domingo, 20 de noviembre de 2016

MOMENTOS . Siempre tuya (179)

Escribiendo las palabras que colmarán aquellas cartas
que debí mandarte y nunca me atreví,
que debiste recibir y leer.

Palabras llevadas por el viento de mi memoria ,
en las que expreso como me siento al saberme sola de nuevo
mientras acompañada por ti me encuentro ,
buscando una excusa que valide la separación
mientras me autodestruye mi propia conciencia
con el amor que te siento .


Tratando de plasmar que no es falta de valor ,
todo parece carecer de sentido a mi alrededor
cuando en otros sólo te encuentro a ti,
y lo venidero pinta oscuridad y rojo sangre .

Confusión y locura  a partes iguales
gestionan mi vida ahora
mientras no sé qué hacer.

Peligro de muerte en vena circula por mi cuerpo,
cuando son tus caricias
las que recitan esas mismas palabras que ahora te escribo.

Sufrimiento como condena ,
mientras el fuego de esto que hay entre nosotros
me devora,
y tú , consciente , lo avivas hasta que las brasas me hacen chillar
y tú nombre resalta en ese cielo ,
testigo de todo.

Palabras que forman líneas inconclusas
que ni puedo ni sé terminar,
mientras espero desesperada
ansiando mi libertad .

No puedo vivir contigo
pero no puedo amar sin ti,
y la angustia con la que aprisionas mi corazón
puede conmigo de forma brutal
hasta no reconocerme ,
haciendo conmigo lo que es tu voluntad.
Muñeca de carne y hueso que cede sólo por un amor ,
un amor que sólo se corresponde con una realidad ,
la tuya,
mientras mi palabra se silencia por el juego de tus labios.

Cartas que nunca envié o enviaré a ninguna parte ,
a ese lugar hondo de mi mente en dónde poder ser feliz
si es que ese concepto existió alguna vez
y fue concedido a una humilde mortal
que no sabe cómo enfrentarse a un Dios,
al villano de la historia de cara a los demás,
a lo único que da significado a mi vida y a mi tormento.

Cartas de una desesperación inmensa y lágrimas que desconoces
mientras tus brazos me hicieron sentir más tuya que de nadie,
mientras tu cuerpo dominaba todo mi ser,
mientras trataba de comprender tu sentido del amor,
ese concepto extraño que siempre buscamos en los demás
y yo en ti encontré,
o al menos eso creía.

Ahogada una vez más ,
ya no encuentro forma de que el aire llegue a mis pulmones
ni mis ojos dejen de humedecerse.
Adoradora del mismo diablo que me hubo conquistado ,
el que me mata tan lentamente como me place,
con cada roce y cada intento por no tocarme,
el reloj está llegando a su final
y la arena dejará de bajar,
sin que nadie le dé la vuelta.

Escribiendo  cartas que nunca existieron ,
sólo mi imaginación las guarda ,
y las palabras que debí expresarte
seguirán en el fondo de mi alma ,
porque aunque muera en vida teniéndote,
muerta estaré sin tenerte .

Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página