LA TEMPESTAD
Y amaneció, como no podía ser de otra forma. Un
día nuevo. Nuevos proyectos que comenzarían a ver la luz efectiva . Una nueva
marca a descontar en ese reloj que tanto pesaba en la casa , que tanto le
pesaba a ella .
Los despertadores sonaron escalados . Primero
en las caballerizas, donde Thomas , siguiendo las instrucciones dadas
por su primo , se dispuso a preparar a los animales para su posterior acondicionamiento a los terrenos
que les eran nuevos , justo tras el desayuno con el resto de la
cuadrilla .
Despertarlos con un buen cepillado y una
revisión a fondo de las patas por si necesitasen algún refuerzo o protección
adicional , sólo cabía esperar que no tardasen demasiado en acostumbrarse a las nuevas
montas, todo para que el trabajo , de ahora en adelante , se desenvolviera con
absoluta normalidad .
Aproximadamente una hora después , otra alarma ,con la misma finalidad , sonaba a tan sólo unos metros de distancia de
aquella estancia . La cuadrilla se disponía a asearse y disponer todo para el
desayuno mientras recibían el orden de tareas por parte de Richard entre las
que se encontraban terminar de asegurar las cuadras y las vallas externas a la propiedad , justo
en los terrenos donde los caballos eran soltados para que cabalgasen en semilibertad como forma de ejercicio y la revisión de la pista de carreras , lo que llevaría más tiempo.
Kitty, en la cocina , llevaba algunas horas
terminando de preparar el café , el té y las viandas de acompañamiento para los
hombres. Una vez concluida esa parte de
su labor , mientras ellos lo devoraban
todo, debería encargarse de los
respectivos para las señoras de la casa que
se dispondrían en el comedor , pero cuando
ella acudió a las habitaciones para avisarlas , sólo de una logró respuesta .
Con bastante
mal humor, dadas las horas a las
que definitivamente Alice había caído rendida en la cama y el estado que
conservaba en el momento de hacerlo , apenas habían pasado unas pocas
horas desde que diese con su cuerpo en el
colchón, dio una gruñido por contestación a la joven del servicio . La cabeza le dolía profundamente y la luz ,
que entraba a borbotones a través de los cristales de la ventana , resultaba un
enemigo implacable e imbatible , ese , que le recordaba que otra noche más se
había pasado con la cantidad de alcohol
que había ingerido y el mal día que
aquello le traería .
Hasta tres veces tocó la doncella con sus nudillos en la puerta de Emma y en
ninguna de las tres recibió respuesta . Al abrir, la cama aparecía sin
deshacer y la ventana del dormitorio
abierta de par en par . El armario se encontraba mal cerrado y el traje que
había llevado la noche anterior tirado
en el suelo de cualquier forma .
Cuando salieron todos los hombres de la
cabaña , en dirección a la cocina , un frío helado recorrió el cuerpo de
Richard deteniéndose . Mientras el
resto de su cuadrilla pasaba por su lado
, él giró media vuelta su cuerpo para dirigir su mirada hacia la pista de
carreras.
La figura vestida de negro con el pelo suelto le resultó familiar .
Paseaba agachándose cada dos por tres ,
posiblemente revisando el estado de la tierra
que pisaba , estudiando mentalmente la conveniencia de mejorar toda aquella superficie .
Conociéndola pensó que debía haber llegado a
ese lugar antes de que el sol hubiera comenzado a dar
signos de despertar y como si le fuera
inevitable , el reloj del trabajo había comenzado a correr sin que nadie , a
partir de ahora , pudiera tener una tregua .
Reunidos todos los trabajadores en la cocina de
la casa , aquel lugar volvió a hacer que ésta , una vez más , cobrase vida por
sí sola, aunque sólo fuera por un tiempo breve .
Alejado de la conversación mantenida por los
demás , Richard no podía evitar mostrarse ausente , distante de allí
mentalmente ante la preocupación de su
primo el cual , fue el primero en
desaparecer y volver a sus tareas con los caballos ya que debía ensillarlos y dejarlos listos, pero al volver , se
encontró a la “patrona “ colocando las
cinchas a uno de ellos , propiedad de
Wadlow.
Un precioso semental alto y estilizado de pelaje negro muy
brillante y belleza indómita que parecía
imbuirse con la figura de ella y su
oscuro cabello suelto .
Verla deslizar su mano , con cuidado exquisito
, a lo largo de una de las patas
delanteras del animal hizo que le prestara su más curiosa atención y tan
concentrada se encontraba en dicha tarea, que no se percató de la presencia de
su nuevo empleado temporal que llevaba bastante rato observándola .
-¿Así que sí entiende
más de estos animales de lo que me hizo creer ?
Aquellas palabras sólo le indicaron que tenía
compañía y no una cualquiera , pero no
la hicieron desistir de continuar examinando la belleza de aquel animal, captando cada una de las formas de su cuerpo a
través de la piel de su lomo y costillar.
-A veces me pregunto
cómo el altísimo permite que algo tan
hermoso termine acabando en las manos más inadecuadas .
Tristeza y algo de añoranza se reflejaban en
una voz denotada pobre. Thomas trató de centrarle la atención hacia el equino .
-No creo que el de
arriba haya tenido nada que ver . Quién tiene más dinero se permite comprar juguetitos , simplemente .
Cogiendo la manta que iría bajo la silla y que se encontraba colgada en
una de las paredes de madera del cajón , trató de colocársela al animal por
encima pero era demasiado alto para lograrlo a la primera . Él se acercó para
ayudarla desde el otro lado .
Verle los ojos , entristecidos y serios , el rostro ido y casi sin vida , le
preocupó. La imagen que había guardado de ella desde el principio se transformó
en pura debilidad . La mujer fuerte había desaparecido y algo que Thomas era incapaz de calificar la había reemplazado sin el menor esfuerzo .
Cogiendo la silla y ayudándola a atar las
correas de la misma en la parte baja del
animal , agachado , elevó la cara viendo
como sus dedos , aquellos que antes disfrutaban de acariciar el pelaje del
semental , circundaban las iniciales de Wadlow
bordadas en oro que centraban el escudo familiar impreso en todas sus propiedades.
-Será mejor que vaya a
cambiarme . Procura que estos animales
estén listos para llevar hasta la pista en media hora Thomas . – Le dijo con
relativa determinación -.
-Sí señora .
Verla marchar , ver su figura moverse
estilizada por la luz en contra del sol, le otorgaba una prestancia difícil de
determinar .
No sería hasta unas horas después , con la
llegada de nuevos camiones portadores a la finca , cuando aquel rostro trataría
de mostrarse tal cual siempre era , especialmente con la persona que venía en el coche que les
seguía .
Mientras , Richard había dejado a sus hombres
con las tareas repartidas y se
encontraba ayudando a Thomas en la llevanza de los caballos hasta la pista .
Las primeras vueltas , simplemente de
reconocimiento del terreno , las realizaron ambos hombres al galope haciéndoles
acelerar en algunos tramos . Dada la
envergadura de ambos no eran los más adecuados para llevar a cabo las pruebas
de velocidad planteándose la necesidad de contratar jockeys de confianza en
la ciudad y Richard sabía de dónde
podría sacarlos , pero estos entrenamientos previos , simplemente para que las
patas de los animales y sus cascos se hiciesen con el tipo de terreno , les
ayudaban a ellos también para que se conociesen mutuamente y la simbiosis entre
hombre y animal surtiera efecto ya que ambos serían los responsables de los
mismos , en cierta forma.
Emma no estaba para recibirle en ese instante .
Lo cierto es , que tampoco se hallaba entre sus planes hacerlo.
Conocía de su capacidad para ser tan
quisquillosamente puntual como lo era su padre , conocía que odiaba que los
protocolos se saltasen o no se cumplieran y más aún, las desconsideraciones
de quienes sabían de sus idas y venidas , aunque fuese en su propia casa , y no
estuvieran para recibirle con el merecimiento que consideraba tener . Pero todo
eso a ella le daba igual .
Una cuenta contrarreloj era lo que atesoraba
sus ganas de levantarse antes que nadie
e incluso a cuestas de no descansar . Todo daba igual con tal de que aquel negocio progresase y no tener que pagar el justo precio que se
le exigiría de no hacerlo.
Que Kitty fuera quién lo recibiera en el vestíbulo
y le indicara que la señora no se encontraba en la casa no le hizo ninguna gracia y lejos de disimular su molestia con tal
situación, procuró visibilizarlo ante la joven de servicio mientras le hacía
entrega del abrigo .
Señalado el camino por el que podría
encontrarla , William se dirigió a dicho lugar . Con cierto sentimiento de
desagrado recorriendo sus venas sólo le importaba una cosa : llegar y verla ,
y aquello era motivación suficiente para andar con determinación sin importarle demasiado el estado del suelo
que pisaba ni cómo pudieran terminar los bajos de sus ropas o sus botas .
Una confirmación que se acercaba hacia ella y que hizo , de
forma definitiva, que Richard detuviera
el caballo siéndole difícil
controlarlo al transmitirle su nerviosismo en la forma en que las bridas eran cogidas
por él.
Thomas, que permanecía vigilante del capataz ,
al verle observar de forma fija aquel punto , decidió detener su marcha y darse
la vuelta . Lo conocía pese a los años pasados y sabía que no aguantaría
demasiado tiempo sin saltar si volvía a verle junto a ella . Aquello se había convertido en algo
estrictamente personal y la supervivencia de un negocio estaba en juego .
-¡No lo hagas ! – le
espetó preocupado el menor de los dos - .
Sin mirarle a los ojos , sin retirar su rostro
del punto fijo en que la Sra de la casa
y Wadlow se habían convertido , mientras el caballo continuaba sin
estabilizarse y detenerse , Thomas fue
percibiendo como se encendía por
dentro y se enfurecía por instantes.
Acercando su caballo al suyo , ante la desoídas de su primo , optó por tirar de
las bridas del caballo logrando su atención.
-Llegará el momento en
que puedas actuar y en el que sientas
satisfacción haciéndolo , pero ese momento no es ahora . – Notó como Richard
aflojaba su tirantez del sostén de cuero – Ella es más fuerte de lo que crees y
lo suficientemente inteligente para saber dominar esto. Déjala que lo haga .
Y prosiguió su camino seguido , instantes
después , por un Richard que no cesaba en observar constantemente a la
pareja .
William, apoyado en silencio tras la valla , comenzó a sentir que la rabia interior que
en principio atesoraba desaparecía ante la presencia de la amazona .
Sus piernas aprisionando de forma determinante,
aunque no en exceso , los lomos del potro , sus manos sosteniendo con
delicadeza las riendas , su cuerpo ,
erguido , culminado por su largo cuello sobre el que se depositaba su mentón
altivo con su cabello largo y negro , completamente libre , en un estado de
completa simbiosis con el animal
resultaba una imagen viva sumamente estimulante e inmensamente placentera.
Emma , conocedora de su presencia , no obstante
, continuó en silencio , ignorándole , disimulando encontrarse concentrada en
la tarea que desempeñaba . Estaba en su casa , en sus tierras y por mucho que aquel señorito inglés de alta
cun estuviese acostumbrado a otras maneras , ella se había gestado a sí misma
como la mujer que ahora era , sin florituras , sin excesos , sólo con trabajo
duro y mucha humildad pero , por encima de todo , con un concepto claro , que
por mucho o poco dinero que se tuviese , por muy importante o no que fuese el
apellido , el orgullo se llevaba en la sangre.
Podría haberla interrumpido y ello fue algo que
ella misma se cuestionó. Por encima de todo era un cliente con derechos
y sin embargo no lo hizo . Prefirió quedarse tras la valla ,
observándola sin realizar ni un solo gesto que pudiera despistarla , sin tan
siquiera toser o estornudar para no
desconcentrar al animal.
No obstante , aquel silencio no se mantuvo por
mucho tiempo . El cliente andaba ansioso
, desesperado por escucharla y aún más por disfrutar de aquella
presencia mucho más cerca
y sólo por eso , osó interrumpirla en su ardua pero reconfortante
labor .
-Celebro observar que
mis animales parecen adaptarse bien a las nuevas montas .
Tras culminar la media vuelta que le faltaba
, se detuvo a su altura pudiendo confirmar que se trataba
de uno de sus potros.
-Incluso los nuevos –
afirmó con una sonrisa cargada de satisfacción - .
-Es fácil cuando quién
los monta sabe cómo hacerlo .
Y la sutil satisfacción fue transformándose en
otra cosa , en otro cúmulo de sensaciones distintas , las mismas que había
sentido nada más verla en las escaleras de su casa , durante la fiesta , la
misma que sintió desde el principio cuando le pidió que lo aplazara todo y él se mostrase altivo.
Los términos de aquella conversación iniciaban
un nada delicado juego de palabras en la que ambos sabían perfectamente leer
entre líneas .
A él bastaba mirarle a los ojos para leer sus
intenciones , para verlas con absoluta claridad , a ella , el hastío que le
provocaba tal idea se le denotaba en cada expresión que verbalizaba .
Gestos nada gratuitos que ella realizaba una y otra vez ante él .
Mientras una mano sostenía con firmeza
la piel de las riendas que lo fijaban en ese punto concreto en el que se
encontraban, con la que le quedaba libre ,
realizaba movimientos oscilantes desde la base de la cabeza hasta
mezclar sus dedos enguantados entre las largas crines de la hermosa cría , un
potro desconfiado y con gestos indomables al que le costaba obedecer si no
fuera por la tozudez de quién se encontraba encima suyo.
Un paseo evocador por el cuerpo del animal ,
cuyos ojos masculinos, los del cliente estrella , los de su mayor acreedor , seguían sin detenerse , con
absoluto placer en pos de las miles de ideas maledicentes que debían formularse en su oscura cabeza .
-Y por lo que puedo
observar , pese a sus años de ciudad , usted no ha olvidado saber hacerlo. –
Le afirmó con aquella voz modulada mientras sus ojos ascendían por su brazo
hasta encontrarse con la cara femenina de la anfitriona de la casa .-
-Cuando se ha tenido
buen maestro y una alumna avezada que juega con ventaja y aprende rápido, todo
se hace mucho más fácil . – La altivez demostrada por ella en todo momento ,
lejos de exasperarle , le atraía mientras que a ella le provocaba continuarla en mayor
grado si cabe -.
-Celebro que mi padre
lograse hacer algo que mereciese la pena
.
-Me temo , Sr. Wadlow –
el rostro de él fue tornándose serio – que eso sólo hubiera sido un deseo no
culminado jamás , al menos por mi parte . Lo que sé de ellos – señalando hacia
el animal – se lo debo a mi madre , aprender a conocerlos , sus debilidades ,
sus defectos y sobre todo saber
montarlos ,en todas las circunstancias, ha sido gracias a Richard Bennet , mi capataz , criado entre
nosotros desde que yo era una niña . – la rabia se hacía muy palpable en el
rostro de Wadlow- Un excelente y avezado
profesor para la alumna más complaciente .
Con un gesto de notable desaprobación por lo
que acaba de escuchar y que no le
importaba que se esclareciese , hasta su tono de voz se volvió agreste y
desagradable de nuevo.
-No dudo de su eficacia
prestando sus servicios de enseñanza ,
de hecho logró ganarse hasta el frío corazón de mi padre , y desde luego , menos dudo aún de que debe
resultar extremadamente bueno enseñando a montar aunque claro , quizás deberíamos preguntar a alguien que al parecer
si tuvo oportunidad de conocerle mucho más tiempo , hasta conseguir consumarse
como una alumna privilegiadamente buena
y me refiero a la Srta Aldrich ,- como un golpe seco en su orgullo ,
como si le hubiera dado un puñetazo en toda la boca del estómago , su sonrisa
altiva fue desapareciendo mientras aquel
hombre , dado cuenta de ella , comenzó a usarlo como arma arrojadiza , allá
donde más le dolía , con el ingenio suficiente para resultar lo más hiriente
posible - aunque supongo que usted habrá
tenido conocimiento de estos hechos por alguno de los dos implicados , supongo
.
Para Emma , tratar de recomponerse conllevaba intentar de tragar una saliva que se
negaba a bajar por su garganta , tratar de que el aire le entrase como nunca
para evitar gritar de lo que , sin saber por qué lo habría originado , su hermana y el más hermoso recuerdo que había
resguardado en algún lugar de su memoria todos estos años habían decidido
entregarse de una forma que no quería saber , que se negaba a ver e incluso a creer que aún fuera cierto , por
mucho que su hermana se lo repitiese a gritos y la culpa se reflejase en los
ojos de Richard cada vez que no le quedaba más remedio que mirarla .
-De todas formas – Wadlow prosiguió – no son asuntos
personales y menos ajenos los que me han
traído hasta aquí. – Introdujo una de sus manos en el bolsillo interior de la
chaqueta – He venido a traer esto – Extrajo un sobre y alargó su brazo
esperando ella lo recogiese - Seis de
los invitados a la fiesta han confirmado a través de sendas misivas que dentro de siete , máximo quince días , sus
caballos serán traídos aquí. Sé que es poco tiempo para replantearse una
ampliación de las cuadras pero estoy seguro de que su cuadrilla de hombres será
lo suficiente mente solvente como para solucionarlo . Y aún hay algo más , uno
de ellos , el Sr. Craig desea emparentar a mi semental con varias de sus
yeguas con vistas a primavera , ¿espero
que ello no suponga una contrariedad ?
Recogiendo el sobre lo abrió . Una
visualización rápida le bastó , la de las cifras que efectivamente provocaban
que , sin estar terminado de asegurar las cuadras actuales , debieran buscar la forma de ampliar la estancia
destinada a estos animales puesto que no
quedaban suficientes cajoneras libres para todos ellos .
-Bien, realizada la
labor que me traía aquí y comprobando que todo marcha favorablemente volveré a ocuparme de mis negocios . Espero
recibir noticias suyas muy pronto , Sra. Bowman.
Visiblemente enfadada , mientras Wadlow volvía
a su coche, no sin antes girar su cabeza hacia donde se encontraban
los otros dos hombres , sacudió el sobre
sobre la silla de montar lo que provocó
que Richard desviase el curso del caballo hacia
el terreno de adiestramiento seguido por su primo.
-¿Qué quería ése? – Le preguntó a ella con desdén –
-Traerme la buena nueva
de la fiesta . Tenemos una semana escasa
para ampliar las cuadras y además habrá de habilitarse una zona para
emparejamiento.
Emma no
podía ocultar su agobio ante los
nuevos cambios .
-Apenas hemos
empezado a tratar a los animales , no se
han acostumbrado y ¿ ya quiere emparejarlos ? – Preguntó bastante ofuscado un
Richard casi incontenible –
-Es el semental , tiene
la edad propicia y éste ha debido ver la
manera de empezar a sacar ganancia - Le
aseguró Thomas – y casi apostaría que no será el único encargo que reciba de
ese tipo Sra . Bowman.
-Lo que sé es que esto
supone un gasto no previsto y aún no
hemos tenido ni nuestras primeras ganancias . Necesito pensar qué podemos hacer
. – Con un agobio más que patente en su
rostro y en su forma de hablar , Emma se
dirigió a los establos para dejar el potro en él.-
La patrona se marchaba de regreso a la casa
para tratar de contactar con el Sr. Reder, el abogado, mientras Richard , lejos
de olvidarse de Wadlow , lo que pasó en su casa
y lo que en realidad quería hacerle , comenzó a manejar de forma
nerviosa e involuntaria las riendas .
-Creo que te equivocas
de objetivo . – Ante tal aseveración de Thomas , el rostro del capataz se
terció hacia él , deteniendo el caballo por completo .- esta mañana , antes de amanecer , tuve una
improvisada visión , bastante sorpresiva la verdad .
-¡OH Thomas ! No
empieces con tus galimatías y verborreas , ¡ habla!. – Le gritó un más que
enfurecido primo - .
-¿Qué sabes de la
relación entre Wadlow con la pequeña de los Aldrich?
Extrañado por tal pregunta , deduciendo que su
primo , acabado de regresar a la
ciudad , tenía conocimientos de una
verdad que sólo era realidad a medias
mientras que la otra mitad se componía de serias suposiciones y testimonios de
posibles testigos , trató de extraerle la información antes de que prosiguiera
.
-¿Qué es lo que has oído
? – Le preguntó algo más tranquilo -.
-Oír … Oír … Nada ,
pero darme cuenta de algunas cosas … Sobre todo cuando ves que alguien llega
muy perjudicada , sola , sin coche pese
a los ofrecimientos que estoy más que seguro le hicieron al verla en su estado ,
con el traje medio desabrochado y el pelo tremendamente fuera de sí , y si a
eso sumamos que su respuesta ante el
lugar de procedencia era inexorablemente esa casa y que no quedaban demasiados invitados cuando Emma y yo ya nos habíamos ido , diría que podría
encontrarse muy bien acompañada, sin duda.
-¿Dices que te la
encontraste por sorpresa ?- Le preguntó tratando de aparentar cierta ingenuidad
que conllevó la risa de su primo - .
-No, yo no he dicho eso
Richard , he dicho que tuve una visión puesto que fue en las cuadras y me
encontraba durmiendo , claro que si sigo creyendo que no era real lo que vi ,
preferiría que continuase así por qué ,
a ver , ¿qué podría necesitar la Srta. Aldrich del cuarto de herramientas a
esas horas ? – Girando su cabeza hacia las cuadras , Richard trató de recapitular - No
es que sea adivino primo y puede que
efectivamente acabe de regresar y me haya perdido muchas cosas , pero todos
estos años me han enseñado a predecir
los problemas , y la que tú llamas “bomba de relojería” me da la impresión de
que ya tiene el detonador conectado y alguien con el interruptor dispuesto.
¿En el cuarto de herramientas ? Aunque pudiera
parecerlo , Richard no estaba tan seguro de que William hubiera tenido nada que
ver .
En su cabeza sobrevoló un recuerdo similar a la visión soportada por su primo ,
al poco de él confirmarle , después de intentarlo en varias ocasiones , que lo
suyo había terminado .
Poco antes de fallecer el patriarca , tras una
tarde noche muy movida donde ella , con
la cabeza perdida y los gestos desmedidos , fue a buscarlo a la cabaña importándole
poco ser vista y escuchada por el resto de hombres de la cuadrilla , parte de
los cuales habían soportado sus acosos en una misión suicida por provocar unos celos que
nunca conseguiría extraer , fue sacada a
rastras por él y llevada hasta las caballerizas mientras los gritos y súplicas proliferaron como una enfermedad tratando él de acallarla en varias ocasiones .
Pese a dejarle de nuevo , de forma taxativa y
clara que jamás volverían a estar juntos , él se marchó dejándola allí sola
, llorando y gritando todo tipo de
insultos hacia su persona , hasta aquellos que nunca logró averiguar y prefirió
no saber dónde había conseguido aprenderlos .
Apenas veinte pasos más tarde , tras dos ruidos
secos , casi metálicos , la brisa de la noche le trajo un olor especial y muy
reconocible , a paja seca quemada , olor que confirmó con la más desastrosa
imagen inimaginable . Prendido fuego los
establos con enorme rapidez , éste grito
a sus hombres desesperadamente mientras él
, que no la había visto salir y creía
que aún se encontraba en el interior , corrió
de nuevo sobre sus pasos para sacarla de allí y abrir los cajones para que los caballos salieran.
Tras insertarse en el interior de un lugar que
cada vez se convertía con mayor rapidez
en su propio infierno y cuyas llamas habían
logrado llegar al techo , por más que
mentó su nombre a gritos y miró hacia todos los lugares posibles no
halló su rastro en el interior .
Sin perder de vista por un segundo la dirección
que las altas llamas cobraban y tratando
de soportar la elevada temperatura , mientras parte de sus hombres trataban de
conectar las mangueras para apagar el incendio desde el exterior enfriando las
paredes y el techo en la medida en que las mismas y la presión del agua permitía , la otra
parte de la cuadrilla le ayudaba a liberar los cajones y sacar a los animales con la mayor celeridad posible ante el
peligro de derrumbe del techo .
Un estrepitosos crujido , seguido segundos
después por dos más , hizo que Richard avisase a sus hombres de que saliesen de
allí mientras él trataba de desatascar uno
de los cerrojos .
A la sucesión de sonidos estridentes de maderas
estallarse , sobrevino el desprendimiento de dos de las vigas que reforzaban el
sostenimiento del techo , una de ellas , en llamas , muy cerca de donde Richard
se encontraba .
Cuando logró abrir el cajón, al no lograr que
el animal saliese por sí solo por miedo
a las llamas que se encontraban en su puerta , optó por subirse a pelo encima
del animal y azuzarlo con fuerza en las
costillas para provocarle salir .
Horas de intentos casi suicidas por tratar de
salvar un edificio que a lo largo de su historia había padecido tres clamorosos
incendios aún mayores que éste pero en los que los daños producidos sí habían dejado huella , una de ellas humana
, la de uno de los hombres de su propia cuadrilla al que el desprendimiento de parte
del techo le sobrevino cuando trataba de salir para ponerse a salvo .
Por mucho que Alice aún estuviera afincada a la
persona de William y sus historias oscuras , por mucho que aún , continuando
una tradición venida a más a raíz de él dejarla , se consolidase día a día ya
que era la única mujer que él conocía con la suficiente capacidad para
degradarse hasta el nivel de su mal llamado “hermano” , la visión con la que
Thomas se topó nada tenía que ver con el Wadlow que quedaba con vida en esa dinastía
familiar de obsesos y enfermos por los exquisitos gustos sexuales .
Alice era una cría caprichosa , malacostumbrada
a obsesionarse y arrimarse a todo aquel que tuviera algo que ofrecer , ese era
su modus vivencial y dados los tiempos que corrían y las nuevas circunstancias
: la aparición de nuevo de su mayor
tormento , su hermana, que él mismo regresase a la casa y lo hiciese motivado principalmente
por ella , que todo lo que tenía algún
sentido en su vida se descontrolase por completo y que ahora volviera a estar más subyugada
que nunca bajo su alargada sombra … Todo, suponía el mejor resumen de un cúmulo de despropósitos
sin fin.
La reunión con Reder , el abogado , apenas hubo
durado dos horas escasas . Agradecida de la inmediatez con la que , ante su urgente
aviso éste se hubo presentado, un par de
llamadas realizadas por él le abrían la posibilidad de conseguir cierto crédito
en algunos establecimientos .
El listado apresurado de materiales
aparentemente necesitados pasó la revisión de Richard al que Kitty tuvo que
sacar de sus trabajo en las vallas exteriores . Confirmados los pedidos , el distribuidor
aseguraba que estarían todos dispuestos a primera hora de la mañana del día
siguiente , estableciendo con ella el nuevo orden prioritario de trabajo así
como los jornales a tener en cuenta en
los días venideros ante el incremento de la carga laboral y la ausencia
prolongada de descansos , los cuales , debían
ser suficientemente incentivados .
Centrada la ampliación de los establos en una
de las partes laterales del actual emplazamiento , partiendo del actual
edificio , sólo de pensar en ello todo parecía demasiado ambicioso y enormemente
monstruoso y el tiempo para llevarlo a cabo insulso , si esa pudiera ser
la palabra que mejor lo definiera .
No acostumbrado a rendirse tampoco quiso que ella lo hiciera . Abrumada
por todo lo que eran números , permisos a solicitar ante las instituciones y la avalancha de peticiones por parte de los
nuevos clientes , el agobio comenzaba a reflejarse en su cara aunque tratase de disimularlo ,
esperando a que el Sr. Reder se marchase
y a encontrarse a solas con Richard para
comenzar a soltarlo todo en la medida de
sus posibilidades.
Poco después de que el abogado se marchara, con
ella sentada en la que previamente había sido la silla de su padre , en su
despacho , mirando una y otra vez todos aquellos documentos y la infinidad de números
, sin alzar la cabeza una sola vez , fue capaz de sentir , como siempre ,
cuando Richard no dejaba de observarla de forma condescendiente .
-Será mejor que regrese
al trabajo si mañana debemos empezar con
eso- señalando hacia los papeles que ella estaba revisando - Hablaré con mis hombres y les daré la buena
nueva .
Aquella
fina ironía empleada casi como elemento de autodefensa le valió para ,
cuando se hubo dado la vuelta con la
intención de retirarse , ella le retuviera
.
-¡Espera
!
Ante la llamada de atención, volvió a girarse y
como no había sucedido en mucho tiempo , ella le estaba observando tranquila ,
nada distante aunque visiblemente preocupada .
-
Prométeme que esto saldrá bien. Dame tu palabra sincera
de que al finalizar el año todo esto volverá a mis manos y , sobre todo , que
yo no acabaré en las suyas .
¿Cómo prometerle algo que ni él mismo podía
aseverar para sí mismo?
Pero ante su falta de respuesta , ella le
insistió .
-
Prométemelo
Richard .
¿Cometer una locura frente a una gran indecisión
o intentarlo con todas sus fuerzas , que resultase mal y encauzar la mayor de
las derrotas en algo que no podían prever porque no dependía de la mano
humana ?
-
Haré
todo lo que esté en mi mano Emma – pero ella bajó la cabeza resignada . No era
el tipo de respuesta que buscaba , el salvavidas que necesitaba , sintiendo él
la necesidad de acercarse al otro lado de la mesa - ¡Emma! No puedo prometerte
algo que no soy capaz de controlar , sólo que mis hombres y yo haremos todo lo
que esté en nuestra mano .
De vuelta , con sus ojos humedecidos y su
mirada seria , aún había algo más que necesitaba decirle para
su sorpresa.
-
No
puedes prometerme algo que no está en tu mano , bien , entonces haz algo por ti
mismo, piensa si serás capaz de soportar ver a
alguien que se supone que amas en
sus brazos .
Un enorme nudo fue formándose en su
garganta, un nudo que le ahogaba y le imposibilitaba asumir aquello que acababa
de escuchar , que le impedía hacerse la imagen mental que ella le estaba
solicitando .
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados

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