda de los Aldrich y la poca vergüenza de su
esposa en embaucar al viejo con una “barriga” no suya .
Siempre se ha dicho que el dinero sólo es eso ,
dinero , que no otorga educación ni semblanza
y aún menos cortesía por diplomacia pero sobre todo , no sirve como elemento catalogador de las
personas entre aquellas que sí saben serlo
y las que simplemente son animales sin conciencia con aquel mismo
aspecto .
Richard podía protegerla mientras estuviera en
la casa , cosa que al principio no sucedía muy a menudo pero , aunque él estuviera , aunque todo
sucediera con la mayor tranquilidad e impasividad posible , jamás podría
resguardarla de escuchar aquellas voces que la denigraban de forma constante
como la hija de no se sabe quién , de un irlandés que se encontraba de paso según algunas malas
lenguas , un soldado de una causa nunca perdida pero sí perseguida .
En Ulverston todos cotilleaban al paso de la
chiquilla sin
importarles si pudiera escucharles y el daño
que podría hacer y sin embargo , para
Emma , aquellas palabras sólo resbalaban por su piel de la misma forma que lo
haría el agua de lluvia .
Para ella , la única verdad era la que su madre
le transmitía y confesaba , lo demás no importaba . Todo consejo que ésta le
diese, para sobrellevarlo y disimular
ante aquellos que esperaban impacientes que la niña saltase a gritos contra ellos o , por el
contrario , se marchase llorando
alejándose de todo para vanagloria de los que creían haber conseguido lo que
pretendían , era memorizado por aquel cerebro en continuo aprendizaje con una
rapidez inusitada, llevándolo consigo siempre muy presente .
Allí , entre sus brazos , como antaño , cuando aún la cría debía elevar el cuello para acercarse
a su rostro , ella volvió a subir su cabeza encontrándose con su cara , con
aquellos ojos tan profundamente entregados que no dejaban de moverse rápidos y
nerviosos en busca de los suyos o de sus labios .
Un
relampagueo exterior la atrajo hacia la ventana . El sonido no tan
lejano de un trueno hizo que sonriese y
, cogiéndole de la mano , saliesen de la cocina hacia el exterior a toda prisa .
-
¿Te
acuerdas qué hacíamos cuándo veíamos el
primer relámpago que anunciaba la tormenta ? – Le dijo ella sonriente , trasmitiendo
una alegría inusitada mientras tiraba de
él hacia el exterior de la casa , en dirección a la valla del campo de
entrenamiento . –
Subiéndose a la madera , sentándose en el
último listón , el viento comenzó a soplar cada vez más fuerte . Se soltó el
cabello y cerró los ojos para disfrutar
de aquel instante de libertad ante un Richard que no cesaba de observarla , que
se deleitaba con cada gesto suyo , con cada surco en su piel , con la
prosecución de sus deseos conforme
descendía visualmente por su cuello , tenso mientras evocaba el cielo .
Aquel relámpago sólo lo anunció, quizás no con
tanta antelación como hubiera sido recomendable , porque el viento se hubo detenido en seco para dar paso a una
lluvia intensa que no tardó en empapar a
ambos .
Parte de su cabello oscuro , conforme caía por su pecho , permitía dibujar curiosas formas a través de las trasparencias de su blusa . La
escasa luz exterior reflejaba los ríos de agua que se formaban por su
garganta con las gotas que , salvajes , huían de sus mejillas para no dañarla
o más bien , para no impedir el paso de
las que habrían de venir .
Y mientras Richard la miraba , desconsolado ,
envidiando al mismo agua que la naturaleza había mandatado esa noche sólo por
acariciarla , recorrer su cuerpo sin necesidad de permiso alguno , invadiéndola
sin que ella lo evitase , trayéndole vida , recordó aquello que ella le preguntó y
siguiendo a sus propios instintos , se acercó a la valla apoyando sus brazos en
la madera , a cada lado de aquel cuerpo femenino que poco varió desde la
pubertad .
Sintiéndolas junto a sus piernas , abrió sus
ojos para corresponderle . Cuántos
intentos fallidos de juventud podrían haberse producido . Cuántas ansias
insatisfechas por parte de él , cada vez que la rozaba o la cogía de la mano ,
cada vez que ella le permitía un acercamiento que no pasaba de ser un inocente
juego a dos en donde nada más se
requería ¿o sí?
Sus ojos reflejaban todo lo que se podía
sentir . Los mismos ojos y la misma forma de mirarla que en aquel entonces ,
cuando no siendo tan niños , las conversaciones parecían cobrar otro sentido y
los silencios gozaban de su propio
significado . Cuando sin saber con exactitud , ambos sabían y tanto que sabían
, pero el miedo , el respeto mutuo ,
algo incapaz de definirse por sí solo , les impuso la contención como única
forma aceptable de tenerse .
Ahora aquellos chiquillos no estaban , sólo dos
personas adultas que se conocían y que en teoría sabían perfectamente dónde
se encontraba cada uno . Pero los miedos
no habían desaparecido y el respeto tampoco .
Sin embargo Emma prefirió dejar de pensar
dejándose llevar por lo que sabía que él deseaba y merecía , por su propia
infernal apetencia de algo que tenía
guardado desde hacía tanto tiempo .
Encorvó su espalda acercándosele . Las manos de él parecieron
responder agarrándose con fuerza a los
maderos . Ella no podía verlas pero sí sentirlas . Una tensión que se reflejaba
en cada poro de su piel masculina , en
cada amago de expresión facial ante lo que veía venir , en cada centímetro de
su cuello, tensionado al máximo o en el esfuerzo por tratar de disimular ante
unos labios de los que ahora no quería rehuir .
Un acercamiento claro sin posibilidad de escape
una vez ella le hubo cogido con suavidad
ambos lados de su cara y sonriéndole
ligeramente , apenas como si fuese un halo de aire fresco , mientras la lluvia
les empapaba, se hacía con sus labios
casi con timidez , sin respuesta aparente , separándolos ligeramente en
espera .
Apenas unos segundos , no hizo falta más para que la desesperación creciente provocase que él tratase de saciar su apetito por ella
sin permitir una separación tan siquiera .
Respiraciones agitadas , casi imposibles . Una
oscilación del cuerpo de ella hacia el
de él que casi la tiraba del listón donde se encontraba sentada . Sus pequeñas
y delgadas manos , que debían hacerla sentirse segura en dónde se encontraba , apenas podían
agarrarse a la madera por el agua que no
tenía visos de detenerse y menos al
sentir que las de él las abarcaban por
completo .
La entrega mutua se detuvo de la misma forma que
apareció. Sin dejarle de mirar a los ojos
, le pidió que la ayudase a bajar y aquellas inmensas manos se hicieron con su
cintura como reclamo mientras su cuerpo
era descendido junto al de él , lentamente .
Sólo le cogió de la mano y él la siguió en
dirección a la casa . Subieron las escaleras con determinación y llegaron hasta
su dormitorio en donde ella , con el pomo de la puerta en la mano que poseía
libre , se detuvo . Bastó la de él ayudándole a girarlo y cómo si aún
necesitase preguntarle si se encontraba seguro , una sola mirada le respondió .
Unos ojos al otro lado del pasillo, llorosos , enrojecidos , una rabia que quemaba por dentro de un cuerpo que sin
proponérselo se había encontrado con semejante escena , que había visto sus
rostros en la oscuridad de aquel recodo pero ,cuya impotencia ante la
semblanza de lo que aquello significaba le impidió tan siquiera decir o hacer
nada que pudiera impedirlo.
Sólo la visión de la puerta cerrarse tras ellos
y el sonido de la llave pasar omo
seguro le dieron el valor suficiente para acercarse lentamente a aquel
impedimento de madera vieja y fuerza innata .
Tras ella , el juego incesante de manos que
buscaban la desnudez del otro hacían que todo se detuviera sólo para disfrutar
de aquel instante .
Emma se alejó de Richard sólo para contemplarle
. Su rostro había cambiado y mostraba a alguien echido de felicidad , dispuesto
a todo , a hacerla feliz y a resarcirse con el sabor de su piel .
Pero quién se encontraba al
otro lado , en aquel frío pasillo , una Alice destrozada y rabiosa al mismo
tiempo , sólo podía imaginar lo que dentro podría estar ocurriendo mientras la
hiel se convertía en su sangre al pensar que era el cuerpo de ella al que
abordaba , al que hacía suyo , que todo el
juego se había perdido de antemano hacía tiempo aunque la vuelta de su hermana conllevase que las pocas esperanzas mantenidas se creyesen más que perdidas , ahogadas en unas lágrimas propias que ella se
negaba a que saliesen al exterior por su propio orgullo . Aquella maldita
sensación de impotencia ante el arrebato de lo que ella consideraba como suyo contrastaba con la no creencia de que
aquello fuese posible llevándola a
acercare a la puerta y , con mucho cuidado
, colocar uno de los oídos en la fría madera .
Un interior donde la espera se impacientaba,
dónde él arrancaba su embestida desesperada hacia ella deteniéndose a pocos
centímetros al solicitárselo Emma con su mano en el pecho .
Cada botón que sus largos dedos desabrochaban rozaban el pecho haciendo que la respiración de Richard se inquietase y la piel respondiese
ante sus ojos erizándose , con los poros de la piel evidenciando la satisfacción de cada ligero toque de la yema de sus dedos .
Y apenas con dos botones abiertos ,
desojados de su ámbito de seguridad ,
mientras sus manos continuaban obrando , la calidez de sus finos labios se
apoderó , para su gloria , de cada milímetro de piel que quedaba descubierta ante la atenta observación de él , dejándose
hacer simplemente .
Él necesitaba tocarla y sin embargo no le dejó . Cuando trató de acercar su cara tampoco le permitió besarla mostrándose esquiva de forma juguetona . Tenía
el control y él comenzaba a ser consciente de que se encontraba en sus manos por
entero , a su voluntad .
Apenas leves sonidos y la imaginación de Alice volaba sola , sin
necesidad de estar presente . Apenas sus
dedos acompañaron a su oído en la puerta , trató
de sentir las vibraciones , de volver a colmar de hermosos recuerdos en donde
era su cuerpo el que él tomaba una y otra vez pese a la negación inicial . Un
cuerpo al que ella se acostumbró a sentir
y que continuaba añorando .
Sentía como el dolor le oprimía el pecho . Ese
dolor agudo que sólo se siente cuando se
ama de verás , tal y como ella pensaba que hacía y aún continuaba haciendo a un
hombre que nunca fue suyo en realidad.
Una verdad que ahora se trasmutaba en el
deseo consumado por otro cuerpo que
nunca pudo conseguir sin que nadie
pudiese entenderlo , el de una invasora que sólo había regresado para arrebatárselo
todo .
Un sonido hueco y brusco en el interior la
sobresaltó . Capaz de reconocer de qué se trataba , las lágrimas vencieron a su orgullo y su
pobre carácter haciéndola que se alejase a toda prisa de allí , haciéndola
salir de la casa aunque no hubiera
parado de llover llenando de barro sus botas y los bajos de su vestido ,
empapando de fría humedad sus ropas y su
cuerpo , destrozando la poca dignidad que podía quedarle .
Mientras , en el interior , la amante dadivosa
continúo siendo la que ejerciera el control inusitado sobre su víctima ,
aquella a la que esperaba poder compensar por los años pasados , a la que esperaba poder devolver
tanto amor , protección y lealtad .
Empujado
sobre la cama , ella se le sentó a horcajadas en su bajo vientre permitiéndole
acariciar sus piernas con fuerza , marcando con sus dedos la carne a su paso
por todo lo largo de los muslos .
Mientras ella oscilaba sobre él , rozándole ,
la intensidad de sus movimientos se acrecentaba conforme más presión era capaz
de ejercer su oponente por debajo del vestido y
aunque intentase abarcarla con sus brazos, para estrecharla contra su pecho ,
ella no le dejó , no se lo permitió, deteniéndose como sutil castigo .
Ante el ruego silencioso de que no se detuviese y con la observación innata de una boca
entreabierta que la reclamaba mientras
ella se humedecía los labios , los movimientos y roces oscilantes continuaron por encima de la ropa , incrementando la presión ejercida por ella y su velocidad , tratando de provocarle con el único fin de poder escuchar una sola
súplica suya , verbalizada. Una hilo de voz que la obligase a continuar , a no
detenerse en aquel gesto de dominación absoluta en el que aún las pieles de
ambos no se habían saboreado por completo .
Bajo la lluvia ,una mente perturbada y completamente fuera de sí buscaba dónde
perderse hasta que situada en mitad del terreno, en las afueras de la casa , fue la
imagen de las caballerizas lo que vio y
adónde enfocó sus pasos con certeza .
Llorando de rabia , alterada , empujó la puerta con cuidado
cerrándola tras de sí una vez en su interior . La respiración de los animales que
plácidamente se suponía que dormían más el de aquellos a los que ella hubo
asustado con su presencia despertaron sobresaltadamente a Thomas .Con sumo cuidado , intentando no hacer ruido, se incorporó de la cama acercándose al filo del suelo de
madera a efectos de tener la visión de todo el piso inferior descubriendo aquel cuerpo
femenino empapado de agua que se disponía a subir por
las escaleras hasta el altillo.
A toda prisa , volvió sobre sus pasos hacia el lecho mullendo las almohadas a fín de convertirlas en lo más parecido a un cuerpo en descanso , tapándolo por completo con la colcha , buscando , seguidamente , el lado más
oscuro para ocultarse y observarlo todo
.
Para evitar hacer ruido , Alice se quitó el embarranado calzado que cubría sus pies
ascendiendo por la escalera de madera con ellos desnudos .
El presunto cuerpo de Thomas , en el camastro ,
fue su objetivo y sin pensar ,se acercó
a él , observándole aún sin destapar .
Tratando de serenarse y dispuesta a seguir con
aquel plan improvisado sin saber a dónde
podría llevarla , destapó la colcha que lo recubría sintiendo la fuerza de una mano que le tapaba
la boca y otra que le agarraba fuertemente
de la cintura desde atrás llevándosela hacia detrás suya , hacia el armario .
Con el cuerpo de Thomas aprisionándola y con su olor metido hasta en las sienes al taparle con fuerza parte de la nariz , la
rabia dejó paso a una impresión certera de que aquello no había sido una buena idea .
Con su forma de observarla , dejándole clara su intromisión, ante su
respiración agitada , él le seseó para advertirle de que se callase , de que no
debía decir nada . Ante su obediente silencio como respuesta fue retirándole la mano , aunque sin separarse , sin dejarle casi espacio
para mover un solo músculo.
-
Ahora
¿Cuál es la excusa ? Evidentemente no puede decirse que esté bebida y no sepa lo que estaba haciendo.
Aún su respiración era agitada y sólo cuando él pudo ver mejor parte de su
cara , al llegarle la luz de la pequeña ventana lateral , decidió rebajar el tono .
-
¿Qué
es lo que ha venido a buscar Srta . Aldrich ?
Sin dejar de sentir la presión de quién no
tenía escapatoria ni excusas , la rabia dejó paso a su incapacidad para pensar
una salida .
-
¿Qué
cree que diría su hermana si yo le contase esto ? – le preguntó aplicando su más fina ironía con la única intención de provocarla -.
-
No
sería capaz .
Emulando a la niña malcriada que en el fondo
conservaba en su interior , retado por ella , él continúo con su juego .
-
¿En
serio cree que no lo haría ? – Acercó su cara hasta sentir la desesperada y
nerviosa respiración en su boca - ¿ Y
qué me lo impediría ?
Con su mente en otro lugar , en el interior de
aquella casa , adentrándose mentalmente en aquella maldita habitación en la que
los amantes aún jugaban a la
desesperación y la locura bajo tentadoras formas , el intento de Emma por sonsacarle surtió
efecto como si de una aspiración desesperada se tratase , deteniéndole .
Ella lo sabía , sabía lo que quería y ella deseaba más que nada entregárselo ,
pero a su manera aunque … no pudo .
Queriendo arrebatarle ese control del que ya
consideraba que había disfrutado , media incorporación de su cuerpo y el impulso de su envergadura le fueron suficiente para agarrarla por la espalda y darse la vuelta quedando Emma completamente a su merced , debajo suyo , con él
entre sus caderas , apoyado sobre sus rodillas y sus manos entrelazando los
dedos de ella .
Acostumbrada a llevar el control, esta vez no
le importaba perder toda voluntariedad entre sus manos . Podía sentir la fuerza
de su cuerpo , de lo que estaba sintiendo en ese instante , con cada pequeño
músculo que apenas podía ver moverse ligeramente en sus antebrazos o la tensión
que aún continuaba en su cuello, sin
dejar paso a una piel que parecía ligero papel transparentando parte de su
anatomía interior . Podía sentir sus ganas por apoderarse de ella y corresponderle , estrechar con fuerza
aquellas manos fue la mejor señal de que no habría impedimento alguno , de que
sería suya sin dudarlo .
Y aquellas imágenes imaginadas por la mente entonces perturbada de su hermana le impedían pensar con claridad . El recuerdo
de los sonidos de su voz cuando estaba con ella retumbaban una y otra vez en
su cabeza apenas dejándola respirar mientras los ojos de Thomas le reclamaban una explicación que no podía darle .
Un nombre , su nombre , pronunciado por su voz , volver a revivir las sensaciones de sentirle
en su interior , la visualización de un
cuerpo femenino entre sombras , borroso
pero entregado .
Y Thomas
, aún , tratando de sonsacar una información que no terminaba por llegar .
-
No
tengo todo el día - se alejó de ella
unos centímetros – Será mejor ir a avisarla .
Sin pensarlo Alice se abalanzó sobre él para besarle logrando llevarle con su cuerpo hasta el camastro . Sin encontrar
impedimentos por parte del empleado , el
cual , muy atento , esperaba averiguar hasta dónde sería capaz de llegar , ésta
clavó sus rodillas en el suelo dispuesta a apoderarse de su sexo .
Bastó la mano de ella encima de la intimidad masculina para que él le impidiese continuar .
-
Ni
yo soy Wadlow , ni tengo el mismo precio.
Aquel tono de su voz , despreciativo , seco ,
la enervó. Incorporando del todo la parte superior de su cuerpo hasta quedarse sentado , ella terminó en el suelo , con la cara
retirada hacia otra parte .
Manos que buscaban ansiosas el contacto con la
piel más deseada de su ancha espalda cada vez que con lentitud pasmosa y
exquisita , sin prisa , sin miramientos al tiempo o al espacio , Emma le sentía
adentrarse casi suplicantemente, transmitiéndole una paz tan infinita como
excitante, cuyo cosquilleo sintió recorrer la totalidad de su espina dorsal .
Sin dejar de observarla en ningún momento ,
adentrándose en cada rincón de su cuerpo con cada parte del suyo , sin dejar ni un solo milímetro sin su olor o la humedad manifiesta de su boca o su sudor , sólo
los susurros velados y aspirados de su nombre ,por ella , le sobreexcitaban
hasta el punto de sólo querer aumentar su dicha
por entero , obligándole a que le mirase cogiéndole con fuerza del
cabello ante un cuello dadivosamente estirado y entregado a sus apetencias ,
pero él necesitaba más , necesitaba leer sus ojos y lo que ellos podían decirle
, necesitaba poseer su ansiedad y sentirla suya más que de
nadie cada vez que , creyendo que no podría ir a más , necesitaba
buscar respiro e intensidad cerrando sus ojos .
Labios huidizos de una Emma que sólo necesitaba
respirar y no sabía cómo , que no
deseaba que él se detuviese por nada del mundo y que aquella maravillosa
sensación de sentirse suya permaneciese en la sequedad
provocada de su boca . Sed a manos llenas . Sed de él y de cómo la estaba
haciendo sentir , ida por inmensidad y sin embargo , necesitando mucho más .
Labios , los de él , que culminaban en una boca
que dejando su marca invisible hacía estremecer su cuerpo cada vez que sus
dientes se apoderaban suavemente de su carne , cada vez que aprisionaban
ansiosamente sus senos , cada vez que la buscaba para copar su aliento .
Insufrible dolor placentero que él vio venir
con plenitud y espera y que trató de acallar con su mano recibiendo
la dolorosa respuesta del “animal “ interior que había logrado despertar
en ella , aquel hermoso “animal “ cuya naturaleza siempre permaneció , tal y
como él había creído y cuyos ojos , de
nuevo , incapaces de mentirle , volvían a expresarle todo lo que él siempre se
negó a no creer , que lo que existía entre los dos perduraría con el tiempo .
Una opresión en el pecho comenzó a hacer que se
encontrase mal una Alice que aún permanecía tensa , vigilada de forma continua por Thomas , el cual
trataba de averiguar , por su cuenta , qué más escondía la menor de las
hermanas y qué la había hecho irle a buscar
aquella noche .
Visiblemente afectada, necesitó de pronto marcharse poniéndose de pie , lo que fue seguido por él casi desde que le
viera las intenciones. Sin embargo , lejos de pensar que le sería fácil salir
airosa , él no estaba dispuesto a dejarla marchar sin una explicación
satisfactoria cortándole el paso de forma constante a cada movimiento evasivo
que realizaba.
-
¡Déjeme
salir !
-
No,
hasta que no me diga qué vino a buscar . – Le espetó contundentemente –
No hacía falta aplicar las manos bastaba
interponer su cuerpo , aun así se mantenía vigilante cada vez que se acercaba
inconscientemente al filo de madera que la separa del vacío.
-
¡
Necesito salir de aquí ! – Se alteraba
por momentos hasta el punto de no saber dónde pisaba ni ver una salida ,
mientras Thomas continuaba impidiéndole avanzar hacia la escalera -
¡Apártese !
-
No,
hasta que me diga lo que quiero saber .
Trató de empujarle pero Thomas imponía su
rectitud y su cuerpo yerto siéndole imposible moverse . Aquejando falta de fuerzas
y una impotencia por nerviosismo que podía con ella , por más que intentaba quitarlo de en medio no
podía .
Un empujón
lo situaría cerca del filo del suelo de madera del altillo , un nuevo
intento desesperado por retirarlo hizo que él se apartara y ella se viniese al vacío sin
que pese a la reacción de él por tratar
de agarrarla pudiese evitar que se
precipitase .
Asustado y nervioso corrió al piso bajo
saltando los escalones sin medir su número tan siquiera llegando hasta dónde ella estaba . Comprobando
que aún respiraba pero que se encontraba inconsciente corrió a la casa para
avisar y que se llamase a una ambulancia .
Entrando apresuradamente , los gritos de Thomas
llamando por Emma ,atrajeron la atención de los amantes y de la propia Kitty que se hallaba en la cocina .
Cogiendo una bata colgada de la silla del
tocador y Richard sus pantalones , Emma salió al pasillo del
piso superior para ver qué eran esas
voces y quién las daba , quién la llamaba a gritos .
Un Thomas desesperado y nervioso que apenas
lograba atinar una sola palabra y que se
sorprendía al ver salir a su primo del dormitorio .
-
¿Qué
sucede Thomas ? ¿A qué vienen esa voces ?
-
¡Su
hermana! – dijo visiblemente nervioso llegando a asustarla provocando que
bajase por la escalera y se acercase a él -.
-
¿Qué
ha pasado ? – Le cuestionó muy nerviosa al ver su rostro espantado - ¡ Dios
Thomas , habla!
Pero él miró hacia su primo, preocupado , antes de contestarla .
-
Tenemos
que llamar a una ambulancia , ha tenido una caída y está sin conocimiento.
Con Kitty corriendo por el teléfono
para llamar , Richard , sin poder explicarse
que estaba pasando , no pudo evitar
preguntar ante el silencio angustioso de Emma .
-
¿Dónde ha sido ? – al ver que él sólo lo miraba extrañado y alternaba con miradas hacia ella haciéndole algún tipo de gesto que él no podía reconocer en ese momento , éste tuvo que insistirle - ¿Dónde está Thomas ?
-
En
las caballerizas .- Y un nudo se hizo en su garganta ante la mirada de
Emma y la cabeza gacha de su primo .-
Ana Patricia Cruz López
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