EL ÚLTIMO
DÍA DEL
RESTO DE TU VIDA
CAPÍTULO
TERCERO : PUNTO DE INICIO .
Una
simple pregunta lanzada al aire . Aquello bastaba para que todos los presentes
en aquel salón , no sólo su destinatario , Paul, se mirasen entre sí y tratasen
de recordar qué pudo habérseles escapado de las manos .
No
había nada programado porque nadie sabía qué pasaría aquella noche.
Entre
los estudiantes de aquel último curso , de las distintas facultades , de entre los
que no volvían a casa de inmediato , se nombró una especie de comisión que se
encargaría de organizarlo todo .
Reservado
en exclusiva el ala Este del Hotel Stanley , en Colorado , la idea era celebrar
una fiesta a lo grande , pasar la noche
en las respectivas habitaciones y volver
a lo largo del día siguiente .
La
bebida corría a raudales y alguien no ajeno a aquella muchedumbre de estudiantes recién graduados , decidió culminar su carrera haciendo el
negocio del siglo con la venta de otro tipo de sustancias ,algo que ya le había
reportado considerables beneficios los años anteriores y en la totalidad del
campus en cuestión.
Una
barra libre intensificada en la que
nadie sabía exactamente qué bebía o cómo
y en la que las sustancias líquidas no era lo único que se mezclaba .
Desde apuestas improvisadas , partidas de póker donde la mitad de los asistentes terminaban sin ropa , algún que otro encuentro furtivo aprovechando cualquier lugar no demasiado oculto y en el que la sexualidad no estaba nada definida . Éste era o podría ser el panorama de lo que se prometía como la gran fiesta universitaria de Columbia por excelencia . Un éxito nada efímero y que todos acabarían recordando como memorable, en el que las diferencias entre grados , sexos o conocimientos no existían , sólo personas que habían logrado culminar felizmente unos más que prometedores estudios y a los que aguardan unas posibles y exitosas carreras en distintos ámbitos .
Alcohol
que corría como un inmenso y caudaloso río del que sólo el dolor por el exceso
es lo que perduraría a la mañana siguiente . Los restos blanquecinos en algunas
mesas , la ropa de cama en el suelo , algunas cortinas sacadas del rail ,
algunos durmiendo en el interior de las bañeras de sus habitaciones .
Pero
llegó la mañana, esa de la que casi nadie parece acordarse . El suelo guardaba
sus propias huellas , borradas para que nadie se diese cuenta .
Los
barrotes que sostenían el dosel de la cama aparecían marcados ,casi a la misma
altura , por una especie de anillo grueso
y arañazos varios por rozamiento , desgastando la madera oscura.
La
ropa de cama , con rotos y nudos , de
los que nadie conocería . Nadie debía verlos y , simplemente , desaparecieron.
Ropa
personal regada por toda la habitación con evidencias de que “aquello” había
sido algo más que una simple reunión amistosa.
Recuerdos
e imágenes que persiguieron a cada uno de los cinco presentes tanto al despedirse aquel día como al salir de las habitaciones , haciendo
caso omiso a las presuntas advertencias veladas o amenazas supuestas de aquella tarjeta , de aquella caja .
Sea
como fuere , con sus mayores o menores
grados de desconfianza por lo que habría podido suponer aquella reunión después
de tantos años o por quién había decidido unirlos de nuevo con uno objetivo que
desconocían , lo cierto es que a todos les daba igual . Todos debían volver a
sus vidas cotidianas y así lo decidieron , eso sí, tras prometerse que habría
una próxima ocasión , aunque esta vez ,
resultase preferible la utilización de métodos menos misteriosos y ,
preferentemente , quién decidiese llevar la voz cantante , lo hiciese
identificándose .
¿Una
vuelta a la normalidad , a sus vidas habituales , a su día a día marcado por el reloj despertando a las mismas
horas , cogiendo los vehículos para circundar las mismas calles , saludar a las
mismas personas a las que se ve todos los días y , tras una dura jornada de
trabajo , volver a la cama para tratar de soñar? ¿Podrían ?
Nueva
York , 18 de Diciembre de 2016
7.00
am .
Greenwich
Village
De
nuevo el despertador . Antes incluso de
abrir los ojos , Paul estira uno de los brazos hacia el otro lado de la cama .
La sábana está fría . Aún así él gira su cabeza para comprobar que es cierto .Ella
hace rato que se ha levantado , como ya viene siendo costumbre , pero casi
pareciera que ni ha dormido allí a juzgar por lo poco desechas que se
encuentra.
Tras
restregarse los ojos y tratar de asimilar que es un nuevo día , se extraña
porque la niña no lo ha despertado . Hoy no se ha sobresaltado con su cotidiano
buenos días , con su sonrisa pizpireta y su pequeña voz chillona deseándole ,
como siempre , un “felicidades “ , habitual, cercano , sin motivo aparente . Un
“felicidades” por continuar con ellos , por ser su padre , por seguir vivo .
Como
cada mañana , antes de meterse en la ducha , comprueba como su ropa le espera
preparada meticulosamente en aquel perchero comprado especialmente para ejercer
dicha labor . El agua no sólo le
espabilará , si no que le devolverá a la realidad de cada mañana , de cada
día de su vida habitual , sin
discusiones , porque ya hace tiempo que ellas no son las protagonistas , sin un
buenos días deseado con un tierno beso
de despedida , tentador como en otros tiempos , con un café que se
servía él mismo como única forma de despertarse
y con la imagen de una espalda cubierta por una bata que él , un día ,
creyó conocer y que ahora , simplemente , añoraba .
El
agua cálida comenzó a correr . Aquellas primeras gotas recorrían su cabello y cubrían su cara
como una especie de renovación ,
otorgándole la posibilidad de volver a respirar el mismo aire sin ahogarse ,
pero el dolor y el aprisionamiento aparecieron . Los recuerdos en la playa , un
verano cualquiera entre muchos , cuando aún los niños no habían nacido y la felicidad
corría a raudales , volvían a aparecer una mañana más . Las imágenes de ese
verano cualquiera , posiblemente el último en el que estuvieran felices y bien
juntos o no , porque nunca aparecían
oras imágenes .
Bebés en manos de su madre . Esas eran las
siguientes imágenes asociadas a
felicidad . Partos difíciles
ambos que poco terminaron importando porque por fin les tenían a ellos , los
más deseados . Recuerdos de su nacimiento , de las noches en vela que hubo que
empatar con los días de trabajo y de ojeras
como señas , reflejadas en los espejos de los distintos lavabos .
Y
de pronto todo se truncó y la culpa , si se puede denominar así , fue suya ,
exclusivamente suya .
La
opresión en el pecho crecía y el dolor quemaba
la piel por dentro . Necesitaba salir de ese bucle personal e interior ,
así que como mismo estaba , con los ojos cerrados , alargó la mano y abrió el agua fría hasta llegar al tope del
grifó . Giró y giró hasta que no pudo más ,porque si no hubiera seguido girando
. El agua helada se apoderaba de él llevándose el dolor consigo . Era su única
forma de sentirse liberado de él . Esa quemazón por un sentimiento de culpa que
no terminaba de desaparecer ni creía que lo hiciera nunca . Una sensación de
paz que no deseaba que desapareciese y , sin embargo , tuvo que interrumpir
. Tenía que volver a enfrentarse a todo
cuanto le rodeaba , a su ambiente de vida presuntamente perfecto y el que todos los conocidos de ambos
envidiaban .
Se
vistió con la misma perfección de siempre , ejerciendo los rituales de rigor
incluso en la elección de los gemelos , aunque cuando abriera aquel cajón , se
quedase observando los que le regalase su esposa , sin saber exactamente por
qué , precisamente ese día .
Cogió
la chaqueta y al bajar las escaleras , en dirección a la cocina , la dejó
colgada como siempre en la barandilla , en espera de que la recogiera de vuelta
antes de salir y como siempre , la imagen de aquella espalda , la de su mujer ,
preparando algo de comer . Lo extraño, no escuchar el bullicio de los niños ni
el buenos días , no oírles hablar discutiendo de sus cosas infantiles mientras desayunaban sus tortitas y los
cereales de rigor . Todo se encontraba
demasiado silencioso .
Al
llegar , vio que los pequeños no estaban , que la mesa se hallaba recogida y que su mujer no preparaba las
tarteras con sus almuerzos .
·
PAUL: ¿Dónde
están los niños ? – Preguntó mientras cogía su taza para servirse un café -.
·
ESPOSA : Los ha
llevado al colegio Nikki. Hoy tenían que estar más temprano , van de excursión .
Distinta
. La percibió diferente . Contestaba con tranquilidad absoluta, sin
alteraciones , sin mostrar enfado consigo misma y especialmente con él . Con
aparente normalidad .
·
ESPOSA : Los niños te lo dijeron ayer por la mañana .
Con
cada sorbo de café , la imagen idílica de normalidad casi le otorgaba una continuación de la paz
que había encontrado durante su baño . No había muros infranqueables , no había
tensión convertida en malas palabras ni un tono desagradable como recibimiento
.
Ella
permanecía tranquila , sutil , como siempre había sido , incluso antes de
mudarse a esa casa .
·
PAUL: Lo siento , ayer llegué con demasiadas cosas
en la cabeza . Debí haberlo olvidado .
·
ESPOSA: Y frío.
Aquel
comentario le extrañó .
·
PAUL: ¿Perdona ?
·
ESPOSA : Debiste
haberte olvidado el abrigo en la oficina. Te metiste en la cama y tu cuerpo
estaba frío . Apenas te dormiste , tuve
que colocarte una manta por encima .
¿Normalidad
? No habría cuestionamiento externo , sólo u dejarse llevar . ¿Se encontraba
sumergido en un sueño ? Su esposa estaba siendo extrañamente amable , al menos
en cuanto al trato , pero ,¿Qué estaba pasando ?
Mientras
continuaba bebiendo su café, trató de
recordar mentalmente cada paso dado la noche anterior . No recordaba haber sentido ese frío pese a
ser Diciembre . Sí se acordaba de haber
entrado en la cama después de haber llegado tarde , como de costumbre , y caer dormido en seguida , pero esta mañana
…
·
PAUL: No vi la
manta esta mañana .
·
ESPOSA : La
retiré cuando me levanté yo . No quería que terminase en el suelo en cuanto la
vieras .
Incapaz
de entender nada , así se sentía .
Habiendo terminado de beber el café , se acercó hasta el fregadero para
colocar la taza .
Unas
manos femeninas , de piel suave que él no había olvidado jamás , manos que
besase casi de forma continua y sin
descanso , humedecidas de forma
constante mientras lavaba frutas bajo el chorro de agua . Manos que casi parecían cortar las piezas con
delicadeza inusitada , como todo lo que ella hacía , con cuidado exquisito y meticulosidad .
Allí
de píe , parecía no percatarse de las horas . El paso del tiempo parecía
haberse detenido por completo y algunos años haber desaparecido . Los años
oscuros no existían y todo había vuelto a la normalidad . El rostro de su esposa , cuyo fino perfil sombreado por aquella pequeña
nariz respingona y sus labios , finos y
tersos , era todo cuanto necesitaba para creer que lo malo había desaparecido ,
que nada volvería a ser como antes .
Un
deseo . Una última comprobación . Sólo eso necesitaba . Sus manos
, con miedo , se acercaron hasta la cintura de ella para rodearla y acercarla a su pecho mientras
su mejilla se unía a la de ella . Con el cuchillo aún en la mano , lo
apoyó en la encimera y cada caricia que los labios de él le
aportaba , era recibida con gusto y correspondencia .
Ella
lo hubo dejado todo para darse la vuelta . Deseaba besar a su marido y que ,
como antaño , como siempre , cuando el deseo aparecía , la hiciese suya .
Aquellas
manos grandes , decididas , buscaban sus
muslos mientras ella de hacía con la lazada para abrirla . Deseaba que la
tomase allí mismo, que la hiciese suya como cada mañana en la que el tiempo no
contaba y llegar tarde al trabajo era una mera anécdota
.
Sentada
en la encimera por él , entre sus piernas , una alarma se escuchó.
Una
alarma muy reconocible .
Las
gotas de sudor recorrían de forma precipitada un rostro bañado en él . La
habitación en semioscuridad y su rostro que se giraba para comprobar que
continuaba solo , como cada mañana .
Un
sueño . Una maldita pesadilla de dulzor y normalidad . Una fantasía que su
mente , sin saber por qué , había
decidido utilizar como una pesada broma del destino , como un terrible recordatorio de lo que un día fue y
ya no volvería a ser .
Los
rituales comenzaron nada más levantarse de la cama . La comprobación de la ropa
en el perchero , la ducha fría tras el calor inicial para recobrar la energía y
mitigar el cansancio acumulado , vestirse con cuidado exquisito y la elección
de los gemelos , esta vez , observando los regalados por ella, aunque de forma
diferente . Cogió la chaqueta , bajó las
escaleras y , como también venía siendo habitual , la colgó de la barandilla .
La
misma imagen en la cocina , la de su esposa , de espaldas , con la bata ,
preparando algo de comer , aunque algo que sí le recordaba familiar y reciente : el silencio .
A
los niños no se les escuchaba en ninguna parte de la casa , la mesa estaba
recogida y ni los boles de desayuno
poblaban un fregadero que parecía
haberse recogido hace horas .
Cogió
su taza y se sirvió el café mientras la observaba partir frutas con aquella
exquisitez tan propia de quién disfrutaba de los elementos culinarios como de
su propia existencia , aunque la de ella , últimamente , no hubiera sido tan
placentera .
Los
mismos silencios en principio y la
necesidad , por parte de él , de comprobar algo .
·
PAUL: ¿Dónde
están los niños ? – Preguntó-.
·
ESPOSA : Los ha
llevado al colegio Nikki. Hoy tenían que estar más temprano , van de excursión .
No.
La voz no era suave o aterciopelada . Su tono no era condescendiente o amable . la parquedad y la desgana habituales
predominaban y el enfado permanente
hacia él se mantenía .
Apuró
lo que le quedaba de café cerca del
fregadero en donde , observando el perfil de su esposa , éste
permanecía siendo aquella agradable vista con la que despertar cada mañana pero , a diferencia de los tiempos de antes ,
más felices , distintos , su gesto no parecía mostrarse tan dulce , sólo
indiferente ante la que consideraba , desde hacía tiempo , como la más molesta
costumbre de su marido , observarla de forma continua , algo que otro tiempo
acababa desencadenando todo lo que ambos
ya sabían .
Paul
dejó la taza y simplemente se dio la
vuelta para marcharse . Sin decirle una sola palabra , cogió la
chaqueta y abriendo la puerta con contundencia , tiró de ella provocando un
portazo estruendoso que la sobresaltó mientras le veía marcharse en dirección
al coche .
Sólo
había sido un sueño , una maldita y venerada pesadilla que ojalá se hubiera
convertido en maravillosa realidad . Eso pensaba él mientras se dirigía a su
despacho . Tanto habían cambiado las
cosas … Tanto …
Nada
más llegar , su asistente le trajo una taza de café y varias comunicaciones oficiales para firmar
. Tras una lectura rápida , básicamente centrándose en la parte que interesaba
, caligrafió su firma y se las devolvió .
Algunas
reuniones para establecer el orden en la nueva cumbre de países árabes , algo que
llevaba gestionando más de seis meses ,
desde que le nombraran responsable y en
dónde aspiraba a que se aprobasen , con
ayuda de la comunidad internacional ,
una serie de medidas tendentes a
mejorar la condición de los desplazados por conflictos bélicos en esa zona del
mundo .
Una
cumbre que podría suponer el espaldarazo
definitivo a su carrera después de tanto
tiempo e hitos que la componían.
Terminando
de despedirse de su equipo , mientras todos se marchaban y él aún permanecía en
la sala recogiendo y revisando la
documentación de la siguiente reunión, su asistente apareció para avisarle de
que su superior le reclamaba en su
despacho .
Ante
el cuestionamiento de la conveniencia del inesperado llamamiento teniendo en
cuenta su apretada agenda , ella le
comunicó que dicha reunión se había suspendido por orden inmediata de sus
superiores y que se le reclamaba de forma inexcusable y urgente .
Sin
entender el por qué de lo apresurado de esta medida pero sin discutir , subió
los tres pisos que le separaban de dicho despacho y
mostrando su evidente
disconformidad y extrañeza por tal llamamiento , tras ser anunciado como se
debía , pudo acceder al susodicho despacho .
Sin embargo , tras abrir aquella puerta , su tensión creció
al comprobar que su supervisor jefe
no se encontraba solo en el despacho .
Un
gesto de una de sus manos invitándole a pasar fue suficiente para que se
adentrase sin decir nada . Aquello no parecía ser una reunión informal , y menos con alguien al
que ya conocía bien allí sentado .
·
SUPERIOR : Creo
que a Abdel Náser ya lo conoces .
·
PAUL: Sí, ya nos
conocemos .
Tomó
asiento en la silla que quedaba libre , en frente de su jefe , en el vértice de
aquel triángulo en el que se sentía extraño .
·
SUPERIOR: Bien
Paul, seré lo más claro y directo que me sea posible . Voy a sustituirte en la
Cumbre . A partir de hoy se encargará Ritchman .
Un
mazazo de aquellas dimensiones , sin aviso y sin explicación aparente , hizo
que se tensase su cuerpo . Aun así , trató de conservar la compostura .
·
PAUL: Apenas quedan días . llevo trabajando en esto
meses . ¿Se puede saber por qué?
·
SUPERIOR : La
Delegación de Arabia Saudí ha presentado una queja formal . No acudirán a la
Cumbre si tú persistes en tu puesto y se te mantiene al frente de las
negociaciones .
No
podía salir de su propio asombro y como
respuesta , encontró al Sr. Náser muy atento a cada una de sus reacciones .
·
PAUL: ¿Es por eso
por lo que estás aquí? – se dirigió al invitado -.
·
SUPERIOR : El
señor Náser es el jefe de seguridad de la Delegación de Arabia Saudí . Ha
venido para traerme la comunicación oficial y la exigencia de que en caso de
que no se cumpla con lo solicitado , la
Cumbre no podrá contar con ellos .
Confuso
por la situación, no lograba entender a qué se debía todo aquello , aquel
cambio repentino con amenaza velada sólo porque él realizase su trabajo .
·
SUPERIOR : Ella
ha vuelto Paul.
Ya
todo parecía encajar aunque siguiera sin entenderlo .
·
PAUL: No puedo
creerlo .
·
SUPERIOR: Forma
parte de la Delegación y entienden que
es incompatible y nada recomendable que vuelva a encontrarse contigo .
Aquella
maldita argumentación, tan bien hilada , comenzó a enervarle hasta el punto de hacerle levantarse y
caminar de forma nerviosa por la estancia .
·
PAUL: ¡No se
puedo demostrar nada , ni que sus acusaciones fueran ciertas . Superé la
suspensión y proseguí mi trabajo .
·
A. NÁSER: Pero la
Delegación considera que sus antecedentes al respecto , no hacen recomendable
que vuelvan a ocupar los mismos espacios
.
·
PAUL : ¡No me
jodas , Abdel ! – se dirigió al Delegado
de seguridad con ofuscación – Tú la conocías mejor que yo y también me conoces
a mí desde hace muchos años , ¿esto va en serio?
·
A. NÁSER: Me temo
que no hay vuelta atrás . Yo sólo soy mero transmisor de una orden explícita
que mi Delegación ha creído conveniente
emitir .
·
PAUL: Mero transmisor … Claro . – Se acercó de
forma directa y contundente a la mesa de su superior apoyándose en ella – Llevo trabajando en esto
seis putos meses y sabes que no hay tiempo suficiente para encontrar a
nadie que sepa tanto del tema como para sustituirme y llegar a un bendito
acuerdo .
·
SUPERIOR : Por
eso he considerado que seas tú mismo quién escoja a esa persona .
Aquello
ya le parecía el colmo de la desfachatez no pudiendo evitar reírse con una
carcajada nerviosa que casi se podría decir que ocultaba una rabia bastante
contenida .
·
A. NÁSER: Paul,
no es nada personal , en serio - pero él
no se lo tomó tan calmadamente echándole
su enorme cuerpo encima -.
·
PAUL: ¿Qué no es
nada personal ? ¿En serio me tengo que creer eso Abdel ? Porque para no serlo ,
los tuyos están obligando a los míos a apartarme de las negociaciones por una puñetera falsa
acusación en el pasado . ¡Así que ahórrame tener que volver a escuchar que no
hay nada personal , porque disimulas de pena !
El
encargado de seguridad , tenso y pendiente a cualquier movimiento suyo ,
conservó la calma ante tal reacción, en la que ya le había visto estar al que
en un tiempo pasado , no muy lejano , fue su mejor amigo y compañero del
ejército .
·
SUPERIOR: Tienes
veinticuatro horas para elegir un nombre de tu confianza , si no , lo haremos nosotros.
Y
mirando a su jefe , con aquella rabia contenida , salió del despacho dando un
portazo en dirección al suyo .
Subiéndose
en un ascensor en el que prefirió encontrarse solo , sin permitir que nadie más
lo cogiera en ese instante , un puñetazo en una de las paredes fue el inicio de
toda una ardua tarea por tratar de situarse , pero dos toques auditivos no se
lo permitían , el primero el del elevador , indicándole que ya se hallaba en la
planta que requería , el segundo , el de su móvil , en el bolsillo del
pantalón y que sacó para ver de qué se
trataba conforme se dirigía a su despacho.
Un
archivo multimedia enviado le hizo
detenerse a mitad de pasillo . Un pequeño vídeo en lo que parecía un patio o parque infantil. Una mano enguantada en
cuero negro que recolocaba la cámara con el que se enfocaba a una zona concreta
del mismo y niños en el fondo de la imagen
, que jugaban distendidos . De pronto , la mano enguantada hace una seña para
que se acerque alguien, uno de los niños
y apenas dos segundos después , el rostro de su pequeña aparecía en el
vídeo mientras la pequeña le hablaba con
timidez y aquella mano acariciaba su cabello de forma nada inocente .
Detenido
en mitad del pasillo , pálido y con el semblante preocupado , tuvo que soportar
el minuto de vídeo más largo de su vida , aquel en el que aquella mano
comenzaba a acariciar el rostro y el cuello de su hija de una forma nada
inocente , en el que veía como la niña parecía agradecida con algo que tenía
entre las manos y la cámara descendía
para mostrárselo , una navaja de corte y diseño antiguo con empuñadura metálica
labrada y con cuyo filo , aparentemente fino y afilado , a la niña se la veía jugar .
Verla
correr con aquello en la mano hizo que la imagen final cambiase . La cámara
descendió . El sujeto que la portaba , el de las manos enguantadas , se
encontraba sentado en un banco y el vídeo se cortaba justo con un recorte de
periódico viejo colocado encima de la madera del asiento : Joven estudiante de la Universidad de Columbia desaparecida .
La
fecha del periódico : 21 de Diciembre de 2005.
Chicago
, 18 de Diciembre de 2016
6.00
am .
The Center for Cancer Care of
Saint Joseph Hospital
2900
N Lake Shore Dr
Chicago,
IL 60657
Otra
noche de pesada guardia tranquila . Por
una parte lo agradecía , pero por otra , prefería la actividad excesiva ,
aquella que le mantuviera lo suficientemente ocupado como para no pensar .
Tratando
de descansar en aquella habitación habilitada para el personal médico , su
guardia terminaría a las tres , la hora precisa para ir a su casa ,
ducharse y comer algo , porque lo de
dormir en condiciones se antojaba mucho más complicado .
Dormir
en condiciones . ¿Qué era eso ? Jordan ya no recordaba la última vez que contó
con la paz mental suficiente para empatar ocho horas de sueño . Los malos
hábitos en este campo comenzaron a aparecer durante sus años de estudio . Ya entonces
, entre los exámenes continuados ,
las largas jornadas de clase y las
prácticas , apenas tenía tiempo para sí mismo , para ubicarse en el mundo
corriente . Coincidir con aquellos otros cuatro amigos suyos , aunque no se
moviesen en los mismos ámbitos estudiantiles , le otorgó algo de normalidad .
Le
costó asumir , como cada mañana que le tocaba pasar noche en el hospital, dónde
se encontraba realmente . Con tiempo para una ducha rápida , la cabeza le daba vueltas y el dolor
comenzaba a aparecer , así como el temblor en las manos . Aquel efecto ya no se disipaba tanto
como él creía y cada vez tardaba menos
en aparecer . La consecuencia más directa de un trauma ante una situación de pánico y excesivo estrés
del que él no recordaba como sucedió ni qué lo provocó en realidad , pero sí a
partir de que instante preciso comenzó a padecerlos y el desastre sobrevino .
Una
metástasis sangrante y desastrosa que cubría gran parte del interior de aquella
mujer , una joven madre de apenas
treinta años , que obligaba a que permaneciese completamente abierta en
aquella mesa de operaciones desde la parte superior del esternón hasta el bajo
vientre . Unas entrañas visibles en su inmensidad gracias a tres expansores colocados hábilmente .
Encontrándose
todo listo , sólo cabía que él entrase en el quirófano y procediese tal y como
se había previsto al inicio de la semana
y confirmado el día anterior .
De
pie , junto a la paciente , con la visión real de lo que la vida era y representaba en
realidad , cuando le hubieron colocado el último guante , pidió que le
colocasen las gafas microscópicas y le acercasen la lámpara al foco central donde se disponía a
intervenir , pero antes de proceder ,se dio cuenta de que faltaba algo esencial
, al menos para él .
·
JORDAN : Aquí
falta algo – Dijo mientras veía la sangre sobrante recorrer aquellos pequeños y
transparentes tubos plásticos mientras era succionada -.
·
ENFERMERA : ¿Las
Valquirias de nuevo ?
·
JORDAN : Sí , por
qué no . – Pero la detuvo cuando la enfermera iba de camino al aparato – Mejor cambiemos
, esto requiere otra pieza más …enérgica . Dejemos descansar a Wagner . Gustav Holst , Los Planetas , pero déjalo en rotativo y empieza
por Marte .
Y
la música comenzó a sonar . Él cerró los ojos por un segundo dejándose imbuir
por aquel comienzo con fuerza irresistible y tras respirar hondo el olor propio
al quirófano , a la nada , a ese vacío que lo cubría todo , como si estuviesen
en el espacio , decidió , en silencio ,
comenzar la intervención.
Tras
cinco horas , con todos los pasos
programados cumplidos de forma satisfactoria , en el último devinieron
complicaciones . Una hemorragia interna inesperada que costó bastante cerrar
devino en una sensación extraña en él. Lo que nunca le había ocurrido fue sentido ese día , en ese momento . La
mano derecha no le respondía . Un bloqueo que pasaría segundos después,
volviendo a la normalidad ,pero que había generado en él desconfianza sobre sí
mismo .
Un
bloqueo precedido de una imagen asociada a esa sangre que no paraba de emanar ,
que no se detenía y e la que él , sin poder
reaccionar , no pudo hacer nada a tiempo debiendo intervenir una de las enfermeras
hasta que recobró el tino y la razón.
Mandatando
a su equipo cerrar la abertura , fue a lavarse y tras quitarse los guantes , observó sus
manos , temblorosas , casi de forma imperceptible pero que él notaba a la
perfección, mientras la imagen de la sangre vertida a borbotones inundaba su
visión como un filtro que le impidiera ver todo lo que tenía a su alrededor .
Creyendo
que podría tratarse de algo neuronal , habló con un amigo suyo para que
ordenase un scanner bajo otro nombre y lo informase de inmediato . necesitaba
salir de dudas sobre la causa y hacerlo
a la mayor rapidez posible .
El
resultado de la prueba dio negativo pero
, pese a ello , la tranquilidad no volvió a su persona , ni a su mente .
Los
temblores fueron a más , cada vez aparecían durante más tiempo , manteniéndose incluso antes y durante las operaciones ,
debiendo alargar los tiempos de la intervenciones ya que debía detenerse y
tratar de esperar , en la medida de lo posible , de que aquellas rebajasen o se
detuvieran de forma definitiva , lo que comenzó a no surgir muy a menudo .
A
partir de entonces aparecieron ellas , sus infatigables compañeras , las únicas
que le permitían mantener la claridad mental suficiente y olvidarse de que algo
sucedido en su pasado le pasaba factura , algo que había conllevado ,con el
tiempo, que lo que empezó como algo esporádico en dosis razonablemente pequeñas
, casi con capacidad para pasar inadvertidas , éstas se viesen
incrementadas en su regularidad y
cantidad de aportes conforme su cuerpo se iba acostumbrando a ellas y a sus
efectos .
Preparado
para asumir los nuevos retos del día , tras dos cafés cargados , le bastó
acercarse al tablón organizativo y comprobar que tenía dos intervenciones
programadas para esa mañana y tres en horario de tarde .
Relajado
y de buen humor , sobre todo después de tomarse su dosis , se encontraba en el
staff revisando los historiales cuando una de las enfermeras le
daba el recado de que le esperaban en dirección de forma urgente .
Tras
explicarle que era imposible acudir por la inminencia de las operaciones y que
así lo comunicase al respectivo que la envío , ésta le señaló que la urgencia era inaplazable y que debía subir
de inmediato sin posibilidad de retrasarlo ni un solo minuto .
Tras
dejar los historiales listos para ser llevados por médico adjunto de su equipo
y decirle que le esperasen , alterado , subió hasta el despacho de la dirección
donde a parte del Director del hospital , le esperaban el Jefe de Médicos , el
de los internistas y la de Enfermería .
·
DIRECTOR : Pasa
Jordan , te estábamos esperando . Cierra la puerta por favor .
¿Un
comité de Dirección Médica ? ¿Con qué motivo ? De todos era sabido que este
tipo de reuniones solían convocarse con tiempo y casi en exclusiva para la
apertura de expedientes disciplinarios e investigaciones por sanción, pero
incluso para que ese supuesto pudiese producirse , él debería haber cometido
alguna negligencia , lo que no resultaba plausible , y por otra parte , falta
parte del personal de la mesa “ajusticiadora “.
Sentado
en la única silla libre que quedaba , rodeado por todos , trató de llevar la mejor actitud posible .
·
DIRECTOR : Bien Jordan , no me andaré con tapujos porque
sé perfectamente que a ti no te van y creo que la ocasión tampoco lo requiere .
·
JORDAN : Te lo agradezco
porque desde luego el tiempo no me sobra , estaba a punto de entrar en quirófano y el día de hoy se espera largo , de hecho he
tenido que variar mi hora de salida de la guardia .
·
DIRECTOR : Por
eso no te preocupes , podrás irte a casa antes incluso , nada más salir de aquí
para ser más exactos .
Su
rostro cambió. La seriedad del Director del hospital , sumada a dicha
argumentación , hizo que le comenzasen a sudar las manos.
·
JORDAN : Pero …
tengo unas intervenciones programadas hace semanas y los equipos están dispuestos , no puedes
quitármelas .
·
DIRECTOR: Ya me
he encargado de reasignarlas todas así
que por eso no te preocupes.
Sin
entender qué estaba sucediendo , trataba de ver reflejo de algo de claridad en
los ojos del resto de asistentes , a los que conocía a la perfección después de
tantos años , sin encontrar ningún aporte que pudiera ayudarle .
·
JORDAN : ¿De qué
va todo esto ? ¿Y por qué están ellos aquí ? – Dijo señalándoles –
·
DIRECTOR : te lo
preguntaré una sola vez y espero por tu bien que seas sincero conmigo
Jordan ¿Tomas drogas ?
Las
manos incrementaban su sudoración mientras él trataba de disimularlo frotándoselas
contra el pantalón , como si masajease las piernas .
·
JORDAN : ¿De qué
puñetas hablas ?
·
DIRECTOR: Nos ha
llegado una acusación muy clara , que no sospecha , de alguien que asegura haberte visto tomar algún tipo de sustancia
en pastillas .
Con
un nudo en la garganta que le dificultaba respirar , trató de conservar la
calma .
·
JORDAN : ¡Vamos ! ¿Pábulo de rumores? ¿Así andamos ?. ¡Por Dios ! ¿A caso podría estar
operando en condiciones si de verdad tomase algo como esa persona afirma ? Además
¿Quién es? Porque dada la entidad de sus acusaciones y de lo que se trata ,
creo que me he ganado el derecho a saberlo .
·
DIRECTOR : Me
temo que esa información no podemos proporcionártela, pero por eso decidimos
abrir una investigación a fin de esclarecer
los hechos , simplemente .
·
JORDAN : Una
investigación – aquello sólo suponía una cosa - ¿Así qué me suspendéis?
·
DIRECTOR : Ya
sabes cómo funciona esto Jordan . Tengo el deber de comunicarte que a partir de
hoy quedas suspendido de empleo y
sueldo hasta nuevo aviso que se producirá de forma inmediata nada más
tengamos las conclusiones .
Sorprendido
, ofuscado , nervioso , casi ido de furia , se levantó de aquel asiento con la
sensación de haber sido víctima de un complot de venganza urdido por una
persona concreta , la única que , en su mente , podía haberlo comenzado todo ,
la única que le vio sacarlas de su caja de madera en la pared .
No
dijo nada más , sólo salió de aquel despacho dirigiéndose a un enclave exacto
del hospital . En el Staff de residentes
preguntó por ella y le indicaron
dónde la encontraría . Nervioso e
incontenible , la encontró departiendo y tomando café con unas enfermeras y ,
adentrándose en el cuarto , cogiéndola por el brazo , la sacó prácticamente a
rastras hasta introducirla , a empujones , en el cuarto donde se guardaba la ropa de cama y las toallas .
·
JORDAN : ¿Qué
crees que estás haciendo ?
Desconcertada
y con el brazo dolorido , apenas entendía ni su alteración ni a qué venía todo esto
.
·
RESIDENTE : ¡No sé
de qué me estás hablando ¡
·
JORDAN :¡ El
Director del Hospital , tus malditas acusaciones .!
Sin
entender qué pasaba , la joven , confusa , comenzó a sentir cierto temor al
verle tan alterado y fuera de control .
·
RESIDENTE : ¡No sé
de qué me estás hablando ! ¿Qué acusaciones ?
Incrementando
su alteración ante lo que consideraba como una tomadura de pelo evasiva de la
joven , arrancó hacia ella empotrándola contra las estanterías de las que cayeron algunas piezas de ropa ,
impidiendo que esta se moviera al agarrarla del cuello con una de sus manos .
·
JORDAN : Tú eres
la única que me ha visto sacar las pastillas y tomarlas , ¡la única ! y ¿esta mañana me llama el Director para
decirme que alguien me ha denunciado por consumo de sustancias ? ¿En serio pretendes que me crea que después
de la conversación que tuvimos no has tenido nada que ver ?
·
RESIDENTE :
Jordan , yo no he dicho nada de eso
puede que no nos llevemos bien , pero jamás diría ni acusaría de algo
que me pudiera saltar a la cara antes a mí que a ti . ¿Quién de los dos es el
prestigioso médico y quién la alumna ?
Con
el sudor descendiendo por su frente , el temblor dela mano que aprisionaba la
garganta de la chica comenzó a temblar , percibiéndolo hasta ella misma .
·
RESIDENTE : Yo no
he sido Jordan . No he sido .
Descolocado
y furioso la soltó , dejando que se
marchase . Con la misa ofuscación aunque
tratando de relajarse , cogido a su llave – colgante durante todo el trayecto
de vuelta a su despacho , al llegar cerró la puerta con cerrojo , lo que no solía
hacer jamás quedándose absorto por lo
que acababa de ver .
La
caja secreta de madera permanecía abierta . nada en su despacho parecía
revuelto , al contrario , todo estaba tal cual lo había dejado la noche
anterior y , sin embargo , la caja de su pared , su caja , tenía la compuerta
abierta .
Se
acercó lentamente y tras revisar la , extrañado
, comprobó que no había sido forzada , su llave entraba y salía con normalidad
, cerraba y abría sin problemas, pero en su fondo , un pequeño papel doblado
permanecía pegado al bote de mezcla química especial , aquel que tomaba .
Introdujo
una de sus manos con cuidado y lo extrajo . Un pequeño papel , adjuntado con
cinta adhesiva al bote y que él fue retirando con sumo cuidado para no romperlo
. Una vez conseguido , procedió a abrir las sendas dobleces que lo componían . Era
un recorte de periódico antiguo , datado , según constaba en su parte superior
, de 21 de Diciembre de 2005 y con un enorme titular en negrita que cubría toda la parte central : Joven estudiante de la Universidad de
Columbia desaparecida .
Ana Patricia Cruz López
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