LA LLAMADA DE LA SANGRE
CAPÍTULO DÉCIMO OCTAVO ( Primera parte)
Fría mañana la que decidió
abrazar al bosque y a quienes habitan en él, acompañada de una espesa niebla
capaz de cubrir todo de forma que fuese imposible ver nada con claridad a menos
de un metro de distancia.
Mandatados más hombres para
incrementar las labores de vigilancia en estas circunstancias, y tras una noche
en la que el sueño fue imposible conciliar para algunos , tratar de seguir con
normalidad era prácticamente imposible.
En días así, por su propia
seguridad, las reglas generales cambiaban . Las tareas de recolecta fuera de
los límites permitidos no se realizaban o se llevaban a cabo en grupos y
siempre llevando hombres armados de apoyo. A os niños no se les permitía jugar
fuera de los márgenes de visibilidad , y las patrullas , incrementaban el
número de miembros , así como también se multiplicaban el número de hogueras
disuasorias que rodeaban el núcleo
vivencial.
Para Kylian, también suponía una mañana de cambios . Un día
determinante en el que todo podía decidirse , pero vital.
Sin poder conciliar el sueño ,
la cabeza se había detenido por un solo
instante , no dejándole escapar de esa especie de círculo vicioso e interminable
de pensamientos cruzados con sentimientos antiguos y nuevos. Extraña mezcla ,
hasta casi dolorosa podría decirse, donde la razón trataba de inmiscuirse y
aplacar ánimos , pero donde el corazón parecía pesar más.
No. Él no lo había superado
pese a creerlo, no había dejado de quererla pese al tiempo pasado desde su
pérdida , y para su pesar , su lado humano volvía a caerle como una losa
incapaz de levantarla de su propia conciencia.
Tratando de no pensar, comenzó
a preparar las cosas para su intempestiva marcha hacia la casa, pero antes
de partir , se acercó a la tienda donde
se supone que se encontraba descansando Kaley
hallándola vacía. Tras indagar un poco, uno de los niños le dijo que le
había visto partir hacia uno de los claros ,
pertrechado como para la batalla , con sus cuchillos y espadas .
Guiado por el joven , anduvo
buscándolo en la dirección indicada , encontrándolo poco más tarde, y tal y
como éste le había dicho, efectivamente, parecía estar practicando las técnicas
de combate cuerpo a cuerpo con su brazo
herido, posiblemente para que éste
volviese a acostumbrarse al peso y
recuperase la rapidez de movilidad perdida durante todo este tiempo.
Observante cauteloso , no
quiso interrumpirle a efectos de poder contemplar sus progresión, y ciertamente , aunque ya
hubiera oído hablar de la fascinante capacidad de recuperación de los seres
como él, lo cierto, es que lo que en principio parecía más el fruto de
historias y leyendas contadas por los viejos, acabó convirtiéndose en una
realidad que se le mostraba en carne y hueso.
Con algo de dificultad aún en
la velocidad en cuanto a los giros se
refiere, la espada corta parecía una pluma en sus manos , y la larga , una prolongación
de su brazo aún cicatrizando.
Habiendo sido descubierto por
quién practicaba , éste sintió curiosidad y le invitó cordialmente a unirse.
·
KALEY:
Quizás prefieras incorporarte a observar.
·
KYLIAN: Veo que has mejorado mucho en poco
tiempo.
·
KALEY: Sólo tendré que coger algo más de
velocidad , y acomodarla al peso de la espada larga. Mucho tiempo inactivo no
me ha favorecido. Mi cuerpo ha perdido memoria .
·
KYLIAN: ¿Te la han revisado esta mañana?
·
KALEY: Aileen iba a hacerlo, pero la llamaron
para asistir en un parto, así que decidí venir
y dejar las curas para más tarde.
Kylian no pudo evitar
sonreírse. ¡Un parto! Hacía mucho tiempo que no se celebraba un alumbramiento
en el poblado , y según los augurios, cada nuevo nacimiento era señal de buena
suerte y años propicios . Sólo cabía
esperar , que las predicciones no se equivocasen.
Con la mirada ida, puesta al
horizonte , en donde un sombrío y húmedo paisaje de niebla espesa y baja, hacía
sobresalir las copas más altas de los árboles como pequeñas cabezas que
sobresalen en una multitud, Kaley dejó clavadas las espadas en la tierra , y se
sentó junto a él mirando justo al lado contrario.
·
KALEY: Algo te preocupa Sr. de las Bestias , y
eso no es bueno.
Por su cabeza cabizbaja y su
forma de reaccionar , el que fuera su enemigo más acérrimo confirmaría sus
sospechas.
·
KYLIAN:
Fantasmas.
Extrañado, su acompañante no pudo evitar preguntarle.
·
KALEY: ¿Fantasmas? ¿Creía que vosotros no
creíais en eso? Bueno, en teoría no deberíais.
·
KYLIAN: Pero es la única forma que tengo para
definirlos, sobre todo cuando provienen del pasado , del más doloroso pasado
que haya podido vivirse , y que cuando creías que lo tenías superado y olvidado
, regresan para recordarte cada sentimiento, cada sensación de impotencia, cada
inacción a la que te sometiste por la
incapacidad de reaccionar a tiempo, sobre todo cuando no es uno el que controla
del todo las circunstancias y sin embargo, te has pasado medio vida creyendo
que la culpa sólo había sido tuya.
·
KALEY: Por lo que se ve, no es sólo en la espada
dónde debo recuperar la velocidad .
Ante la duda surgida durante
toda la noche sobre la conveniencia de que él supiese lo qué estaba sucediendo
con Veleda, necesitando en cierta forma
apoyo , optó por hablar con él tratando de buscar las palabras más
adecuadas.
·
KYLIAN: ¿Y si te dijese que Enyd ha vuelto?
Como si de una broma de mal
gusto se tratase, el rostro de Kaley se volvió pálido derrepente.
·
KALEY: ¿De qué estás hablando?
·
KYLIAN: Algo sucedió durante la ausencia de
Veleda . Estaba a su lado y cuando despertó..
Kaley , bastante nervioso, se
puso de pie casi de un salto alejándose
de él apenas unos pasos.
·
KYLIAN: Sé que es increíble de creer o asumir ,
y tampoco creo poder encontrar las palabras adecuadas que puedan explicarlo. Aún
recuerdo su cuerpo flácido y sin vida , y de pronto abrió los ojos y apareció en mi piel este nudo . Ella lleva el
que lo cierra.
Dando la vuelta a su cabeza ,
vio a Kylian con sus brazos extendidos como forma de mostrarle los tatuajes con
el nudo de los amantes pensando en lo que aquello significaba.
·
KYLIAN: Si te lo he contado es porque necesito tu
ayuda . Según Aileen no sabemos aún ante lo que nos enfrentamos . Ni siquiera
Veleda es consciente de lo que le ocurre,
y por lo
tanto no puede controlarlo.
·
KALEY: No puedo creer lo que me estás diciendo.
Mi hermana murió y no fuiste capaz de devolverla a la vida, y sólo sé, que
nunca pude darle el último abrazo ni tenerla conmigo un sólo instante mientras
yacía inerte y fría entre tus brazos. Sólo sé, que tuve que observarlo todo,
consumiéndome en mi dolor, desde lejos porque no se me permitía acercarme , y
que tuve que esperar a que la noche cerrada llegase y no hubiera nadie , para
poder acercarme a aquella maldita colina. ¡Ni siquiera se me permitió regresar
el cuerpo con los suyos!.
Visiblemente alterado y con un
gesto de impotencia casi alarmante , regresó su vista al frente. Aquel que le
traía los recuerdos dolorosos de la única despedida posible , se alzó de donde
se encontraba sentado y se acercó a su lado entendiendo más que nunca lo que estaba sintiendo.
·
KYLIAN: No me crees , y no te culpo. Sólo te pido me des la oportunidad de
mostrarte la verdad. Ahora he de marcharme. He de volver a la casa y tratar de
atemperar a Aengus , pero esta noche, cuando regrese, permíteme llevarte a un
lugar . En él, verás la verdad por ti mismo . Ahora será mejor volver, no
conviene quedarse aquí demasiado tiempo con esta niebla.
Una partida sin despedidas ,
sin palabras dichas a nadie pero que
Aileen, mientras atendía el parto, pude sentir
deteniéndose en sus labores durante un breve instante, mientras en su
mente , sólo una idea le sobrevino : “ vuelve”.
Un camino de vuelta a la casa
que no resultaría nada fácil . Solo, sin armas ni medios de ayuda externos con
los que defenderse, con una niebla espesa que no cesaba y que apenas permitía
ver lo que se tenía delante a la distancia de una mano extendida ni lo que se pisaba, y todos sus sentidos a
flor de piel ante cualquier mínimo ruido, tratando de esquivar a los centinelas
, los cuales, en estas circunstancias, no eran capaces de distinguir lo que
atacaban hasta que resultaba demasiado
tarde.
Un camino que se oscurecía por
momentos con el vaivén del espeso follaje y
lo tupido de las copas de los árboles que le rodeaban.
Un viaje durante el cual no podía dejar de
intentar presagiar la respuesta de un Aengus desmedido e incontrolable , y
cuál podría ser la que restase de la
otra parte de la verdad.
Sí, Veleda no había muerto,
pero no es por entero la mujer que conociste. ¿Cómo decirle eso al eterno
amante que nunca se perdonó lo sucedido
el día de celebración del fallido ritual?
Pensamientos entremezclados
con el olor a hierba mojada, a plantas regadas suavemente por la humedad de la
mañana , a corteza de árbol revivida una vez más .
Sólo el sonido de un silencio
antinatural le hizo detenerse a mitad de camino. Rodeado de una presunta paz como en pocas
ocasiones había vivido, aquel instante le trajo recuerdos de su niñez , cuando
apenas acababa de cumplir los doce años y anduvo vagando solo por este mismo
suelo de tierra que ahora volvía a pisar. Cuando las plantas a las que ahora
superaba en altura, le sirvieron de cobijo más de una noche una vez arrancadas
sus grandes hojas , cuando los altos y frondosos árboles, le sirvieron de
cobertura antes la incesante lluvia de un invierno voraz capaz de acabar con
cualquiera.
Y en mitad del silencio, el
viento frío del Norte hizo acto de presencia, logrando la rendición de las
ramas más obstinadas , que sin remedio, ven doblegada su voluntad, los
animales parecieron silenciarse , y él
cerró por un instante sus ojos.
Necesitaba sentir todo aquello atravesando cada poro de su piel . Necesitaba
volver a encontrar aquella unión con la naturaleza salvaje que lo rodeaba y que
en su día lo protegiese y salvase.
Lejos de remitir, el viento
incrementó su fuerza con claros intentos de derribo del que consideraba un
humano invasor , y mientras él se imbuía de su sonido , del sonido de las hojas
y las ramas danzando a su merced, todo se detuvo de pronto y sin aviso.
Tratando de percibir algo en
mitad del silencio extrañamente ensordecedor que había surgido sin previo aviso
, abrió sus ojos , elevó al vista hasta el cielo , y unas amenazantes nubes negras lo cubrían todo . Devolviendo la
vista a su alrededor, pudo contemplar que la niebla había desaparecido por
completo, al menos , hasta dónde la vista le alcanzaba, y que aquella
naturaleza que en su día le había protegido, parecía , ahora, transmitirle una
sensación de temor sincero a algo desconocido que él no lograba comprender.
No era capaz de escuchar nada diferente. Pese a
la agudez de su vista , tampoco vio nada que le pareciese anormal. Entonces
¿qué de extraño había en cuánto le rodeaba que hasta los animales que a estas horas solían emitir sus cantos y
sonidos de aviso o deambulaban hacia los
refugios , se silenciaban y desaparecían
de forma inexplicable?
En el poblado , a Aileen le cercó al espalda un escalofrío
brutal cuando se encontraba terminando de asistir en el alumbramiento. Comenzó
a encontrarse nerviosa y atorada . un mal presentimiento y un solo pensamiento
que trato de transmitirle con la única esperanza de que en su interior , él
pudiera escucharle.
Con el bebé recién nacido en
las manos y sin moverse ni escuchar las voces de quiénes la asistían, se encontró
con su vista puesta en un punto fijo de la pared de roca que tenía justo
en frente, y absorta en su propio “yo”
interior , en su mente apareció su
imagen , justo dónde se encontraba situado , y su mente la hizo buscar y buscar
, enseñándole los alrededores sin lograr ver nada .
Su cuerpo comenzó a sudar , y
el niño fue arrebatado de sus brazos por una de las mujeres que se encontraba
en la sala ,pero nadie se atrevió a tocarla , sabían que no debía hacerlo. Sólo
cuando sus ojos en blanco se pusieron, asustadas , casi todas decidieron huir
del lugar con el niño en brazos ,
mientras la madre era atendida por la única
enfermera improvisada que , temerosa, se negó a abandonarla en ese
estado.
Como en un estado de éxtasis y
suma concentración, sin escuchar nada que no fuera su propia voz interior y
aquello que rodeaba a Kylian , como animal salvaje desesperado, se vio atravesar la espesa maleza en busca de
aquello que lo había puesto en peligro, porque así lo sintió ella, que aquel al
que ella consideraba un hijo , se encontraba en una situación de peligro que no
sería capaz de anticipar.
Y corrió y corrió , como si el
violento viento norteño hubiera decidido resoplar de nuevo y llevarla en
volandas sólo para ayudarla a conseguir su objetivo más rápido, pero por más
velocidad que imprimiera a su galope fantasma , por más que lo revisase todo, por
más que se elevase para , desde las alturas, ver llegar lo que fuera que le
hacía sentir este temor por la vida de Kylian, nada pudo ver.
Ante aquella impotencia , ante
aquella imposibilidad de avisarle de otra forma , sólo podía confiar en que por una vez le hiciese caso ,
y desde sus adentros buscarle en esa especie de viaje , y adentrándose en él,
hacer que escuchase su mensaje .
Un grito ahogado en su cabeza
de una voz muy reconocible que le
ordenaba correr sin detenerse ni
mirar atrás . una nueva mirada inquieta a su alrededor y comenzó a correr sin plantearse nada más, sin saber por
qué , pero sin esperar a averiguarlo. Un mal presentimiento de algo que no se
ve , que sólo se siente, no deparaba nada bueno, y esa lección siempre se
le quedó grabada desde que siendo niño , Aileen se la enseñara como parte de
sus lecciones de vida .
Y corrió hasta el cansancio, a lo largo de un recorrido aprendido de
memoria . Un camino , que resultaba la
única vía posible para poder acceder hacia la casa , y que le conducía de forma
directa hasta la parte baja del acantilado . Una zona muy concreta , con la
salida de una cueva , la misma, que servía de acceso al famoso túnel que
conducía a la parte baja de la casa , el mismo , que Veleda debía haber seguido
la noche del ritual para poder escapar de allí y nunca cogió.
Y la niebla se disipó,
efectivamente , y lo hizo en todo el lugar , en todo el bosque y el valle que
lo circundaba y le servía de límite . Y los sudores en Aileen fueron
desapareciendo cuanto más él se alejaba del lugar.
Mientras, lejos de allí , en un avión con destino
Londres, una de los pasajeras, Morrigan , pareció encontrarse algo traspuesta . Su
cuerpo ardía como invadido por una fiebre intensa , y sus ojos se enrojecieron
hasta el punto de generarle una enorme hipersensibilidad a la luz , por mínima
que ésta fuera, ocultándolos tras gafas de sol.
Su acompañante , Brian , intentando tranquilizarla , puso su mano encima de la suya , pero tuvo
que retirarla de inmediato ante la sensación de ardor.
Solicitando agua a una de las
azafatas , al intentar dársela a beber , ésta se la retiró de un violento manotazo. No necesitaba nada , sólo
que estuviese a su lado , lo que se encargó de hacerle saber cuándo
al intentar levantarse para dejarla sola , ella se lo impidió
agarrándole fuertemente de la mano hasta
el punto del dolor obligándole a tomar asiento de nuevo.
Poco a poco , él pudo sentir
como la mano de ella se enfriaba , el sudor iba desapareciendo y Morrigan parecía volver a la normalidad,
aunque visiblemente agotada.
No se atrevió a preguntar nada
, aunque tampoco creyera que cualquier intento por saber qué estaba sucediendo
fuese respondido con una verdad.
Simplemente, la dejó
tranquilizarse poco a poco . En el fondo , sabía que ella terminaría contándole
todo.
Coincidencia o no, el término
del extraño suceso con Morrigan coincidía con La salida del bosque por parte de
Kylian y su paso seguro , en campo abierto, a través del único y tortuoso
sendero que le llevaba a su destino.
Llegado al borde de la montaña
, antes del descenso, fue donde decidió
detenerse aunque fuera por unos segundos para tomar resuello , descender por
aquel camino pedregoso y resbaladizo no resultaba una buena idea si las
fuerzas flaqueaban.
Con apenas sitios firmes donde
poder agarrarse, una vez hubo tomado algo de aire y calmado en parte sus
nervios para procurar que su mente pensase con claridad y frialdad meridiana ,
respiró hondo tres veces y comenzó , con decisión, el descenso , procurando que
la mano más cercana a la abrupta pared
estuviera siempre lista por si una mala pisada o la humedad del terreno pudiese hacerle perder el equilibrio.
Sin mirar atrás , esa fue la
consigna, y descendiendo, menos aún. No se atrevió a hacer caso omiso de las
palabras que en su conciencia fue capaz de escuchar , y antes de lo que se
esperaba , se encontró decidiendo por dónde dar el último paso. La marea, más
alta de lo normal para esta época del año y visiblemente enfurecida, había
copado parte del interior de la vía de acceso a la cueva , y tratar de
adentrarse en ella , en esas circunstancias , resultaba una misión casi
suicida. Pero Kylian sabía que se le acababa el tiempo , que la noche podría
venírsele encima y con ello la más absoluta falta de luz , y consciente de que
el camino que aún le quedaba por andar
tampoco resultaba nada fácil pese a encontrarse en interiores , buscó de
forma incesante , con sus ojos, la zona de mayor profundidad y más alejada de
las rocas , y continúo calculando los tiempos de venida de la marea para
incrementar el nivel del agua a su favor.
Tras realizar sus cálculos
mentales , saltó al agua rozando con los pies las puntiagudas y cortantes rocas
del fondo , pero reaccionó con rapidez pese a los empujones del agua embravecida
hacia el fondo, nadando hacia la
superficie antes de que la mar lo estrellase de forma irremediable contra las
rocas.
Acercándose hacia la única
alternativa viable , se agarró con
fuerza para ayudarse a salir del agua fracasando en su primer intento. Un nuevo
impulso , más centrado y extrayendo fuerzas de dónde casi no las había
, y sus pies se encontraron en tierra firme.
Una nueva mirada al cielo le
indicaría que se le acababa el tiempo y
que debía encontrarse en el interior de la casa y buscar a Aengus antes de que
fuese demasiado tarde.
Un camino tortuoso y húmedo,
con musgo en las paredes que para nada lo convertían en un entorno seguro , y
dónde casi costaba respirar . Gotas saladas y dulces entremezcladas que caían
del techo de la alargada y casi interminable cueva , la cual, a diferencia de
la casa, sí dejaba entrever la erosión del paso del tiempo y de su no uso.
Sin medición del tiempo y con , cada vez , más dificultad en la visión
de por dónde debía pisar, sólo una pequeña luz al final de aquel intrincado
túnel natural , le otorgó las fuerzas que le faltaban apenas para llegar hasta
allí, lo que hizo que incrementase la velocidad en sus pasos y antes de lo que
él mismo creía se encontrase a los pies de una pequeña escalera de piedra
alisada con bordes redondeados , y en
frente suya , una puerta envejecida .
Sólo entonces, comprobó que la luz que había visto procedía de los marcos de la
puerta , y sólo entonces, confirmó , efectivamente, que al otro lado se
encontraba la casa y no precisamente en
la parte deshabitada .
Con el pomo cogido por una de
sus manos , lo giró ligera y cuidadosamente , pero aún creyendo haber abierto
la puerta, ésta pareció no querer facilitarle las cosas . La humedad , el frío
reinante y su poco uso, provocaron la hinchazón de la misma y su consiguiente
atascamiento en los bordes de la moldura .
Posiblemente las bisagras estuvieran algo oxidadas y ello no facilitase
la apertura , así que tuvo que decidir emplear algo de fuerza para tirar de
ella.
Tras algunos esfuerzos,
consiguió una pequeña abertura facilitándole , la misma, abrirla en la justa
medida de poder acceder al otro lado ayudado por uno de sus hombros.
Lo que Kylian encontró al otro
lado , de dónde provenía la luz, resultó ser la propia casa . Un nuevo tramo de
escalera que permitía, en su fondo, ver ligeramente algo de la casa.
Con mucho cuidado se incorporó
a esa parte de la casa procurando afinar su oído por si pudiesen escucharse
pasos..
Confiado al no escuchar más
que silencio , se adentró aún más sigilosamente
llegando al imponente y gran vestíbulo. Para
alguien como él , que ya había gozado de una visión mucho más oscura y
empobrecida de lo que aquella gran entrada representaba, los cuidados y
arreglos encargados por Darren , estaban
dando los frutos, permitiendo a la casa recuperar la presunta grandiosidad y brillantez
de otras épocas.
Las maderas
oscuras de las barandillas de su gran escalera central o de sus escalones , las grandes ventanas
superiores y sus contraventanas debidamente restauradas, los suelos cuyos pasos podían escucharse pero no la
obligaban a quejarse mediante sus crujidos incesantes.
Y pese a todo , pese a los
arreglos y reformas , las luces tenues
seguían otorgándole cierto aspecto siniestro , de respeto incondicional hacia
algo que parecía respirarse en el ambiente.
Tratando de sentir a Aengus,
todos sus sentidos se concentraron en ello , y algo en su interior , le llevó
hasta la cocina y al viejo comedor de
desayunos, en donde hasta le pareció, por un instante, escuchar las discretas
voces de sus usuarios y los roces de las tazas de té con sus pequeños platos en
cerámica barata .
Un lejano sonido de algo metálico
que pareciese estar arañando la piedra ,
le fue guiando hasta un pasillo al que
se accedía según se salía del comedor , y
nada más atravesarlo, una gran puerta de metal y grosor
considerable en estado ruinoso y entreabierta
que invitaba a adentrarse en la parte más sombría y casi a oscuras de la casa,
aquella que él no parecía reconocer.
Grandes y sombríos
pasillos antaño pintados de blanco, con
muebles antiguos entorpeciendo parte de las puertas de lo que antes debieron
ser despachos o incluso consultas médicas, charcos en los suelos de agua
maloliente y una suciedad insoportable ,
tanto como el extraño olor que parecían transpirar aquellas paredes , aquel
lugar .
Y el sonido metálico volvió, aunque
esta vez parecía más fuerte y cercano , y le indicó que tomase uno de los dos caminos
posibles , y este volvió a llevarlo a otra puerta de seguridad igualmente
abierta , y que como en la anterior
ocasión, volvió a atravesar.
Aquel sonido le había llevado
a una zona mucho más exclusiva . Una
zona lúgubre y oscura, cubierta de
suciedad , pero en la que los daños por el paso del tiempo , no parecían haber
mermado lo que parecía tener todo el aspecto de una zona de aislamiento.
No, nunca había estado en esa
parte de la casa , y no es que hubiese estado en demasiadas ocasiones por lo
que el terreno sobre el que se asentaba representaba , pero sí había oído
hablar del hospital , y no sólo porque Aengus se lo relatase, sino porque sólo
cinco única puertas de máxima seguridad son las que se encontró delante suya ,
centrando su atención en la que tenía justo en frente , la última de ellas , la
celda nº 5.
El sonido pareció detenerse y
el silencio lo cubrió todo , pero no se trataba de un silencio normal. Los ruidos propios de una casa vieja y en
estado de abandono por los años ,
hubieran resultado una dulce melodía en aquellos instantes , sin embargo, se
sentía como en el fondo de un pozo sin salida ni entrada visible . Un enorme
hueco oscuro y cerrado con el aire contabilizado para tal vez unas pocas horas ,
y es que la sensación de vacío que llegó
a sentir en aquel lugar , lo sobrecogió .
Silencio ahogado que sólo podía asimilarse a una profunda
sordera y nunca estar seguro de qué estaría ocurriendo, hasta que el sonido metálico,
muy suave pero cercano , volvió a escucharse , aunque esta vez no resultaba ser
tato procedente de un roce alargado y continuo, sino más bien , de una especia
de jugueteo con alguno de sus lados sobre una superficie de piedra, pero tan
fino como casi imperceptible, similar a ese sonido casi musical del roce
liviano de las yemas de los dedos por el borde redondeado de una copa de
cristal.
Centrado en tratar de
averiguar el origen de aquella tonada , su vista se posó de forma definitiva en
la puerta cuyo número era el cinco, y conforme se acercaba a la misma, aquel
sonido parecía aumentar su velocidad y ritmo apremiante . Cada vez más alto. Chirriante. Rápido.
Continuo.
Imparable.
Apoyando sus manos en la fría
puerta de metal, el sonido volvió a silenciarse , y tras empujar con menos
esfuerzo que con las demás, apenas algo de luz parecía entrar de un pequeño
ventanuco , y éste , a su vez, iluminaba ligeramente , apenas como si fuese un
roce, una figura de abrigo negro que se encontraba de espaldas y sentada en el
suelo, que con dos dedos de la mano izquierda , parecía sostener el mango de lo
que parecía un puñal con la punta apoyada en el frío suelo de vieja piedra .
Apenas logró verle bien ,pero
su pelo negro , desarbolado y su forma cabizbaja , le puso en sobreaviso. Aquello no iba a resultar nada fácil, y menos
con un Aengus armado.
Inclinando su cabeza
ligeramente hacia dónde se encontraba el cuchillo, lo depositó con mucho
cuidado en el suelo , al lado suyo, soltándolo.
·
AENGUS: Podías haberte ahorrado la visita .
Seco y duro en cuanto a la voz
se refiere, la presunta calma de la que quería hacer gala no era real
y Kilian lo sabía.
·
KYLIAN: Tal vez – apenas fue adentrándose en la
celda – pero debía venir y decírtelo por
mí mismo.
·
AENGUS: Sentí como mi pecho era asestado por un
dolor que no me dejaba en paz y que me sobrevino de repente. ¿Crees en
serio que necesitaba tu confirmación?
·
KYLIAN: Aengus…- conforme trataba de hablarle no
desatendiendo su posición de alerta ante cualquier reacción por parte de él, Kylian
fue rodeándolo – quería tenerle en frente ,
verle el rostro, predecir cada movimiento suyo con sólo mirarle los ojos
, pero cuanto más clara y por entero tenía visible su figura , menos acceso a
su cara tenía , al mantenerla cabizbaja en todo momento y medio tapada a sus
lados por el pelo desatendido que le caía.-
Sé cómo debes sentirte , yo… - Aengus le interrumpió enfurecido-.
·
AENGUS: ¿Tú? ¿Tú sabes cómo me siento?
Y conforme fue alzando su rostro,
Kylian fue haciéndose una idea cada vez
más clara de ante qué se enfrentaba.
·
AENGUS: Ni tú ni nadie sabrá jamás como me sentí
ni como me sigo sintiendo. Tú. ¿Crees en serio que me importa en algo que trates
de entenderme o que estés interpretando el papel del compasivo curandero
incapaz de mantener con vida aquello que ama o aman los demás , y por ende cumplir
sus promesas? – Con la misma rabia contenida reflejada en sus ojos y en el tono de su voz, conforme él se
incorporaba para ponerse de píe, se fue encontrando cara a cara con alguien que
parecía estar muy seguro de sí mismo y
no temerle-. ¡Tú! ¡El que me prometió que la protegería , que cuidaría de ella
para que no le pasase nada ! ¡Tú! ¡El ideólogo de todo esto y que consiente , estando
bajo su custodia, perder la mejor baza para conseguirlo!
·
KYLIAN: Aengus, necesito que me permitas
explicarme.
·
AENGUS: ¿Explicarte?
Volviendo a mirar por un
instante hacia el suelo, creyendo que su objetivo era el puñal, trató de estar pendiente
a las reacciones de su cuerpo, pero aquel, siendo mucho más rápido, lo cogió
por sorpresa, y atravesándole el brazo en el cuello , arremetió contra él hasta
empujarle violentamente contra la pared que se encontraba detrás suya.
Kylian no lo vio venir, y en ese momento ,por más que intentase
mantener el brazo lo más lejos posible de la garganta , la rabia contenida de
Aengus le otorgó una fuerza brutal que el otro no podía impedir o bloquear del
todo.
Intentando con todas sus
fuerzas de que lo soltase , se dio cuenta de que el brazo apretaba cada vez más
su garganta hasta no dejarle casi respirar y menos aún hablar, pero él
necesitaba actuar con rapidez y decírselo.
Intentando con mucho esfuerzo
que las palabras saliesen de su boca , trató de decirle que Veleda seguía viva , pero por más que lo
intentaba , sus cuerdas apenas lograban que le ayudasen,
hasta que en una especie de recolocación que Aengus se vio obligado a hacer al
resbalaer sus pies en el suelo húmedo , aflojó el estrangulamiento de la garganta,
ocasión que aprovechó para contarle la verdad.
·
KYLIAN: .. .Viva.
La obcecación de Aengus por
acabar con el hombre que le había arrebatado lo único que realmente le importaba,
le impedía escuchar otra cosa que no fuera su propia voz interior, y sin
embargo , en un segundo intento porque lo oyese, extrayendo fuerzas de flaqueza
, le forzó los brazos para lograr
liberar la garganta en parte , aunque fuera por unos segundos , y así
comunicarle la verdad .
·
KYLIAN: Viva.
Para Aengus, aquella palabra
apenas entendible le pareció confusa. Realmente tenía la sensación de haber
escuchado lo que Kylian había intentado
pronunciar , pero se negaba , en cierta forma , a que aquella fuese la verdad. Aun
así y sólo con la intención de confirmarlo, optó por aflojar la presión del
brazo y esperar ansioso a que lo repitiese una vez más, pero sólo cuando la expresión
de su rostro varió hacia la confusión, fue cuando Kylian se armó de valor para
repetir la ansiada palabra por tercera vez.
·
KYLIAN : Está viva. Veleda está viva.
Efectivamente había escuchado
bien y ya tenía la confirmación que
esperaba, y tras soltarlo de forma definitiva, se alejó de él al otro lado de
la celda , sumido en una profunda tristeza, mientras apenas ,sin fuerzas, se le
oyó decir : “ Viva”.
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados.

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