viernes, 6 de noviembre de 2015

MOMENTOS. Siempre tuya (162)

Contando los días,
contando las horas,
contando mi desesperación
como las gotas de lluvia
que veo caer una y otra vez ,
de forma incansable
por mi ventana.

Contando las veces que
hice mal , creyendo que estaba en lo correcto,
hice bien,  cuando aquel era mi mayor nuevo error,
amé , cuando debía odiar por lo hecho,
odie, cuando sólo era amor lo que buscabas.


Contando
mis palabras sueltas al aire
implorando una nueva oportunidad,
que mis verdades a medias , acaben siendo completas
contigo a mi lado.

Contando , para no olvidar,
cada vez que te haya oído decir
que me amas,
que jamás me mentirás,
que siempre seré lo que más deseas,
que es mi sabor el que llevan tus labios,
que es mi voz la que resuena en tu cabeza
cuando te sientes solo,
que tus manos se sienten solas sin las mías,
que tu corazón vaga solitario
buscando una alternativa a mí
que no logra encontrar.

Pasos de un ciego que no quiso ver
hasta que fue demasiado tarde
y la niebla lo hubo cubierto todo ,
con su manto de humedad
fría y distante .

Mirada hacia atrás,
rebuscando entre tus recuerdos
aquello que sabes que te falta,
y la forma en que debes recuperarlo,
en que lo necesitas .

Sentimientos con olor a ansiedad,
con sabor a traición a uno mismo
por miedo.

Esperanza teñida de odios sin consumirse
como fuego en un volcán,
daño gratuito e inmenso
el que nuestros corazones aún abarcan,
y que  no logras aplacar.

Búsqueda interna de las palabras exactas
para recuperar algo que nunca podrás ocultar,
algo que ha sido y es tu vida.
Aquella parte nueva entonces,
e inmensamente rica ahora,
en el que los dos
planificábamos sin pensar,
en que aún no nos conocíamos lo suficiente,
en que  nada importaba salvo amarse.

Alaridos de auténtico dolor ,
inconsolable alma que vaga buscando un por qué,
manos raídas de tanto escavar
entre las sombras,
altos árboles de obstáculos infinitos
que aún quedan por atravesar.

Y yo ,
sólo ruego a quién quiera escuchar mis plegarias,
mis lamentos,
que nunca dejes de buscar,
que jamás cedas en tu empeño.
Que aún busco la manera de enmendarme
y que todo lo pasado se olvide.

La forma de volver a tenerte entre mis brazos,
de poder decirte una vez  más que te quiero.
Busca.
Continúa intentando encontrar la salida imposible,
aquella entrada invisible a un corazón incrédulo,
el mío,
que sólo supo lo que quería
cuando fue demasiado tarde.

Y yo,
una vez más, como antaño,
sólo ruego que no te detengas,
que me encuentres,
que esta vez sea para siempre.

Palabras que se volverán mudas,
que no harán más daño,
que no abrirán viejas heridas,
que te turbarán hasta la saciedad,
que no volverás a olvidar,
que serán dichas para recibirte,
para mantenerte a mi lado,
para amarte ..............inmensamente.

No.
No dejes de andar.
No dejes de buscar.
No dejes de ansiar
aquellos que otros tienen,
porque eso mismo te espera en mí,
y esta vez ,
no habrá vuelta atrás,
sólo un  mirar hacia un horizonte ,
el que habíamos imaginado un día ,
al que no pudimos jamás llegar.

Deja que sienta tu mano junto a la mía,
otórgame ese voto de confianza
que sabes que necesitamos,
démonos una oportunidad más
para vivir lo nuestro,
aquello sin nombre,
sin fecha de comienzo ni final,
aquello que sólo tú y yo sabemos.
Aquello que nosotros nunca quisimos llamar amor,
porque era más grande,
aquello ...que nosotros llamamos vida.

Ana Patricia Cruz López

Todos los derechos reservados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página