miércoles, 22 de julio de 2015

MOMENTOS. Siempre tuya (101)

Intento volver a ser yo
cada mañana que despierto ,
y cada noche que me dispongo a dormir.

Intento no acordarme de mi vida anterior.
Empezar de cero,
olvidando lo que un día fui,
y que sobreviví a base de mis esperanzas frustradas.

Intento , a marchas forzadas,
proseguir un camino iniciado en conjunto,
y en el que ahora,
me encuentro sola.


Pero no puedo.

Llevo tu sangre en mis venas,
y mi propio sufrimiento por amarte de esta forma.

Siento como si llevaras conmigo toda la vida,
como si siempre hubieras formado parte de ella.
Siento que tu respiración  nunca ha dejado ser la que me alienta
y da fuerzas para seguir.
Tus piernas, son las que me ayudan a levantarme cuando estoy hundida.
Tus manos , el mejor sostén, y mi indudable abrigo.

Locura envuelta en este deseo por ti,
que me convierte en el animal ansioso que siempre buscaste.
Acostumbrada a que hicieras de mí lo que siempre quisiste,
ahora ando sin rumbo alguno.

Busco algo con lo que poder olvidarte,
alguien que sea capaz de sustituirte.
Muros de piedra es lo que encuentro,
porque no soy capaz de contentarme.

Maldito recuerdo vivo,
capaz de dejar que me desangre
por el dolor de no tenerte.
Veneno puro vía intravenosa.
Droga de la que no puedo desprenderme.
Lágrimas de pura y deliciosa rabia ,
por lo que podría haber seguido siendo y no es.
La ropa arrancada de mi cuerpo por mis propias manos,
pensando en tus juegos una vez más.

Me puedes, y lo sabes.

Incapaz de reconocerme ,
sólo necesito buscarte una vez más.
Una sola vez más para estar juntos,
que me hagas tuya ,
sólo como tú eres capaz.

Dependencia absoluta a lo que un día comenzaste a ofrecerme,
y , sin preguntar, me dejé llevar.
Dependencia que me ha transformado en una desquiciada
que grita tu nombre en la oscuridad de mi habitación,
con un por qué ahogado detrás.

Recorro mis propios pasos,
dónde una vez comenzó todo,
con la única esperanza de volver a encontrarte.
Dime qué es lo que he de hacer ,
qué he de decir,
qué error debo enmendar
para que vuelvas conmigo.

Perderé mi identidad, una vez más.
Perderé los pocos principios que me quedan en píe,
no siendo la primera vez.
Volveré a ser aquella por la que regresaste tantas veces.
Aquella con la que te enfadaste sin control,
para reconciliarte después.
Aquella por la que te fuiste,
sabiendo que nunca te negaría regresar.

Por fin,
escuchadas mis plegarias,
nos hemos vuelto a ver ,
uno frente a otro.
Aparente frialdad ,
por puro compromiso.
Batalla campal de vuelta a la realidad,
imágenes que lo sobrevuelan todo.

Una mirada.
Sólo una mirada bastó para decirse todo.
Autodestrucción con marcador a cero de nuevo.
Historia inevitable  de dos  caracteres idénticos.
De dos cuerpos convertidos en uno solo,
hasta cuando no se tocan.
De pulmones ,
que siempre fueron la misma bolsa de aire.

Dos puros instintos ,
inevitablemente unidos .
¿Nuevo concepto de amor?
No.
Nuestro concepto.

Ana Patricia Cruz López
(Todos  los derechos reservados)


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página