Manos ensangrentadas de recuerdos vacíos que dejaste .
Sabor agrío en una boca que reniega añorar el sabor de tus besos .
Piel reseca y lastimada que
desecha , como escamas , cada huella tuya habida en ella .
Sentimientos encontrados en un corazón
que trata de cerrarse a ti una y otra vez .
Sensación de ahogo en una garganta en la que las lágrimas vertidas lo
ocupan todo.
Olor a añejo en los restos de lo que en su día fue un amor tan
auténtico como dañino ,
tan envenenado como consistente ,
tan desgarrador como obsesivo .
Y en la herida , una costra espesa que aún lleva tu nombre ,
y un vano intento por arrancar aquello que de ti queda en mí,
por olvidar cada palabra vertida por unos labios que nunca dejaron de ser míos ,
por desechar aquellos gestos mutuos que sin ti no tienen sentido
alguno ,
por destruir todo pensamiento que me relacione a aquello que he sido
capaz de amar sólo como el odio por ese mismo sentir me ha permitido,
que me ha nublado hasta la fuerza
que me conlleva continuar viviendo ahora
y que no ofrece luz alguna sobre el futuro que me depara
ahora que no estoy contigo ,
ahora que te has ido ,
ahora que sé … que no volverás
.
Una sin razón de locura extrema llevada hasta las últimas consecuencias
,
una horda de bárbaros pensamientos
que sacude mi nada silencioso sueño ,
un temor constante y creciente convertido en la mayor de mis
pesadillas ,
un fuente inagotable de
insultos sin sentido para denominarte ,
para arrancarte de mis entrañas ,
un último recurso ,
mi última esperanza .
Fácil sería si pudiera odiarte ,
si pudiera dejar de pensar en ti a todas horas ,
de recordarte cada vez que rozo mi cuerpo ,
que el agua lo inunda hasta sumergir mi cabeza y la última exhalación
deje mis pulmones al libre albedrío del agua invasora ,
cada vez que siento palpitar mi corazón , mi piel ,
cuando una voz cercana se me parece a aquella que en su día,
más de una vez , me dijese te quiero .
Voz quebrada , rota y lastimosa la que en mis adentros se recuerdan ,
erizando mi piel sólo con recordar los ojos que la acompañaban ,
aquel último amanecer después de la bendita entrega .
Una última voz suplicante que
presagiaba lo que habría de venir ,
aquello para lo que nunca estuvimos preparados pero conocíamos .
Una voz que pausaba su quebranto , alargando su amargura ,
Para un adiós que nunca pudo pronunciar,
pero que nunca le hizo falta .
Una partida ganada al tiempo ,
aquel que fue nuestro en
exclusiva .
Unas cartas marcadas desde el principio
y en el que nunca se supo quién de los dos perdía
pero de la que de las que
siempre se supo quién no ganaba .
Quiero olvidarte pero no puedo .
Quiero arrancar de mi vida lo que de ella hay tuyo .
Quiero borrar de un plumazo todo
lo entregado , lo prestado y lo robado ,
lo ajeno y lo construido como
propio ,
lo que tú te llevaste en tu viaje y tendrás por siempre ,
lo que en mi cabeza sé que
jamás lograré que desaparezca.
Quiero odiarte ,
no verte más cada vez que cierre los ojos ,
no importunarme en cualquier esquina
cuando una piel me parezca la tuya ,
cuando el gesto de un desconocido
me resulte el tuyo ,
cuando un leve olor , sea como el de tu piel .
Quiero odiarte con todas las fuerzas de mis entrañas ,
que la rabia me consuma y consuma tus recuerdos,
que alguien venga pronto y
ocupe el lugar dejado ,
que se apoderen de mi cuerpo otras manos ,
que sienta morir mientras me inunden la bravura de otras palabras
y el susurro de otras gargantas .
Quiero…
Morir entre mis propias mentiras ,
entre mis creencias vanas y absurdas de que quiero arrancarte de todo ,
de que es imposible quererte ,
que no voy a desear que reaparezcas .
Quiero morir …pero … no puedo ,
porque la sentencia de muerte en vida llegó
el día que tu voz quebradiza y tus ojos llorosos
en vez de adiós
se marcharon diciéndome TE QUIERO .
Ana Patricia Cruz López
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página