martes, 13 de septiembre de 2016

LA LLAMADA DE LA SANGRE ( Secuela de ELECCIÓN). CAPITULO DÉCIMO OCTAVO . Primera parte ( Registrado en SAFE CREATIVE OCTUBRE 2015)

LA LLAMADA DE LA SANGRE
CAPÍTULO DÉCIMO OCTAVO ( Primera parte)



Fría mañana la que decidió abrazar al bosque y a quienes habitan en él, acompañada de una espesa niebla capaz de cubrir todo de forma que fuese imposible ver nada con claridad a menos de un metro de distancia.

Mandatados más hombres para incrementar las labores de vigilancia en estas circunstancias, y tras una noche en la que el sueño fue imposible conciliar para algunos , tratar de seguir con normalidad era prácticamente imposible.

En días así, por su propia seguridad, las reglas generales cambiaban . Las tareas de recolecta fuera de los límites permitidos no se realizaban o se llevaban a cabo en grupos y siempre llevando hombres armados de apoyo. A os niños no se les permitía jugar fuera de los márgenes de visibilidad , y las patrullas , incrementaban el número de miembros , así como también se multiplicaban el número de hogueras disuasorias que rodeaban el núcleo  vivencial.

Para Kylian, también  suponía una mañana de cambios . Un día determinante en el que todo podía decidirse , pero vital.


Sin poder conciliar el sueño , la cabeza  se había detenido por un solo instante , no dejándole escapar de esa especie de círculo vicioso e interminable de pensamientos cruzados con sentimientos antiguos y nuevos. Extraña mezcla , hasta casi dolorosa podría decirse, donde la razón trataba de inmiscuirse y aplacar ánimos , pero donde el corazón parecía pesar más.

No. Él no lo había superado pese a creerlo, no había dejado de quererla pese al tiempo pasado desde su pérdida , y para su pesar , su lado humano volvía a caerle como una losa incapaz de levantarla de su propia conciencia.

Tratando de no pensar, comenzó a preparar las cosas para su intempestiva marcha hacia la casa, pero antes de  partir , se acercó a la tienda donde se supone que se encontraba descansando Kaley  hallándola vacía. Tras indagar un poco, uno de los niños le dijo que le había visto partir hacia uno de los claros ,  pertrechado como para la batalla , con sus cuchillos y espadas .

Guiado por el joven , anduvo buscándolo en la dirección indicada , encontrándolo poco más tarde, y tal y como éste le había dicho, efectivamente, parecía estar practicando las técnicas de combate cuerpo a  cuerpo con su brazo herido, posiblemente  para que éste volviese a acostumbrarse al peso  y recuperase la rapidez de movilidad perdida durante todo este tiempo.

Observante cauteloso , no quiso interrumpirle a efectos de poder contemplar  sus progresión, y ciertamente , aunque ya hubiera oído hablar de la fascinante capacidad de recuperación de los seres como él, lo cierto, es que lo que en principio parecía más el fruto de historias y leyendas contadas por los viejos, acabó convirtiéndose en una realidad que se le mostraba en carne y hueso.
Con algo de dificultad aún en la velocidad  en cuanto a los giros se refiere, la espada corta parecía una pluma en sus manos , y la larga , una prolongación de su brazo aún cicatrizando.

Habiendo sido descubierto por quién practicaba , éste sintió curiosidad y le invitó cordialmente a unirse.

·        KALEY:  Quizás prefieras incorporarte a observar.
·        KYLIAN: Veo que has mejorado mucho en poco tiempo.
·        KALEY: Sólo tendré que coger algo más de velocidad , y acomodarla al peso de la espada larga. Mucho tiempo inactivo no me ha favorecido. Mi cuerpo ha perdido memoria .
·        KYLIAN: ¿Te la han revisado esta mañana?
·        KALEY: Aileen iba a hacerlo, pero la llamaron para asistir en un parto, así que decidí venir  y dejar las curas para más tarde.

Kylian no pudo evitar sonreírse. ¡Un parto! Hacía mucho tiempo que no se celebraba un alumbramiento en el poblado , y según los augurios, cada nuevo nacimiento era señal de buena suerte y años propicios .  Sólo cabía esperar , que las predicciones no se equivocasen.

Con la mirada ida, puesta al horizonte , en donde un sombrío y húmedo paisaje de niebla espesa y baja, hacía sobresalir las copas más altas de los árboles como pequeñas cabezas que sobresalen en una multitud, Kaley dejó clavadas las espadas en la tierra , y se sentó junto a él mirando justo al lado contrario.

·        KALEY: Algo te preocupa Sr. de las Bestias , y eso no es bueno.

Por su cabeza cabizbaja y su forma de reaccionar , el que fuera su enemigo más acérrimo confirmaría sus sospechas.

·        KYLIAN:  Fantasmas.

Extrañado,  su acompañante no pudo evitar preguntarle.

·        KALEY: ¿Fantasmas? ¿Creía que vosotros no creíais en eso? Bueno, en teoría no deberíais.
·        KYLIAN:  Pero es la única forma que tengo para definirlos, sobre todo cuando provienen del pasado , del más doloroso pasado que haya podido vivirse , y que cuando creías que lo tenías superado y olvidado , regresan para recordarte cada sentimiento, cada sensación de impotencia, cada inacción a la  que te sometiste por la incapacidad de reaccionar a tiempo, sobre todo cuando no es uno el que controla del todo las circunstancias y sin embargo, te has pasado medio vida creyendo que la culpa sólo había sido tuya.  
·        KALEY: Por lo que se ve, no es sólo en la espada dónde debo recuperar la velocidad .

Ante la duda surgida durante toda la noche sobre la conveniencia de que él supiese lo qué estaba sucediendo con Veleda, necesitando en cierta forma  apoyo , optó por hablar con él tratando de buscar las palabras más adecuadas.

·        KYLIAN: ¿Y si te dijese que Enyd ha vuelto?

Como si de una broma de mal gusto se tratase, el rostro de Kaley se volvió pálido derrepente.

·        KALEY: ¿De qué estás hablando?
·        KYLIAN: Algo sucedió durante la ausencia de Veleda . Estaba a su lado y cuando despertó..

Kaley , bastante nervioso, se puso de pie casi de un  salto alejándose de él apenas unos pasos.

·        KYLIAN: Sé que es increíble de creer o asumir , y tampoco creo poder encontrar las palabras adecuadas que puedan explicarlo. Aún recuerdo su cuerpo flácido y sin vida , y de pronto abrió los ojos y   apareció en mi piel este nudo . Ella lleva el que lo cierra.

Dando la vuelta a su cabeza , vio a Kylian con sus brazos extendidos como forma de mostrarle los tatuajes con el nudo de los amantes pensando en lo que aquello significaba.

·        KYLIAN:  Si te lo he contado es porque necesito tu ayuda . Según Aileen no sabemos aún ante lo que nos enfrentamos . Ni siquiera Veleda es consciente de lo que le ocurre,
y por lo tanto no puede controlarlo.
·        KALEY: No puedo creer lo que me estás diciendo. Mi hermana murió y no fuiste capaz de devolverla a la vida, y sólo sé, que nunca pude darle el último abrazo ni tenerla conmigo un sólo instante mientras yacía inerte y fría entre tus brazos. Sólo sé, que tuve que observarlo todo, consumiéndome en mi dolor, desde lejos porque no se me permitía acercarme , y que tuve que esperar a que la noche cerrada llegase y no hubiera nadie , para poder acercarme a aquella maldita colina. ¡Ni siquiera se me permitió regresar el cuerpo con los suyos!.

Visiblemente alterado y con un gesto de impotencia casi alarmante , regresó su vista al frente. Aquel que le traía los recuerdos dolorosos de la única despedida posible , se alzó de donde se encontraba sentado y se acercó a su lado entendiendo más que nunca  lo que estaba sintiendo.

·        KYLIAN: No me crees , y no te culpo.  Sólo te pido me des la oportunidad de mostrarte la verdad. Ahora he de marcharme. He de volver a la casa y tratar de atemperar a Aengus , pero esta noche, cuando regrese, permíteme llevarte a un lugar . En él, verás la verdad por ti mismo . Ahora será mejor volver, no conviene quedarse aquí demasiado tiempo con esta niebla.

Una partida sin despedidas , sin palabras dichas a nadie  pero que Aileen, mientras atendía el parto, pude sentir  deteniéndose en sus labores durante un breve instante, mientras en su mente , sólo una idea le sobrevino : “ vuelve”.

Un camino de vuelta a la casa que no resultaría nada fácil . Solo, sin armas ni medios de ayuda externos con los que defenderse, con una niebla espesa que no cesaba y que apenas permitía ver lo que se tenía delante a la distancia de una mano extendida  ni lo que se pisaba, y todos sus sentidos a flor de piel ante cualquier mínimo ruido, tratando de esquivar a los centinelas , los cuales, en estas circunstancias, no eran capaces de distinguir lo que atacaban  hasta que resultaba demasiado tarde.
Un camino que se oscurecía por momentos con el vaivén del espeso follaje y  lo tupido de las copas de los árboles que le rodeaban.  

Un  viaje durante el cual no podía dejar de intentar presagiar la respuesta de un Aengus desmedido e incontrolable , y cuál  podría ser la que restase de la otra parte de la verdad.
Sí, Veleda no había muerto, pero no es por entero la mujer que conociste. ¿Cómo decirle eso al eterno amante  que nunca se perdonó lo sucedido el día de celebración del fallido ritual?

Pensamientos entremezclados con el olor a hierba mojada, a plantas regadas suavemente por la humedad de la mañana , a corteza de árbol revivida una vez más .
Sólo el sonido de un silencio antinatural le hizo detenerse a mitad de camino.  Rodeado de una presunta paz como en pocas ocasiones había vivido, aquel instante le trajo recuerdos de su niñez , cuando apenas acababa de cumplir los doce años y anduvo vagando solo por este mismo suelo de tierra que ahora volvía a pisar. Cuando las plantas a las que ahora superaba en altura, le sirvieron de cobijo más de una noche una vez arrancadas sus grandes hojas , cuando los altos y frondosos árboles, le sirvieron de cobertura antes la incesante lluvia de un invierno voraz capaz de acabar con cualquiera.

Y en mitad del silencio, el viento frío del Norte hizo acto de presencia, logrando la rendición de las ramas más obstinadas , que sin remedio, ven doblegada su voluntad, los animales  parecieron silenciarse , y él cerró por un instante  sus ojos. Necesitaba sentir todo aquello atravesando cada poro de su piel . Necesitaba volver a encontrar aquella unión con la naturaleza salvaje que lo rodeaba y que en su día lo protegiese y salvase.

Lejos de remitir, el viento incrementó su fuerza con claros intentos de derribo del que consideraba un humano invasor , y mientras él se imbuía de su sonido , del sonido de las hojas y las ramas danzando a su merced, todo se detuvo de pronto y sin aviso.

Tratando de percibir algo en mitad del silencio extrañamente ensordecedor que había surgido sin previo aviso , abrió sus ojos , elevó al vista hasta el cielo , y unas amenazantes  nubes negras lo cubrían todo . Devolviendo la vista a su alrededor, pudo contemplar que la niebla había desaparecido por completo, al menos , hasta dónde la vista le alcanzaba, y que aquella naturaleza que en su día le había protegido, parecía , ahora, transmitirle una sensación de temor sincero a algo desconocido que él no lograba comprender.

No  era capaz de escuchar nada diferente. Pese a la agudez de su vista , tampoco vio nada que le pareciese anormal. Entonces ¿qué de extraño había en cuánto le rodeaba que hasta los animales  que a estas horas solían emitir sus cantos y sonidos de aviso  o deambulaban hacia los refugios ,  se silenciaban y desaparecían de forma inexplicable?

En el poblado ,  a Aileen le cercó al espalda un escalofrío brutal cuando se encontraba terminando de asistir en el alumbramiento. Comenzó a encontrarse nerviosa y atorada . un mal presentimiento y un solo pensamiento que trato de transmitirle con la única esperanza de que en su interior , él pudiera escucharle.
Con el bebé recién nacido en las manos y sin moverse ni escuchar las voces de quiénes la asistían,  se encontró  con su vista puesta en un punto fijo de la pared de roca que tenía justo en frente, y  absorta en su propio “yo” interior , en su mente  apareció su imagen , justo dónde se encontraba situado , y su mente la hizo buscar  y buscar  , enseñándole los alrededores sin lograr ver nada .
Su cuerpo comenzó a sudar , y el niño fue arrebatado de sus brazos por una de las mujeres que se encontraba en la sala ,pero nadie se atrevió a tocarla , sabían que no debía hacerlo. Sólo cuando sus ojos en blanco se pusieron, asustadas , casi todas decidieron huir del lugar con el niño en brazos  , mientras la madre era atendida por la única  enfermera improvisada que , temerosa, se negó a abandonarla en ese estado.

Como en un estado de éxtasis y suma concentración, sin escuchar nada que no fuera su propia voz interior y aquello que rodeaba a Kylian , como animal salvaje desesperado,  se vio atravesar la espesa maleza en busca de aquello que lo había puesto en peligro, porque así lo sintió ella, que aquel al que ella consideraba un hijo , se encontraba en una situación de peligro que no sería capaz de anticipar.
Y corrió y corrió , como si el violento viento norteño hubiera decidido resoplar de nuevo y llevarla en volandas sólo para ayudarla a conseguir su objetivo más rápido, pero por más velocidad que imprimiera a su galope fantasma , por más que lo revisase todo, por más que se elevase para , desde las alturas, ver llegar lo que fuera que le hacía sentir este temor por la vida de Kylian, nada pudo ver.

Ante aquella impotencia , ante aquella imposibilidad de avisarle de otra forma , sólo podía  confiar en que por una vez le hiciese caso , y desde sus adentros buscarle en esa especie de viaje , y adentrándose en él, hacer que escuchase su mensaje .

Un grito ahogado en su cabeza de una voz muy reconocible que le  ordenaba correr  sin detenerse ni mirar atrás . una nueva mirada inquieta a su alrededor y comenzó a  correr sin plantearse nada más, sin saber por qué , pero sin esperar a averiguarlo. Un mal presentimiento de algo que no se ve , que sólo se siente,  no  deparaba nada bueno, y esa lección siempre se le quedó grabada desde que siendo niño , Aileen se la enseñara como parte de sus lecciones de vida .

Y corrió  hasta el cansancio,  a lo largo de un recorrido aprendido de memoria .  Un camino , que resultaba la única vía posible para poder acceder hacia la casa , y que le conducía de forma directa hasta la parte baja del acantilado . Una zona muy concreta , con la salida de una cueva , la misma, que servía de acceso al famoso túnel que conducía a la parte baja de la casa , el mismo , que Veleda debía haber seguido la noche del ritual para poder escapar de allí y nunca cogió.

Y la niebla se disipó, efectivamente , y lo hizo en todo el lugar , en todo el bosque y el valle que lo circundaba y le servía de límite . Y los sudores en Aileen fueron desapareciendo cuanto más él se alejaba del lugar.
 Mientras,  lejos de allí , en un avión con destino Londres, una de los pasajeras, Morrigan ,  pareció encontrarse algo traspuesta . Su cuerpo ardía como invadido por una fiebre intensa , y sus ojos se enrojecieron hasta el punto de generarle una enorme hipersensibilidad a la luz , por mínima que ésta fuera, ocultándolos tras gafas de sol.
Su acompañante , Brian ,  intentando tranquilizarla ,  puso su mano encima de la suya , pero tuvo que retirarla de inmediato ante la sensación de ardor.
Solicitando agua a una de las azafatas , al intentar dársela a beber , ésta se la retiró de un  violento manotazo. No necesitaba nada , sólo que estuviese a su lado , lo que se encargó de hacerle saber  cuándo  al intentar levantarse para dejarla sola , ella se lo impidió agarrándole fuertemente de  la mano hasta el punto del dolor obligándole a tomar asiento de nuevo.

Poco a poco , él pudo sentir como la mano de ella se enfriaba , el sudor iba desapareciendo  y Morrigan parecía volver a la normalidad, aunque visiblemente agotada.
No se atrevió a preguntar nada , aunque tampoco creyera que cualquier intento por saber qué estaba sucediendo fuese respondido con una verdad.
Simplemente, la dejó tranquilizarse poco a poco . En el fondo , sabía que ella terminaría contándole todo.

Coincidencia o no, el término del extraño suceso con Morrigan coincidía con La salida del bosque por parte de Kylian y su paso seguro , en campo abierto, a través del único y tortuoso sendero que le llevaba a su destino.
Llegado al borde de la montaña , antes del descenso,  fue donde decidió detenerse aunque fuera por unos segundos para tomar resuello , descender por aquel camino pedregoso y resbaladizo no resultaba una buena idea si las fuerzas  flaqueaban.

Con apenas sitios firmes donde poder agarrarse, una vez hubo tomado algo de aire y calmado en parte sus nervios para procurar que su mente pensase con claridad y frialdad meridiana , respiró hondo tres veces y comenzó , con decisión, el descenso , procurando que la mano más cercana a la abrupta pared  estuviera siempre lista por si una mala pisada o la humedad del terreno  pudiese hacerle perder el equilibrio.

Sin mirar atrás , esa fue la consigna, y descendiendo, menos aún. No se atrevió a hacer caso omiso de las palabras que en su conciencia fue capaz de escuchar , y antes de lo que se esperaba , se encontró decidiendo por dónde dar el último paso. La marea, más alta de lo normal para esta época del año y visiblemente enfurecida, había copado parte del interior de la vía de acceso a la cueva , y tratar de adentrarse en ella , en esas circunstancias , resultaba una misión casi suicida. Pero Kylian sabía que se le acababa el tiempo , que la noche podría venírsele encima y con ello la más absoluta falta de luz , y consciente de que el camino que aún le quedaba por andar  tampoco resultaba nada fácil pese a encontrarse en interiores , buscó de forma incesante , con sus ojos, la zona de mayor profundidad y más alejada de las rocas , y continúo calculando los tiempos de venida de la marea para incrementar el nivel del agua a su favor.
Tras realizar sus cálculos mentales , saltó al agua rozando con los pies las puntiagudas y cortantes rocas del fondo , pero reaccionó con rapidez pese a los empujones del agua embravecida hacia el fondo, nadando  hacia la superficie antes de que la mar lo estrellase de forma irremediable contra las rocas.
Acercándose hacia la única alternativa viable  , se agarró con fuerza para ayudarse a salir del agua fracasando en su primer intento. Un nuevo impulso , más centrado  y  extrayendo fuerzas de dónde casi no las había , y sus pies se encontraron en tierra firme.

Una nueva mirada al cielo le indicaría que se le acababa  el tiempo y que debía encontrarse en el interior de la casa y buscar a Aengus antes de que fuese demasiado tarde.

Un camino tortuoso y húmedo, con musgo en las paredes que para nada lo convertían en un entorno seguro , y dónde casi costaba respirar . Gotas saladas y dulces entremezcladas que caían del techo de la alargada y casi interminable cueva , la cual, a diferencia de la casa, sí dejaba entrever la erosión del paso del tiempo y de su no uso.

Sin medición del tiempo  y con , cada vez , más dificultad en la visión de por dónde debía pisar, sólo una pequeña luz al final de aquel intrincado túnel natural , le otorgó las fuerzas que le faltaban apenas para llegar hasta allí, lo que hizo que incrementase la velocidad en sus pasos y antes de lo que él mismo creía se encontrase a los pies de una pequeña escalera de piedra alisada con bordes redondeados  , y en frente suya , una puerta  envejecida . Sólo entonces, comprobó que la luz que había visto procedía de los marcos de la puerta , y sólo entonces, confirmó , efectivamente, que al otro lado se encontraba la casa  y no precisamente en la parte deshabitada .

Con el pomo cogido por una de sus manos , lo giró ligera y cuidadosamente , pero aún creyendo haber abierto la puerta, ésta pareció no querer facilitarle las cosas . La humedad , el frío reinante y su poco uso, provocaron la hinchazón de la misma y su consiguiente atascamiento en los bordes de la moldura .  Posiblemente las bisagras estuvieran algo oxidadas y ello no facilitase la apertura , así que tuvo que decidir emplear algo de fuerza para tirar de ella.
Tras algunos esfuerzos, consiguió una pequeña abertura facilitándole , la misma, abrirla en la justa medida de poder acceder al otro lado ayudado por uno de sus hombros.

Lo que Kylian encontró al otro lado , de dónde provenía la luz, resultó ser la propia casa . Un nuevo tramo de escalera que permitía, en su fondo, ver ligeramente algo de la casa.
Con mucho cuidado se incorporó a esa parte de la casa procurando afinar su oído por si pudiesen escucharse pasos..
Confiado al no escuchar más que silencio , se adentró aún más  sigilosamente llegando al imponente y  gran vestíbulo. Para alguien como él , que ya había gozado de una visión mucho más oscura y empobrecida de lo que aquella gran entrada representaba, los cuidados y arreglos encargados por Darren ,  estaban dando los frutos, permitiendo a la casa recuperar la presunta grandiosidad y brillantez de otras épocas.

Las  maderas  oscuras de las barandillas de su gran escalera central o  de sus escalones , las grandes ventanas superiores y sus contraventanas debidamente restauradas, los suelos  cuyos pasos podían escucharse pero no la obligaban a quejarse mediante sus crujidos incesantes.
Y pese a todo , pese a los arreglos  y reformas , las luces tenues seguían otorgándole cierto aspecto siniestro , de respeto incondicional hacia algo que parecía respirarse en el ambiente.

Tratando de sentir a Aengus, todos sus sentidos se concentraron en ello , y algo en su interior , le llevó hasta la cocina  y al viejo comedor de desayunos, en donde hasta le pareció, por un instante, escuchar las discretas voces de sus usuarios y los roces de las tazas de té con sus pequeños platos en cerámica barata .
Un lejano sonido de algo metálico que pareciese estar arañando la  piedra ,  le fue guiando hasta un pasillo al que se accedía según se salía del comedor , y  nada más atravesarlo, una gran puerta de metal y grosor considerable  en estado ruinoso y entreabierta que invitaba a adentrarse en la parte más sombría y casi a oscuras de la casa, aquella que él no parecía reconocer.

Grandes y sombríos pasillos  antaño pintados de blanco, con muebles antiguos entorpeciendo parte de las puertas de lo que antes debieron ser despachos o incluso consultas médicas, charcos en los suelos de agua maloliente  y una suciedad insoportable , tanto como el extraño olor que parecían transpirar aquellas paredes , aquel lugar .

Y el sonido metálico volvió, aunque esta vez parecía más fuerte y cercano , y le indicó que tomase uno de los dos caminos posibles , y este volvió a llevarlo a otra puerta de seguridad igualmente abierta  , y que como en la anterior ocasión, volvió a atravesar.

Aquel sonido le había llevado a una zona mucho más exclusiva .  Una zona lúgubre  y oscura, cubierta de suciedad , pero en la que los daños por el paso del tiempo , no parecían haber mermado lo que parecía tener todo el aspecto de una zona de aislamiento.

No, nunca había estado en esa parte de la casa , y no es que hubiese estado en demasiadas ocasiones   por lo que el terreno sobre el que se asentaba representaba , pero sí había oído hablar del hospital , y no sólo porque Aengus se lo relatase, sino porque sólo cinco única puertas de máxima seguridad son las que se encontró delante suya , centrando su atención en la que tenía justo en frente , la última de ellas , la celda nº 5.

El sonido pareció detenerse y el silencio lo cubrió todo , pero no se trataba de un silencio normal.  Los ruidos propios de una casa vieja y en estado de abandono por  los años , hubieran resultado una dulce melodía en aquellos instantes , sin embargo, se sentía como en el fondo de un pozo sin salida ni entrada visible . Un enorme hueco oscuro y cerrado con el aire contabilizado para tal vez unas pocas horas , y es que  la sensación de vacío que llegó a sentir en aquel lugar , lo sobrecogió .

Silencio ahogado  que sólo podía asimilarse a una profunda sordera y nunca estar seguro de qué estaría ocurriendo, hasta que el sonido metálico, muy suave pero cercano , volvió a escucharse , aunque esta vez no resultaba ser tato procedente de un roce alargado y continuo, sino más bien , de una especia de jugueteo con alguno de sus lados sobre una superficie de piedra, pero tan fino como casi imperceptible, similar a ese sonido casi musical del roce liviano de las yemas de los dedos por el borde redondeado de una copa de cristal.

Centrado en tratar de averiguar el origen de aquella tonada , su vista se posó de forma definitiva en la puerta cuyo número era el cinco, y conforme se acercaba a la misma, aquel sonido parecía aumentar su velocidad y ritmo apremiante . Cada vez más alto.  Chirriante.   Rápido.   Continuo. Imparable.

Apoyando sus manos en la fría puerta de metal, el sonido volvió a silenciarse , y tras empujar con menos esfuerzo que con las demás, apenas algo de luz parecía entrar de un pequeño ventanuco , y éste , a su vez, iluminaba ligeramente , apenas como si fuese un roce, una figura de abrigo negro que se encontraba de espaldas y sentada en el suelo, que con dos dedos de la mano izquierda , parecía sostener el mango de lo que parecía un puñal con la punta apoyada en el frío suelo de vieja piedra .

Apenas logró verle bien ,pero su pelo negro , desarbolado y su forma cabizbaja , le puso en sobreaviso.  Aquello no iba a resultar nada fácil, y menos con un Aengus armado.

Inclinando su cabeza ligeramente hacia dónde se encontraba el cuchillo, lo depositó con mucho cuidado en el suelo , al lado suyo, soltándolo.

·        AENGUS: Podías haberte ahorrado la visita .

Seco y duro en cuanto a la voz se refiere, la presunta calma de la que quería hacer gala no  era real  y Kilian lo sabía.

·        KYLIAN: Tal vez – apenas fue adentrándose en la celda – pero  debía venir y decírtelo por mí mismo.
·        AENGUS: Sentí como mi pecho era asestado por un dolor  que no me dejaba en paz  y que me sobrevino de repente. ¿Crees en serio que necesitaba  tu confirmación?
·        KYLIAN: Aengus…- conforme trataba de hablarle no desatendiendo su posición de alerta ante cualquier reacción por parte de él, Kylian fue rodeándolo – quería tenerle en frente ,  verle el rostro, predecir cada movimiento suyo con sólo mirarle los ojos , pero cuanto más clara y por entero tenía visible su figura , menos acceso a su cara tenía , al mantenerla cabizbaja en todo momento y medio tapada a sus lados por el pelo desatendido que le caía.-  Sé cómo debes sentirte , yo… - Aengus le interrumpió enfurecido-.
·        AENGUS: ¿Tú? ¿Tú sabes cómo me siento?

Y conforme fue alzando su rostro, Kylian fue  haciéndose una idea cada vez más clara de ante qué se enfrentaba.

·        AENGUS: Ni tú ni nadie sabrá jamás como me sentí ni como me sigo sintiendo. Tú. ¿Crees en serio que me importa en algo que trates de entenderme o que estés interpretando el papel del compasivo curandero incapaz de mantener con vida aquello que ama o aman los demás , y por ende cumplir sus promesas? – Con la misma rabia contenida reflejada en sus ojos  y en el tono de su voz, conforme él se incorporaba para ponerse de píe, se fue encontrando cara a cara con alguien que parecía estar  muy seguro de sí mismo y no temerle-. ¡Tú! ¡El que me prometió que la protegería , que cuidaría de ella para que no le pasase nada ! ¡Tú! ¡El ideólogo de todo esto y que consiente , estando bajo su custodia, perder la mejor baza para conseguirlo!
·        KYLIAN: Aengus, necesito que me permitas explicarme.
·        AENGUS: ¿Explicarte?

Volviendo a mirar por un instante hacia el suelo, creyendo que su objetivo era el puñal, trató de estar pendiente a las reacciones de su cuerpo, pero aquel, siendo mucho más rápido, lo cogió por sorpresa, y atravesándole el brazo en el cuello , arremetió contra él hasta empujarle violentamente contra la pared que se encontraba detrás suya.

Kylian no lo vio venir,  y en ese momento ,por más que intentase mantener el brazo lo más lejos posible de la garganta , la rabia contenida de Aengus le otorgó una fuerza brutal que el otro no podía impedir o bloquear del todo.
Intentando con todas sus fuerzas de que lo soltase , se dio cuenta de que el brazo apretaba cada vez más su garganta hasta no dejarle casi respirar y menos aún hablar, pero él necesitaba actuar con rapidez y decírselo.

Intentando con mucho esfuerzo que las palabras saliesen de su boca , trató de decirle  que Veleda seguía viva , pero por más que lo intentaba  ,  sus cuerdas apenas lograban que le ayudasen, hasta que en una especie de recolocación que Aengus se vio obligado a hacer al resbalaer sus pies en el suelo húmedo , aflojó el estrangulamiento de la garganta, ocasión que aprovechó para contarle la verdad.

·        KYLIAN: .. .Viva.

La obcecación de Aengus por acabar con el hombre que le había arrebatado lo único que realmente le importaba, le impedía escuchar otra cosa que no fuera su propia voz interior, y sin embargo , en un segundo intento porque lo oyese, extrayendo fuerzas de flaqueza , le forzó los brazos para lograr  liberar la garganta en parte , aunque fuera por unos segundos , y así comunicarle la verdad .

·        KYLIAN: Viva.

Para Aengus, aquella palabra apenas entendible  le pareció  confusa. Realmente tenía la sensación de haber escuchado lo que  Kylian había intentado pronunciar , pero se negaba , en cierta forma , a que aquella fuese la verdad. Aun así y sólo con la intención de confirmarlo, optó por aflojar la presión del brazo y esperar ansioso a que lo repitiese una vez más, pero sólo cuando la expresión de su rostro varió hacia la confusión, fue cuando Kylian se armó de valor para repetir la ansiada palabra por tercera vez.

·        KYLIAN : Está viva. Veleda está viva.

Efectivamente había escuchado bien  y ya tenía la confirmación que esperaba, y tras soltarlo de forma definitiva, se alejó de él al otro lado de la celda , sumido en una profunda tristeza, mientras apenas ,sin fuerzas, se le oyó decir : “ Viva”.


Ana Patricia Cruz López
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