viernes, 20 de febrero de 2015

ENCUENTROS: Capítulo cuarto. Mi obsesión (parte segunda) (Aviso + 18)

Créditos: Tomjoy Photography
Mi cabeza respondía de una forma y mi cuerpo de otra. Él parecía saber perfectamente cómo me sentía, y procuraba aprovecharlo para sí.
Sin la más mínima intención por intentar cambiar de actitud desafiante y seductora, ni su tono susurrante y provocador de mis propios instintos, decidió dar una vuelta de tuerca más a este juego tan peligroso por lo desconocido de uno de sus oponentes como atrayente.

- ¿No te atreves a decírmelo? Entonces te lo diré yo. Sé que sientes curiosidad , mucha curiosidad por saber qué es lo que realmente te atrae de mí. Sé que me deseas y que ello te desconcierta por qué no sabes por qué , que cambias de actitud cuando estoy cerca y que seguirás cambiando conforme más tiempo pases conmigo. Sé que te pongo muy nerviosa porque estás demasiado acostumbrada a controlarlo todo y ahora hay algo que no eres capaz de controlar: a ti misma estando conmigo.Sé que ésto es justo lo que has esperado toda tu vida, algo que te haga vibrar y saque de ti tu verdadero yo: apasionado, perturbador y entregado.

Me alejé bruscamente. Aturdida , no podía creer que aquel individuo al que no conocía de nada pareciera conocerme mejor que yo misma. Era capaz de percibir todas mis sensaciones, capaz de saber cómo era y soy, como siento y deseo sentir. Desconcertada , intentando reponerme , incapaz de volver a mirarle a la cara, intenté disimular colocando las cosas del bolso de trabajo.
Él se levantó y se acercó a mí.

-Pero¿qué es lo que te da tanto miedo?

Me levanté y apenas cinco centímetros separaban su boca de la mía.
Sus penetrantes ojos desnudaban mi alma desgarrándola.

-¿Quién eres? ¿Qué diablos eres?

Bajó la cabeza, y se dio la vuelta para sentarse de nuevo en el muro.

- Tenemos un trabajo que terminar.

Enfurecida , caminé con determinación y paso firme hasta él.

- Yo soy la fotógrafa y yo diré cuando se termina el puñetero trabajo. ¿Quién diablos eres ? ¿Qué es lo que quieres de mí?
- A ti.
-Tenías razón, tenemos que terminar un trabajo.

Sacando fuerzas de dónde no sabía encontrarlas le recoloqué la ropa como pude. Cada roce involuntario de mis manos en su piel, era respondido por su parte ladeando ligeramente la cabeza para intentar retener mis manos un poco más.
Intentando ser profesional, la sesión por aquel día debía llegar a su término debido a la falta de luz.
Apenas un discreto adiós fue nuestra despedida. Había logrado incomodarme y era consciente de ello. Que un desconocido supiese intimidades mías sin más y yo no saber de dónde procedía la información no comportaba una situación muy agradable.
Él se marchó con el Rector que vino a buscarlo mientras yo intentaba salir del campus con la cabeza dando vueltas a mil historias, y aunque no le vi, sé que estuvo mirándome mientras me alejaba de él.

Llegué a casa cansada, nerviosa y tensa. Decidí prepararme un relajante baño caliente acompañado de una deliciosa copa de vino y buena música ambiental.
Llevaría una media hora adormilada, cuando tocaron a la puerta. Viendo el reloj, observé que era demasiado tarde como para recibir visitas . Salí de la bañera, me puse el albornoz y tras mirar por la mirilla y no ver a nadie, abrí la puerta. No había nadie en ambos lados del pasillo, pero cuando fui a cerrar la puerta y adentrare de nuevo en casa, me pareció ver algo en el suelo: una pequeña caja con una nota. " Disfruta de lo que sientes y déjate llevar. Vive. ".
Sentada en el sofá del salón abrí la caja , y en su interior una única hermosa rosa blanca completamente abierta y rodeada por un lazo negro
de terciopelo.

Pese a su belleza y a no llegar a entender su significado hasta mucho más tarde , aquello fue suficiente para dejarme otra noche sin dormir, pensando en sus penetrantes ojos azules , en su piel suave y en su carisma seductor.

FDO: Ana Patricia Cruz López
(Todos los derechos reservados)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página