viernes, 19 de junio de 2015

MOMENTOS. Siempre tuya (82)

Escucho
aquellos lamentos
de las almas que permanecían olvidadas.
Aquellas, que fueron protagonistas,
una vez,
de su propia historia.

Almas que amaron ,
dando todo de sí
de forma desmedida y sin control.
Almas que se buscaron
con la única finalidad  de poder llorar juntas,
de sentir sus mutuos abrazos,
de consolidar y aferrar sus sentimientos.

Almas ,
a las que negaron la posibilidad de conocerse en vida,
cuando los cuerpos reaccionaban ante la primera sorpresa,
cuando la felicidad regocijaba corazones.
Cuando el de la piel,
era todo el lenguaje que se necesitaba.


Sabor  agrío el de este encuentro,
puesto que , viéndose,
no le es posible compartir  su alegría
o su pena por este instante.

Tiempo que has pasado inexorable,
dejando los cadáveres de quiénes hemos creído querer,
conservando en nuestro interior,
cual máximo secreto infantil,
lo que realmente sentíamos ambos.

Noches ,
que frías y oscuras,
han luchado denostadamente por nosotros.

Días,
calurosos y largos,
desconsolados y envidiosos,
que no nos han dejado ver más allá de nuestras manos,
más allá de la frontera que culmina como horizonte.

Amaneceres ,
tiempo intermedio que embaucas a los trasnochadores,
y que nos descubres cual ladrones,
y que marchas corriendo para dar la voz
de que aún estamos juntos.

Atardeceres,
tiempos  indefinidos,
sin calor pero sin  frío,
que decide cubrir nuestro encuentro,
y ser testigo mudo y fiel
de todo lo que podemos darnos .

Lágrima que brota por sorpresa,
y comienza su recorrido sin pedir permiso.
Lágrima que encuentra refugio en tus ojos
que la observan,
que la protegen.
Para mí, desesperación.
Para ti, esperanza.

¿La realidad?
La realidad suena a despedida,
que empujando con prisa,
desea separarnos una vez más.
La realidad,
suena a un nuevo encuentro,
allá donde de improviso ,
nuestros "yo" etéreos nos lleven.

La realidad..........aquella gruesa mentira.
Aquella que nos oculta que no volveremos a encontrarnos,
aquella que nos disimula las heridas sangrantes ,
aquella que no nos deja sufrir por un dolor evidente,
aquella que................

Realidad ocultada por nuestras mentes.
Realidad conocida, evidente, pero oculta intencionalmente.
Y cómo cada noche,
desde dónde quiera que yo esté,
con mis brazos al cielo,
pediré que mi destino
sea encontrarme contigo alguna vez,
sea , poder despedirme como no pude entonces,
antes de que cruzases el puente ,
antes de que te llevasen de mi lado.

Castigo cruel,
que aún estando separados ,
nuestras cenizas fuesen llevadas por el viento
a destinos distintos,
y que por tanto amor  que nos teníamos,
aquellos que eligieron nuestro destino,
también eligieran el de nuestras almas,
aquellas que nunca olvidan,
aquellas cuyo recuerdo vivo permanece,
aquellas que nos hacen buscarnos.

No.
Ya no estás aquí, conmigo.
Ni yo estoy donde siempre quise estar,
pero sé,
que tarde o temprano,
tú y yo ,
volveremos a encontrarnos en el camino,
y que aquellas lágrimas que un día te embebiste,
me sean devueltas,
como la mejor muestra de felicidad inmensa
que nos debemos.

Mientras,
la búsqueda incesante continúa,
y en el camino,
alguna leve mariposa blanca,
me traerá sonidos con tu nombre.

Ana Patricia Cruz López

(Todos los derechos reservados)

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