sábado, 24 de junio de 2017

LA TEMPESTAD . CAPÍTULO DUODÉCIMO .UN NUEVO AMANECER . ( Segunda Parte ) (Registrado en SAFE CREATIVE ENERO 2017)

LA TEMPESTAD


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CAPÍTULO DUODÉCIMO  : UN NUEVO AMANECER (Segunda Parte )

Sentirse entre sus brazos , protegida de nuevo , como antaño , otorgaba a Emma el más dulce de los recuerdos de su niñez y preadolescencia . La sensación de confort , de sentirse como en aquella casa en la que se podía vivir , aquel hogar en el que se convertía todo aquello , especialmente cuando su padre no estaba  y ella , por algún tiempo , aunque sólo fuesen unas pocas horas , no se convertía en el centro de la diana de sus propias frustraciones patriarcales.

De pronto comenzaron los rumores . Hasta los  emperifollados asistentes de alto copete y sociedad estirada que su madre debía recibir con la mejor sonrisa  la miraban , en el fondo , con desdén mientras sus lenguas viperinas hablaban, sin ningún pudor , de la hija bastarda de los Aldrich y la poca vergüenza de su esposa en embaucar al viejo con una “barriga” no suya .

Siempre se ha dicho que el dinero sólo es eso , dinero , que no otorga educación ni semblanza  y aún menos cortesía por diplomacia pero sobre todo , no  sirve como elemento catalogador de las personas entre aquellas que sí saben serlo  y las que simplemente son animales sin conciencia con aquel mismo aspecto .

Richard podía protegerla mientras estuviera en la casa , cosa que al principio no sucedía muy a menudo  pero , aunque él estuviera , aunque todo sucediera con la mayor tranquilidad e impasividad posible , jamás podría resguardarla de escuchar aquellas voces que la denigraban de forma constante como la hija de no se sabe quién , de un irlandés  que se encontraba de paso según algunas malas lenguas , un soldado de una causa nunca perdida pero sí perseguida .


En Ulverston todos cotilleaban al paso de la chiquilla  sin
importarles si pudiera escucharles y el daño que podría hacer  y sin embargo , para Emma , aquellas palabras sólo resbalaban por su piel de la misma forma que lo haría el agua de lluvia .
Para ella , la única verdad era la que su madre le transmitía y confesaba , lo demás no importaba . Todo consejo que ésta le diese,  para sobrellevarlo y disimular ante aquellos que esperaban impacientes que la niña  saltase a gritos contra ellos o , por el contrario ,  se marchase llorando alejándose de todo para vanagloria de los que creían haber conseguido lo que pretendían , era memorizado por aquel cerebro en continuo aprendizaje con una rapidez inusitada, llevándolo consigo siempre muy presente .

Allí , entre  sus brazos , como antaño , cuando aún  la cría debía elevar el cuello para acercarse a su rostro , ella volvió a subir su cabeza encontrándose con su cara , con aquellos ojos tan profundamente entregados que no dejaban de moverse rápidos y nerviosos en busca de los suyos o de sus labios .

Un  relampagueo exterior la atrajo hacia la ventana . El sonido no tan lejano de un trueno  hizo que sonriese y , cogiéndole de la mano , saliesen de la cocina hacia el exterior  a toda prisa .

-         ¿Te acuerdas  qué hacíamos cuándo veíamos el primer relámpago que anunciaba la tormenta ? – Le dijo ella sonriente , trasmitiendo una alegría inusitada mientras  tiraba de él hacia el exterior de la casa , en dirección a la valla del campo de entrenamiento . –

Subiéndose a la madera , sentándose en el último listón , el viento comenzó a soplar cada vez más fuerte . Se soltó el cabello y cerró los ojos  para disfrutar de aquel instante de libertad ante un Richard que no cesaba de observarla , que se deleitaba con cada gesto suyo , con cada surco en su piel , con la prosecución de sus deseos  conforme descendía visualmente por su cuello , tenso mientras evocaba el cielo .

Aquel relámpago sólo lo anunció, quizás no con tanta antelación como hubiera sido recomendable , porque el viento se  hubo detenido en seco para dar paso a una lluvia  intensa que no tardó en empapar a ambos .

Parte de su cabello oscuro , conforme caía  por su pecho ,  permitía dibujar curiosas formas  a través de las trasparencias de su blusa . La escasa luz exterior reflejaba los ríos de agua que se formaban por su garganta con las gotas que , salvajes , huían de sus mejillas para no dañarla o  más bien , para no impedir el paso de las que habrían de venir .

Y mientras Richard la miraba , desconsolado , envidiando al mismo agua que la naturaleza había mandatado esa noche sólo por acariciarla , recorrer su cuerpo sin necesidad de permiso alguno , invadiéndola sin que ella lo evitase , trayéndole vida ,  recordó aquello que ella le preguntó y siguiendo a sus propios instintos , se acercó a la valla apoyando sus brazos en la madera , a cada lado de aquel cuerpo femenino que poco varió desde la pubertad .

Sintiéndolas junto a sus piernas , abrió sus ojos para corresponderle .  Cuántos intentos fallidos de juventud podrían haberse producido . Cuántas ansias insatisfechas por parte de él , cada vez que la rozaba o la cogía de la mano , cada vez que ella le permitía un acercamiento que no pasaba de ser un inocente juego a dos  en donde nada más se requería  ¿o sí?

Sus ojos reflejaban todo lo que se podía sentir . Los mismos ojos y la misma forma de mirarla que en aquel entonces , cuando no siendo tan niños , las conversaciones parecían cobrar otro sentido y los silencios gozaban de  su propio significado . Cuando sin saber con exactitud , ambos sabían y tanto que sabían , pero el miedo , el respeto mutuo  , algo incapaz de definirse por sí solo , les impuso la contención como única forma aceptable de tenerse .

Ahora aquellos chiquillos no estaban , sólo dos personas adultas que se conocían y que en teoría sabían perfectamente dónde se encontraba cada uno . Pero los miedos  no habían desaparecido y el respeto tampoco .

Sin embargo  Emma prefirió dejar de pensar dejándose llevar por lo que sabía que él deseaba y merecía , por su propia infernal apetencia  de algo que tenía guardado desde hacía tanto tiempo .

Encorvó su espalda  acercándosele . Las manos de él parecieron responder  agarrándose con fuerza a los maderos . Ella no podía verlas pero sí sentirlas . Una tensión que se reflejaba en cada poro de su piel  masculina , en cada amago de expresión facial ante lo que veía venir , en cada centímetro de su cuello, tensionado al máximo o en el esfuerzo por tratar de disimular ante unos labios de los que ahora no quería rehuir .

Un acercamiento claro sin posibilidad de escape una vez ella le hubo cogido  con suavidad ambos lados de su cara  y sonriéndole ligeramente , apenas como si fuese un halo de aire fresco , mientras la lluvia les empapaba, se hacía con sus labios  casi con timidez , sin respuesta aparente , separándolos ligeramente en espera .
Apenas unos segundos , no hizo falta más para que la  desesperación creciente provocase que él tratase de saciar su apetito por ella sin permitir una separación tan siquiera .
Respiraciones agitadas , casi imposibles . Una oscilación del cuerpo de ella  hacia el de él que casi la tiraba del listón donde se encontraba sentada . Sus pequeñas y delgadas manos , que debían hacerla sentirse segura  en dónde se encontraba , apenas podían agarrarse a la madera  por el agua que no tenía visos de detenerse  y menos  al sentir que las de él las abarcaban  por completo .

La entrega mutua  se detuvo de la misma forma que apareció.  Sin dejarle de mirar a los ojos , le pidió que la ayudase a bajar y aquellas inmensas manos se hicieron con su cintura  como reclamo mientras su cuerpo era descendido junto al de él , lentamente .

Sólo le cogió de la mano y él la siguió en dirección a la casa . Subieron las escaleras con determinación y llegaron hasta su dormitorio en donde ella , con el pomo de la puerta en la mano que poseía libre , se detuvo . Bastó la de él ayudándole a girarlo y cómo si aún necesitase preguntarle si se encontraba seguro , una sola mirada le respondió .
Unos ojos al otro lado del pasillo,  llorosos , enrojecidos , una rabia que quemaba por dentro de un cuerpo que sin proponérselo se había encontrado con semejante escena , que había visto sus rostros en la oscuridad de aquel recodo pero ,cuya impotencia ante la semblanza de lo que aquello significaba le impidió tan siquiera decir o hacer nada  que pudiera impedirlo. 
Sólo la visión de la puerta cerrarse tras ellos y el sonido de la  llave pasar omo seguro le dieron el valor suficiente para acercarse lentamente a aquel impedimento de madera vieja y fuerza innata . 

Tras ella , el juego incesante de manos que buscaban la desnudez del otro hacían que todo se detuviera sólo para disfrutar de aquel instante .

Emma se alejó de Richard sólo para contemplarle . Su rostro había cambiado y mostraba a alguien echido de felicidad , dispuesto a todo , a hacerla feliz y a resarcirse con el sabor de su  piel .

Pero quién  se encontraba al otro lado , en aquel frío pasillo , una Alice destrozada y rabiosa al mismo tiempo , sólo podía imaginar  lo que dentro podría estar ocurriendo  mientras  la hiel se convertía en su sangre al pensar que era el cuerpo de ella al que abordaba , al que hacía suyo  , que todo el juego se había perdido de antemano hacía tiempo aunque la   vuelta de su hermana conllevase que las pocas esperanzas mantenidas se creyesen  más que perdidas , ahogadas en unas lágrimas propias que ella se negaba a que saliesen al exterior por su propio orgullo . Aquella maldita sensación de impotencia ante el arrebato de lo que ella consideraba como suyo contrastaba con  la no creencia de que aquello fuese posible   llevándola a acercare a la puerta  y , con mucho cuidado , colocar uno de los oídos en la fría madera .

Un interior donde la espera se impacientaba, dónde él arrancaba su embestida desesperada hacia ella deteniéndose a pocos centímetros al solicitárselo Emma con su mano en el pecho .
Cada botón que sus largos dedos desabrochaban  rozaban el pecho  haciendo que  la respiración de  Richard se inquietase y la piel respondiese ante sus ojos  erizándose , con los poros de la piel  evidenciando la satisfacción de cada ligero toque de la yema de sus dedos .
Y apenas con dos botones abiertos , desojados  de su ámbito de seguridad , mientras sus manos continuaban obrando , la calidez de sus finos labios se apoderó , para su gloria , de cada milímetro de piel que quedaba descubierta  ante la atenta observación de él , dejándose hacer simplemente .

Él necesitaba tocarla y sin embargo   no le dejó . Cuando trató de acercar su cara  tampoco le permitió besarla  mostrándose esquiva de forma juguetona . Tenía el control y él comenzaba a ser consciente de que se encontraba en sus manos por entero , a su voluntad .

Apenas leves sonidos  y la imaginación de Alice volaba sola , sin necesidad de estar presente . Apenas  sus dedos acompañaron a su oído  en la puerta  , trató de sentir las vibraciones , de volver a colmar de hermosos recuerdos en donde era su cuerpo el que él tomaba una y otra vez pese a la negación inicial . Un cuerpo al que ella se acostumbró a sentir   y que continuaba añorando .
Sentía como el dolor le oprimía el pecho . Ese dolor agudo que  sólo se siente cuando se ama de verás , tal y como ella pensaba que hacía y aún continuaba haciendo a un hombre  que nunca fue suyo en realidad.

Una verdad que ahora se trasmutaba en el deseo  consumado por otro cuerpo que nunca pudo conseguir  sin que nadie pudiese entenderlo , el de una invasora  que sólo había regresado para arrebatárselo todo .

Un sonido hueco y brusco en el interior la sobresaltó . Capaz de reconocer de qué se trataba ,  las lágrimas vencieron a su orgullo y su pobre carácter haciéndola que se alejase a toda prisa de allí , haciéndola salir de la casa  aunque no hubiera parado de llover  llenando de barro sus botas y los bajos de su vestido , empapando de fría humedad  sus ropas y su cuerpo , destrozando la poca dignidad que podía quedarle .

Mientras , en el interior , la amante dadivosa continúo siendo la que ejerciera el control inusitado sobre su víctima , aquella a la que esperaba poder compensar por los años  pasados , a la que esperaba poder devolver tanto amor , protección y lealtad .

Empujado  sobre la cama , ella se le sentó a horcajadas en su bajo vientre permitiéndole acariciar sus piernas con fuerza , marcando con sus dedos la carne a su paso por todo lo largo de los muslos .

Mientras ella oscilaba sobre él , rozándole , la intensidad de sus movimientos se acrecentaba conforme más presión era capaz de ejercer su oponente  por debajo del vestido  y aunque intentase abarcarla con sus brazos, para estrecharla contra su pecho , ella no le dejó , no se lo permitió,  deteniéndose como sutil castigo .
Ante el ruego silencioso de que no se detuviese    y con la observación innata de una boca entreabierta que la reclamaba  mientras ella se humedecía los labios , los movimientos y roces oscilantes continuaron  por encima de la ropa , incrementando la presión ejercida por ella  y su velocidad , tratando de provocarle con el único fin de poder escuchar  una sola súplica suya , verbalizada. Una hilo de voz que la obligase a continuar , a no detenerse en aquel gesto de dominación absoluta en el que aún las pieles de ambos no se habían saboreado por completo .

Bajo la lluvia ,una mente perturbada  y completamente fuera de sí buscaba dónde perderse hasta que situada en mitad del terreno, en las afueras de la casa , fue la imagen de las caballerizas lo que  vio y adónde enfocó sus pasos con certeza .

Llorando de rabia  , alterada , empujó la puerta con cuidado cerrándola tras de sí una vez en su interior .  La respiración de los animales que plácidamente se suponía que dormían más el de aquellos a los que ella hubo asustado con su presencia  despertaron sobresaltadamente a Thomas .Con sumo cuidado , intentando  no hacer ruido,   se incorporó de la cama acercándose al filo del suelo de madera a efectos de tener la visión de todo el piso inferior descubriendo   aquel cuerpo femenino empapado de agua que  se disponía a subir por las escaleras hasta el altillo.
A toda prisa , volvió  sobre sus pasos hacia el lecho  mullendo las almohadas a fín de convertirlas en lo más parecido a un cuerpo en descanso  , tapándolo por completo con la colcha , buscando , seguidamente , el lado más oscuro para ocultarse  y observarlo todo .

Para evitar hacer ruido , Alice se quitó  el embarranado calzado que cubría sus pies ascendiendo por la escalera de madera con ellos desnudos .

El presunto cuerpo de Thomas , en el camastro , fue su objetivo  y sin pensar ,se acercó a él , observándole aún sin destapar .
Tratando de serenarse y dispuesta a seguir con aquel plan improvisado  sin saber a dónde podría llevarla , destapó la colcha que lo recubría  sintiendo la fuerza de una mano que le tapaba la boca  y otra que le agarraba fuertemente de la cintura desde atrás llevándosela hacia detrás suya ,  hacia el armario .

Con el cuerpo de Thomas  aprisionándola  y con su olor metido hasta en las sienes  al taparle con fuerza parte de la nariz , la rabia dejó paso a una impresión certera de que aquello no había sido una buena idea .
Con su forma de observarla   , dejándole clara su intromisión, ante su respiración agitada , él le seseó para advertirle de que se callase , de que no debía decir nada .  Ante su obediente silencio como respuesta  fue retirándole la mano , aunque sin separarse , sin dejarle casi espacio para mover un solo músculo.

-         Ahora ¿Cuál es la excusa ? Evidentemente no puede decirse que esté bebida  y no sepa lo que estaba haciendo.

Aún su respiración era agitada  y sólo cuando él pudo ver mejor parte de su cara , al llegarle la luz de la pequeña ventana lateral ,  decidió rebajar el tono .

-         ¿Qué es lo que ha venido a buscar Srta . Aldrich ?

Sin dejar de sentir la presión de quién no tenía escapatoria ni excusas , la rabia dejó paso a su incapacidad para pensar una salida .

-         ¿Qué cree que diría su hermana si yo le contase esto ? – le  preguntó aplicando su más fina ironía  con la única intención de provocarla -.

-         No sería capaz .

Emulando a la niña malcriada que en el fondo conservaba en su interior , retado por ella , él continúo con su juego .

-         ¿En serio cree que no lo haría ? – Acercó su cara hasta sentir la desesperada y nerviosa respiración en su boca  - ¿ Y qué me lo impediría ?

Con su mente en otro lugar , en el interior de aquella casa , adentrándose mentalmente en aquella maldita habitación en la que los amantes  aún jugaban a la desesperación y la locura bajo tentadoras formas ,  el intento de Emma por sonsacarle surtió efecto como si de una aspiración desesperada se tratase , deteniéndole .

Ella lo sabía , sabía lo que quería  y ella deseaba más que nada entregárselo , pero a su manera  aunque … no pudo . 
Queriendo arrebatarle ese control del que ya consideraba que había disfrutado , media incorporación de su cuerpo y el impulso de su envergadura  le  fueron  suficiente para  agarrarla  por la espalda y darse la vuelta quedando  Emma completamente a su merced , debajo suyo , con él entre sus caderas , apoyado sobre sus rodillas y sus manos entrelazando los dedos de ella .

Acostumbrada a llevar el control, esta vez no le importaba perder toda voluntariedad entre sus manos . Podía sentir la fuerza de su cuerpo , de lo que estaba sintiendo en ese instante , con cada pequeño músculo que apenas podía ver moverse ligeramente en sus antebrazos o la tensión que aún continuaba en su cuello,  sin dejar paso a una piel que parecía ligero papel transparentando parte de su anatomía interior . Podía sentir sus ganas por apoderarse de ella  y corresponderle , estrechar con fuerza aquellas manos  fue la mejor  señal de que no habría impedimento alguno , de que sería suya sin dudarlo .

Y aquellas imágenes  imaginadas por la mente  entonces perturbada de su hermana  le impedían pensar con claridad . El recuerdo de los sonidos de su voz cuando estaba con ella retumbaban una y otra vez en su cabeza  apenas dejándola respirar  mientras los ojos de Thomas le reclamaban una explicación que no podía darle . Un nombre , su nombre , pronunciado por su voz ,  volver a revivir las sensaciones de sentirle en su interior ,   la visualización de un cuerpo femenino entre sombras , borroso  pero entregado .

Y  Thomas , aún , tratando de sonsacar una información que no terminaba por llegar .

-         No tengo todo el día  - se alejó de ella unos centímetros – Será mejor ir a avisarla .

Sin pensarlo Alice se abalanzó sobre él   para besarle logrando llevarle con su cuerpo hasta el camastro .  Sin encontrar impedimentos por parte del empleado  , el cual , muy atento , esperaba averiguar hasta dónde sería capaz de llegar , ésta clavó sus rodillas en el suelo dispuesta a apoderarse  de su sexo .
Bastó la mano de ella encima de  la intimidad masculina  para que él le impidiese continuar  .

-         Ni yo soy Wadlow , ni tengo el mismo precio.

Aquel tono de su voz , despreciativo , seco , la enervó. Incorporando del todo la parte superior de su cuerpo  hasta quedarse sentado , ella terminó en el suelo  , con la cara retirada hacia otra parte .

Manos que buscaban ansiosas el contacto con la piel más deseada de su ancha espalda cada vez que con lentitud pasmosa y exquisita , sin prisa , sin miramientos al tiempo o al espacio , Emma le sentía adentrarse casi suplicantemente, transmitiéndole una paz tan infinita como excitante, cuyo cosquilleo sintió recorrer la totalidad de su espina dorsal .

Sin dejar de observarla  en ningún momento , adentrándose en cada rincón de su cuerpo con cada parte del suyo , sin dejar ni un  solo milímetro sin su olor o la humedad manifiesta de su boca o su sudor , sólo los susurros velados y aspirados de su nombre ,por ella , le sobreexcitaban hasta el punto de sólo querer aumentar su dicha  por entero , obligándole a que le mirase cogiéndole con fuerza del cabello ante un cuello dadivosamente estirado y entregado a sus apetencias , pero él necesitaba más , necesitaba leer sus ojos y lo que ellos podían decirle , necesitaba poseer su ansiedad  y  sentirla suya  más que de nadie   cada vez que ,  creyendo que no podría ir a más , necesitaba buscar respiro e intensidad cerrando sus ojos .

Labios huidizos de una Emma que sólo necesitaba respirar  y no sabía cómo , que no deseaba que él se detuviese por nada del mundo y que aquella maravillosa sensación de sentirse  suya   permaneciese en la sequedad provocada de su boca . Sed a manos llenas . Sed de él y de cómo la estaba haciendo sentir , ida por inmensidad y sin embargo , necesitando   mucho más .

Labios , los de él , que culminaban en una boca que dejando su marca invisible  hacía estremecer su cuerpo cada vez que sus dientes se apoderaban suavemente de su carne , cada vez que aprisionaban ansiosamente sus senos , cada vez que la buscaba para copar su aliento .

Insufrible dolor placentero que él vio venir con plenitud y espera  y que trató de acallar con su mano  recibiendo  la dolorosa respuesta del “animal “ interior que había logrado despertar en ella , aquel hermoso “animal “ cuya naturaleza siempre permaneció , tal y como él había creído  y cuyos ojos , de nuevo , incapaces de mentirle , volvían a expresarle todo lo que él siempre se negó a no creer , que lo que existía entre los dos  perduraría con el tiempo .

Una opresión en el pecho comenzó a hacer que se encontrase mal una Alice que aún permanecía tensa , vigilada  de forma continua por Thomas , el cual trataba de averiguar , por su cuenta , qué más escondía la menor de las hermanas  y qué la había hecho irle a buscar aquella noche .

Visiblemente afectada, necesitó  de pronto  marcharse poniéndose de pie , lo que fue seguido por él casi desde que le viera las intenciones. Sin embargo , lejos de pensar que le sería fácil salir airosa , él no estaba dispuesto a dejarla marchar sin una explicación satisfactoria cortándole el paso de forma constante a cada movimiento evasivo que realizaba.

-         ¡Déjeme salir !

-         No, hasta que no me diga qué vino a buscar . – Le espetó contundentemente –

No hacía falta aplicar las manos  bastaba interponer su cuerpo , aun así se mantenía vigilante cada vez que se acercaba inconscientemente al filo de madera que la separa del vacío. 

-         ¡ Necesito salir  de aquí ! – Se alteraba por momentos hasta el punto de no saber dónde pisaba ni ver una salida , mientras Thomas continuaba impidiéndole avanzar hacia la escalera  -  ¡Apártese !

-         No, hasta que me diga lo que quiero saber .

Trató de empujarle pero Thomas imponía su rectitud y su cuerpo yerto siéndole  imposible moverse . Aquejando falta de fuerzas y una impotencia por nerviosismo que podía con ella ,  por más que intentaba quitarlo de en medio no podía .

Un empujón  lo situaría cerca del filo del suelo de madera del altillo , un nuevo intento desesperado por retirarlo hizo que él se apartara y ella se viniese al vacío sin que pese a la reacción de él  por tratar de agarrarla   pudiese evitar que se precipitase .

Asustado y nervioso  corrió al piso bajo saltando los escalones sin medir su número tan siquiera  llegando hasta dónde ella estaba . Comprobando que aún respiraba pero que se encontraba inconsciente corrió a la casa para avisar y que se llamase a una ambulancia .

Entrando apresuradamente , los gritos de Thomas llamando por Emma ,atrajeron la atención de los amantes y de la propia Kitty  que se hallaba en la cocina .
Cogiendo una bata  colgada de la silla del tocador  y Richard  sus pantalones , Emma salió al pasillo del piso superior para ver  qué eran esas voces y quién las daba , quién la llamaba a gritos .
Un Thomas desesperado y nervioso que apenas lograba atinar una sola palabra  y que se sorprendía al ver salir a su primo del dormitorio .

-         ¿Qué sucede Thomas ? ¿A qué vienen esa voces ?

-         ¡Su hermana! – dijo visiblemente nervioso llegando a asustarla provocando que bajase por la escalera y se acercase a él -.

-         ¿Qué ha pasado ? – Le cuestionó muy nerviosa al ver su rostro espantado - ¡ Dios Thomas , habla!

Pero él miró hacia su primo, preocupado ,  antes de contestarla .

-         Tenemos que llamar a una ambulancia , ha tenido una caída y está sin conocimiento.

Con Kitty corriendo por el teléfono para llamar , Richard , sin  poder explicarse que estaba pasando  , no pudo evitar preguntar ante el silencio angustioso de Emma .

-         ¿Dónde ha sido ? – al ver que él sólo lo miraba extrañado  y alternaba con miradas  hacia ella haciéndole algún tipo de gesto  que él no podía reconocer en ese momento , éste tuvo que insistirle - ¿Dónde está Thomas ?

-         En las caballerizas .- Y un nudo se hizo en su garganta ante la mirada de Emma  y la cabeza gacha de su primo .-

Ana Patricia Cruz López
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