Tic tac.
Resuena un reloj.
Tic Tac.
Paso del tiempo inexorable.
Tic Tac.
En mi cabeza .
Tic Tac.
En mi corazón.
Cómo explicarte lo qué me haces sentir,
desde que esta historia comenzó,
y empecé a sentirme
perdida
entre las agujas del
tiempo,
que en mi cabeza resonaban a gritos que me alejara.
Tic Tac.
El mismo Tic Tac
que he sentido palpitar en mi interior,
con mayor losa que los años.
El espacio en que estoy contigo sin ti.
Tic Tac.
De arena, da igual.
Concepto abstracto no medido aún por nadie,
y que nos recuerda en qué hemos gastado el nuestro.
En qué se nos ha podido marchar,
huyendo.
Tic Tac .
Que no quiere regresar ,
cuyo sonido se silenció para siempre.
Marcado de forma invisible ,
por sus muestras en mi piel,
y la evolución de mis cicatrices.
Tic Tac.
música celestial antes,
cuando sabía a ciencia cierta
que la puerta se abriría para atraerte a mí
otro día más.
Pero ahora,
nada de éso es posible .
Voluntad traicionera
que manejas el tiempo a tu conveniencia,
trayendo el frío,
a un cuerpo ardiendo en llamas por tu recuerdo.
Tiempo.
Eso era lo que entonces necesitábamos.
Tiempo para saber quiénes éramos.
Tiempo para encontrarnos.
Tiempo para aprender a ser uno.
Tiempo que mataste las perspectivas,
no dejando ver lo mismo.
Diferencias de apreciación,
en un ámbito espacio temporal terrible,
aderezado por las tormentas
más ruidosas
que hacen agrietar corazones acostumbrados a bregar
contra los truenos más
terribles de antaño,
sentidos de orientación que nos llevan por distintos
caminos,
cuando en realidad ,
con una sola mirada,
queremos ir al mismo sitio.
Intercambio de pareceres,
encontrados después de mucho.
Tiempo que destruiste las esperanzas
recubiertas de sueños de juventud.
Tiempo que arrebataste
la poca humanidad que aún quedaba en todo esto.
Tiempo que, al final,
terminamos contando por la ausencia de encuentros,
de intimidad,
de roces,
de la humedad intercambiada de nuestras bocas ,
de la falta de echarse de menos.
Tiempo que me ahogas poco a poco,
disfrutando de mi rostro de sufrimiento extremo.
Sabes que sin él no soy nada,
y tú,
vencedor , como siempre,
queriéndome para ti,
por causas que desconozco,
sin obstáculos,
le alejas ,
ocultando esperanzas ya perdidas,
muriendo los espíritus solitarios,
ante unos ojos ,
los tuyos,
que muestran la alegría de la batalla ganada.
Tiempo que buscas en mí,
rascar un halo de voluntad infinita
y disposición absoluta.
Tiempo que rozas mi piel ,
intentando encontrar lo que era suyo.
Tiempo,
cuyas agujas clavaste como puñales
en un corazón muerto,
y en un alma destruida
en la oscuridad más absoluta.
Tiempo,
que me dejaste morir
sola,
desesperada,
ansiando que la dama de negro llegase antes,
y me arrastrara,
como alma en pena ,
por los largos pasillos de mi pesadumbre.
Tiempo.
Tiempo.
Tic tac que te vas alejando ,
mientras una sombra.
se va acercando para recuperar lo suyo.
Una sombra que sólo encontrará vacío,
mientras tú,
comienzas tu huída
ante la fría venganza.
Tiempo.
Soldado en franca retirada ,
con incansable enemigo que no cesa.
Prepara a recibir el justo castigo,
por separar y matar,
por aislar y hundir,
las esperanzas,
de aquellos que un día,
se amaron para siempre.
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página