Alas entregadas por ti
capaces de llevarme a tu mundo,
el de los sueños convertidos
en realidades ,
en el que no existen muros
y los límites son flecos del pasado
de otros.
Sacos de terciopelo azul
para resguardar nuestros
secretos
y escudriñar dulcemente
nuestra intimidad ,
donde los sentimientos a flor
de piel
se mueven a sus anchas en el
fulgor de tu cuerpo.
Doble piel la que haces que me
proteja
con sólo abrazarme ,
señal inequívoca de inicio del
juego
cuando tus dedos me buscan
entrelazados en mi cabello.
Quiero que esta sensación no
desaparezca nunca ,
que esto que siento sea eterno
,
que muera conmigo.
Que forme parte de mi vida de
forma inevitable
y del mayor de mis secretos ,
aquel que no será guardado en
el pedazo de tela azul
porque sólo pensaré en ello una y otra vez
como forma de sentirme viva,
como forma de sentirme tuya.
Aislada de todo y todos ,
me muevo ligera de equipaje
allá dónde voy
sin necesitar más que estar
contigo.
Todo me sobra y nada me falta
,
porque por una vez me siento más
amada que con nadie ,
más ilusa ,
menos engañada.
Extraes de mi lo mejor que
puedo ofrecerte
mientras la realidad queda
oculta .
Adoleces de debilidad por la
niña que aún llevo dentro ,
por su dulzura ,
mientras lo que nunca me ha
gustado ni a mí misma
permanece en las sombras del
tiempo que me prestaste.
Ilusa .
Por creer que esto realmente
sería para siempre ,
por convertir en verdad mis
propias mentiras
y vivir de las imágenes
bucólicas que en mi fuiste formando .
Imágenes que hablaban de futuro sin sufrimiento ,
de ser la primera en tu vida ,
de ser lo único que amases .
Ilusa por creer que todo
cambiaría ,
que las cosas serían
diferentes ahora ,
cuando de todos es sabido
que las segundas oportunidades
no existen,
¿cómo recibirla?
Convertida en un sueño roto
con precioso envoltorio aparentemente intacto,
trato de entender por qué te
he dejado escapar de nuevo
consciente de que la puerta no
volverá a abrirse;
trato de comprender que ya no
podré recuperarte
y que no puedo culparte
porque sólo yo te he alejado
de mí,
de tanto amarte,
de tanto autoexigirme cómo
debía quererte,
de tanto que debía protegerte
de mí misma
y de mis viejas costumbres de
infinita autodestrucción cuando la felicidad aparece.
Un amor exprimido hasta una saciedad
infinita
que nunca me parecía
suficiente ,
en donde daba hasta mis
entrañas por tenerte
como sólo yo sé que merecías ,
sin darme cuenta de que cometía
mi mayor error,
simplemente amarte .
Conceptos diferentes de amor ,
conceptos distintos de amarse ,
y aún así logré lo que trataba
de evitar ,
perderte ,
ahogado por lo que te decía ,
sin dejar que el aire llenase
tus pulmones por lo que hacía o te mostraba ,
aquello fue cayendo en un pozo
sin fondo
en el que aún me sigo sintiendo caer
bajo el estigma de tu
recuerdo,
bajo la marca imborrable
tatuada en el alma ,
de lo que siempre fue pudiendo
ser
y yo dejé morir por amarte .
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página