domingo, 11 de marzo de 2018

MOMENTOS . Siempre tuya ( 229)


Envuelta  en medio de dos mundos ,
el ideal , el tentador , el que me hace ser más yo ,
se revuelve una conciencia dormida ,
un deseo latente ,
una rabia contenida a flor de piel .

Envuelta en medio de dos mundos ,
el real , cotidiano , recto , perfecto ,
juega a la ambigüedad en mi propio perjuicio .

Confusa , mis adentros  me hablan  durante la noche
mientras su mensaje  rechina en mi conciencia como mil voces suplicantes y angustiosas ,
no encontrando  el momento de decidir .


Envuelta  en medio de dos mundos ,
mi cuerpo es tomado por quién elegí
mientras mi corazón se doblega por quién apareció .
Mis instintos , temerosos, me dicen que todo es un burdo error ,
una maldita montaña rusa sin control ,
de vanidad y vuelta a un imposible que nunca pudo ser cuando era libre,
una constante que hace emanar  sudor de mis poros con cada imagen ,
con cada recuerdo .

Envuelta en medio de …  ni siquiera sé en medio de qué estoy .
Odiándome a mí misma por esto que siento ,
es la  duda  entre lo que deseo y  mis apetencias  lo que me destroza
como el papel en manos de un chiquillo ,
es la espesa niebla que me impide ver mi verdadero destino : perder .

¡No quiero seguir sintiendo  cuando dejarse llevar no es una opción !

Una mano real que no soy capaz de ver
 y que con sólo su imagen soy capaz de sentir aun no siendo la suya ,
unos labios cuya tibia humedad y exquisita ternura
contravienen  mis adentros  cuando es  mi mente la que les otorga otra textura ,
un cuerpo a partes iguales creado para amar ,
con movimientos sigilosamente estudiados,
demasiado   acostumbrado a manejarse
y al cual yo provoco a cambiar ,
a ser quién yo necesito , ansío , espero  con cada vuelta de reloj ,
con cada cambio de viento
mientras  que la culpa vuelve a hacer acto de presencia
como brisa helada  que cubre todo mi ser  sin dejarme apenas respirar .

¿Cuánto es capaz de odiarse a sí mismo el ser humano ?
¿Cuánto he de repudiarme por mis propias acciones ,
mientras me ladeo entre mis propias intenciones  de ser imposiblemente libre
y el daño que sé que puedo provocar ?
¿Cuánto más he de continuar doblegando mi voluntad ,
engañando a la sinceridad más leal
por esto que me ahoga , me oprime
y sé que no puedo tener ?

Envuelta en medio de dos mundos , la conciencia y la inconsciencia ,
es la sinrazón la que me impone  la razón que me hace falta ,
es la compasión la que me castiga como penitencia  cada vez que
estando con él , es mi otro yo el que me impone su presencia ,
es mi naturaleza desvariada la que pide escapar y la que me entabla las estrategias de huida,
y un cariño sincero , la cárcel de cristal de la que no puedo salir .

¿Amor?
¿Qué es aquello que no he conocido y me ha sido arrebatado en tantas ocasiones ?

¿Sentir ?
¿Qué es lo que hace  que ni la brisa más fría corte mi piel ?

¿Ansiar ?
¿Cómo controlar ese halo de desesperación innato que nada ni nadie puede abrigar ?

Hundida en mi propio océano de dudas constantes entre razonar o dejarme llevar ,
una sola imagen  recurre a mi mente para castigarme ,
para hacerme atesorar como mi vanidad o mi orgullo pudieron conmigo ,
para recordarme lo que pudo haber sido mío por derecho propio  y dejé  partir ,
para hacerme tener presente que pude haber sido feliz y , aun así , escogí la seguridad aunque fuese el camino equivocado .

No sé lo que soy o a dónde deseo llegar .
Mi vida hace mucho que perdió el rumbo y no sé cómo hallarlo .
Desecha en pro de una libertad que debí ceder
me volví prisionera de mis sentimientos,
portando un alma  cuyos grilletes  serán por siempre de quién jamás podrá ser mío ,
con un corazón que late lentamente esperando desfallecer
ante las cadenas que lo aprisionan en su interior ,
las que suponen aquello que aún siento  ,
que me estremece  con cada palabra  tuya que vuelvo a escuchar ,
con cada paso que veo que das  ,
con cada gesto que yo no recibiré.

Y ahora ….
¿Qué me queda en realidad  cuándo mis días se vuelven oscuridad  y tormenta ,
y los recuerdos ,  inexistentes , son las manos que arrancan pedazos de mi carne
y sus jirones  son las lágrimas que me siento incapaz de verter ?

¿Qué me queda  ahora que sé qué nunca volverás a estar dónde jamás has podido  llegar ,
dónde te esperaba  un corazón ,destrozado, que  abrigaba una esperanza , ahora consumida?

Y ahora … Envuelta en medio de dos mundos , malditos e inconstantes ,
en la soledad de mi dormitorio ,
entre la frialdad de mis sábanas perfectas  y sin deshacer ,
sólo me queda abrazarme a lo único que me queda de ti ,
un recuerdo fabricado a imagen y semejanza de lo que siempre debió ser ,
del dejarse llevar más maravilloso y la coincidencia más imposible
de un encuentro jamás culminado .

ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página