domingo, 3 de abril de 2016

MOMENTOS. Siempre tuya (122)

Amanecer roto por la tormenta nocturna,
cuya luz aún continúa brillando incansable,  
ocultando al tímido sol que comienza a aparecer.

Brazos que , solícitos,
se extienden en busca de piel,
aquella que ya les es conocida
y tratan como nueva en cada encuentro,
la que aún sigue erizándose con su roce pausado e intencional,
la que aún genera esa respuesta en mi cuerpo
y que el tuyo recibe con sumo agrado.


Labios,
cuya ternura se expresa con tintes inacabados
y pinceladas largas  de puro éxtasis y entrega,
en donde con cada uno,
haces dación de un pedazo de tu alma.

 ¿Sentimientos?
Que vueltas dimos a esa palabra una y otra vez .
Tiempos aquellos
de iniciáticos encuentros, presuntamente pasajeros,
en donde fuimos fraguando la necesidad del encuentro
y del olvido,
en donde las miradas , en principio furtivas,
quedaron como una constante ineludible,
generando ansiedad si al buscarnos ,
no encontrábamos al otro en el punto de encuentro.

Sentimientos.
Encontrados.
Sumidos en una duda constante nunca sentida.
Una duda ,
entre dejarnos llevar
y arriesgarnos a vivir lo que nunca otros han sabido hacer nacer,
o dejarlo marchar tal cual fue presentado,
de improviso,
sin anuncio,
sin intermediario,
entre el público que nos rodeaba aquella tarde de otoño.

Y aún hoy,
con el paso de este tiempo que me ha sido dado,
me sigo preguntando ,
cuando las dudas me atoran,
cuando el miedo lucha por vencerme ,
¿Cómo no quererte
cuándo eres lo único que ha permanecido  a mi lado siempre,
cuándo no has mostrado otro rostro ,
ni has dicho otras palabras distintas  a las mencionadas desde un principio,
cuándo te has ofrecido por entero sin esperar nada  a cambio,
recibiendo lo poco que podía darte
como si el mundo entero se sumiera a tus píes?

Sí.
Es imposible no amarte.
Es imposible no sentirlo así ,
cuando para ti la lealtad tiene mi mismo significado,
la transparencia , en tus ojos, tu lema,
y la entrega … tu forma de vivir lo nuestro.

Así fue .
Así es.
Así comenzó todo
y así ha perdurado con el paso del tiempo.
Nuestro pequeño gran secreto a voces
mostrado en la felicidad de  nuestras caras,
en la búsqueda incesante de algo tuyo
cuando me encuentro sola,
y en la sensación viva
de que sé que estás al otro lado .

¿Sentimientos?
Ya hace mucho que dejamos de preguntarnos eso.
Ya hace mucho que , simplemente,
nos limitamos a vivir lo nuestro .

Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados











No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página