CAPITULO PRIMERO
“No quiero ser consciente de que es un nuevo amanecer
Me convertí habitual de esta cama, de estas sábanas que no comparten
mis sueños.
Necesito encontrar un motivo para salir ahí fuera, donde el mundo todo
lo devora sin darnos cuenta.
Nuevo día, nuevos cambios, ¿o no?”
NUEVO AMANECER ,
NUEVO CURSO
Ciudad de Nueva York. En la actualidad.
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| Créditos montaje APCL73. Créditos fotos a quién corresponda |
Universidad de Columbia. Una de las Universidades más antiguas y
prestigiosas de los Estados Unidos. En 1767 se crea la primera escuela de medicina americana en la que se conseguía la susodicha
titulación para ejercer dicha profesión, llegando a convertirse en una de las
escuelas Universitarias más prestigiosas y antiguas del país. Entre los
personajes ilustres que ejercerían primero de estudiantes y más tarde de
administradores del que se comenzó llamando el Colegio del Rey ( en honor al
Rey Jorge II de Inglaterra, que lo fundó mediante cédula real), se encontraron
personajes tan ilustres como : John Jay, el primer presidente del Tribunal
Supremo de los Estados Unidos; Alexander Hamilton, el primer secretario de la
tesorería; Gobernador Morris, el autor
de la redacción final de la Constitución de los EE.UU.; y Robert R. Livingston,
un miembro del comité de cinco hombres que redactó la Declaración de Independencia.
Pese a pasar por muchas vicisitudes y diversos paros en el desarrollo
de sus estudios, la actual Universidad de Columbia, refleja el legado de la
Revolución en el mayor desarrollo económico, confesional y la geográfica diversidad de sus nuevos
estudiantes y líderes.
Habiendo comenzado la primigenia escuela en la Trinity Church, poco a
poco sus instalaciones y distintos edificios fueron construyéndose en torno a
los solares que iban quedando libres por toda la ciudad , y ocupando edificios antiguos,
quedando inmersa dentro de su propia arquitectura , y diversificada en todos
sus edificios y diversas bibliotecas.
Entre sus diversas escuelas y facultades, cuenta con la de Estudios
Generales, la mejor universidad de artes liberales en los Estados Unidos creada
específicamente para el retorno de los estudiantes no tradicionales que buscan
una educación rigurosa que les permita adquirir un título universitario
tradicional.
Entre sus Facultades destacadas ,y por lo que a nuestra historia
compete, cabe mencionar : Artes , de
posgrado, (La Escuela de las Artes es un laboratorio intelectual y artístico
vibrante, donde los estudiantes trabajan, experimentan y aprenden bajo la guía
de profesores de renombre en sus respectivos campos de Cine, Teatro, Artes
Visuales y escritura), y el Columbia College (Columbia College, una de las instituciones de posgrado más
selectivas de la nación. La pieza central del estudio académico es el plan de
estudios principal, que proporciona a los estudiantes amplias perspectivas sobre las obras clásicas
de la literatura, la filosofía, la historia, la música, el arte y la ciencia ).
En ellos podemos encontrar programas específicos y adaptados a todas las
necesidades como pueden ser: el de Literatura Comparada y Sociedad , Inglés,
Escritura Creativa, y Literatura Europea especificada por países. (FUENTE:
Página Oficial Universidad Columbia)
Finales de Agosto. Ciudad de Nueva York. El reluciente sol que va
surgiendo tímidamente y ni el rastro de una sola nube, por incipiente que
pudiera parecer, revela que nos espera otro día de asfixiante calor.
Lo habitual sería que cualquier humano trabajador se levantase cuando
aún fuese de noche, cuando aún faltasen probablemente dos horas para que ese
mismo sol que justificase las más que habituales gafas de sol , volviese a los
viandantes en meros números caminantes entre la bulliciosa ciudad. Eso , si no eres de los seres que trabajan en
horarios nocturnos, te encuentras de
servicio de guardia, o eres empleado de las pastelerías o de los servicios de
recogida de basuras , los cuales, normalmente, se retiran cuando los demás
comienzan.
Pero eso es lo habitual, y lo será para nuestra protagonista dentro de
unos días, cuando comience el curso de forma oficial, pero de momento se encuentra en esos días de preparaciones
previas, de consultar programas , de estabilizarse de nuevo a la idea de
encontrarse con viejas y nuevas caras, con mentes abiertas algunas menos inocentes, con los grandes y
futuros literatos o políticos con alguna más que prometedora carrera en el país
de las ilusiones perdidas y los fracasos
más sonoros , o los triunfos más inolvidables.
Porque si los Estados Unidos ha sido y es el país de los sueños para
los que en su momento emigraron y llegaron , y para aquellos que con ilusiones
guardadas en maletas más modernas lo siguen haciendo, para otros se ha
convertido en su propia jaula de oro más que falso y desgastado ; una jaula de
la que, sin embargo, cuesta desengancharse y desprenderse dependiendo de dónde
vivas o te encuentres, y ése podría ser el caso de Nueva York, aquella otra
ciudad de luces y sonámbulos despiertos que acostumbra a no dormir , y para
ello no le hacen falta ni tantas máquinas tragaperras ni tantos
Hoteles-Casinos, le basta ser ella por excelencia, con su multiculturalidad,
con su sociedad esclavista de las marcas y los dólares, la cuna del arte moderno-contemporáneo, de los musicales y
espectáculos a lo grande, y del Banco Federal. La ciudad que en realidad es
capaz de estornudar económicamente y recuperarse mientras los demás países
intentan recuperarse del resfriado que permanece en ellos como efecto rebote
durante años.
Pero Nueva York es mucho más, tiene más que ofrecer, y nuestra
protagonista lo tenía claro desde que se trasladara a vivir aquí hace más de veinte años, para estudiar en la
misma Universidad y Facultad en la que ahora , después de muchos años de lucha,
ella impartía clase:
LA ESCUELA DE ARTES DE LA UNIVERSIDAD DE COLUMBIA.
Sarah Mcbridge era
profesora titular en el departamento de Literatura Americana desde hacía más de
diez años. Combinaba su trabajo
académico con su labor como afamada, versátil y polémica escritora. Versátil por sus continuos cambios
de estilo literario, siendo capaz de mostrar su talento en una novela de
misterio ambientada en una Inglaterra del siglo XIX y siendo transgresora con
su argumentación, como sorprendiendo de pronto a sus lectores y a los nuevos
adeptos, con un libro de sonetos de
prosa poética auténticamente desgarradores y pasionales. Polémica, tanto como
docente por su forma didáctica de impartir las clases , como por los escritores
y obras escogidos a través de sus programas que, pese a
recibir las numerosas críticas más ácidas de algunos miembros del Consejo
Rector del Departamento y de la misma Facultad, en ninguno de los dos casos se
atrevían a retirarle los permisos para llevarlos a cabo por riesgo a perderla .
Sarah, a sus casi 43 años,
consideraba que en su vida aún tenía muchas cosas pendientes por hacer,
y una de ellas, de esa maravillosa lista que ella misma había confeccionado
hace algún tiempo, se encontraba seguir formando a esas mentes, inocentes o no,
en valores como la libertad de pensamiento y de obra dentro de la comodidad de
sentirse a gusto consigo mismos. Lo cierto es que dichos Consejos
Escolares, tampoco habían podido tener
jamás argumentos de peso para reprocharle nada sobre su estilo docente,
especialmente, porque de las dos o tres
ocasiones en que alumnos suyos fueron entrevistados al respecto, ninguno de
ellos dijo nada en su contra, ni
siquiera como persona , normalmente aquejada de ser demasiado fría, cabal y
programada. Lejos de lo que ellos pensaban de ella, sus alumnos se encontraban
encantados con sus métodos por didácticos y por diferentes, alabando la
exquisitez admirable de sus obras escogidas , muchas de las cuales estarían
vetadas, así como algunos de sus
autores.
Aquella mañana sería la última antes de incorporarse definitivamente a
las clases. Apenas había dormido la noche anterior tratando de terminar el
programa de literatura de su área, más
el añadido de última hora de Literatura Comparada, que el mismo Rector le
solicitó como favor personal que elaborase.
En circunstancias normales, este programa hubiera sido una tarea conjunta tanto de ella como del
profesor titular de Literatura Inglesa de La Facultad, pero éste último
puesto, había resultado vacante hace dos
años debiendo ella también cubrir, como podía, ese aspecto educacional. Por
suerte para ella, si había otra literatura a parte de la americana que le apasionase, ésta era la británica. De
hecho, la Universidad de Oxford la invitó hacía años a impartir un
simposio y clases magistrales
durante tres meses , sobre literatura
comparada , y siempre que se le preguntaba sobre ello, su rostro, aún hoy, se iluminaba, se relajaba y parecía ora
persona.
Mientras tomaba su habitual taza de café bien cargado, revisaba sus
emails por si alguno pudiera resultar urgente. Cuando hubo terminado, se
aseguró de que las ventanas quedaban bien cerradas, que todo se encontraba
apagado y que la puerta quedaba
asegurada .
Cogió el ascensor hasta llegar al hall del edificio donde Ralph, el
portero, le comunicaba que su casillero de comunicaciones se encontraba vacío,
como venía siendo costumbre desde hace
una temporada.
Salió a la calle en busca de la parada de metro que la llevaría hasta
el campus de la facultad, en Morningside Heights , en Broadway y la calle 116 en Manhattan.
Nada más entrar, mientras se dirigía al Despacho del Rector : Freddy
Marshall, comenzó a respirar el aire de nuevo curso a punto de comenzar , aquel
ambiente que propiciaban los desesperados nuevos alumnos, como siempre,
despistados respecto a dónde debían dirigirse , y los más antiguos, que lo resolvían todo con exquisita inmediatez y a los que parecían
obstaculizar en su camino los otros.
Algunas caras conocidas, intercambio de saludos y besos e
indicaciones sarcásticas sobre lo que depararía todo en unos días con el comienzo de las clases .
Nada más llegar al despacho, la secretaria del Rector, Alice Bauman,
mujer casi tan antigua en su puesto como la propia institución pero
imprescindible para Freddy, le comunicaba a él , a través de la
centralita ,que Sarah se encontraba allí y que le requería. Tras la aceptación
más que interesada, la hizo pasar.
El despacho de Freddy siempre la había sobrecogido. Excesivamente
oscuro debido a los panelados de madera de caoba que recubrían sus paredes , y
excesivamente adornado con estanterías clásicas igualmente oscuras, sólo una
ventana con vistas al campus le recordaba el atisbo de luz y de libertad que se
suponía la libraba del agobio que todo aquello le representaba.
Nada más verla, Freddy se levantó de su gran silla de despacho para saludarla
efusivamente con un beso y un buen apretón de manos como solía ser su costumbre
con cada comienzo de curso.
-Freddy: ¿Qué tal esas vacaciones?
-Sarah: Bien. Tranquilas para variar.
-Freddy: ¿Todo bien entonces?
La pregunta intencionalmente realizada , recibió una respuesta también
claramente intencional.
-Sarah: Sí, todo bien, como de costumbre. – abrió su maletín y sacó
una carpeta con documentos- Te he traído mi planificación para que me la
confirméis y la nueva que me pediste de Comparada- se las acercó encima de la
mesa-.
-Freddy: Ah claro! Ya no me acordaba. La verdad es que a veces pienso
que haría sin ti.
- Sarah: Considerando que no es la primera vez que me lo dices,
empieza a sonar poco original y repetitivo.
Por el gesto de Freddy , comenzaba a recordar de forma brutal esa
forma de ser tan irónicamente desquiciante de ella, y como siempre, ante esto,
a él sólo le quedaba resignarse.
-Freddy: Ya veo. Bien, comenzamos dentro de dos días así que no creo
que haya problemas. En principio tendrás los mismos matriculados de los años
anteriores con algunas viejas caras conocidas .
-Sarah: Bien. Aunque hay algo que echo de menos a estas alturas
Freddy, mi programación de literatura Británica.- Freddy bajó la cabeza y se
mordisqueó el labio inferior, señal inequívoca en él de que ocultaba algo- ¿qué
pasa?
-Freddy: No quería tener que decírtelo aún, hasta que se confirmase el
nombramiento , pero………este año la Junta ha decidido liberarte de esas
responsabilidades para que tengas más tiempo para ti, para tus clases y tus numerosas obligaciones editoriales .
- Sarah:- sorprendida y molesta, su cuerpo comenzó a tensarse- ¿Numerosas obligaciones editoriales? ¿De qué
me estás hablando? Llevo encargándome de esas clases desde que quedó vacante el
puesto, hasta ahora no habéis tenido problema para que la llevara y los alumnos tampoco.
-Freddy: Lo sé, y estamos tremendamente agradecidos por tu labor al
frente de la misma , pero la Junta Rectora decidió apostar por invitar a
alguien para cubrir esa plaza, al menos este año , para así darnos tiempo a
buscar a alguien que pueda ocuparla definitivamente.
Sarah , evidentemente molesta, se levantó de la silla y comenzó a
deambular por el despacho de forma nerviosa.
-Sarah: Pero …. No podéis hacerme esto, y menos sin avisar.
- Freddy: Lo sé, y por eso soy consciente de que tengo que pedirte disculpas. Pero la
Junta se reunió inesperadamente hace dos días para confirmar la contratación
del nuevo titular, él tampoco había podido contestar nada hasta ahora.
- Sarah: Entonces , ¿es definitivo?
-Freddy: Me temo que sí, pero estoy seguro de que te gustará. Es uno de los mejores con el que podíamos
contar.
- Sarah: ¿De quién se trata?
-Freddy: Steve Lowell.
Sarah no salía de su asombro.
-Sarah: ¿Steve Andrew Lowell? ¿El aspirante al novel de este año?
-Freddy: - mostrándose emocionado- Exactamente, como ves es una suerte
que podamos contar con él.
- Sarah: ¿Os habéis vuelto locos? Pero…. Si apenas tiene treinta años . ¡Por Dios!
-Freddy: Sarah, no es la edad lo que cuenta en este caso , pero ya que
lo sacas , puedo recordarte su historial con tan sólo treinta añitos en su haber
, y por cierto tiene treinta y tres.
Sarah intentaba conservar una calma tensa tras recibir la noticia,
mientras se hacía a la idea.
-Sarah: ¿Tenéis alguno de los carcas de esa Junta idea de lo que
supone esa asignatura y ese departamento transversal?
-Freddy: Te recuerdo que entre esos que llamas carcas también me
encuentro yo, y una cosa es que lo pienses y otra muy distinta que lo
manifiestes.
-Sarah: Me conoces bien Freddy, y sabes que la falsedad va reñida con mi forma de ser. ¡No me fastidies!
-Freddy: Consiguió la plaza de Jefe de Departamento y Área de
Investigación de Oxford nada más licenciarse , ¿quieres qué siga?
-Sarah: - se reía nerviosamente mientras no daba crédito aún al nombramiento- Eso es
Inglaterra, ¡Por Dios! Si hasta conducen al contrario del resto del continente
sólo por llevar la contraria.
-Freddy: Me temo que ya no hay marcha atrás. La decisión está más que
tomada. Tienes tiempo hasta el mismo día de comienzo de las clases para hacerte
a la idea. Lo que sí espero , sinceramente,
es que la razón vuelva a ti como siempre , y recuperes la suficiente cordura
como para , por lo menos, comportarte educadamente con él cuando se incorpore,
especialmente porque vais a compartir departamento y despacho.
Sarah, que no había parado en ningún momento sus paseos por todo el
despacho, se detuvo bruscamente al escuchar aquello.
-Sarah: ¿Perdona?
-Freddy: Se han tenido que reestructurar algunos departamentos , las obras de remodelación y mejora se
han retrasado por imprevistos, así que , considerando que para comparada
debéis poneros de acuerdo, pensé que lo mejor es que estuvieseis juntos.
-Sarah:- más irónica que nunca-,
tengo la impresión de que la buena sensación de relax de las vacaciones
acaba de irse por el retrete en cuestión de segundos.
-Freddy: - se acercó a ella y la fue acompañando a la puerta –
Piénsalo, ganamos todos, tú ganas vida , tiempo libre y sobre todo tiempo para
ti, y gana la institución con un aspirante al nobel. Ahora tengo que dejarte ,
llevo retraso en la tramitación de cierta documentación. Espero verte aquí
dentro de dos días, así te daré las nuevas planificaciones selladas y tendré la
oportunidad de presentártelo , ya verás cómo os lleváis de muerte.
-Sarah: -En voz tan baja como imperceptible- Eso tenlo por seguro.
Y salió de aquel despacho tan ofuscada que ni siquiera escuchó el
adiós de la secretaria de Freddy. Pensando en pasar por el Departamento,
prefirió dejarlo para cuando tuviera que volver con el comienzo de las clases,
ahora necesitaba relajarse y no pensar.
Ana Patricia Cruz López
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Espero que esta historia no me deje trastocada como Puro Sentimiento -.- heheheh Excelente todo querida mia ya queria clavarle los ojos a esta historia tan comentada. y no queda mas que esperar el proximo.
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