domingo, 11 de junio de 2017

EL ÚLTIMO DÍA DEL RESTO DE TU VIDA. CAPÍTULO PRIMERO : LA INVITACIÓN ( Registrado en SAFE CREATIVE JUNIO 2017)

EL ÚLTIMO DÍA  DEL  RESTO DE TU VIDA
CAPÍTULO PRIMERO : LA INVITACIÓN
CRÉDITO EDIC APCL73

Nueva York , 6 de Diciembre de 2016
7.00 am .
Greenwich Village.

Aún no ha sonado el despertador  y la pequeña traviesa de pelo pelirrojo saltó de su cama  para ir a la habitación de sus padres .
Con su hermano aún en el séptimo cielo de los sueños ,  la niña abrió con cuidado la puerta del dormitorio conjunto evitando que  la bisagra , falta de aceite desde hacía algún tiempo ,  evidenciase su escapada aventurera por el pasillo de la planta superior de la casa .

Procurando asegurarse de que no hubiera nadie por los alrededores, siendo gran conocedora de la casa , anduvo de puntillas  entre la inmensa oscuridad hasta la puerta entreabierta  del cuarto de sus padres.
Con una de sus manitas , la abrió un poco más , lo justo para que su delgado y minúsculo cuerpecito pudiese adentrarse y , encaramándose como pudo , agarrada a la colcha , logró ascender , no sin dificultad , a lo alto de la cama en donde se encontraba su padre , solo.

Observando el reloj que le servía de despertador  vio que aún faltaba un minuto para que éste sonase y él abriera los ojos  por lo que decidió  prepararse para el gran momento . Cuando  la campanilla tintineante comenzó a sonar , aún sin que el hombre  fuese consciente del nuevo día , la pequeña le saltó encima asustándole .

·       NIÑA:  ¡Muchas felicidades papá ¡


Tratando de recomponer el aire perdido con el salto de su hija sobre el pecho , la cogió con ambos brazos  echándola sobre la cama comenzando la especial tortura preferida de ambos ,  de las cosquillas.

Paul apenas se había percatado de la realidad de la hora y se extrañó de encontrarse solo de nuevo en aquella cama .

·       PAUL:  Oye  ¿Has visto a tu madre ¿

·       NIÑA : No, pero al venir hasta aquí me pareció oír ruido en la cocina .


Volvió a cogerla  para abrazarla  y darle un gran beso .

·       PAUL:  Anda , ve a vestirte  que hoy tengo que llevaros yo al colegio y no puedo llegar tarde .

Mientras la cría hacía lo propio , él tomaba una ducha rápida . Saliendo aún con la humedad en su cuerpo , su exquisita meticulosidad  le había hecho dejar la ropa adecuadamente colocada en un colgador especial comprado hace años a tal efecto y que siempre permanecía delante del gran espejo enterizo.
Maniático de la perfección , cada línea de la ropa debía ir en su justo lugar  vistiéndose con tanto cuidado que apenas surgieran más arrugas de las que el hecho de sentarse en el coche y conducir  le fueran a producir .

Mañana importante donde las hubiera , éste no era un día cualquiera . Traje oscuro para la ocasión , uno de los más de veinte Emporio Armani hechos a medida que se resguardaban   en sus respectivos forros , todos colgados  uno detrás de otro  en el ala izquierda del  vestidor, la zona suya en exclusiva.

Sin haber abotonado aún las mangas de la camisa puesto que debía hacer algo  primero , se acercó a su semanario  en cuyo cajón superior conservaba su colección de gemelos y alfileres de corbata a juego , porque ninguno debía ir dispar . Convencido de haber visto los que quería ponerse ese día  y con su mano más que dispuesta a hacerse con ellos ,  sus ojos se encauzaron hacia los que se encontraban al otro extremo , los que le regaló su mujer por Navidad  y que aún no había encontrado la ocasión perfecta para estrenar . Decidido por estos últimos , delante del espejo nuevamente ,  después de asegurarse los botones de ambas mangas , compuso los gemelos con sobriedad y tras asegurar el nudo de la corbata ,  se colocó cuidadosamente  el alfiler  procurando que no quedase torcido , tarea nada fácil .

Con la chaqueta en la mano , bajó las escaleras dispuesto a tomar su taza de café , lo único que  solía desayunar los días laborables  ya que si la jornada se lo permitía , procuraba comer algo suelto en su despacho o en la cafetería de la sede de la ONU , donde trabajaba .
No hizo falta bajar la totalidad de las escaleras para ver a su esposa atareada más que de costumbre en la cocina , con gesto serio  como sí era habitual en ella últimamente .

Dejó la chaqueta en la entrada  y trató, sin dejar  de observar a su esposa , de comportarse amigablemente con sus hijos , como no podía ser de otra forma  acercándose a su hijo varón , el cual se había  despertado y vestido en minutos  poco antes  de él hacer aparición.

Mientras besaba al pequeño , con una mano le despeinaba más aún.

·       NIÑO: Lo sé , pero no me ha dado tiempo.

·       PAUL: Pués así no sales  y tengo prisa hoy , así  que sube corriendo y arréglalo.


Tratando de coger su taza  para servirse el café , su mujer se encontraba interponiéndose en medio , preparando unos sándwiches para el almuerzo de sus hijos .  Pasando su mano por un lateral de su cintura , apretando su vientre , apoyó su pecho en la espalda de ella mientras trataba de apartarle la cabeza unos centímetros y así abrir  la puerta del mueble con la mano que quedaba libre .

Salvo por la no resistencia mostrada por ella , su gesto serio y frío no cambió  ni hubo la correspondencia que podía esperarse más propia de otras épocas en done un gesto así les había hecho mandar a los niños  con una vecina  y quedarse a solas sin importar llegar tarde a ningún lado .

Su rostro no varió, su conducta hacia él , ignorándole , negándose a mirarle , tampoco  y a él ,  sólo le quedó la misma alternativa de siempre .

·       PAUL:  Vete por tu hermano y esperadme en el coche .

La niña aún trataba de terminar sus bol de cereales  .

·       NIÑA : ¡Papá! No he terminado de desayunar .

Y él se reafirmó con gesto serio mientras no dejaba de mirar a su esposa  la cual terminaba de empaquetar la comida de los niños .

·       PAUL: Llego tarde , ¡haz lo que te digo ¡

Sin  contrariar a su padre más de lo que ya parecía estarlo , la niña salió corriendo escaleras arriba en busca de su hermano  y al volver a bajar, ambos se despidieron cariñosamente de su madre mientras ésta les entregaba  las maletitas , corriendo hacia el coche .

Apoyado en la encimera , tratando de terminar su café , esperó que su mujer tuviera algo que decirle  pero no fue así. 
Dejó la taza  y se dirigió hacia la puerta  hasta que el silencio fue roto por una pregunta .

·       ESPOSA : ¿Supongo que volverás a llegar tarde de nuevo?

Respiró hondo . No era la primera vez que una aparente  conversación que  escondiera una gran discusión se tornaba oscura y se iniciaba en ese tono desde el principio .
No era la primera vez que tenía que escuchar aquellas palabras  en aquel tono tan particularmente suyo  y menos aún, era ni sería la última vez, al igual que aquella maldita pregunta  cuya respuesta ella ya conocía y aún así insistía en provocar una nueva vez .

·       PAUL:  ¿Da igual la respuesta que te dé verdad ¿

Ni tan siquiera se giró para dirigirse a ella . Daba igual hacerlo o que le hablase su espalda  y sólo su voz se escuchase  porque hacía mucho tiempo que había perdido la costumbre de mirarle al dirigirse hacia él.
Los reproches sonaban igual una y otra vez  mientras el registro de su voz perdía progresivamente  aquel encanto con el que una vez le dijo te amo  o con el que le prometió  un “para siempre “.

Un solo error bastó para que las sospechas  recayeran como una pesada losa permanente . Un error en la apreciación de una sola imagen  en  una situación inevitable , se convirtió en el peor de los pecados haciendo que su palacio de cristal se desmoronara y ya todo diese  igual.

¿Qué más daba la respuesta que pudiese ser cierta si para ella todo eran mentiras bien urdidas  que no le permitieron que la tocase  como lo venía haciendo , que se alejase aún más  a cada día que pasaba  y que la frialdad , se convirtiera en la presente moneda de cambio de una convivencia disimulada por los pequeños  y en la que ella ya no soportaba compartir su cama ¿

·       PAUL:  Estaré todo el día fuera . Tenemos reunión de  trabajo con representantes diplomáticos africanos  así que  no sé a qué hora regrese , aunque supongo – cogiendo su  chaqueta – que eso a ti ya te  da igual .

Hasta el sonido del portazo hacía tiempo que dejó de retumbar en  los oídos de ambos .

En el coche ,  con una mano en el volante y la otra en el contacto , respiró hondo y miró por un segundo a los niños a través del espejo retrovisor siendo correspondido por su pequeña a la cual sonrió .

Tan sólo habían pasado unos cuarenta y cinco minutos desde que saliese de su casa  hasta llegar al parking de la sede de la ONU , en el  750,  1st Avenue, junto al East River.
Tras pasar los sendos controles de seguridad  e identificarse como era de rigor ,  llegó a la vigésima planta, donde se encontraba su despacho , en el Departamento de  Conflictos Internacionales  Migratorios .

Tras sentarse en su silla y revisar sus e mails ,  su asistente  le traía los encargos de mensajería . Varios sobres de todos los tamaños que ya habían pasado previamente todos los escáneres de seguridad habidos y por haber  y que él fue pasando y recolocando a su derecha  tras visualizar sus orígenes .
Todos amontonados ordenadamente  de forma que no estorbasen , todos menos uno , el último , con sólo un destinatario visible pero sin remitente . Conocedor de las medidas de seguridad que se llevaban a cabo en el edificio y más con este tipo de envíos ,  con sólo  un receptor , confiado lo abrió . Una pequeña hoja de papel en tono vainilla muy suave ,  a símil de una tarjeta,   escrito en letra cursiva , a mano y con clara tinta de pluma azul , sin firma .

Una sonrisa acompañada por una inmensa curiosidad le hizo no desprenderse de ella . Instante de disfrute  sólo interrumpido por el aviso del adelanto improvisado de la hora de llegada de los representantes diplomáticos .

Un mensaje recibido que no quedó encima de la mesa, portándolo en el interior de la chaqueta por lo que restaba de día .




Chicago , 6 de Diciembre de 2016
6.00 am .
The Center for Cancer Care of Saint Joseph Hospital
2900 N Lake Shore Dr
Chicago, IL 60657

Aquella noche de frío invierno que avecinaba una dura jornada de trabajo que para él había comenzado a las cuatro y media de esa mañana .

Últimamente poco disfrutaba de su casa . Entre las clases por temporadas en la Facultad de Medicina , la atención a los residentes , las organizaciones departamentales en el hospital y las operaciones que combinaba con su labor investigadora , su vida se había convertido en un ir  y no detenerse  del que la bata blanca  y la ropa de trabajo eran su segunda piel .

Acostumbrado al olor  que se transpiraba  entre aquellas paredes , sólo cuando  le tocaba librar y lograba salir al exterior , se ahogaba , literalmente .

Vivía por y para su trabajo  como medio de vida y de conseguir lo que él consideraba la mayor felicidad de todas  , algo que con su sólo esfuerzo  pudo conseguir  tras ser becado de forma continua en la Universidad de Columbia .

Con Wagner y  sus Valquirias , melodiosamente escuchadas a volumen considerable para que aquellos coros penetrasen en él, sus ojos cerrados le permitían abstraerse del mundo exterior antes de cada operación.
Una pieza musical escogida especialmente según la intervención que procediese y el paciente  que acabase en sus delicadas , finas y hábiles manos .

Mientras desinfectaba sus manos , mientras el resto del equipo entraba , todos ya sabían a la perfección que saludarle era inútil  . Más allá de no contestar , casi lo consideraba un atropello a su labor de concentración , por lo que  ninguno osaba  vulnerar la costumbre  y preferían esperar a que entrase en el quirófano donde se transformaba en el profesional normal y humano que se requería .

Aquella , como las más de treinta que llevaba esa semana , no podía si no arrojar una resplandeciente luz de satisfacción . Cinco horas después de haber comenzado , daba la orden al resto de su equipo de cerrar mientras se dirigía a retirarse las ropas y los guantes  y asearse u poco antes de salir al exterior para informar a los familiares .

Una sonrisa y algunos abrazos  resultaban ser la mejor recompensa  que se podía recibir pero , aun siendo consciente de que debía sentir satisfacción por el trabajo bien hecho algo siempre le acababa oprimiendo el pecho, siempre que atravesaba una situación de tensión acumulada , siempre que comenzaba a volver a su realidad fuera de aquel espacio estéril  y seguro .

Algo que le hacía prácticamente correr hasta su despacho en el hospital  y , extrayéndose la cadena que colgaba de su cuello , usar la llave que portaba para abrir un pequeño depósito de madera , una especie de caja fuerte , que se encontraba en el armario situada a la izquierda nada más entrar . 

Los nervios extremos y la ansiedad que apenas le dejaba respirar  hizo que tardase  en atinar e introducir la llave más de lo que hubiese deseado , sintiendo la impotencia  de no poder relajarse para terminar con aquel estado cuanto antes .
Trató de respirar hondo pero el aire parecía no pasar de la tráquea , ni querer bajar hasta sus pulmones .

Tres intentos fueron necesarios para que aquella pequeña llave entrase y pudiese girarla abriendo aquella puertecita . Tres malditos intentos para alcanzar aquello que necesitaba más que el agua en un sediento o la comida  en el caso de un hambriento. El “botecito mágico “ aquella combinación mágica que surtía efectos casi de inmediato . Aquella maldita combinación química elaborada personalizada y exclusivamente para él que evitaba que sus manos temblasen , que el sudor comenzase a invadir su rostro y abarcase , cual marea , todo su cuerpo .

Una dosis completa de tres benditas pastillas que comenzaban a hacer efecto a los pocos segundos y a las que su cuerpo no le había dado tiempo a acostumbrarse . La adrenalina con la que vivía cada instante se lo impedía .

Mientras comenzaba a notar  como todo volvía a la normalidad en su interior y la calma se iba recuperando , alguien lo estuvo viendo todo desde la puerta . Alguien que venía a dar con él para entregarle algo que portaba en una mano  y que aprovechó  el no cierre del elemento impeditivo para postrarse allí , en la moldura .

Fue imposible no percatarse de su presencia . Cerró el bote de plástico y volvió a introducirlo en aquel habitáculo que cerró , colgándose la llave al cuello nuevamente .

·       JORDAN : Siempre has tenido la mala costumbre de no tocar .

El sonido del cierre le confirmó que se hallaba dentro . Sentir sus pasos por la moqueta , aquel sonido casi imperceptible  de roce con la suela , le daba la imagen precisa de su acercamiento  mientras él continuaba tocando aquella llave que ya colgaba del único lugar seguro del que no  salía jamás .

·       RESIDENTE : Y tú de hacer lo que no debes en donde no debes . – la joven se sentó en el filo de la mesa , detrás suya , esperando que se diese la vuelta – Cualquier día no seré yo la que entre por esa puerta y vea lo que te tomas . – Y se giró.

La joven , ante su mirada , se subió la falda entubada presionando la carne de sus muslos con los dedos  mientras él continuaba el curso de los mismos  dejando entrever una intimidad cubierta por un fino encaje blanco .

Aquello no es que no le atrajese  porque tampoco era la primera vez  y menos con ella , pero por su forma de acercarse a la mesa  y colocarse entre sus piernas , por la manera de agarrar sus piernas y seguir todo el recorrido hasta sus nalgas para , de un solo y seco gesto , acercarla a su intimidad cubierta por el pantalón , nada haría deducir que no volvería a pasar lo que ella tanto deseaba y a él no le había importado darle .
El acercamiento de sus labios al oído de ella y una leve respiración que sólo acrecentaba su deseo por él , se vieron cortados e seco por un susurro más que contundente .

·       JORDAN : Cualquier día no seré yo quién te sorprenda tirándote a todo lo que se mueve cuándo y dónde no se debe .

Y soltó las manos alejándose de ella mientras la residente , enfadada , trataba de recomponerse  en dirección a la puerta .

·       RESIDENTE : La verdad es que no sé qué puñetas vi en ti en su momento ,  no eres más que un puto yonki  patético .

·       JORDAN:   Con Dios en sus manos cariño.

Tras el portazo que le confirmaba que se encontraba solo de nuevo , vio que había un sobre en la mesa , justo al lado de dónde ella había estado sentada. Un sobre que no reconocía ni que él hubiera colocado ni que estuviera antes .

Dirigido a él , sin remitente en su parte posterior , lo abrió . Un pequeño papel color vainilla muy suave , a símil de una tarjeta con una invitación muy especial  que logró extraerle , después de mucho tiempo, una inesperada sonrisa . 




Washington , 6 de Diciembre de 2016
4.00 am .
GEORGETOWN UNIVERSITY
37th and O Streets, N.W.,
Washington D.C. 20057


Los problemas para dormir algunas noches habían vuelto . No solía coincidir especialmente con estados nerviosos o de ansiedad , ni siquiera podía centrarlos en algún hecho reciente que se los acarreara , pero ciertamente  las pesadillas , inconexas, difusas , seguían entorpeciendo su sueño de forma habitual , por temporadas  no medibles .
Cuando ello sucedía , simplemente se levantaba de la cama , se duchaba y , tras vestirse cogía el coche para dar una vuelta por la ciudad , acurrucado  entre su soledad , sus no  pensamientos en libertad  y los acompañantes nocturnos en una ciudad no tan viva según por dónde se moviera .

No corría riesgos innecesarios de  manera habitual  y sabía lo que hacía la mitad de las veces , pero en otras ocasiones  , simplemente , se dejaba ir , sin dirección concreta , hacia donde la carretera le llevase acabando con sus gomas en lugares que después no era capaz de reconocer hasta que resultaba demasiado tarde  y algún indeseable o mendigo alcoholizado abordaba el vehículo .

Sin embargo , cuando realmente sabía a qué destino dirigirse , aparcaba en los aledaños del Smithsonian  y deambulaba hasta las escaleras del monumento a Lincoln sentándose en ellas para contemplar la ciudad de noche , en toda su inmensidad o parte de ella .

Aquel invierno , duro y tempranero   sin duda , no le permitía estar tanto tiempo allí sentado como acostumbraba  así que optó por acudir a la facultad e ir adelantando trabajo dando por sentado que ese día estaría enganchado a la cafetera como quién debía llevar un suero  permanente .

Aún sin amanecer , al agente de seguridad que se encontraba en el control no le extrañó verlo otra vez más a esas horas intempestivas, en él era algo habitual  desde hacía años y , sin embargo , jamás le dio por variar esa costumbre , especialmente por como lograba aprovechar para completar  algunas páginas más del libro que llevaba más de un año tratando de terminar sobre la nueva perspectiva de los conflictos bélicos en países de Oriente Medio .

Aquella intrincada obra le había dado más problemas de los que hubiese deseado . La continua variación en los acontecimientos  y su excesiva perfección más el ánimo cierto por tenerlo lo más actualizado posible , implicaba tener que realizarle cambios constantes  a  paso de noticiario sin especular que viese , escuchase o leyese .
Era su especialidad , para lo que había estudiado en la Universidad de Columbia  y  una de las áreas que debía impartir dentro del Máster  en Práctica Internacional  y Relaciones Internacionales , algo que dominaba y conocía con la palma de cada una de sus manos  y por ende , algo que no dejaba de sorprenderle .

Imbuido por su trabajo , pidió sendos  permisos para poder estar presente como observador en Irak, Afganistán  y  Gaza , estando a punto de volver en un ataúd metálico y mediante un avión militar en dos de ellos.

Su culminación  universitaria, tardía  tras su paso por el ejército , y su especialización titulada en algo que no le costaba entender , le otorgaron algunos reclamos por parte del departamento estadounidense de defensa en más de una administración  y en diferentes cortes políticos gobernantes , pero aquello , Washington en sí , no le satisfacía , prefería la docencia y dedicarse a extender los conocimientos que pudiera aportar del mundo árabe , como humanista convencido no como militar .

El reloj pasa tan lento cuando quieres que el día comience … Siempre el mismo pensamiento recurrente cuando se sentaba frente a su portátil   y las palabras parecían no querer salir y transmitirse a sus dedos .
Una y otra vez , aquel maldito párrafo continuaba allí, esperando que lo continuasen , esperando saber qué había sucedido con aquella chiquilla de ojos negros y grandes que se le hubo acercado  con una sonrisa , aquella pequeña a la cual perdió de vista  por un instante cuando algo le llamó la atención a su espalda  y lo siguiente que oyó fue aquel coche explotar delante suya .

Las marcas  de metralla en su cuerpo y  dolores recurrentes en un oído , le recordaban  cada vez que se miraba al espejo o aquellos intensos e imprevistos dolores de cabeza acompañados de un pitido muy agudo volvían, que había estado allí y que había sido parte de su realidad , de la que ahora no podía trasmitir sin sentir dolor y que debía escribir sin poder hacerlo.

Por más que  amigos suyos veteranos de guerra y militares retirados tras dos  o tres campañas activas le dijesen , él  nunca creyó la realidad de que podría estar sufriendo las secuelas de un shock traumático cuyo producto final , serían aquellas pesadillas indeterminadas  que apenas le dejaban conciliar el sueño .
Teclas apretadas de forma  consciente que se emborronaban y desaparecían ante la inseguridad que mostraban sus dedos  por no poder encontrar, jamás, las palabras adecuadas que le permitieran continuar .

El amanecer comenzaba a saludar en cada uno de los hogares y a iluminar una nueva mañana  en cada calle . Un día esplendoroso para ser Diciembre  y , aunque la nieve no pudiese derretirse , cosa que los niños no deseaban  aunque a los mayores les resultase un auténtico engorro,  daba gusto poder levantarse de la silla  y mirar por la ventana de su despacho aprovechando que estiraba , de paso , las piernas .

Allí de pie , como cada mañana cuando entraba de noche , podría decirse que encontraba la paz consigo mismo .  En esos instantes , donde aún no se escuchaba más que el silencio en los pasillos , donde aún nadie  ejercía su derecho al mínimo ruido entre aquellas paredes , se sentía tranquilo , casi protegido , entre los cientos de libros del departamento , la hermosa y enorme biblioteca y aquellos muros de piedra  que tanto le habían dado pero también le habían quitado .

Con el tiempo , alguien se enteró de su mote en el ejército y pensó que por su carácter , afable pero solitario , lo llevaba con la dignidad que merecía : “Lobo Solitario “.  Más tarde , para su disgusto , puesto que no era algo de lo que se sintiese precisamente orgulloso , se supo que así se denominaba a ciertos francotiradores excesivamente  destacados por su presteza y su ausencia de fallos .
Algo no concordó después de tantos años , algo que le hizo abandonarlo todo  y tratar de ser una persona normal.

Balas que ya hacía tiempo que no contaba pero seguían resonando en su interior , como el tintineo  previo al comienzo del sudor , del cuerpo frío y la sensación extraña de estar cayendo a un pozo oscuro sin final , sin luz  , sin una mano que le rescate .

Gritos entremezclados  con los suyos propios que le hacían despertarse hasta varias veces en la noche , algo para lo que las recomendaciones médicas sobre “ayudas  complementarias”  no servían de nada ante su negativa personal conociendo los riesgos tanto de  tomarlos como de continuar no haciéndolo.

Sin esperarlo , alguien tocó a la puerta retrotrayéndole a la realidad . miró su reloj , sólo las cinco y media y ¿ya  había gente en los departamentos ?
Tras darle permiso de viva voz  ,  las manos que tocaron tenían el aspecto de un amigo suyo y compañero de facultad .

·       COMPAÑERO :   ¿Otra vez sin dormir ?

·       CALEB: ¿Quién te ha ido con el cuento esta vez ?

·       COMPAÑERO : ¿Te has mirado al espejo ? ¿Cuánto has dormido esta vez , dos , tres horas ? Sinceramente, deberías  hacértelo mirar y seguir las recomendaciones médicas por una vez .

·       CALEB : Gracias – le dijo mostrándose molestamente condescendiente -  ¿Y tú qué haces por aquí a estas horas si no tienes clases hasta las diez ? Hoy estabas de partido .

·       COMPAÑERO:  Tengo que revisar un trabajo doctoral que me entregaron ayer a última hora  - viendo el  ordenador encendido  de su amigo -  y veo que tú has estado tratando de continuar .

Una vez más, casi con resignación,  giró su cabeza hacia la ventana .

·       COMPAÑERO : Creo que ese libro te acabará matando tanto si lo terminas como si no , si no lo hace tu exceso de perfeccionismo y actualización claro está .

Cruzado de brazos  junto al ventanal , se acercó hasta el portátil para cerrar la tapa bruscamente .

·       CALEB : ¿A mis años pretendes que cambie ?

Su amigo no pudo evitar sonreírse .

·       CALEB: ¡Ah, ya veo! Se trata de eso.

·       COMPAÑERO : ¿Se trata de eso? No sé de qué hablas tú pero de lo que puedes estar seguro es que esa filosofía de vida tuya , como si fueses un abuelo centenario  que tuviera que contar batallitas a los nietos , te viene grande , especialmente porque nunca tendrás esos nietos a este paso  dada la escasez de vida social que aportas a tu existencia .

Con un sobre en la mano , se lo dejó encima de la mesa mientras se marchaba .

·       COMPAÑERO : Por cierto , me dejaron esto para ti en portería .

·       CALEB :  ¿Encima ejerciendo de cartero ?

·       COMPAÑERO : No me des las gracias .

Una nueva mirada hacia el exterior  y algo le decía que debía abrir el sobre . Un sobre sin remitente , dirigido a él de forma perfecta , sin fallas  en cuyo interior , una pequeña hoja símil a  una tarjeta , en un tono vainilla muy suave , le informaba de una invitación que se le cursaba .

Leyendo hasta dos veces el final de la misiva  y sosteniéndola en las manos , deseó volver a la calma por un rato más , el que necesitaba para asumir que se encontraría en un día normal más de su vida en tan sólo treinta minutos .





Los Ángeles , California  , 6 de Diciembre de 2016
4.00 am .
846 Stradella Road,
Bel –Air

Como cada mañana se despierta  sin necesidad de despertador .  Con un control absoluto de su cuerpo , sabe lo qué necesita  y seguir sus pautas fijas  es una de esas cosas que no sólo le hacen sentir bien consigo mismo si no proseguir el duro día  con la mejor actitud posible .

Sin apenas dar tiempo a que su cuerpo se adapte al abandono del colchón , en el que sólo permanece unas cuatro horas diarias ,  se dirige hacia el salón de gimnasia como cada día  , enciende los diez monitores  de 32 pulgadas con las cotizaciones en bolsa de aquellos parqués bursátiles que hayan abierto , especialmente los asiáticos  mientras espera que los demás vayan completándose y comiencen  , y la gran pantalla que ocupa  la pared del fondo de la sala  en donde aparecen  una serie de recuadros  procedentes de los  distintos canales de televisión con algún interés para él .
Seguidamente se acerca a la nevera , saca unas frutas del cajón inferior  y se prepara un zumo energético en la licuadora . Hoy tocan verduras con unas gotas de lima .

Coloca la toalla en la máquina , se sube  y tras programarla para la próxima hora , se digna a comenzar su ejercicio de cardio .

Algunas llamadas internacionales a lugares donde ya hace horas que su actividad frenética ha tenido lugar y venta de bonos en cantidades exageradas . Hoy era el día a juzgar por cómo se manejaban los mercados . Hoy era el día de asumir los nuevos y cuantiosos beneficios .

Tras la cinta llegaron el resto de aparatos . Dos horas de intenso ejercicio que nunca debía faltar allí donde estuviese   y para lo que no existían días de fiesta , aunque para un hombre como él , acostumbrado a no descansar, el hecho de que esa táctica le hubiera valido frente a sus posibles competidores de cara a su más que exitosa carrera empresarial , propietario y al frente , de forma exclusiva , de las tres multinacionales más importantes  en el mundo de las tecnologías y las comunicaciones, conllevaba que en su vida personal las cosas no funcionasen de forma diferente .

Su carácter agresivo en los negocios  ya venía en los genes  sólo que  se agravó con los primeros y únicos dos fracasos que tuvo que soportar al inicio de todo , algo que le marcó distante  y cuya prepotencia podría transpirarse .

Acostumbrado a tenerlo todo de inmediato y a no recibir  negativas por respuesta , nunca fue un hombre al que le importase demasiado encontrarse solo y a la vez , acompañado , de forma habitual y esporádica , por acompañantes  que no pudieran hacerle sombra y sobre todo no le contrariasen , lo que no solía llevar nada bien .

Con tres teléfonos móviles en sus bolsillos y un maletín que siempre acostumbraba a llevar su ayudante , en los negocios  se movía como pez e el agua , poseyendo un talante  por el que resultaba adorado por los asiáticos y denostado por los europeos .

Nunca pareció americano por sus formas  y para quiénes no le conocían ni sabían de su pasado , aseverar que este hombre tenía  unos orígenes que ya labraron su carácter ,  en los entornos de los muelles , entre los estibadores , como su padre , podría no resultar creíble , pero así era.

Desde muy joven aprendió que los valores y los principios de uno no tenían precio porque se deshonraba a uno mismo  y que la rectitud en los mismos hacía a uno ser un hombre  tan respetado como temido .
Su concepto de lealtad , algo que valoraba muy por encima incluso del de fidelidad , le hizo mantenerse  solitario , sin apoyos fijos a su lado por considerarlos estorbos altamente impeditivos  y de la misma forma que podía deshacerse de un empleado , más de un asistente suyo no pudo soportarlo dado su nivel de exigencia .

Con los tiempos cronometrados ,  se introdujo en la ducha dejando que el agua tibia le cayese por la espalda  unos cinco minutos exactos  tras los cuales , programada como estaba , el agua fría comenzó a sustituirla progresivamente, así hasta  repetirse en  tres ocasiones  mientras él disfrutaba por entero de ese momento apoyado con sus manos en las losetas negras de la pared de la ducha .

Nada más salir , el timbre de la puerta sonó. Un botón concreto del mando domótico le ofreció la imagen de la cámara de seguridad de la puerta de entrada  y abrió.

Una voz chillona y muy alterada irrumpió en su santuario de paz pillándole completamente desnudo .

·       MUJER :  Pero … - se encontró con aquella imagen de forma directa en mitad de su ofuscación - ¿Dime que no lo tenías preparado y Harry te dijo que venía ?

Paseándose delante de ella sin intención alguna , a priori,  de vestirse ,  mientras dejaba las marcas del agua chorreante que circulaba por su cuerpo , se manejaba con total normalidad haciendo las cosas habituales , como si allí nadie más hubiera  ante la incomodidad evidente de quién venía tratando de desahogar su frustración .

·       ANDREW: Que yo sepa sanes a la perfección mis costumbres así como lo que gusta y no , y que yo también sepa , no hay razón alguna que justifique tu actitud de mojigata al ver algo que ya debes estar cansada de haber visto y disfrutado  bien  por cierto .

Aquella prepotencia y estiramiento en su voz mientras observaba aquellas pantallas la ofuscó aún más .

·       MUJER : ¡Maldito cab…! ¡No puedes hacerlo!

·       ANDREW : Esa boca… Si tus padres te escucharan hablar de esa forma  te harían lavarla boca con jabón.

·       MUJER : ¡Esto no se quedará así Andrew! ¡Voy a meterte una demanda que te hará orinar sangre !

·       ANDREW : ¿En serio me estás amenazando ? – Al darse la vuelta , aquel rostro si la intimidó . Una sensación que crecía conforme más se acercaba a ella -  Hasta ahora no he conocido a nadie con las suficientes pelotas para amenazarme y llevarlo a cabo , sería curioso que   una tía que asciende por  disfrutar trabajándose al jefe y así pasara la nota de corte en la entrevista lo consiguiera .

·       MUJER : ¿Cómo puedes ser tan putamente rastrero ?

·       ANDREW : - Chasqueó con su lengua reprobándole su actitud -De verdad querida , odio la mala educación y el lenguaje grosero salvo en la cama  dónde reconozco que hasta me pone … - se quedó pensativo por un instante – claro que , a ti también si no recuerdo mal . 


Su ofuscación inicial dejó paso  a una impotencia creciente . No podía reaccionar contra él de la forma que quería . De su bolso extrajo un documento .

·       MUJER : Si piensas que voy a aceptar esta miseria sin justificar y sin una carta de recomendación , como si me marchase de forma voluntaria , estás  muy equivocado.

·       ANDREW: Bueno, de momento voy saliéndome con la mía , he conseguido que rebajes tu tono y de paso la alteración. – El tono irónico cambió notablemente . Ahora el que parecía amenazar era él. – Te lo diré de la única forma que sé y pretendo que entiendas . Hoy he cerrado dos compañías  tras comprarlas por la mitad de su precio . Sus más de cinco mil empleados , de los que sólo serán recolocados  doscientos , los doscientos  más eficientes , se irán a la calle sin nada porque quiénes gestionaban aquello de lo que sobrevivían fue un irresponsable que prefirió largarse con el dinero sin decirles nada ni avisarles , pero al mismo tiempo  he reconvertido otras tres empresas  en una sola multidisciplinar y eso  - mirando su reloj , en tan solo dos horas . Ahora bien , querida  , ¿Crees en serio que me importa una mierda que aceptes o no la propuesta final , que  cumplas o te rajes en tu amenaza  de demandarme  o que incluso pudieras inventarte un  llamativo y mediático caso público de acoso laboral ? ¿Crees de verdad que me preocupa lo más mínimo  ? Tengo mucho que hacer y tú mucho tiempo que aprovechar . Ya sabes dónde está la puerta .

Y rompiendo el papel delante suya  se marchó con la evidencia de una realidad que no desconocía del todo , que  él no perdía nunca .

Para él ,  dicho  fugaz encuentro  , no previsto , sólo supuso un atraso en su agenda de hoy . Necesitaba recuperar el tiempo perdido así que mientras  se subía al coche para que el chófer le llevase a las oficinas principales , mientras buscaba  algo en  uno de sus móviles , el empleado le entregaba un sobre  con orden de hacérselo llegar de inmediato .

Tras cerrarle la puerta y arrancar ,  el empresario realizó dos llamadas que dieron de sí hasta que el coche se detuvo en la acera , a la altura de la puerta de entrada del edificio .
Dispuesto a descender , vio el sobre que le habían entregado   en el sillón, dónde él mismo lo había dejado nada más recibirlo  y haciéndole una señal al conductor  para que esperase , cogió el susodicho sobre  y le dio la vuelta .
Iba dirigido a él , con todos los datos correctamente manuscritos  y sin remitente  alguno . En su interior , una pequeña misiva  en un tono vainilla muy suave .  Un suspiro reconfortante y un hámago de sonrisa  que dio otro encanto diferente a su rostro, una invitación que iluminaría su día.





San Francisco  , ( California )  6 de Diciembre de 2016
4.00 am .
Fisherman's Wharf
Puerto 3 .

Aquel resonar  le llevaba a la misma melodía una y otra vez . En su cabeza se llevaba gestando desde hacía tanto tiempo que ya no recordaba cómo hubo comenzado todo y como  en un sueño  cansino  y repetitivo , su conciencia , le obliga a no detenerse  , a culminarla  como fuera porque de ello dependería el resto de su vida creativa .

Aquella sensación de angustia atoraba su sueño convirtiéndole , como todos los bohemios creadores , en animales nocturnos por naturaleza .
El oscilar de las olas bajo sus píes ,  motivo por el que iniciáticamente hubo comprado la casa flotante más antigua de toda la bahía , ya no le relajaba como lo hacía antes  y las ojeras , pobladoras innatas de su rostro , dejaban una vez más , su huella presente tras varios días casi sin dormir .  

Las teclas parecían estar mal acariciadas por los martillos  y las cuerdas de sus entrañas flojas a solemnidad .  La melodía no parecía cobrar vida por sí misma   y por más que le diese vueltas en su cabeza a las notas , por más que las hiciese danzar sobre la partitura , aquella música , maldita , no lograba arrancar del punto en el que se encontraba , un punto muerto y de casi no retorno .

Aquella casa flotante había sido su ilusión de aquel entonces , cuando la oportunidad se le hubo presentado y la fortuna no enmudeció el orgullo de su pertenencia a la dama oscilante que le había servido de guía y de musa hasta hoy , pero algo estaba fallando y aquella vida que le trasmitía , aquella energía , había estado silenciándose  con el paso del tiempo  , y las imágenes  que al principio se reflejaban claras como el agua , se tornaban oscuras hasta disiparse como humo .

Un encargo más pensó , sólo un encargo más y seré libre  y las notas fluirán como siempre lo han hecho , pero aquella maldita pretensión ya estaba durando demasiado, consiguiendo bloquear todo lo demás.

Días en los que a veces , sin dormir , la melodía en su cabeza se convertía en el grito de su propia alma . Días en los que su humor o su estado de ánimo se resquebrajaba en mil pedazos  ante la evidencia de  los alumnos que más le conocían y a la vez , más le  disfrutaban .

Dotes maravillosas para compartir sus adentros a través del diálogo más ruidoso  pero espectacular que podía surgir de una manos sólo seguras de sí mismas cuando se enfrentaba al instrumento en cuestión, que vieron a la luz desde niño ,  sin que pudiese evitar ser becado para ello , consiguiendo una plaza de profesor  en el Conservatorio de Música  tras pasar  con creces los exámenes pertinentes ante los tribunales más exigentes .

Quizás fueron aquellos años locos de juventud exquisita los que  marcasen sus personalidad abierta cuando requería entregarse hacia quiénes lo merecían pero , a la vez , algo parecía no encajar .

Sus años en Nueva York ,  como concertista principal en la Orquesta Sinfónica  le hicieron cambiar . Se volvió introvertido  e intimista de la noche a la mañana , costando mucho acercarse a él o tan siquiera soñar  en intercambiar apenas dos palabras .    De  una situación de total comodidad , optó por marcharse a la otra punta del país  intercalando una excusa poco creíble  , de tipo personal pero ¿qué más podía hacer en ese instante ? ¿Qué otra excusa podía ocurrírsele en ese momento ?

Empezar de cero con su curriculum fue relativamente fácil , continuar con su vida no tanto , salvo por su aislamiento . De ahí la necesariedad de vivir alejado de todo y de todos , de que no pasase a convertirse en un molesto estorbo  por la utilización de horas intempestivas ,  de vivir solo con su más fiel y única compañera , porque mientras la música continuase resonando y él pudiese seguir oyéndola , no tendría que seguir escuchando  aquellos otros sonidos , aquella otra realidad que se manifestaba de improviso, de vez en cuando , en los momentos más inoportunos , para recordarle que su vida se componía de hechos maravillosos y de errores imposibles de ocultar .

Conciencia , brutal , despiadada con una sensación de culpa que nunca se hubo marchado aunque jamás recordase bien por qué pero que le ahogaba hasta la asfixia . Manos que le temblaban ante el recuerdo que ellas mismas parecían poseer  y que hacían que no pudieran tocar de la misma forma . Un rojo que las iba cubriendo como una plaga de langostas se extiende sobre un campo y una piel que él mismo no reconocía .

Sentía aquella extraña presión , como cuando algo te las aprieta fuertemente para salvarse  mientras te las coge , alguien que pide ayuda  de forma desesperada y eres tú su única tabla de salvación.

Esos días , sus nervios dejaban de estar templados . Se enervaba en demasía  y hasta la tapa del piano cobraba su precio  por simplemente esta delante suya .
Todo lo que le rodeaba le oprimía y pareciera que por más que gritase,  
los otros  gritos siempre se terminaban escuchando más alto . Otros gritos que sólo él escuchaba y ni sabía su procedencia  , pero que  no le permitían tomar buen descanso ni llevar una vida normal.

Siempre supo que algo había pasado aquella maldita noche de aquel maldito día . Una fecha que ni recordaba bien por más que mirase en el calendario  y que su memoria parecía haber ocultado con demasiada exquisitez , quizás para no hacerle más daño del que ya se había hecho a sí mismo . Pero sus manos se confesaban ante él apareciendo manchadas , despojadas de todo reclamo sutil del que se supone que debe mostrar delicadeza y pureza en sus acciones , del que siempre las caracterizaron.

Sentado frente al piano , con las manos apoyadas en las piernas  y sus ojos fijados en el brillante lacado blanco y negro de las que durante muchas noches se convirtieron en las compañeras perfectas que jamás le contradijeron , en sus amantes silenciosas con los más hermosos mensajes en su interior , pensaba qué estaba ocurriendo en realidad y cómo había cambiado toda su vida una duda , un  “no recuerdo “ , un  no saber si hubo algo de lo que realmente tuviera que arrepentirse, pero fuera como fuese , no se sentía cómodo , ni hoy ni en mucho tiempo .

Con tres cafés antes  de disponerse a salir hacia el Conservatorio ,  cogió la partitura inacabada con la esperanza de  quizás poder encontrar la inspiración en otro lugar , un sitio más neutro y no tan contaminado por sus propias vivencias .

Llegando algo tarde en cuanto a la primera clase que debía impartir , en portería tenían algo para él pero apenas tuvieron tiempo de entregárselo postergándolo para cuando bajase a la secretaría  en un intercambio.

Casi como si en una clase magistral se encontrara , aquella pequeña orquesta de cámara improvisada con algunos de sus alumnos más brillantes  danzaba  con los sonidos emitidos de sus respectivos instrumentos por  cada una de las líneas marcadas , por cada una de aquellas notas , con absoluta profundidad haciendo que apenas necesitase dirigirles . Simplemente cerró los ojos  y se dejó imbuir por lo que aquellos jóvenes le estaban transmitiendo de forma asombrosa, evadiéndose  por completo del mundanal ruido de la realidad .

Tras el último acorde , los alumnos esperaron el veredicto .

·       JONAS :¡Espectacular ! – Dijo manifiestamente  emocionado – Os habéis manejado por la partitura haciéndola vuestra completamente , con vuestra impronta y toque  selectivo . ¿Habéis estado ensayando ?

Los jóvenes se miraron y sonrieron antes de contestarle uno de ellos .

·       ALUMNO : La verdad es que hemos estado viniendo después de las clases , todos los días , un par de horas .

·       JONAS : ¿Un par de horas solamente  y los fines de semana ?- preguntó desconfiado  - Esto que habéis interpretado aquí , de la forma en que lo habéis hecho , no se consigue sólo por un par de horas diarias .  Confesad .

Los jóvenes acabaron riéndose ampliamente  sabiéndose cogidos por completo .

·       ALUMNO :  La verdad es que hemos ocupado todo el tiempo libre del que hemos dispuesto . Usted nos dio una responsabilidad muy grande y no podíamos defraudarle .

Se sentía orgulloso de lo que había conseguido casi sin proponérselo  y es que en el Conservatorio , era raro no encontrar un chico que no le admirase o le siguiese  , que no tratase , al mismo tiempo , de impresionarle puesto que había logrado escoger a algunos alumnos propiciándoles los contactos necesarios para  que diese lugar una iniciática carrera .

·       JONAS :  Muy buen trabajo aunque me pregunto cuánto disfrutasteis haciéndolo  y la pregunta es para vosotros  , no me refiero al esfuerzo para tratar de impresionarme . El día que interpretar o componer para los que queráis dedicaros a esto ya no sea suficiente motivación , el día que no seáis capaces de sentirla y la disfrutéis mientras os acaricia a su manera , ese día será mejor dejarlo pero teniendo en cuenta que también algo de vosotros habrá muerto y se habrá quedado por el camino .  Hasta mañana.

Concluyó su clase y debió bajar a la Secretaría  para recoger los nuevos planning semanales a fin de comprobar si había habido algún cambio en los horarios de sus clases .   El portero , que le vio bajar en ese instante , antes de que entrase en la estancia , le hizo llamar para  hacerle entrega de un sobre .  El hombre,  curioso , mientras él lo recogía , le hacía la observación sobre el hecho de que no  llevase remitente le había llamado poderosamente la atención . Él, ignorando ese comentario pero no el detalle,  que sí  comprobó de inmediato , optó por abrirlo allí mismo .
Una pequeña misiva escrita de propia mano , en tinta azul , en un papel vainilla en tono pastel .  Una invitación que no le dejó indiferente  y que le  trajo a la memoria sólo una pequeña parte de los pocos recuerdos felices de sus años en Nueva York.


Ana Patricia Cruz López
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