sábado, 26 de noviembre de 2016

MOMENTOS . Siempre tuya (182)

Alas entregadas por ti
capaces de llevarme a tu mundo,
el de los sueños convertidos en realidades ,
en el que no existen muros
y los límites son flecos del pasado de otros.

Sacos de terciopelo azul
para resguardar nuestros secretos
y escudriñar dulcemente nuestra intimidad ,
donde los sentimientos a flor de piel
se mueven a sus anchas en el fulgor de tu cuerpo.


Doble piel la que haces que me proteja
con sólo abrazarme ,
señal inequívoca de inicio del juego
cuando tus dedos me buscan entrelazados en mi cabello.

Quiero que esta sensación no desaparezca nunca ,
que esto que siento sea eterno ,
que muera conmigo.
Que forme parte de mi vida de forma inevitable
y del mayor de mis secretos ,
aquel que no será guardado en el pedazo de tela azul
porque  sólo pensaré en ello  una y otra vez
como forma de sentirme viva,
como forma de sentirme tuya.

Aislada de todo y todos ,
me muevo ligera de equipaje allá dónde voy
sin necesitar más que estar contigo.
Todo me sobra y nada me falta ,
porque por una vez me siento más amada que con nadie ,
más ilusa  ,
menos engañada.

Extraes de mi lo mejor que puedo ofrecerte
mientras la realidad queda oculta .
Adoleces de debilidad por la niña que aún llevo dentro ,
por su dulzura ,
mientras lo que nunca me ha gustado ni a mí misma
permanece en las sombras del tiempo que me prestaste.

Ilusa .
Por creer que esto realmente sería para siempre ,
por convertir en verdad mis propias mentiras
y vivir de las imágenes bucólicas que en mi  fuiste formando .
Imágenes que hablaban de futuro  sin sufrimiento ,
de ser la primera en tu vida ,
de ser lo único que amases .

Ilusa por creer que todo cambiaría ,
que las cosas serían diferentes ahora ,
cuando de todos es sabido
que las segundas oportunidades no existen,
¿cómo recibirla?

Convertida en un sueño roto con precioso envoltorio aparentemente intacto,
trato de entender por qué te he dejado escapar de nuevo
consciente de que la puerta no volverá a abrirse;
trato de comprender que ya no podré recuperarte
y que no puedo culparte
porque sólo yo te he alejado de mí,
de tanto amarte,
de tanto autoexigirme cómo debía quererte,
de tanto que debía protegerte de mí misma 
y de mis viejas costumbres de infinita autodestrucción cuando la felicidad aparece.

Un amor exprimido hasta una saciedad infinita
que nunca me parecía suficiente ,
en donde daba hasta mis entrañas por tenerte
como sólo yo sé que merecías ,
sin darme cuenta de que cometía mi mayor error,
simplemente amarte .

Conceptos diferentes de amor ,
conceptos distintos de amarse ,
y aún así logré lo que trataba de evitar ,
perderte ,
ahogado por lo que te decía ,
sin dejar que el aire llenase tus pulmones por lo que hacía o te mostraba ,
aquello fue cayendo en un pozo sin fondo
en el que aún  me sigo sintiendo caer
bajo el estigma de tu recuerdo,
bajo la marca imborrable
tatuada en el alma ,
de lo que siempre fue pudiendo ser
y yo dejé morir por amarte .

Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página