Mil mentiras a mi alrededor .
Mil gritos que me quedan por emitir.
Mil latidos aún por sentir en mi pecho.
La oscuridad se apodera de mí ,
y yo no puedo evitarlo.
Un nuevo sueño me aturde una y otra vez,
conseguir que seas mío
con todas las consecuencias ,
sólo como respuesta a un acto de guerra declarada
por tu voz silenciosa,
aquella que tus ojos hacen resonar en mi conciencia.
Sabes que esta batalla no la ganará ninguno,
y sin embargo,
prefieres ver la sangre derramar.
No conseguiré que te rindas,
pero tampoco lo pretendo.
Desesperación por
tenerte,
rabia incontenida cuando se que eres mío.
Traicionada por mis sentimientos,
por mis adentros,
por mis voces interiores
cuya melodía volví a escuchar tocar .
Blancas y negras que persiguen desquiciarme
con sus repeticiones,
manos que salvajemente las acarician
como si fuera mi piel.
Perdida entre las sensaciones de tus dedos,
de tu voz.
Trato planificado al milímetro,
golpe mortal al orgullo y a los principios,
valores que en el suelo descansan en paz.
Arañas mi carne con la exhalación de cada verso tuyo,
quemas mis venas ,
con tan sólo oírte pronunciar mi nombre,
me tienes comiendo de tu mano ,
pero sabes que no me
rendiré.
Sabiendo que mi destino es mi muerte,
que me llevarás hasta ese abismo que sólo tú conoces ,
mal mirado por los demás,
hasta el borde de la locura
más infinita ,
dónde todo lo conocido sobra ,
dónde lo que fui ,mediatizada por los demás,
no sirve.
Construyes nuestro
palacio de cristal
sobre sueños rotos de brutal encuentro,
donde el instinto animal prevalece,
y dónde el romanticismo quedó en segundo plano.
Almas hundidas en nuestro propio fango,
de placer y desazón,
de sin sentidos y no
conciencias,
de golpes a la moral de los demás.
Lugar dónde el tiempo no existe,
donde las manecillas del reloj
son los látigos deliciosamente imaginados,
donde los sueños,
de insaciabilidad sin
límite ni medida,
cubren un cielo donde nunca sale el sol.
Viento frío que traes en tu boca
por expreso deseo mío,
reacción ante la obsesión en que te has convertido.
Y sin embargo,
para mi desgracia ,
eres mi única salida ,
mi única verdad,
para seguir sintiendo.
Ana Patricia Cruz López
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