Corriendo
detrás de una sombra
cual espíritu llevado por el
viento.
Corriendo
detrás de un sueño
que me invade desde que tengo
uso de razón,
desde que la cordura dejase mi
locura de lado.
Corriendo cual viento sobre el
mar
alzando de pronto la rabia en
las olas
como respuesta a todo .
Volando sin alas
pero no tan etérea como para
ser confundida con un ángel,
mi mundo se hunde bajo mis
píes .
Sin destino aún dónde
encontrarte
aspiro a que la imagen que
sentí sobre mi cuerpo sea real,
aspiro a encontrar aquellos
ojos sinceros en los que me hallé,
aspiro a quemarme en la
hoguera de vanidades encumbradas por sentimientos
en la que ardimos lentamente
y a la que deseamos volver una
y otra vez.
Sin ánimo de detenerme,
en mi silencio escucho tu voz
y las palabras que me indican
que esto es para siempre.
En mi camino sin fín,
mis ojos no pueden dejar de
ver a través de los tuyos,
aquel mundo en dónde los
terrenales son otros,
seres con vidas normales y miedo a sus propios sentimientos.
Humanos que se distancian del
mundo onírico ,
aquel en el que tú y yo somos
los reyes
por seguir creyendo que otro
mundo es posible,
en el que nada es imposible,
en el que se haga algo más que
sobrevivir,
en el que las yagas
desaparezcan con verdades ,
y las mentiras muten en gas
para desvanecerse.
Corriendo por un no camino
marcado
que sólo yo soy capaz de ver y
de seguir ,
sin puertas ni cerraduras
pero con una sola llave .
Credo cuasi religioso
sin sacerdotes ni sacerdotisas
pero donde los dioses nos
darán una nueva oportunidad.
Lo primeros de un nuevo mundo,
los últimos del mundo que se muere delante nuestro
y del que tratamos de huir.
Manos que no terminan de
estrecharse
cuando en realidad nunca se
han separado.
Mirada a través del espejo de
Alicia
sin que al otro lado
encuentres el país de nunca jamás.
Una realidad que no existe si
no en nuestras cabezas
y convertimos en nuestro mundo,
y a buen entendedor
no le hacen falta palabras.
Mundo en el que una sonrisa
involuntaria
me convierte en un loco ante
los demás,
cuando es más grande la verdad
.
Loca,
loca de mi verdad , de la
nuestra,
de los recuerdos que no han
sucedido
y sin embargo forman parte de
mi vida,
de las palabras dichas y
conversaciones no mantenidas,
de los paseos no dados ,
de las noches despiertos sin
amanecer,
de la entrega nunca producida,
de la sinceridad a flor de
piel que no puedo expresarte.
Loca
en un mundo donde soy la más
cuerda,
en el que me niego a dejar de
soñar,
a dejar de compartir,
a dejar de sentir.
Loca
en un mundo que no concibo sin
ti.
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados
Me ha dado la sensación de estar un mundo onírico, no se por qué. Es que desbordas tanto que es imposible abarcarlo, se va más allá de lo real y llega a otro espacio. Más y más grande, sin fin. Gracias por tus palabras.
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