sábado, 3 de junio de 2017

LA TEMPESTAD . CAPÍTULO UNDÉCIMO : EL ORGULLO SE LLEVA EN LA SANGRE . (Registrado en SAFE CREATIVE ENERO 2017)

LA TEMPESTAD

CAPÍTULO UNDÉCIMO : EL ORGULLO SE LLEVA EN LA SANGRE
CRED EDIC APCL73


Y amaneció, como no podía ser de otra forma. Un día nuevo. Nuevos proyectos que comenzarían a ver la luz efectiva . Una nueva marca a descontar en ese reloj que tanto pesaba en la casa , que tanto le pesaba a ella .

Los despertadores sonaron escalados . Primero en las caballerizas,  donde  Thomas , siguiendo las instrucciones dadas por su primo , se dispuso a preparar a los animales para  su posterior acondicionamiento a los terrenos que les eran nuevos , justo tras el desayuno con el resto de la cuadrilla .

Despertarlos con un buen cepillado y una revisión a fondo de las patas por si necesitasen algún refuerzo o protección adicional , sólo cabía  esperar que  no tardasen demasiado en acostumbrarse a las nuevas montas, todo para que el trabajo , de ahora en adelante , se desenvolviera con absoluta normalidad .


Aproximadamente una hora después , otra  alarma ,con la  misma finalidad ,  sonaba a tan sólo unos metros de distancia de aquella estancia . La cuadrilla se disponía a asearse y disponer todo para el desayuno mientras recibían el orden de tareas por parte de Richard entre las que se encontraban terminar de asegurar las cuadras  y las vallas externas a la propiedad , justo en los terrenos donde los caballos eran soltados  para que cabalgasen en  semilibertad como forma de ejercicio  y la revisión de la pista de carreras ,  lo que llevaría más tiempo.

Kitty, en la cocina , llevaba algunas horas terminando de preparar el café , el té y las viandas de acompañamiento para los hombres.  Una vez concluida esa parte de su labor  , mientras ellos lo devoraban todo,  debería encargarse de los respectivos para las señoras de la casa  que se dispondrían en el comedor , pero cuando  ella acudió a las habitaciones para avisarlas , sólo  de una logró respuesta .

Con bastante  mal humor,  dadas las horas a las que definitivamente Alice había caído rendida en la cama y el estado que conservaba en el momento de hacerlo , apenas habían pasado unas pocas horas  desde que diese con su cuerpo  en el  colchón, dio una gruñido por contestación a la joven del servicio  . La cabeza le dolía profundamente y la luz , que entraba a borbotones a través de los cristales de la ventana , resultaba un enemigo implacable e imbatible , ese , que le recordaba que otra noche más se había pasado  con la cantidad de alcohol que había ingerido y  el mal día que aquello le traería .

Hasta tres veces tocó la doncella  con sus nudillos en la puerta de Emma y en ninguna de las tres recibió respuesta . Al abrir, la cama aparecía sin deshacer  y la ventana del dormitorio abierta de par en par . El armario se encontraba mal cerrado y el traje que había llevado la noche anterior   tirado en el suelo de cualquier forma .

Cuando salieron todos los hombres de la cabaña  , en dirección a la cocina  , un frío helado recorrió el cuerpo de Richard   deteniéndose . Mientras el resto de su cuadrilla  pasaba por su lado , él giró media vuelta su cuerpo para dirigir su mirada hacia la pista de carreras.
La figura vestida de negro  con el pelo suelto le resultó familiar . Paseaba agachándose  cada dos por tres , posiblemente revisando el estado de la tierra  que pisaba , estudiando  mentalmente  la conveniencia de mejorar  toda aquella superficie . 
Conociéndola  pensó que debía haber llegado a ese lugar   antes de que el sol hubiera comenzado a dar signos de despertar  y  como si le fuera inevitable , el reloj del trabajo había comenzado a correr sin que nadie , a partir de ahora , pudiera tener una tregua .

Reunidos todos los trabajadores en la cocina de la casa , aquel lugar volvió a hacer que ésta , una vez más , cobrase vida por sí sola, aunque sólo fuera por un tiempo breve .
Alejado de la conversación mantenida por los demás , Richard no podía evitar mostrarse ausente , distante de allí mentalmente  ante la preocupación de su primo  el cual , fue el primero en desaparecer y volver a sus tareas con los caballos  ya que debía ensillarlos  y dejarlos listos, pero al volver , se encontró a  la “patrona “ colocando las cinchas a uno de ellos , propiedad  de Wadlow.
Un precioso semental  alto y estilizado de pelaje negro muy brillante  y belleza indómita que parecía imbuirse con la figura de ella  y su oscuro cabello suelto  .

Verla deslizar su mano , con cuidado exquisito , a lo largo de  una de las patas delanteras del animal hizo que le prestara su más curiosa atención y tan concentrada se encontraba en dicha tarea, que no se percató de la presencia de su nuevo empleado temporal que llevaba bastante rato  observándola .

-¿Así que sí entiende más de estos animales de lo que me hizo creer ?

Aquellas palabras sólo le indicaron que tenía compañía  y no una cualquiera , pero no la hicieron desistir de continuar examinando la belleza de aquel animal,  captando cada una de las formas de su cuerpo a través de la piel de su lomo y costillar.

-A veces me pregunto cómo el altísimo  permite que algo tan hermoso termine acabando en las manos más inadecuadas .

Tristeza y algo de añoranza se reflejaban en una voz denotada pobre. Thomas trató de centrarle  la atención hacia el equino .

-No creo que el de arriba haya tenido nada que ver . Quién tiene más dinero  se permite comprar juguetitos  , simplemente .

Cogiendo la manta  que iría bajo la silla  y que se encontraba  colgada en una de las paredes de madera del cajón , trató de colocársela al animal por encima pero era demasiado alto para lograrlo a la primera . Él se acercó para ayudarla desde el otro lado .

Verle los ojos , entristecidos  y serios , el rostro ido y casi sin vida , le preocupó. La imagen que había guardado de ella desde el principio se transformó en pura debilidad . La mujer fuerte había desaparecido y algo que Thomas  era incapaz de calificar  la había reemplazado sin el menor esfuerzo .

Cogiendo la silla y ayudándola a atar las correas de la misma  en la parte baja del animal , agachado , elevó la cara  viendo como sus dedos , aquellos que antes disfrutaban de acariciar el pelaje del semental , circundaban las iniciales de Wadlow  bordadas en oro que centraban el escudo familiar  impreso en todas sus propiedades.

-Será mejor que vaya a cambiarme .  Procura que estos animales estén listos para llevar hasta la pista en media hora Thomas . – Le dijo con relativa determinación -.

-Sí señora .

Verla marchar , ver su figura moverse estilizada por la luz en contra del sol,  le otorgaba una prestancia difícil de determinar . 

No sería hasta unas horas después , con la llegada de nuevos camiones portadores a la finca , cuando aquel rostro trataría de mostrarse tal cual siempre era , especialmente  con la persona que venía en el coche que les seguía .

Mientras , Richard había dejado a sus hombres con las tareas repartidas y  se encontraba ayudando a Thomas en la llevanza de los caballos hasta la pista .
Las primeras vueltas , simplemente de reconocimiento del terreno , las realizaron ambos hombres al galope haciéndoles acelerar en algunos tramos .  Dada la envergadura de ambos no eran los más adecuados para llevar a cabo las pruebas de velocidad planteándose la necesidad de contratar jockeys de confianza en la ciudad  y Richard sabía de dónde podría sacarlos , pero estos entrenamientos previos , simplemente para que las patas de los animales y sus cascos se hiciesen con el tipo de terreno , les ayudaban a ellos también para que se conociesen mutuamente y la simbiosis entre hombre y animal surtiera efecto ya que ambos serían los responsables de los mismos  , en cierta forma.

Emma no estaba para recibirle en ese instante . Lo cierto es , que tampoco se hallaba entre sus planes hacerlo.  
Conocía de su capacidad para ser tan quisquillosamente puntual como lo era su padre , conocía que odiaba que los protocolos se saltasen o no se cumplieran y más aún, las desconsideraciones de quienes sabían de sus idas y venidas , aunque fuese en su propia casa , y no estuvieran para recibirle con el merecimiento que consideraba tener . Pero todo eso  a ella  le daba igual .
Una cuenta contrarreloj era lo que atesoraba sus ganas de levantarse antes que nadie  e incluso a cuestas de no descansar . Todo daba igual  con tal de que aquel negocio progresase  y no tener que pagar el justo precio que se le exigiría de no hacerlo.


 Que  Kitty fuera quién lo recibiera en el vestíbulo y le indicara que la señora no se encontraba en la casa  no le hizo ninguna gracia  y  lejos de disimular su molestia con tal situación, procuró visibilizarlo ante la joven de servicio mientras le hacía entrega del abrigo .

Señalado el camino por el que podría encontrarla , William se dirigió a dicho lugar . Con cierto sentimiento de desagrado recorriendo sus venas sólo le importaba una cosa : llegar y verla , y aquello era motivación suficiente para andar con determinación  sin importarle demasiado el estado del suelo que pisaba ni cómo pudieran terminar los bajos de sus ropas o sus botas .

Una confirmación  que se acercaba hacia ella y que hizo , de forma definitiva, que Richard detuviera  el caballo siéndole difícil  controlarlo al transmitirle su nerviosismo  en la forma en que las bridas eran cogidas por él.

Thomas, que permanecía vigilante del capataz , al verle observar de forma fija aquel punto , decidió detener su marcha y darse la vuelta . Lo conocía pese a los años pasados y sabía que no aguantaría demasiado tiempo sin saltar si volvía a verle junto a ella .  Aquello se había convertido en algo estrictamente personal y la supervivencia de un negocio estaba en juego .

-¡No lo hagas ! – le espetó preocupado el menor de los dos - .

Sin mirarle a los ojos , sin retirar su rostro del punto fijo en que la Sra  de la casa y Wadlow se habían convertido , mientras el caballo continuaba sin estabilizarse y detenerse ,  Thomas fue percibiendo  como se encendía por dentro  y se enfurecía por instantes. Acercando su caballo al suyo , ante la desoídas de su primo , optó por tirar de las bridas del caballo logrando su atención.

-Llegará el momento en que puedas actuar  y en el que sientas satisfacción haciéndolo , pero ese momento no es ahora . – Notó como Richard aflojaba su tirantez del sostén de cuero – Ella es más fuerte de lo que crees y lo suficientemente inteligente para saber dominar esto. Déjala que lo haga .

Y prosiguió su camino seguido , instantes después , por un Richard que no cesaba en observar  constantemente  a la pareja .

William, apoyado en silencio tras la valla  , comenzó a sentir que la rabia interior que en principio atesoraba desaparecía ante la presencia de la amazona .
Sus piernas aprisionando de forma determinante, aunque no en exceso , los lomos del potro , sus manos sosteniendo con delicadeza las riendas ,  su cuerpo , erguido , culminado por su largo cuello sobre el que se depositaba su mentón altivo con su cabello largo y negro , completamente libre , en un estado de completa simbiosis con el animal  resultaba una imagen viva sumamente estimulante  e inmensamente placentera.

Emma , conocedora de su presencia , no obstante , continuó en silencio , ignorándole , disimulando encontrarse concentrada en la tarea que desempeñaba . Estaba en su casa , en sus tierras  y por mucho que aquel señorito inglés de alta cun estuviese acostumbrado a otras maneras , ella se había gestado a sí misma como la mujer que ahora era , sin florituras , sin excesos , sólo con trabajo duro y mucha humildad pero , por encima de todo , con un concepto claro , que por mucho o poco dinero que se tuviese , por muy importante o no que fuese el apellido , el orgullo se llevaba en la sangre.

Podría haberla interrumpido y ello fue algo que ella misma se cuestionó. Por encima de todo era un cliente  con derechos  y  sin embargo  no lo hizo . Prefirió quedarse tras la valla , observándola sin realizar ni un solo gesto que pudiera despistarla , sin tan siquiera toser o estornudar  para no desconcentrar al animal.

No obstante , aquel silencio no se mantuvo por mucho tiempo .  El cliente andaba ansioso , desesperado por escucharla y aún más  por disfrutar de aquella presencia  mucho más  cerca  y  sólo por eso , osó interrumpirla en su ardua pero reconfortante labor .

-Celebro observar que mis animales parecen adaptarse bien a las nuevas montas .

Tras culminar la media vuelta que le faltaba ,  se detuvo a   su altura pudiendo confirmar que se trataba de uno de sus potros.

-Incluso los nuevos – afirmó con una sonrisa cargada de satisfacción - .

-Es fácil cuando quién los monta sabe cómo hacerlo .

Y la sutil satisfacción fue transformándose en otra cosa , en otro cúmulo de sensaciones distintas , las mismas que había sentido nada más verla en las escaleras de su casa , durante la fiesta , la misma que sintió desde el principio cuando le pidió que lo aplazara todo  y él se mostrase altivo.

Los términos de aquella conversación iniciaban un nada delicado juego de palabras en la que ambos sabían perfectamente leer entre líneas .
A él bastaba mirarle a los ojos para leer sus intenciones , para verlas con absoluta claridad , a ella , el hastío que le provocaba tal idea se le denotaba en cada expresión que verbalizaba .

Gestos nada gratuitos  que ella realizaba una y otra vez ante él . Mientras una mano sostenía con firmeza  la piel de las riendas que lo fijaban en ese punto concreto en el que se encontraban, con la que le quedaba libre ,  realizaba movimientos oscilantes desde la base de la cabeza hasta mezclar sus dedos enguantados entre las largas crines de la hermosa cría , un potro desconfiado y con gestos indomables al que le costaba obedecer si no fuera por la tozudez de quién se encontraba encima suyo.

Un paseo evocador por el cuerpo del animal , cuyos ojos masculinos, los del cliente estrella , los de su mayor  acreedor , seguían sin detenerse , con absoluto placer en pos de las miles de ideas maledicentes   que debían formularse en su oscura cabeza .

-Y por lo que puedo observar , pese a sus años de ciudad , usted no ha olvidado saber hacerlo. – Le  afirmó con aquella voz modulada  mientras sus ojos ascendían por su brazo hasta encontrarse con la cara femenina de la anfitriona de la casa .-

-Cuando se ha tenido buen maestro y una alumna avezada que juega con ventaja y aprende rápido, todo se hace mucho más fácil . – La altivez demostrada por ella en todo momento , lejos de exasperarle , le atraía  mientras que a ella   le provocaba continuarla en mayor grado si cabe -.

-Celebro que mi padre lograse hacer algo que  mereciese la pena .

-Me temo , Sr. Wadlow – el rostro de él fue tornándose serio – que eso sólo hubiera sido un deseo no culminado jamás , al menos por mi parte . Lo que sé de ellos – señalando hacia el animal – se lo debo a mi madre , aprender a conocerlos , sus debilidades , sus defectos   y sobre todo saber montarlos ,en todas las circunstancias, ha sido gracias a  Richard Bennet , mi capataz , criado entre nosotros desde que yo era una niña . – la rabia se hacía muy palpable en el rostro de Wadlow-   Un excelente y avezado profesor para la alumna más complaciente .

Con un gesto de notable desaprobación por lo que acaba de escuchar  y que  no  le importaba que se esclareciese , hasta su tono de voz se volvió agreste y desagradable de nuevo.

-No dudo de su eficacia prestando sus servicios  de enseñanza , de hecho  logró ganarse  hasta el frío corazón de mi padre ,  y desde luego , menos dudo aún de que debe resultar extremadamente bueno enseñando a montar  aunque claro , quizás  deberíamos preguntar a alguien que al parecer si tuvo oportunidad de conocerle mucho más tiempo , hasta conseguir consumarse como una alumna privilegiadamente buena  y me refiero a la Srta Aldrich ,- como un golpe seco en su orgullo , como si le hubiera dado un puñetazo en toda la boca del estómago , su sonrisa altiva fue desapareciendo  mientras aquel hombre , dado cuenta de ella , comenzó a usarlo como arma arrojadiza , allá donde más le dolía , con el ingenio suficiente para resultar lo más hiriente posible  - aunque supongo que usted habrá tenido conocimiento de estos hechos por alguno de los dos implicados , supongo .

Para Emma , tratar de recomponerse  conllevaba intentar  de tragar una saliva que se negaba a bajar por su garganta , tratar de que el aire le entrase como nunca para evitar gritar  de lo que , sin   saber por qué  lo habría originado , su hermana  y el más hermoso recuerdo que había resguardado en algún lugar de su memoria todos estos años habían decidido entregarse de una forma que no quería saber , que se negaba a ver  e incluso a creer que aún fuera cierto , por mucho que su hermana se lo repitiese a gritos y la culpa se reflejase en los ojos de Richard cada vez que no le quedaba más remedio que mirarla .

-De todas formas –  Wadlow prosiguió – no son asuntos personales  y menos ajenos los que me han traído hasta aquí. – Introdujo una de sus manos en el bolsillo interior de la chaqueta – He venido a traer esto – Extrajo un sobre y alargó su brazo esperando ella lo recogiese  - Seis de los invitados a la fiesta han confirmado a través de sendas misivas que  dentro de siete , máximo quince días , sus caballos serán traídos aquí. Sé que es poco tiempo para replantearse una ampliación de las cuadras pero estoy seguro de que su cuadrilla de hombres será lo suficiente mente solvente como para solucionarlo . Y aún hay algo más , uno de ellos , el Sr. Craig desea emparentar a mi semental con varias de sus yeguas  con vistas a primavera , ¿espero que ello no suponga una contrariedad ?

Recogiendo el sobre lo abrió . Una visualización rápida le bastó , la de las cifras que efectivamente provocaban que , sin estar terminado de asegurar las cuadras actuales , debieran  buscar la forma de ampliar la estancia destinada a estos animales  puesto que no quedaban suficientes cajoneras libres para todos ellos . 

-Bien, realizada la labor que me traía aquí y comprobando que todo marcha favorablemente  volveré a ocuparme de mis negocios . Espero recibir noticias suyas muy pronto , Sra. Bowman.

Visiblemente enfadada , mientras Wadlow volvía a su coche,   no sin antes  girar su cabeza hacia donde se encontraban los otros dos hombres ,  sacudió el sobre sobre la silla de montar  lo que provocó que Richard desviase el curso del caballo hacia  el terreno de adiestramiento seguido por su primo.

-¿Qué  quería ése? – Le preguntó a ella con desdén –

-Traerme la buena nueva de la fiesta . Tenemos  una semana escasa para ampliar las cuadras y además habrá de habilitarse una zona para emparejamiento.


Emma no   podía  ocultar su agobio ante los nuevos cambios .

-Apenas hemos empezado  a tratar a los animales , no se han acostumbrado y ¿ ya quiere emparejarlos ? – Preguntó bastante ofuscado un Richard casi incontenible –

-Es el semental , tiene la edad propicia  y éste ha debido ver la manera de  empezar a sacar ganancia  - Le aseguró Thomas – y casi apostaría que no será el único encargo que reciba de ese tipo Sra . Bowman.

-Lo que sé es que esto supone un gasto no previsto  y aún no hemos tenido ni nuestras primeras ganancias . Necesito pensar qué podemos hacer . –  Con un agobio más que patente en su rostro y en su forma de hablar  , Emma se dirigió a los establos para dejar el potro en él.-


La patrona se marchaba de regreso a la casa para tratar de contactar con el Sr. Reder, el abogado, mientras Richard , lejos de olvidarse de Wadlow , lo que pasó en su casa  y lo que en realidad quería hacerle , comenzó a manejar de forma nerviosa e involuntaria las riendas .

-Creo que te equivocas de objetivo . – Ante tal aseveración de Thomas , el rostro del capataz se terció hacia él , deteniendo el caballo por completo .-  esta mañana , antes de amanecer , tuve una improvisada visión , bastante sorpresiva la verdad .

-¡OH Thomas  !  No empieces con tus galimatías y verborreas , ¡ habla!. – Le gritó un más que enfurecido primo - .

-¿Qué sabes de la relación entre Wadlow con la pequeña de los Aldrich?

Extrañado por tal pregunta , deduciendo que su primo , acabado de regresar    a la ciudad ,  tenía conocimientos de una verdad  que sólo era realidad a medias mientras que la otra mitad se componía de serias suposiciones y testimonios de posibles testigos , trató de extraerle la información antes de que prosiguiera .

-¿Qué es lo que has oído ? – Le preguntó algo más tranquilo -.

-Oír … Oír … Nada , pero darme cuenta de algunas cosas … Sobre todo cuando ves que alguien llega muy perjudicada , sola , sin  coche pese a los ofrecimientos que estoy más que seguro le hicieron al verla en su estado , con el traje medio desabrochado y el pelo tremendamente fuera de sí , y si a eso sumamos que  su respuesta ante el lugar de procedencia era inexorablemente esa casa  y que no quedaban demasiados invitados  cuando  Emma y yo ya nos habíamos ido , diría que podría encontrarse muy bien acompañada, sin duda.

-¿Dices que te la encontraste por sorpresa ?- Le preguntó tratando de aparentar cierta ingenuidad que conllevó la risa de su primo - .

-No, yo no he dicho eso Richard , he dicho que tuve una visión puesto que fue en las cuadras y me encontraba durmiendo , claro que si sigo creyendo que no era real lo que vi , preferiría que continuase así por  qué , a ver , ¿qué podría  necesitar   la Srta. Aldrich del cuarto de herramientas a esas horas ? – Girando su cabeza hacia las cuadras  , Richard trató de recapitular  -  No es que sea adivino primo  y puede que efectivamente acabe de regresar y me haya perdido muchas cosas , pero todos estos años  me han enseñado a predecir los problemas , y la que tú llamas “bomba de relojería” me da la impresión de que ya tiene el detonador conectado y alguien con el interruptor dispuesto.

¿En el cuarto de herramientas ? Aunque pudiera parecerlo , Richard no estaba tan seguro de que William hubiera tenido nada que ver .
En su cabeza sobrevoló un recuerdo  similar a la visión soportada por su primo , al poco de él confirmarle , después de intentarlo en varias ocasiones , que lo suyo había terminado .

Poco antes de fallecer el patriarca , tras una tarde noche muy movida donde  ella , con la cabeza perdida y los gestos desmedidos , fue a buscarlo a la cabaña importándole poco ser vista y escuchada por el resto de hombres de la cuadrilla , parte de los cuales habían soportado sus acosos en  una misión suicida por provocar unos celos que nunca conseguiría extraer , fue  sacada a rastras por él y llevada hasta las caballerizas  mientras los gritos y súplicas  proliferaron como una enfermedad tratando  él de acallarla en varias ocasiones .

Pese a dejarle de nuevo , de forma taxativa y clara que jamás volverían a estar juntos , él se marchó dejándola allí sola ,  llorando y gritando todo tipo de insultos hacia su persona , hasta aquellos que nunca logró averiguar y prefirió no saber dónde había conseguido aprenderlos .

Apenas veinte pasos más tarde , tras dos ruidos secos , casi metálicos , la brisa de la noche le trajo un olor especial y muy reconocible , a paja seca quemada ,  olor que confirmó con la más desastrosa imagen  inimaginable . Prendido fuego los establos  con enorme rapidez , éste grito a sus hombres desesperadamente  mientras él , que no la había visto salir  y creía que aún se encontraba en el interior ,  corrió de nuevo sobre sus pasos para sacarla de allí y abrir los cajones para    que los caballos salieran.

Tras insertarse en el interior de un lugar que cada vez  se convertía con mayor rapidez en  su propio infierno y cuyas llamas habían logrado llegar al techo , por más que  mentó su nombre a gritos y miró hacia todos los lugares posibles  no halló su rastro en el interior .

Sin perder de vista por un segundo la dirección que las altas llamas cobraban  y tratando de soportar la elevada temperatura , mientras parte de sus hombres trataban de conectar las mangueras para apagar el incendio desde el exterior enfriando las paredes y el techo en la medida en que las mismas  y la presión del agua permitía , la otra parte de la cuadrilla le ayudaba a liberar los cajones  y sacar a los animales  con la mayor celeridad posible ante el peligro de derrumbe del techo .

Un estrepitosos crujido , seguido segundos después por dos más , hizo que Richard avisase a sus hombres de que saliesen de allí mientras él trataba de desatascar  uno de los cerrojos .
A la sucesión de sonidos estridentes de maderas estallarse , sobrevino el desprendimiento de dos de las vigas que reforzaban el sostenimiento del techo , una de ellas , en llamas , muy cerca de donde Richard se encontraba .

Cuando logró abrir el cajón, al no lograr que el animal saliese por sí solo  por miedo a las llamas que se encontraban en su puerta , optó por subirse a pelo encima del animal y azuzarlo con fuerza  en las costillas  para provocarle  salir .

Horas de intentos casi suicidas por tratar de salvar un edificio que a lo largo de su historia había padecido tres clamorosos incendios aún mayores que éste pero en los que los daños producidos  sí habían dejado huella , una de ellas humana , la de uno de los hombres de su propia cuadrilla al que el desprendimiento de parte del techo le sobrevino cuando trataba de salir para ponerse  a salvo .

Por mucho que Alice aún estuviera afincada a la persona de William y sus historias oscuras , por mucho que aún , continuando una tradición venida a más a raíz de él dejarla , se consolidase día a día ya que era la única mujer que él conocía con la suficiente capacidad para degradarse hasta el nivel de su mal llamado “hermano” , la visión con la que Thomas se topó nada tenía que ver con el Wadlow que quedaba con vida en esa dinastía familiar de obsesos y enfermos por los exquisitos gustos sexuales .

Alice era una cría caprichosa , malacostumbrada a obsesionarse y arrimarse a todo aquel que tuviera algo que ofrecer , ese era su modus vivencial y dados los tiempos que corrían y las nuevas circunstancias :  la aparición de nuevo de su mayor tormento ,  su hermana, que él mismo  regresase  a la casa y lo hiciese motivado principalmente por ella , que  todo lo que tenía algún sentido en su vida se descontrolase por completo  y que ahora volviera a estar más subyugada que nunca bajo su alargada  sombra … Todo, suponía el mejor   resumen de un cúmulo de despropósitos  sin fin.


La reunión con Reder , el abogado , apenas hubo durado dos horas escasas . Agradecida de la inmediatez con la que , ante su urgente aviso  éste se hubo presentado, un par de llamadas realizadas por él le abrían la posibilidad de conseguir cierto crédito en algunos establecimientos .
El listado apresurado de materiales aparentemente necesitados pasó la revisión de Richard al que Kitty tuvo que sacar de sus trabajo en las vallas exteriores .  Confirmados los pedidos , el distribuidor aseguraba que estarían todos dispuestos a primera hora de la mañana del día siguiente , estableciendo con ella el nuevo orden prioritario de trabajo así como los jornales a tener en  cuenta en los días venideros ante el incremento de la carga laboral y la ausencia prolongada de descansos , los cuales , debían  ser suficientemente incentivados .

Centrada la ampliación de los establos en una de las partes laterales del actual emplazamiento , partiendo del actual edificio , sólo de pensar en ello todo parecía demasiado ambicioso  y enormemente  monstruoso y el tiempo para llevarlo a cabo  insulso , si esa pudiera ser la palabra que mejor lo definiera .

No acostumbrado a rendirse  tampoco quiso que ella lo hiciera . Abrumada por todo lo que eran números , permisos a solicitar ante las instituciones y  la avalancha de peticiones por parte de los nuevos clientes , el agobio comenzaba a reflejarse en su cara  aunque tratase de disimularlo , esperando  a que el Sr. Reder se marchase y a encontrarse a solas con Richard  para comenzar a soltarlo todo  en la medida de sus posibilidades.

Poco después de que el abogado se marchara, con ella sentada en la que previamente había sido la silla de su padre , en su despacho , mirando una y otra vez todos aquellos documentos y la infinidad de números , sin alzar la cabeza una sola vez , fue capaz de sentir , como siempre , cuando Richard no dejaba de observarla de forma condescendiente .

-Será mejor que regrese al trabajo  si mañana debemos empezar con eso- señalando hacia los papeles que ella estaba revisando -  Hablaré con mis hombres y les daré la buena nueva .

Aquella  fina ironía empleada casi como elemento de autodefensa le valió para , cuando se hubo dado la vuelta  con la intención de retirarse , ella le retuviera  .

        -¡Espera !

Ante la llamada de atención, volvió a girarse y como no había sucedido en mucho tiempo , ella le estaba observando  tranquila , nada distante aunque visiblemente preocupada .

-        Prométeme  que esto saldrá bien. Dame tu palabra sincera de que al finalizar el año todo esto volverá a mis manos y , sobre todo , que yo no acabaré en las suyas .

¿Cómo prometerle algo que ni él mismo podía aseverar para sí mismo?
Pero ante su falta de respuesta , ella le insistió .

-        Prométemelo Richard .

¿Cometer una locura frente a una gran indecisión o intentarlo con todas sus fuerzas , que resultase mal y encauzar la mayor de las derrotas en algo que no podían prever porque no dependía de la mano humana  ?

-        Haré todo lo que esté en mi mano Emma – pero ella bajó la cabeza resignada . No era el tipo de respuesta que buscaba , el salvavidas que necesitaba , sintiendo él la necesidad de acercarse al otro lado de la mesa - ¡Emma! No puedo prometerte algo que no soy capaz de controlar , sólo que mis hombres y yo haremos todo lo que esté en nuestra mano .

De vuelta , con sus ojos humedecidos y su mirada seria , aún había algo más que necesitaba decirle  para  su sorpresa.

-        No puedes prometerme algo que no está en tu mano , bien , entonces haz algo por ti mismo, piensa si serás capaz de soportar ver a  alguien  que se supone que amas en sus brazos .

Un enorme nudo fue formándose en su garganta, un nudo que le ahogaba y le imposibilitaba asumir aquello que acababa de escuchar , que le impedía hacerse la imagen mental que ella le estaba solicitando .


Ana Patricia Cruz López
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