martes, 1 de noviembre de 2016

MOMENTOS. Siempre tuya (170)

Corriendo
detrás de una sombra 
cual espíritu llevado por el viento.

Corriendo
detrás de un sueño
que me invade desde que tengo uso de razón,
desde que la cordura dejase mi locura de lado.

Corriendo cual viento sobre el mar
alzando de pronto la rabia en las olas
como respuesta a todo .


Volando sin alas
pero no tan etérea como para ser confundida con un ángel,
mi mundo se hunde bajo mis píes .

Sin destino aún dónde encontrarte
aspiro a que la imagen que sentí sobre mi cuerpo sea real,
aspiro a encontrar aquellos ojos sinceros en los que me hallé,
aspiro a quemarme en la hoguera de vanidades encumbradas por sentimientos
en la que ardimos lentamente
y a la que deseamos volver una y otra vez.

Sin ánimo de detenerme,
en mi silencio escucho tu voz
y las palabras que me indican que esto es para siempre.
En mi camino sin fín,
mis ojos no pueden dejar de ver a través de los tuyos,
aquel mundo en dónde los terrenales son otros,
seres con vidas normales  y miedo a sus propios sentimientos.

Humanos que se distancian del mundo onírico ,
aquel en el que tú y yo somos los reyes
por seguir creyendo que otro mundo es posible,
en el que nada es imposible,
en el que se haga algo más que sobrevivir,
en el que las yagas desaparezcan con verdades ,
y las mentiras muten en gas para desvanecerse.

Corriendo por un no camino marcado
que sólo yo soy capaz de ver y de seguir ,
sin puertas ni cerraduras
pero con una sola llave .

Credo cuasi religioso
sin sacerdotes ni sacerdotisas
pero donde los dioses nos darán una nueva oportunidad.
Lo primeros de un nuevo mundo,
los  últimos del mundo que se muere delante nuestro
y del que tratamos de huir.

Manos que no terminan de estrecharse
cuando en realidad nunca se han separado.
Mirada a través del espejo de Alicia
sin que al otro lado encuentres el país de nunca jamás.

Una realidad que no existe si no en nuestras cabezas
y  convertimos en nuestro mundo,
y a buen entendedor
no le hacen falta palabras.

Mundo en el que una sonrisa involuntaria
me convierte en un loco ante los demás,
cuando es más grande la verdad .
Loca,
loca de mi verdad , de la nuestra,
de los recuerdos que no han sucedido
y sin embargo forman parte de mi vida,
de las palabras dichas y conversaciones no mantenidas,
de los paseos  no dados ,
de las noches despiertos sin amanecer,
de la entrega nunca producida,
de la sinceridad a flor de piel que no puedo expresarte.

Loca
en un mundo donde soy la más cuerda,
en el que me niego a dejar de soñar,
a dejar de compartir,
a dejar de sentir.

Loca
en un mundo que no concibo sin ti.

Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados

1 comentario:

  1. Me ha dado la sensación de estar un mundo onírico, no se por qué. Es que desbordas tanto que es imposible abarcarlo, se va más allá de lo real y llega a otro espacio. Más y más grande, sin fin. Gracias por tus palabras.

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