LA LLAMADA DE LA SANGRE
CAPÍTULO DÉCIMO NOVENO ( SEGUNDA PARTE)
Con ella en brazos , ambos
hombres se dispusieron a volver al poblado buscando respuestas .
Durante el camino , Kael
trataba de responderse por lo que acaba de sentir y lo hacía en silencio ,
aunque Kiliam fuera capaz de escuchar su interior comprendiendo que sus mismos
temores y extrañezas , resultaban idénticas a las que él sintió la primera vez
que se encontró de frente con ella debiendo
curarle las heridas.
Tremendamente contrariado y vigilante
con todo lo que pasaba a su alrededor , Kael continuaba mostrándose muy intranquilo,
viniendo a su memoria el último recuerdo vivo que poseía con su hermana y que
por supuesto distaba mucho de ser agradable.
Decidida Enyd en desobedecer a
su padre en su deseo de embaucarla en
una boda concertada sin que sus deseos o su consentimiento primasen , el último
día que pudo hablar con ella resultó ser
aprovechando que todos dormían , durante la madrugada , en plena misión de
escape casi suicida, sola y sin nadie esperándola al otro lado del límite
conocido que nadie debía traspasar .
Conociéndola mejor que sí
misma y manteniéndola vigilada durante días , aquella noche la vio salir de su
habitación pertrechada con una capa tan amplia que ocultase casi la totalidad
de su rostro y una bolsa de tela donde aparentemente parecía guardar algo de
ropa a juzgar por la forma de la misma.
Esquivando a los guardas que oía
caminar hacia dónde ella se encontraba ,
ocultándose como podía para no ser descubierta, logró llegar hasta la cocina y de ahí , atravesar el granero para , una vez
saltada la valla que la separaba del resto de propiedades, escapar corriendo y
medio agachada hacia la espesura del
bosque más cercano.
Seguida de cerca por Kael sin
que Enyd se percatara de ello , antes de que atravesase el límite
permitido la interceptó .
Aquella mirada suya ,
desesperada , angustiosa y suplicante que, sin palabra alguna de
acompañamiento, le rogaba la dejase proseguir , se intercalaba con la
insistencia por parte de él de que no lo hiciera , de que debía quedarse por el
bien de todos.
Una relación que jamás debió
producirse , un amor que jamás debió surgir rompiendo todas las costumbres y
leyes naturales posibles. Un matrimonio de conveniencia arreglado para solapar
los efectos , y una rebeldía innata en una joven incapaz de razonar con cordura
y a la que todo el poblado respetaba en
demasía por lo que en realidad era más
que por ser la hija de Jefe del clan.
Un Kael amante como hermano
que simplemente trataba de protegerla , un hombre que luchó durante años contra
sí mismo y aquellos sentimientos que le llevaban a desearla más de lo que podía
esperarse olvidándose de la sangre que los unía y el apellido que los marcaba ,
el “soldado maldito” que capitaneaba un ejército de celestiales seres
especiales con la capacidad de conversión
y al que todo el mundo temía , fantasmas sobre la tierra, espectros
durante la oscuridad de la noche que atemorizaban allá dónde se les había
visto.
Intercambio de palabras sin intención
de cese . Un último intento por tratar de convencer a su hermano de que lo que
ella sentía era verdadero y correspondido sin importarle nada más . Un claro e
invencible espíritu por hacer ver a su hermana de la guerra que se avecinaba de
seguir adelante con un plan , con una decisión , que parecía haber afrontado
sola a juzgar por la no presencia de la otra parte en la contienda en aquel
límite del bosque .
Advertencias sobre la sangre
derramada a ambos lados , con el recordatorio de que su padre la expulsaría y
desterraría no reconociendo jamás tal unión
y bajo amenaza de maldición a
los descendientes habidos, a Enyd , todo
ello, no pareció importarle . Nadie la haría desistir de continuar hacia delante en su objetivo de ser feliz , segura
como se mostraba de que podría serlo.
Palabras envueltas en un tono
de voz cada vez más alto y desagradable , dónde ella sentía que no podría si
quiera contar con quién más quería , su hermano. Palabras entre lágrimas de impotencia por
saberse un destino cierto envuelto en imágenes precisas relatadas con todo lujo
de detalles en un sueño tenido por él la noche anterior.
Víctimas del mismo
desconsolado amor , de unas costumbres por las que eran reprobados más allá de
sus tierras , ante su desesperanza , ante sus súplicas arrodillada en el suelo
mientras él continuaba tratando de convencerla sostenida por ambos brazos y
luchando porque lo mirase a la cara y le escuchase, ante su patente
sufrimiento, decidió soltarla y dejarla marchar.
Resignado ante la evidencia
maldita de que nunca podría tenerla consigo y que jamás volvería a verla , su
rostro , aún humedecido por las lágrimas pero de serena felicidad , fue capaz
de observarle una última vez antes de darle la espalda para continuar su
camino.
Aquellas palabras , aquel
rostro , allí arrodillado y vencido por su incapacidad para retenerla y su
deseo de que fuese feliz , es el último
recuerdo vivo que Kael poseía de su hermana.
Atrás quedaban las horas de
juegos , las labores de espía entre los árboles ejercidas por su hermana
mientras entrenaba o la picardía demostrada durante su más tierna
adolescencia persiguiendo a los soldados
hasta el lago cercano dónde en verano solían bañarse desnudos.
Lejos quedaban las primeras
muestras , encontrándose ambos solos, de lo que ella podía hacer y de cómo su
propia naturaleza le ayudaba a controlarlo, sin que nadie la hubiese enseñado
ni dicho nada. Como las leyendas en torno a otro ser idéntico a ella y que
hablaban de su posible vuelta durante un gran eclipse de luna en una fecha
cierta , se convertían en realidad delante de sus ojos.
Historias de antiguos hasta
ese instante , la fecha de la que tanto se hablaba como la de la vuelta de “ la más temida” , coincidió
con la de su nacimiento, aunque sus poderes jamás se manifestaron hasta que
ella apenas contaba con tres años .
Una inteligencia adelantada a
su edad y un desarrollo acelerado para
su tiempo y género, la hicieron destacar por encima de los demás más temprano
de lo que su propio padre hubiera deseado.
Una única muestra en público
para tratar de evitar que la flecha de un cazador acabase con la muerte de su
hermano , bastó para que el pánico
cundiera y ya no se hablase de otra cosa , manteniéndola prácticamente relegada
a la ocultación y a los límites de la casa y del poblado hasta el día de su
marcha.
Un cuerpo que se iba
difuminando conforme se alejaba y la noche la cubría , ése era el último
recuerdo que Kael conservaba de Enyd con vida, y ahora , pese a ser Veleda la
que se encontrase delante suya , él no fue capaz de ver a otra persona en sus
ojos que a quién más amó y amará en su vida .
Confuso se mantuvo durante
todo el viaje de vuelta al poblado , y aún continúo estándolo al llegar al poblado en donde se dirigieron hasta la tienda de
Veleda . Depositada por Kiliam en el camastro
y sin que Kael se acercase demasiado, el primero dio orden a uno de los
vigías que lo había seguido hasta allí para que fueran en busca de Aileen.
Tras el joven acudir a ella y
despertarla de forma brusca dada la urgencia, con premura se personó en la
tienda donde se la reclamaba, pero nada más entrar detuvo su paso bruscamente
mirando a ambos hombres , centrándose en los tatuajes de Kiliam y en los ojos
de Kael, tras lo cual , comenzó a andar hacia ella rodeando el camastro hasta sentarse a su
lado.
Con el anverso de una de sus
manos tocó su rostro . Su piel, fría y seca , casi mortecina , fue acariciada
por la mujer con delicadeza absoluta ,retirándole el cabello que se interponía.
Visiblemente afectada , le
cogió la mano con las dos suyas poniéndosela en su regazo.
·
AILEEN: ¿Qué ha pasado?
Mientras Kael miró a Kiliam ,
éste supo que la pregunta le iba dirigida a él.
·
KILIAM:
Creo que ya es hora de que nos digas qué es lo que está sucediendo.
Alzando la cabeza hacia Kael, la druidesa se dirigió
a él de forma directa.
·
AILEEN: ¿No fuiste capaz de ver y escuchar a
otra persona que no fuera ella verdad?
·
KAEL: Yo sólo vi y escuché en mi interior a
Enyd, pero había algo ….y no podía evitar …
Sin encontrar las palabras exactas
que pudieran explicar lo que fue capaz de sentir, la mujer miró a Kiliam
con lástima.
·
KILIAM: ¿Qué o quién es lo que tiene dentro?
Aileen soltó la mano de Veleda
y se acercó a aquel que había criado como un hijo. Una vez en frente suya le cogió de los brazos y con sus antebrazos
bocarriba , él miró sus tatuajes.
·
AILEEN: El dolor
será cada vez peor. – mientras ella continuaba mirándole , se encontró
con sus ojos – Ella no estaba sólo
sometida a las reglas de vuestro padre Kael , sino a las propias de su
naturaleza.
Al igual
que las druidesas tenemos nuestros rangos de poder , las que son como Enyd era,
tan escasas que nunca nadie había
conocido o visto a ninguna, tenían las suyas propias.
Desgraciadamente
vuestro padre nunca creyó que su hija, la carne de su carne , pudiera ser una “diabhal “ ( Maldita) , una bruja muy
poderosa. Una especie de diosa de la muerte de la que poco se sabía , pero que
según la leyenda nacen cada cierto tiempo bajo determinadas circunstancias.
La primera
vez que la vi aquí, con él – señaló a Kiliam con la cabeza- sólo confirmé mis
peores presagios venidos en mis sueños, y supe que la desgracia nos
sobrevendría de forma irremediable , pero ¿cómo tratar de explicar que el curso
natural de los sentimientos debía ser interrumpido bruscamente y obligar a que
aquellos que se amaban dejasen de hacerlo por algo que ni ella sabía ni podría
entender y por él , que nunca había amado tanto a nadie en su vida? ¿Cómo
pensar en que la pena pudiese acabar con la vida de ambos en mitad de la cólera
de los dioses , cuando seríamos castigados por ellos de todas las formas
posibles pasase lo que pasase?
Aileen soltó los brazos y se
dirigió a Kael .
·
AILEEN: ¿Crees que ella no sabía que la amabas
de forma diferente a como debía ser connatural? ¿Qué no la amabas como hombre? Los
matrimonios de raza pura que vuestro padre concertaba en nada intervenían los
sentimientos, pero el vuestro hubiera sido el rompimiento de la ley natural ,
desatando la rabia de vuestro padre y posiblemente tu muerte bajo sus manos.
Ella no sólo se marchó para estar con Kiliam , si no para salvarte a ti, porque sabía que tu sufrimiento por no
poder tenerla como querías , dada tu naturaleza real, acabaría matándote de
dolor. ¿Por cuánto tiempo podrías haber mantenido tus sentimientos por ella en
secreto en presencia de los demás?
Aquel día
ella tuvo un sueño despierta , una imagen fugaz pero clara de cuál sería su
destino . Ella sabía que aquella flecha sería su final y aún así no hizo nada por
evitarlo, simplemente se interpuso entre ella y tú – girando su cabeza hacia
Kiliam - , porque creyéndose culpable de lo que llegó a desatarse , creyó que la paz volvería tras su muerte.
“An íobairt
na ndaoine a fós aontaithe go deo agus ní bheidh bás ar leith “ (El sacrificio
de aquel al que permaneces unido por siempre y al que la muerte no separará
jamás) .
Aquella narración de hechos ,
con elementos hasta entonces desconocidos por ambos, no aplacó las ansias de
información del criado como un hijo.
·
KILIAM: La mujer que yo vi a través de sus ojos
hoy no era Enyd, y lo que me transmitía tampoco me lo parecía . Por muy consciente que fuera de sus poderes ,
por mucho que los poseyera , jamás vi oscuridad en ella , ni maldad. La forma en que atrapó a Kael…
La mujer le interrumpió.
·
AILEEN: Yo sólo he hablado de Enyd, no de lo que
vistes hoy y de lo que sintió Kael.
·
KILIAM: Pero ¿ y mis tatuajes ¿ ¿Y su
significado?
·
AILEEN: Lo mismo que no dejó que volviera tras
tu intento por resucitarla , es lo que la mantiene en contra de su voluntad en el cuerpo de
Veleda. Su parte humana pudo a todo lo demás
y eso no se perdona por las fuerzas que la vieron nacer y trataron de
conservarla con vida . Ese sacrificio sólo es propio y ley en las druidesas ,
no en quiénes son como era ella , o cómo lo es Kael y los suyos , incluido su
hermano.
Su propia
fuerza oscura no la dejó luchar atrapándola más allá hasta que ella encontró
una vía de volver , a través de aquella con la que estás conectado por siempre
Kiliam .
Kael no parecía entender nada
de lo que estaba ocurriendo ni las palabras que se decían.
·
AILEEN: Aquella renegada por su padre pero
protegida a su vez de los ojos curiosos para que nadie pudiese averiguar el
incumplimiento de la ley más sagrada. Un
paradero conocido , información puntual sobre ella , pero jamás acercarse si quiera a verla y menos
reconocerla como hija suya. Tenida entre algodones pero entrenada con más
dureza que las demás , aquella cuya verdad sólo será desvelada por su padre
ante los dioses cuando el momento preciso llegue .
La única
por la que de verdad serías capaz de sacrificarte por los lazos que os unen,
pero que al volver en vida, trajo en su
viaje una llamada de socorro y súplica de liberación hacia quién de verdad
amaste , sin saber que a su vez, atraería hacia la puerta aquello que la
consume en sus cenizas y no la deja descansar en paz.
No, Enyd no
es ella cuando Veleda se transforma , pero quiénes la observan y miran a los
ojos sí son capaces de verla , aunque
sólo tú , mi querido Kiliam, eres el único capaz de sentir a la auténtica Enyd
a través del dolor en su búsqueda de ayuda .
La sorpresa de Kael,
manifiesta en su rostro , no dando crédito del todo a la posibilidad de tal
historia, contrastaba con la resignación evidente de un Kiliam que comenzaba a entender la magnitud de
aquello ante lo que se enfrentaban.
·
AILEEN: Veleda debe aprender a controlar aquello que se apodera de ella porque es la
parte más débil y la más sacrificable. Debe aprender , junto a ti – señalando
hacia Kiliam – a dominar el dolor y afrontarlo para usarlo a vuestro favor
cuando llegue el momento. Debe aprender a reconocer cuando Enyd sobresale para manejarla en concordancia con
ella , como un equipo , porque siendo dos , con sus fuerzas , los poderes que
dominan a la otra serán manejados al antojo de ambas.
Y ambos
debéis estar en todo momento para reconocerlo cuando eso suceda, porque será la
señal de que todo habrá comenzado.
Un nombre vertido de los
labios de Kiliam salió a la luz en su intento por casar toda aquella
información.
·
KILIAM: Morrigan.
·
AILEEN: Esa mujer que yace inconsciente en el
camastro es la única capaz de derrotarla , pero no será fácil . Morrigan no
podrá sentirla ni podrá utilizar sus poderes contra ella porque de nada servirían. Hasta dónde ella
sabe , Veleda sólo es una druidesa de primer rango cuyos poderes son básicos
frente a los suyos , y eso juega a nuestro fvor. Sin embargo , Brian es otra
cosa.
·
KAEL: Aún siente algo por ella .
Kiliam miró hacia él extrañado
y éste fue correspondido.
·
KAEL : Los vi en el baile . Vi su rostro y pude
sentirlo.
·
AILEEN: Ese es su mayor punto débil a nuestro favor .
·
KILIAM: Pero Veleda…
·
AILEEN: Lo sé. Pero ahí es donde entra en juego
Aengus, aunque resulte impredecible a ciencia cierta.
·
KILIAM:
Aengus no nos traicionaría. Nadie
tiene tantas razones como él para
vengarse de los que un día le cortaron sus alas y le cercenaron su vida.
·
KAEL: Además, ya vio cómo se la arrebataron una
vez , ahora que sabe que vive , jamás permitirá que vuelvan a arrebatársela.
Un sonido de costosa
respiración les alertó de que Veleda comenzaba a despertar . Con la atención de
los tres centrada en ella , ésta abrió con dificultad sus ojos sintiéndose
confusa , pero centrándose en Kiliam.
Con el silencio rodeándoles y
sin explicación alguna, éste se acercó al camastro rodeándolo sin dejar de
mirarla a los ojos, ni ella a él, Kiliam se sentó en frente suya .
Con Veleda incorporada , y
Kael atento por si aquello que en su interior habitaba volvía a aparecer, Aileen
, con tan sólo el gesto de una mano le detuvo.
Cogiendo sus antebrazos , les
dio la vuelta , y con la yema de sus dedos , fue siguiendo cada una de las líneas
que marcaban cada dibujo , al mismo tiempo que sus ojos los circulaban por
igual.
Nada más comenzar , una
agradable sensación de calidez fue sentido en todo su cuerpo . Una especie de
dulzura interior casi con ánimo infantil que recordaba a viejos tiempos , a
tiempos en los que jugaba libre en los campos con el resto de los niños , o
cuando Aileen le mostraba aquel aspecto
más tierno de una madre , aquel que nunca conoció.
Alzado el rostro , él pudo ver
en ella unos ojos que lo observaban con ternura mientras , poco a poco , emergían
lágrimas que se iban acumulando y no terminaban de aflorar en busca de sus
mejillas.
Colocando con mucho cuidado
sus manos a ambos lados del rostro de él, el recorrido vertiginoso de las imágenes
que pasaran entre ellos desde que la encontrase y la viera en su primer
encuentro en aquel parque cerca de su casa con el lobo del que no se despegaría,
de las conversaciones en búsqueda de Brian , de los instantes en que la curó de
sus heridas o le salvó la vida, eran visionados como en una
película montada de forma perfecta , en donde los sentimientos de entonces
afloraban de nuevo a modo de recordatorio , y el dolor sentido en aquellos
instantes se reproducían casi intacto.
Con sus manos encima de las de
ella , apretadas con fuerza, vio como aquellas lágrimas que no terminaban de
fluir habían decidido recalar en sus
mejillas , mientras que su silencio le
transmitía un hondo pesar de culpa.
Y sus manos descendieron hasta
colocarse en su espalda , mientras ella depositaba lentamente su cabeza en su pecho, siendo correspondida
en su abrazo por él.
·
AILEEN: “Agus bhí an fhírinne solas ina súile.”
(Y la verdad se hizo luz ante sus ojos.) Ahora serán otros los que deban temer.
Ana Patricia Cruz López
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