Miedo.
¿Qué es el miedo y cómo puedo vencerlo?
Es curioso como soy capaz de sentirme sola .
Mi cabeza me está haciendo lo que nunca esperé después de
tantos años,
especular sobre qué me deparará la mañana,
hacerme olvidar la valentía que tanto me ha costado mantener
hasta ahora
para afrontar que todo empieza de cero de nuevo.
Mi cansancio y mi hastío a volver a empezar,
hacen acto de presencia.
Corazón sobrecogido que te ahogas en tu mismo llanto,
sin encontrar un atisbo de consuelo que te deje tranquilo.
Buscar algo con lo que no pensar,
con lo que no sentir,
con lo que poder evadirme
ahora que lo necesito tanto.
Y resulta que , la única forma que encuentro,
es no escuchar mi propio interior,
al que enmudezco con la voz de otro.
Mi mente, detengo , dejando en blanco toda posibilidad de
recuerdo,
sabiendo que, será su rostro el que vea antes de cerrar los
ojos.
Sola.
Ganas desesperadas de un abrazo,
deseos e impotencia
por darlo desde más allá de donde soy capaz de ver,
y un océano de ideas que nos consumen en nuestras propias
letras.
Necesidad de aferrarme a algo,
algo que sea tan real,
capaz de coger mi mano en ese último mommento,
y susurrarme al oído una y otra vez
"todo saldrá bien".
Fuerza que has sobrado y ahora desapareces.
Única forma de resisitir ,
que me abandonas sin saber por qué.
Un sueño para despertar,
un sueño para respirar y seguir viviendo,
un sueño hecho realidad ,
como premio a todos estos años,
y a todo lo que el de
arriba o quién sea
me ha hecho pasar,
como prueba de vida .
Dura carrera ésta ,
impuesta y no elegida de forma voluntaria,
consistente en sobrevivir,
y no mirar hacia detrás.
Cuantas veces no daría lo que me quede de vida
por haber sido otra persona,
haber llevado otra vida,
haber adoptado otras decisiones,
haber amado de otra forma,
haber desaparecido cuando debía,
haber empezado de cero en otro lugar,
haber optado a ser feliz a mi forma.
Mundo rodeado de ingenuidad de cara a los demás,
rabiosa y envidiosa inmadurez catalogada.
Decisiones con todo el riesgo del mundo,
como las que aún espero me queden por tomar,
y con la única diferencia de que ahora
nadie puede decirme nada,
porque mis oídos ,
por primera vez,
sólo oyen mi interior.
Último paso a dar,
última puerta queda por atravesar
para ver la luz al otro lado.
Aquella que me indique que todo por fín se ha terminado,
que por fin podré respirar,
ser dueña completa de mi vida,
y programar.
Vida plena aunque vivida a tientas y de puntillas
para no hacer demasiado ruido,
no vaya a ser que el dragón termine despertando de nuevo,
puesto que nadie me augura poder vencerlo de nuevo
ni dejarlo en franca retirada.
Vivir.
Simplemente vivir.
Despertar.
Volver a ver amanecer.
Que sea tu rostro lo último que vea,
y tu sonrisa la primera que me diga que todo ha salido bien.
Confianza ciega en algo real,
porque en eso mi corazón no se equivoca jamás.
Algo que es mi sostén fantasma,
mi propia gloria.
TU.
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página