LA TEMPESTAD
No había tiempo para descansar . Casi no
había tiempo ni para comer .
La jornada había comenzado ese día antes de lo
que resultaba corriente y apenas se
llevaría en las tareas una hora cuando el cansancio comenzó a aflorar .
Toda una pared de madera y piedra como base derribados para emerger la nueva ampliación con el previo traslado de los animales al otro
lado de las cuadras .
Alisar el terreno entre todos y asegurarse de
arrancar alguna que otra raíz de algún árbol milenario o no tan viejo que aún
permaneciese allí , colocar los cimientos que
fuesen capaces de sostener toda la construcción durante la temporada de
vientos y preparar los habitáculos
destinados a las nuevas cajoneras .
Un trabajo titánico asumido por todos en grupo
.
Mientras Alice se paseaba por la casa , asomada
a las ventanas , viendo el ajetreo y la
frenética actividad , se preguntaba a sí misma en qué medida los años la habían hecho no reconocer a su propia hermana en la mujer que ahora tenía
delante . La misma a la que veía cargar material como cualquier hombre y
llevarlo al lugar donde se necesitaba , trabajando como un obrero más , vestida
con pantalones sucios y una blusa vieja , el cabello despeinado y cogido
de cualquier forma y sudando como
ninguno.
No , esa no era la imagen que Alice guardaba de
Emma aunque siempre fuera diferente a
lo que los estereotipos sociales demandaban , aunque prefiriera , ya entonces ,
los trabajos arduos más propios de los chicos que vestir trajes y
socializarse coqueteando , algo en lo que ella
siempre fue una consumada maestra desde la más tierna edad .
Alegrándose de que su padre casi la repudiara
en su propio beneficio , Emma , sin embargo , fue la “señorita “ de la casa .
Su exceso de normalidad , de escasez de elementos superfluos , su sinceridad a
la hora de mostrarse y un corazón
demasiado dulce y abierto , la hacían presa fácil para atraer a cualquiera .
Ahora , mientras la veía trabajar como uno más
, al ver a los hombres no distinguir a la “patrona “ aunque sí conservasen el
respeto debido y no lo olvidasen nunca , al ver a todos y cada uno de quiénes
la rodeaban agradecidos y dadivosos con sus dotes de absoluta integración , con
su “manchar de manos” sin importar nada , ni la lluvia que se avecinaba con
fuerza y comenzaba a aparecer en forma de gruesas gotas que el viento atraía
hacia los cristales , el frío que
conllevaba y la incomodidad que
representaba para el buen desenvolvimiento de dicho trabajo , al ver … Y de pronto comenzó a mirar con
otros ojos , a centrar su atención en un
Richard entregado que mostraba un
orgullo infinito por trabajar junto a ella de esa manera , que hasta la sonreía
y con la que compartía risas esporádicas cuando alguna situación lo merecía ,
que se acercaba a ella con cualquier
excusa , ya fuera para ayudarla o recibir material de sus manos pero
que , en cualquier caso ,
procuraba mantenerla cerca, sintiéndose sobradamente cómodo a su lado .
Aquella escena repetida una y otra vez , desde
lo alto de aquella ventana , le reconcomía por dentro hasta sentir sus entrañas
arder por completo .
Resultándole inaguantable , a voz en grito ,
solicitó la presencia de Kitty para que le preparasen de inmediato uno de los
caballos .
Vestida para montar al equino que primero se
encontró disponible , ésta lanzó una última mirada hacia la imagen que más
odiaba , a ellos , a Richard y a su hermana , como recordatorio de lo que la motivaba
a llevar a cabo un más que
improvisado plan a la desesperada .
Cabalgando al galope , enfurecida consigo misma
, no tardó demasiado en presentarse en la casa del vecino . Wadlow aún no se
encontraba en ella , así que decidió esperarle en la biblioteca , sentada junto
a la chimenea que iluminaba toda la estancia .
Dos horas de casi desesperación que trató de
relajar con alguna de las lecturas que
poseía entre aquellas paredes y que
finalizaron cuando , bajo sorpresa del anfitrión, nada más dejar en manos del
mayordomo su sombrero y su abrigo , le
era comunicada la inesperada visita .
Cuanto más cerca se encontraba de la sala , el
sonido de sus pasos sobre la madera se hizo más patente hasta el punto de
cerrar el libro y colocarlo a un lado
suyo en el reposabrazos .
Wadlow parecía no haber creído del todo el
aviso de que ella se encontraba allí
hasta que no la vio por sus propios ojos .
Acercándose al mueble bar mientras se
desabrochaba las mangas de la camisa para recogérselas hasta la doblez del codo
, sacó un vaso ancho y se sirvió un poco
de bourbon ante la espectadora que ,
sorprendida , comenzaba a entender
que no era la única con razones para encontrarse ofuscado .
Apuró su copa de un solo trago mientras con la
mano que quedaba libre no paraba de entrelazar sus dedos en sus cabellos y
lanzarlos hacia detrás .
Se veía muy nervioso y aunque
no era la primera vez que lo había sufrido en ese estado , nunca
terminaba de acostumbrarse .
-
Creí
que te había dejado claro que nunca fuese de día . – Aseveró bastante enfadado
a juzgar por el tono de su voz mientras ella le veía servirse otra copa que
posiblemente terminaría apurando de la misma forma.-
-
Y
yo creía haberte dicho que no era buena idea darle ese tiempo .
Colocó el vaso fuertemente sobre la madera . Su
respirar era agitado y parecía perdido en su inmensidad . Alice se incorporó y se le acercó .
-
Debemos
deshacernos de Bennet , mientras él y
sus hombres continúen allí las posibilidades de quedarnos con todo disminuyen.
Aún sin verle la cara si pudo escuchar una
estrepitosa risa por su parte .
-
¿Deshacernos
? – y aquel rostro , imponente por sí mismo , se fijó en ella de forma
determinante y sobrecogedora - Richard siempre fue un asunto estrictamente
tuyo , así lo pediste y así se te fue encomendado , pero lo perdiste , ¡ no
tuviste la suficiente capacidad para retenerlo
y ahora que tu hermana ha
regresado sólo resulta un incordio
difícil de solventar !
Aquella forma de enervarse, ese enfurecimiento
que le hacía sobresalir todas las venas
de su rostro , cuello y manos , comenzó a retraer a Alice , ya que por muy acostumbrada que estuviera a
haberle visto en ese tipo de situaciones , en ninguno de los casos había
estallado de esa forma .
-
Pero
de Emma … De ella te ibas a encargar tú
y tampoco he visto que te haya ido nada bien .
Soltando el vaso y dejándolo caer al suelo , la
mano que lo sostenía pasó a centrarse en mantener apretado el cuello de la
joven , cada vez con más fuerza ante sus vagos
intentos por liberarse . Empujada hacia detrás por el cuerpo de él , acabó mal
apoyada en una de las librerías , medio asfixiada y clavándole unas uñas que no
parecían hacer nada de daño en ese
momento .
-
Emma
siempre fue un asunto muy familiar . Mi
padre no pudo conseguirla pero yo no soy
mi padre – Alice continuaba tratando de que la soltase mientras sentía como el ahogo sólo se
incrementaba y apenas podía continuar respirando .- Él se limitó a rendirse , yo no lo haré .
La mano que ostentaba libre se acercó a su
cuerpo . Ella no pudo presenciar todo su recorrido pero si sentirla cuando
apretaba con fuerza su sexo , tanto que hasta lo que en principio , en más de
un juego compartido , había resultado placentero , pasó de pronto a ser muy
doloroso para disfrute del ejerciente , placer
que no dudó en reflejar tras una sonrisa abordada por el morbo más
explícito .
-
Antes
de que termine el año - y acercó su boca
a la suya – tu hermana será pasto de mis
manos y manjar para mi boca , sin que nada ni nadie pueda evitarlo . Un menú del todo exquisito , ideal para convertirse en la estrella
central de mi cuarto de juegos .
-
Ella
no te aguantará - dijo con mucha
dificultad para emitir cada palabra -
Ella no es como yo , no es como ninguna
con la que hayas estado .
Apretando aún más la mano situada en su
intimidad , aprisionando su cuerpo con el de él
mientras usaba una de sus rodillas para mantenerle las piernas abiertas
, provocándole mayores gestos de dolor , de pronto la soltó, sin más ,
retirándose , dirigiéndose hacia la chimenea.
Alice trató de recuperar el aire y la compostura . Se encontraba fatigada y el susto aún perduraba en su cuerpo.
El rostro de William se volvió dubitativo ,
había perdido la fiereza demostrada instantes antes y no parecía el mismo.
Consciente de que algo no encajaba en su
actitud , creyó reconocer lo que posiblemente estuviera pasando aunque
en su interior lo negase .
-
Tú
también .
Apoyado en el saliente de la chimenea , sólo
deseaba que se marchase , necesitaba estar solo .
-
Vete
.
Ella , sin embargo , haciendo caso omiso a su
reclamo , se acercó hasta donde estaba .
-
¡Tú
también!
Aquel grito hizo que William apretase sus
puños con fuerza evitando darse la vuelta y hacer lo que el cuerpo le pedía por
lo que consideraba un auténtico desafío por su parte.
-
¡¡Vete
!! ¡¡ Sal de aquí !!
Sin creerse lo que estaba viendo en él , en su
mente sólo sobrevolaba la grandiosa imagen de su hermana , victoriosa de nuevo sin proponérselo , venciendo a un
enemigo antiguo que sin saber por
qué aspiraba a tenerla .
Barro , frío y lluvia incesante que no había
querido detenerse . Eso fue lo que determinó la vuelta de Alice a la casa y que su llegada no pasase
desapercibida para Thomas al verla entrar en las cuadras .
Aprovechando que el capataz
y la “patrona “ se encontraban terminando de adecentar las vallas
externas , él fue hasta la que era su residencia habitual para recoger el
caballo y desensillarlo.
Al llegar se encontró el caballo suelto ,
fuera de los cajones y completamente
montado tal cual había salido de
allí. Sin señas de su jinete , lo
introdujo en el habitáculo destinado para él
, cerrándolo tras salir .
Un sonido suave , como de haber chocado contra
madera , fue lo que escuchó a continuación , quedando en silencio a la espera
de que pudiese repetirse , y volvió a hacerlo
y él a escucharlo. Procedía del
altillo , dónde él pernoctaba .
Con mucho cuidado y procurando evitar hacer
ruido subió las escaleras . Cuando aún faltaban dos escalones , la figura de
espaldas de una Alice empapada que parecía rebuscar curiosa entre sus cosas
hizo que se detuviera a observarla esperando se diera cuenta de su presencia .
Sólo cuando de entre todos los objetos trató de alcanzar la mochila con la que había venido , decidió
interrumpirla por sorpresa .
-
Si
me dice qué trata de encontrar , quizás pueda ayudarla .
Se sobresaltó al escuchar su voz . Se alejó de la mochila y le miró. Aquel hombre que no parecía enfurecerse pese a haberla descubierto rastreando sus cosas , apoyado en la pared de
madera con los brazos cruzados al pecho , esperaba impaciente una respuesta .
-
Es
la segunda vez que tengo … el placer cuando no más el disgusto de encontrármela
dónde no debe y cuándo no debe .
-
Vine
a dejar el caballo . – Le respondió tratando de imponerse - .
-
Sí
claro , y el caballo es lo que he
encontrado abajo , mientras su jinete invadía mi intimidad .
Resultaba tan
provocador que resultaba
sumamente odioso y más dadas las circunstancias , un día nada favorable para
ella desde que lo empezase.
-
¿Su
intimidad ? Que yo sepa todo esto es mío
y usted está aquí de prestado , así que ni su intimidad es tan
propiamente suya .
Con determinación , se dirigió hacia la escalera , pero antes de comenzar a bajarla ,
él le atravesó el brazo impidiéndole
continuar.
-
Creo
que usted y yo tenemos un problema de apreciación de la realidad , Srta . Aldrich .
Altiva como nunca , acercó su vientre al brazo
para empujarle .
-
¡Quite
ese maldito brazo de mi camino !.
Pero lejos de hacerlo , pese a dos intentos por
parte de ella de desestabilizarlo con su cuerpo y que lo apartase , éste se
mostró mucho más férreo .
-
No
creo que en realidad haya entendido de qué va todo esto . Es cierto que estoy
de prestado como usted bien dice , a cambio de trabajo recibo techo y comida ,
pero hasta la señora de la casa , su hermana por cierto , la que me contrató ,
sabe las normas sobre el uso de estas
instalaciones y lo que es la privacidad . ¿Usted sabe lo qué es Srta . Aldrich ?
Sin dejar de mirarle inquisitivamente , sin
caer en sus provocaciones aunque le enfermaran , trató de empujarle una vez más , cogiéndola
por sorpresa y empujándola hacia el interior del habitáculo .
Con una seguridad pasmosa , se dirigió hacia
ella mientras Alice trataba de andar hacia detrás sin perder la perspectiva de lo que pudiera haber
en medio a fin de evitar tropezarse .
Sin que aquel hombre se detuviera ella acabó
en la pared contraria , entre la ventana y el camastro , rodeada y sin
capacidad de escapatoria .
Con la sana intención de asustarla de forma
definitiva , la encerró en medio de sus dos brazos apoyados en la pared ,
pegados a su cuerpo , tocándola con sus antebrazos , sintiéndose extraña ante la sensación de ser devorada de
forma salvaje por alguien que no conocía
pero que sí demostraba saber lo que quería .
-
Ya
que veo que le gusta conocer la intimidad de los demás , me pregunto qué
pasaría si yo le diera a conocer la mía , la que no encontrará en esa bulto .
Sus brazos se estrechaban hacia el cuerpo de
ella mientras sus ojos se centraban en
su boca manifestando a las claras sus intenciones .
Que uno de los hombres gritase su nombre
desesperado desvió su atención haciendo
que la apartase para no ser vista .
-
¡Thomas
! ¡Thomas !
El trabajador , que llevaba buscándolo desde
hacía un rato , no lograba verle hasta que oyó su voz .
-
¡Aquí
arriba ! ¿Qué sucede ?
-
¡Las
bombas de achique acaban de pararse , hay demasiada agua en el suelo y no parece que vaya a parar de llover !.
¡Tenemos que asegurar los cimientos y las paredes nuevas o no resistirán hasta
mañana !
-
Vale
, en seguida voy , cogeré algunas cosas del cuarto de herramientas .
Girándose de nuevo hacia ella , la vio
marcharse mientras él la seguía pero para desviarse y coger algunas cosas
.
Pendiente Richard de verle venir , vio salir a
Alice de las cuadras y seguidamente a su
primo esperando que sólo él lo hubiera
visto ya que Emma estaba ocupada ayudando a los hombres con los pilares .
-
¡Debéis
enderezarlos más o las paredes no
aguantarán , están recibiendo demasiada agua y comienzan a hincharse ! – gritó
a sus hombres ante el ruido de la tormenta que apenas les dejaba escuchar a
ninguno pese a la cercanía -.
El agua no cesaba pareciendo que se acrecentase a cada minuto que pasaba . Con Thomas cargando rollos de cable y algunas herramientas , empezó a extenderlo
y desenrollarlo mientras el resto de los hombres y Emma
aseguraban los pilares improvisados .
El esfuerzo de la mitad de la cuadrilla ,empujando
al lado contrario del que las paredes parecían querer ceder dada la inestabilidad del suelo ,
comenzó a hacer mella en algunos
que , aun así, no cesaron en su empeño
con todas su fuerzas .
Tratando Richard de que Emma saliese de ese
lado, sólo recibió una sonora reprimenda
y varias negativas rotundas a moverse. Todas las manos eran necesarias y las suyas
debían dar ejemplo .
Thomas abrió las cajas de motor de las dos
bombas succionadoras . Parte de los motores se habían mojado y no poseían
suficiente fuerza para tirar debiendo
apañarse realizando empates con la terminal de luz que se encontraba dentro de la parte antigua
de la cuadra .
Tanta seguridad en el manejo de los cables y de
empates que él no había visto hacer jamás provocó que Richard intentase
comprobar si estaba seguro de lo que hacía.
-
Dime qué sabes lo que estás haciendo . – Le
preguntó preocupado tratando , tapándolo con su cuerpo , de que Emma no le viera .
Mientras Thomas
cortaba parte de los cables e introducía las manos dentro de los
motores con una seguridad aplastante ,
intentaba mantener la concentración
negándose a contestarle salvo con una mirada fugaz .
-
¿Aguantará
? – Le insistió sin dejar de mirar lo
qué hacía .-
-
Mientras
lo mantengamos en un lugar elevado y procuremos que no se pare todo irá bien . Deberemos hacer guardias .
Extrajo cables húmedos de la caja del motor y
comenzó a pelar los extremos del que había traído para , con cinta aislante ,
unificarlos y proteger los empates lo mejor posible .
Echando la vista hacia detrás , vio la posibilidad de abrir un hueco pequeño en
la pared más cercana para acortar distancias hasta el punto de empalme .
-
¡Dile
a uno de los hombres que abra un hueco a la derecha de la ventana , de unos cinco centímetros - y
su primo lo hizo - Ahora ayúdame a trasladarlos . Los motores
están apagados pero todavía guardan corriente .
Y cogiendo ambos hombres los cables conforme
los tensaba y recogían los acercaron hasta dónde se encontraba el que había
recibido la orden .
Con Thomas en el interior de las caballerizas ,
hasta que no dio el aviso , los cables no le fueron entregados a través de
aquel agujero . Los llevó hasta el punto
de luz ,quedando ligeramente tensos y
los empató al resto .
-
¡
Enciéndelos !
Y Richard , con la mano protegida por el guante
de goma
, introdujo la mano para arrancarlos . Atascados ambos , más el segundo que el
primero , ambos comenzaron a achicar el agua y a sacarla de inmediato con el doble de potencia que la que
venían desalojando .
De esa forma , el barro continuaba pero no así el charco de agua en suspensión
que lo convertía todo en un auténtico lago .
Con la luz del día casi yéndose la tormenta decidió dar una tregua , y con las paredes aseguradas hasta el día
siguiente los hombres pudieron descansar y comer algo .
Poco tardaron en asearse y cambiarse de ropa ,
aunque mucho menos tardó en comenzar a desaparecer la comida que Kitty había
preparado para ellos , claro que no lo hicieron de inmediato . No hizo falta
decirles nada , ni darles instrucciones . Para cuando Emma hubo bajado los hombres de la cuadrilla la estaban esperando , sentados a la mesa ,
como a uno más , con todas los frutos de recompensa sin tocar y su sitio
dispuesto en la otra punta de la mesa , en frente del capataz y de Thomas que , como si fuese su discípulo
, continuaba sentándose a la derecha del padre .
Levantados todos los hombres al verla aparecer
, ella trató de que no lo hicieran y se sentaran
, comenzando aquellos trabajadores , con
una amplia sonrisa en sus rostros , a ofrecerle los distintos recipientes para
que se sirviese antes que los demás .
Abrumada por tal recibimiento , sólo podía
estar inmensamente agradecida mientras al otro lado , un Richard orgulloso volvía a convertirla en su centro de atención .
Entre risas y comentarios sobre anécdotas
varias , la naturalidad con la que la habían recibido entre ellos hizo que se
olvidaran , en ocasiones , de que incluso era una mujer, pidiéndole disculpas en cuanto Richard o alguno
de los compañeros se lo recordaban a
base de codazos o gesticulaciones .
A lo largo de la noche aquella imagen de
total integración se difuminaba ante los ojos de Richard , aislándola , dejándola
sola frente a él , lo que no pasó inadvertido para Thomas . Nadie más se encontraba en esa sala en aquel
instante y verle tragar saliva o
intentarlo , sólo denotaba todo lo que en su interior guardaba para
decirle sin saber qué se lo impedía en
realidad .
Cada vez que sonreía , su boca parecía repetir
el mismo gesto de satisfacción . La
mujer que tenía ante sus ojos no había dejado de ser la que siempre fue , la
sencilla niña que siempre se entremezclaba con todos , la que él adoraba y de
la que aquella noche vio emerger de nuevo una sonrisa que reconocía y una risa que echaba de menos .
-
Bien
señores, creo que ya es hora de que vayamos a descansar . Mañana nos toca terminar de apoyar los
cimientos y clausurar la extensión. – dijo Thomas levantándose de la mesa - .
-
Yo
haré el primer turno de guardia .- Le confirmaba Richard .-
-
Hasta
las cuatro , después entraré yo .- le reafirmaba su primo .
Tras todos irse despidiendo en la cocina
quedaron sólo ellos dos y aquella imagen, que en la mente del capataz se había ido conformando con mucha más gente , se
hizo realidad .
Uno frente al otro . Él tratando de terminar de
tomarse el café mientras ella jugueteaba con las migas de su
lado de la mesa , sin mirarle .
La sonrisa había desaparecido pero la dulzura
de su rostro aún continuaba allí. Cómoda
, tranquila pese a sentirse observada , no quería marcharse pese al cansancio .
-
Hermosos
silencios cuando todo está por decir . – Sentenció Richard casi de susurrante -
.
Emma detuvo las manos colocando ambas palmas
sobre la mesa , mirándole.
-
No
podía despedirme . No encontré el valor suficiente para buscarte , mirarte a
los ojos y decirte que debía irme , pese a saber que tú lo comprenderías por
mucho que te doliese. No podía . Pero tampoco podía quedarme .
Aquel gesto de ternura casi infantil dejo
entrever un sentimiento de culpa sostenido en su interior durante todos estos
años y
por mucho que intentase evitarlo y contenerse , que se le humedecieran los ojos fue casi
inevitable .
-
Eras
lo único que tenía aquí . La única persona en la que podía confiar y sabía que
no me fallaría . La única que me había amado de verdad junto con mi madre y la única
a la que de verdad me dolió dejar atrás .
Sentado en frente suya aún, deseaba ir hacia
ella más que nada en este mundo, pero se contuvo .
-
Y
de la misma forma que no encontré el valor para mirarte a la cara tampoco hallé
las fuerzas suficientes para intentar
que te llegase una carta en donde poder decirte que todo estaba bien . Resultó
mucho más fácil poner agua y tierra de por medio , desaparecer . Ya encontrará alguien con quién ser feliz y yo
me alegraría por ello . Pero supongo que
el destino tenía guardada otra cosa para mí. Un matrimonio feliz pero truncado de la peor
manera y volver a esta maldita casa y a
lo que conlleva , un reencuentro con lo peor de mi pasado .
-
Jamás
me planteé el por qué te marchaste así ,
simplemente sabía que tarde o temprano te marcharías .
-
Y
aun así … nunca dejaste de sentir aquello que nos hacía especiales – Emma respiró
hondo y se levantó de la mesa acercándose
a la ventana que tenía justo a su lado , desde la cual se veían las caballerizas
, desde la que él la vio partir aquella noche .-
El sonido de la otra silla retirarse , de sus
pasos , pesados y contundentes sobre el suelo de madera vieja , el calor de su
pecho tan cerca de su espalda , sus inmensas y abarcantes manos en sus hombros …
-
Nunca
pude sacarte de mis recuerdos o de mi vida. El día que te vi por primera vez ,
en las cuadras , huyendo de tu padre, ese día , atrapaste parte de mi alma y sin saber cómo me
convertí en una especie de ángel guardián . Tú no me lo habías pedido , nadie
lo había hecho en realidad , pero yo necesitaba serlo , necesitaba estar ahí ,
donde tú estuvieras , dónde pudiera dormir en paz porque sabía que estabas a
salvo , bien . Cuando te vi marcharte ,
por esta misma ventana , sabía que sólo era un hasta luego , nunca perdí la
confianza y el día que reapareciste, en
la taberna … - Acercó sus labios al
cabello - .
Cerrando los ojos por un segundo casi
imperceptible , ella apoyó su cabeza en su pecho.
-
Abrázame
.- Casi le suplicó ella -.
Y mientras sus labios se estrecharon aún más
fuerte contra su cabeza , sus inmensos brazos la estrecharon aún más por
delante de su pecho.
ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página