domingo, 4 de diciembre de 2016

MOMENTOS . Siempre tuya (185)

Júrame que aquellas palabras dichas eran ciertas ,
que tus promesas no serán incumplidas
y que tu corazón se quedará conmigo.

Júrame que todo esto que nos envuelve es sincero,
que la falsedad de los otros que antes ocuparon nuestras vidas
no oscurecerá ni invadirá aquello  en lo que creemos .

Júrame que estos papeles que nos hemos otorgado
en esta obra que hemos escrito ,
con cada mirada ,
con cada roce de nuestra piel,
son tan auténticos y reales como nosotros mismos cuando nos entregamos.


Júrame que esto  tan nuestro
no tendrá tiempo ni límite ,
que sólo nos dejaremos llevar por nuestros propios instintos
y que será para siempre ,
ese siempre que sólo tú y yo sabemos,
ese que se encuentra  en cada susurro liviano ,
en cada roce de tu respiración sobre mí,
en cada gesto que , sin tan siquiera necesitar tocarme,
me encumbras de placer infinito.

Júrame que no se puede morir de amor
y que esto que siento no es dolor,
que el sufrimiento no es posible
y que la felicidad es eterna ,
que la opresión de mi pecho es simple ansiedad sin causa ,
mis continuas ganas de llorar melancolía por tiempos pasados ,
y mi necesidad por ti,
una vana ilusión inventada
que de nada sirve ,
que nada aporta ,
porque, simplemente … No estás conmigo.

No.
No estás ni se te espera .
No estás pese a mis súplicas al cielo  y a eso que llaman Dios .
No estás pese a mis deseos  y mis proclamas
a un cielo que sólo pronostica tormenta .
No estás y , de nuevo, vuelvo a sentirme sola ,
más sola y desconsolada que nunca .

No.
Por más que lo intente  no puedo entenderlo .
Por más que lo intente ,
no puedo hacer que cumplas tus juramentos
porque , sencillamente ,
no estás aquí,
a mí lado ,
consciente de cuánto he llegado a amarte
y de cuanto aún te sigo amando.

No.
No puedes jurarme que jamás me dejarás sola
ni podrás prometerme  que no tendré que vivir sin tenerte ,
no podrás jurarme la eternidad salvo en mi memoria,  
 tampoco que con cada recuerdo tuyo
el dolor no me sangre ,
no puedes jurarme que jamás dejarás de quererme
como nunca fuiste capaz de querer a otra
porque ya no estás aquí para que pueda escucharte ,
y mi mente ,  sorda,
ansía oír tu voz de nuevo
con aquel “te amo” tan tuyo,
tan nuestro.

No .
No existen juramentos ni promesas incumplidas ,
el tiempo no quiso darte la oportunidad .
No existen los reproches ,
jamás existirán,
porque lo que nosotros mal llamamos eterno , por siempre ,
apenas fue cuestión de una vuelta de reloj .

No.
Ya no podrás jurarme ni prometerme
que el sufrimiento es  merecido
entre quienes se aman verdaderamente ,
entre quienes viven el uno por el otro
bajo el cobijo de su sombra,
entre quienes anhelan , no un futuro cierto,
sino la sorpresa incauta del amanecer inesperado
y del atardecer de improviso ,
entre quienes no hace falta decirse te quiero o te amo
y aún así lo escuchan  de forma constante
como aquella musiquilla innata que confeccionamos desde el principio,
entre quienes un abrazo o una caricia  lo supone todo,
un beso y una mirada es un mundo ,
y la muerte …..

Vida a base de recuerdos imborrables
de quién está sin estarlo,
de momentos muy tuyos y muy míos
irrepetibles en la constancia
y diferentes en cada hecho,
entrega mutua que causa desdicha ante la soledad que me aflige
haciéndome  vivir una realidad que nunca he querido
y de la que tú ahora no formas parte.

Vida no tan real
en la que me veo sumida como consuelo  ,
en donde lanzo al aire las promesas y juramentos que solicito
sin recibir ni una sola respuesta .

Maldita vida que me encierras entre la pena y la oscuridad de mi propia sombra ,
maldita vida que permites que ame tanto
como para saber que muero lentamente cuando él no se encuentra,
que los días pasan  tan lentamente que me desangran y secan
hasta desear que mis ojos se cierren
y no haya un nuevo amanecer.
Maldita vida inconstante e injusta
que juegas a tu antojo con los peones que te permites
sin importar el daño que infrinjas,
sin importar la dulce muerte  convertida en sueño deseado
que embaucas,
sin importar que yo,
su compañera ,
su amante ,
su amiga ,
no pueda ya reprocharle más,
que no supiera amarme con más intensidad  ,
porque más amor
es imposible.

Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página