Echar de menos una sensación ,
un tacto invisible ,
una piel que nunca se ha tenido .
Echar de menos una vida ,
un amanecer encendido con un sol embebido en sangre ,
un cielo oscuro capaz de devorar una luna llena ansiosa
que lucha por sobrevivir .
Echar de menos un solo sonido ,
una exhalación de lo que pudo haber sido y nunca fue ,
un mundo arrodillado ante
los únicos amantes verdaderos .
Echar de menos la esencia de un olor familiar impregnado
en mi piel ,
el sabor
ácidamente dulce de unos labios que saben dar
y la complacencia de los que reciben sin medida
sintiéndose importantes .
Echar de menos los surcos en una piel que sin ti está
vacía ,
sentir mi interior tuyo
en un vano intento de continuar viva a través de una sola
imagen .
Echar de menos todo aquello sin lo que no puedo vivir
aun no teniéndolo ,
el abrigo de un sentimiento puro y descaradamente ansioso
con el que poder soñar ,
con el que viajar a través del tiempo sin miedo ,
con el que nunca sentirme sola ,
con el que saber que estoy contigo de veras ,
con el que poder gritar a los mil demonios interiores
cuando sepa que no estás ,
que nada de esto es real .
Y el arco iris , entonces , nunca más volverá a aparecer
,
y el zapatito de cristal se romperá en mil pedazos ,
la hermosa rosa se
marchitará en su urna de cristal
y el príncipe que
intente despertarme,
sólo será mi
propio yo tratando de enmendar la culpa .
La culpa de no vivir una vida que ansío
a cambio de malvivir la que me ha sido dada .
La culpa de no alcanzarte como si fueses un dios
convertido en cruel ilusión humana
de la que emanan mi soledad y vacío ,
las llagas de una piel que envejece a cada paso que doy
sin ti ,
el final de un cuento que todos conocen
y que yo desecho .
Echar de menos
mantenerme dormida y aislada ,
echar de menos cerrar mis ojos y no tener que ver nada ,
echar de menos lo único que sé que realmente podría
hacerte feliz
mientras yo podría morir , sin más ,
sin nada a cambio que pode reclamarte ,
con la culminación de aquel esperado instante
capaz de abrir todas las puertas del cielo en que he convertido
mi propio infierno ,
un infierno en el que aprendo a sobrevivir ,
un dulce infierno en el que tú eres el rey,
en el que tú decides quién se queda y quién se va ,
en el que tú impones las reglas y
en el que la subyugación voluntaria
culmina en una sola y dolorosa caricia que sólo yo puedo
sentir .
Un infierno en el que tú manejas las cartas de cada
partida ,
en el que estudias las palabras no dichas ,
en el que con una mirada
todo basta .
Un infierno que es mi mundo contigo ,
un carrusel de vaivenes por los que me manejo temerosa
y en el que la sorpresa de lo que viene tras cada una de
sus curvas
pasa a convertirse en la peor de mis pesadillas al tratar
de encontrarte y no estar
mientras observas desde las alturas imaginadas en una
mente enferma ,
enferma de ansiedad ,
por simplemente amar algo que nunca podrá ser suyo .
ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
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