Lágrimas de cristal que no quieren detenerse ,
ni yo quiero que se detengan .
Reflejo de alguien a quién se hubo entregado todo
a cambio de sólo un poco de necedad,
la propia con la que hube de encontrarme ,
con la que me negué a luchar pese a verla venir desde
lejos .
Lágrimas cristalinas en las que el sol cegador no me deja
verte .
Apenas una sombra de lo que fuiste en mi vida ,
de los roces con los que abarcabas mi alma
ignorando que lo hacías ,
de los susurros convertidos en halos de tu presencia
indómita y vespertina ,
de los sueños más dolorosos de lo que se ansía y desea
y nunca se vertebra en realidad .
Lágrimas en mitad de la soledad de mi habitación ,
cuando a nadie importo y nadie recala
mientras me siento insignificante ante una presencia que
nunca llega ,
que jamás se materializa .
Impotente y desgarrada cual presa fui entre sus fauces ,
las de un cuerpo que
he sentido y siento mío
sin haberlo tenido ,
bajo las alas de una desesperación inquieta
como una criatura
en un parque,
como el ser más pequeño de este mundo
en el vientre de su madre .
Lágrimas que llegan y se deslizan por una piel harto
conocida y a la vez virgen ,
inquebrantable salvo para tus labios ,
pura y exclusiva
para tus manos ,
pero …
sucia para mis recuerdos inventados ,
insuficiente para mi desasosiego ,
cansada y sin
tiempo
para quién nunca conseguirá vertebrar esa realidad que
tanto amo .
Lágrimas que se deslizan y no vuelven
arrastrando parte
de mi vida con ellas ,
de esa que siempre quise y a la que aspiro,
en donde la soledad me hará compaña
porque si no es contigo
mi realidad vale nada ,
una nada espesa y que me ahoga ,
que cae sobre mí como la más pesada losa
y que sabe a hiel y a dulce veneno ,
el del amor más profundo y sincero ,
el que sólo es capaz de sentirse desde los adentros ,
desde las entrañas ,
el que se otorga a manos llenas sin esperar nada a cambio
.
Lágrimas de fino cristal
que sólo reflejan una luz ,
cuando es tu imagen la que quiero encontrar en cada
una de ellas.
Lágrimas que sólo reflejan ese “nada” de mi propia
existencia ,
la de una vida sin ti pero contigo ,
la mi soledad más acompañada ,
la del amor más puro e infinito
que sólo yo sé que puedo darte y sé
que sólo tú mereces .
Esa “nada “ en la que tú te me has convertido,
la “nada “ que me llena ,
la que me arropa ,
la que necesito .
ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
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