domingo, 25 de junio de 2017

LA CÁMARA . CAPÍTULO SEGUNDO: EL PASADO SIEMPRE VUELVE .( Segunda Parte ) (Registrado en SAFE CREATIVE JUNIO 2017)

LA CÁMARA

CRED EDC APCL73
CAPÍTULO SEGUNDO: EL PASADO SIEMPRE VUELVE
(Segunda Parte )


La imagen del Cardenal Daniel , con aquella sonrisa  tan característica que Gabriel no había logrado olvidar , entrando en la estancia , hizo que se le congelase la sangre  la cual no parecía circularle y , en sus articulaciones , un dolor punzante hizo acto de presencia .

Para el periodista , estrechar y apretar sus dedos entre sí era su único refugio en aquel instante , la única forma de aguantar , de resistir en aquella misma habitación con aquel hombre  y , pese al trato casi reverencial que Ángelo le hubo dedicado en claro signo de respeto , éste mismo se extrañó de que no procediese de igual forma con su acompañante . 

El recién llegado no había cambiado en su forma de actuar ni de presentarse . Pese a su nueva posición de poder , a la que indudablemente siempre había aspirado , aquella presencia  alta , de impoluto negro  y fajín rosa  de cuyo pecho colgaba orgulloso algo que Gabriel , en sus adentros , siempre creyó que le sobraba, una gran cruz pectoral , era capaz en aquella ocasión , delante de todos los presentes , como siempre fue y nunca de serlo , de convertirse en el auténtico centro de atención. 


Cada paso magistralmente dado sin perder , ni por un solo instante , la visión de ambos hombres , especialmente del que fuera discípulo suyo , dejaba una estela de impostura y alarde difícil de olvidar .

El otro miembro de la curia , extrañado por tal reconocimiento , especialmente al ver su aspecto , no pudo evitar mostrarse inquieto  y saciar su curiosidad .


·        CARDENAL MATHIAS : ¿Padre Gabriel? ¿Creí haber entendido que era periodista ?

Pero antes de que pudiera dar respuesta alguna , el que fuera mentor  contestó de forma adelantada y nada sutil , con aquel tono tan irónico como desquiciante propio de su persona .
·        CARDENAL DANIEL : Y lo era . Uno de los grandes privilegiados  que aspiraba a lo más alto  e indudablemente , hubiera llegado de no ser por una repentina falta de fé . – Aquel hombre continuaba andando, regocijándose  tanto interna como externamente por volverle a tener  en las mismas dependencias, sabedor de su innata incomodidad , la cual no dejaba de reflejarse en su rostro  y en la tensión manifestada por su cuerpo  .- O al menos , eso fue el motivo aludido  - se detuvo girándose hacia él .- Puedes corregirme si lo estimas oportuno , Gabriel .

Ángelo se encontraba descuadrado en aquellas circunstancias, perdido , pero no pudo ignorar que allí la tensión entre estos dos individuos podía cortarse,  más que con un cuchillo afilado , con un sable de longitud extrema  o, incluso , si les pudieses otorgar algo más contundente , posiblemente ,   el resultado les sería más satisfactorio .

·        CARDENAL MATHIAS : ¿Así que después de los años de seminario  y adopción de votos decidió dejarlo?

·        CARDENAL  DANIEL :  Y con una carrera más que prometedora, con una especialización en la trascripción e interpretación de los textos antiguos , hablando a la perfección latín desde temprana edad y arameo , sin contar el griego antiguo . Uno de mis discípulos más aventajados y brillantes . Una de mis mayores pérdidas personales .

Por más que Ángelo quisiera interpretar aquella situación de alguna forma , las imágenes que se le reproducían en su mente  resultaban tan increíbles como confusas .  Tras mirar a Gabriel en un par de ocasiones y comprobar que éste , excesivamente serio  , no cesaba de mirar al cardenal fijamente  a los ojos , trató de destensar el ambiente procurando centrarse en el motivo que les había llevado hasta allí .

·        ÁNGELO : Lo cierto es , que desde mi Departamento queremos agradecerle que haya aceptado recibirnos . Sabemos que su agenda debe estar copada de actos y reuniones  tratándose de quién se trata  y a quién asesora en primer término .

·        CARDENAL DANIEL : Por nuestra parte nunca ha habido problema Comisario , pese a sus más que dudosas “relaciones “ con el clero católico y la Curia desde que se produjese aquella sucesión de muertes ,  con las cuales , por cierto , trató de relacionarnos si no recuerdo mal .

Acostumbrado a tratar con el otro  servidor de la Iglesia allí presente , este hombre  lograba incomodarlo sobremanera .

·        ÁNGELO : Ciertamente , las pistas en aquella ocasión llevaban a ciertas concordancias y , si me permite recordárselo, en aquellos años ustedes no gozaban de una apaciguada vida precisamente .

Su gesto serio evidenció la molestia por tal comentario. El C. Mathias estuvo raudo en el quite .

·        C. MATHIAS :  ¿Y son esas especulaciones las que le han vuelto  hacer que toque a nuestras puertas  Comisario ?

·        ÁNGELO: No, más bien la entidad de la víctima escogida . Un miembro de su comunidad , una monja .

·        GABRIEL : Y no una cualquiera precisamente .  La hermana Rosso .

No mostró sorpresa ni aturdimiento .  El carácter del C. Daniel no llevaba a dudas , no cabían . Siempre fue frío y distante . De hecho ,para sus discípulos , resultaba un pater duro y sin sentimientos que jamás afloraba el término consuelo ni lo practicaba . Sin embargo , en algo si parecía externalizar sus emociones , al menos las más básicas , las que confieren el animal que todo humano suele llevar dentro desde que se es gestado , su intolerancia ante la desobediencia y el castigo ante los errores que , a su juicio , un sacerdote o futuro padre  , no podía permitirse cometer .

Entre sus alumnos y el término posesivo , en este caso , está muy bien empleado puesto que era él mismo quién los escogía , se le temía nada más aparecer en la estancia en la que estuvieran y más cuando lo hacía con una pequeña vara de bambú tratado  que solía usar  para flagelarse en sus momentos de recogimiento , en su celda .

Con una pequeña gota de sangre recorriendo una de sus piernas , todos los alumnos e internistas con los que se topaba en sus paseos deambulatorios y de vigilancia , ya sabían que se encontraba de penitencia por alguna culpa oculta que sólo él conocía  , puesto que por mucho que tratase de taponarse , el brazalete ajustable con pinchos , continuaba penetrando en su carne a cada paso que éste diera , pero en su rostro , impenetrable , duro , nada simbolizaría el dolor al que , por otra parte , parecía  haberse acostumbrado en exceso .

Y entre todos , frente a quiénes aplicaba la mayor dureza en sus recriminaciones , a quiénes toleraba en menor medida la falta de entrega entendida como devoción  y la ausencia de perfeccionamiento , se encontraban sus  “preferidos “ , ese pequeño núcleo de escogidos al que nadie , en realidad , deseaba pertenecer , ya fuera por la gracia de quién les elegía o del mismo dios  que parecía no comparecerse  otorgándoles la señal por la cual el otro se guiaba .

Sólo a Daniel , el Cardenal aspirante a Papa , se le permitía tan lujo , tal privilegio , y pese a las críticas recibidas desde distintos estamentos de la Iglesia , de la propia Curia Romana , éste contaba con la bendición de ser el hombre de confianza de su Santidad incluso antes de que su nombramiento se consolidase y llegase a oficializarse .

·        ÁNGELO : Me preguntaba , Excelentísimo , si podría decirnos los motivos por los cuales renunció a los servicios que como asistenta personal esta mujer había estado desarrollando .

El C. Daniel detuvo su paso  al lado de la gran y robusta silla de madera que copaba el centro justo y medido de la pared del fondo de la estancia . Con su mano en uno de los salientes elevados del espaldar  y la cara con la vista puesta en la chimenea que se encontraba justo delante suya , éste decidió responder con otra pregunta .

·        C DANIEL : ¿Te dignarás algún día decirme las verdaderas causas de tu abandono ?

Aquella situación sólo agrandaba la incomodidad de ambos hombres . Ángelo no entendía aquella obcecación personal  y comenzaba a molestarse  por la reacción que todo aquello producía en su acompañante .

·        ÁNGELO : Excelentísimo , necesito saber los verdaderos motivos que le llevaron  a … - Mathias le interrumpió -.
·        C MATHIAS : La hermana Rosso se había mostrado disconforme con algunas de las decisiones que hubimos de adoptar por aquel entonces . Desechaba las formas y lo cierto es , que dentro de ese carácter inestable que parecía poseer desde siempre , éste  acaparó sus cotas más altas a raíz de aquellas decisiones .

·        ÁNGELO : Así que ¿fue por falta de confianza sobrevenida?

·        C. MATHIAS : Le pondré un ejemplo que a buen seguro entenderá . ¿Confiaría su vida a un compañero que no ha hecho más de desatender sus órdenes , desoír sus consejos  y boicotearle la mitad de sus planificaciones ?  Me precio de no conocerle demasiado , tal vez sólo un poco Comisario , pero juraría que trataría , en ese caso y por todos los medios , de que a ese compañero le procediese un cambio de destino , quizás a algún lugar en donde no requiera la aprobación de nadie ,  ni nadie contar con él .

·        ÁNGELO : Por suerte ,  Cardenal Mathias , ese no es uno de los mayores problemas que tenemos en nuestro Departamento .

·        C. MATHIAS : La hermana Rosso  era una fiel servidora nuestra  y la asistente personal más eficiente que el C. Daniel ha podido tener jamás . Lamentamos realmente que se haya visto envuelta en este oscuro y feo asunto .

El sonido de toque en la puerta  y la apertura de la misma , hicieron que un tercer miembro de aquel gabinete hiciese acto de presencia .

·        C. MATHIAS : ¡Oh vaya , Simón !

El hombre , de porte elegante , vestido de impoluto traje negro , se agachó para besarle el anillo al cardenal  presentándole sus respetos .

·        C. MATHIAS : Déjame que te presente a nuestros visitantes .  Éste es el Comisario Ángelo Lorusso  - le dijo señalándole,   a lo cual el recién incorporado le presentó los respetos debidos estrechando la mano – y este caballero es un periodista del Washington Post , el Sr. Bryce  -  acto que fue repetido por quién acababan de adentrarse en aquella sala -. Al parecer el Sr. Bryce fue uno de los nuestros  antes que un célebre periodista laicista  y profético del ateísmo más poco convencional .  Simon – le colocó una de sus manos en el hombro más cercano – es uno de nuestros laicos  más respetados y devotos, ese compañero en el que sí se puede confiar sin lugar a dudas , Comisario .

Aquel hombre , de lustre aspecto parecía cualquier cosa menos un fiel servidor de Dios , aunque los laicos tenían sus formas y no comulgaba, en su mayoría , con lo que se movía  entre aquellas frías paredes .

·        GABRIEL : Simón , el Zelote . Celoso y apasionado en cuanto a su entrega a Dios y al mantenimiento de la palabra de Moisés .

Tanto el Cardenal que les hubo presentado , dentro de su sorpresa , manifestó , sin cortapisa alguna , su inmensa satisfacción por el no olvido de los conocimientos mientras que el laico , manteniendo su vista fija en el periodista, simplemente  gesticuló con una pequeña sonrisa de convencimiento. 

·        C. MATHIAS : Nunca un maestro pudo tener tan digno alumno Daniel . pese a los años , no ha olvidado .

El otro cardenal , aún de espaldas , apretaba con fuerza aquel saliente de madera hasta casi humedecerlo de sudor, hasta casi pode desgastarlo  de ser otra su calidad .

·        C. DANIEL : ¿A qué debemos tu visita Simón ?

·        SIMÓN: Todos está listo para la selección Excelentísimo . Los chicos esperan en la sala cardenalicia  .

“La Selección” . Ese proceso . Sus preferidos . los nuevos escogidos para servir a Dios  y a él , para vivir en su plena subyugación y sus cadenas .
Un maremágnum de sensaciones  a cual más incómoda  recorrían el cuerpo de Gabriel mientras él , mentalmente , trataba de acostumbrarse a estar allí dado que se temía , puesto que la información aportada ese día no había sido excesiva , que deberían volver .

·        C DANIEL : Está bien. En seguida iré .

·        SIMÓN: Sí su Excelentísimo . Caballeros …

Y se marchó , no sin antes lanzar una última mirada  a Gabriel , al que convirtió en su centro de atención de forma voluntaria  y completamente intencional .


·        C. MATHIAS : Como puede comprobar , me temo que nuestra agenda siempre se acaba colmatando  así que , salvo que tenga …- Daniel le interrumpió -.

·        C. DANIEL : Aún espero una respuesta .

Ángelo volvió a mirar a su compañero mientras el C. Mathias  hacía lo propio con su compañero de Curia .

·        GABRIEL : ¿Para qué contestar algo de lo que se sabe perfectamente la respuesta ?

Y aquella mano apretaba y cada vez con más fuerza aquella madera , mientras las venas de  su mano , exaltadas , denotaban la tensión y la rabia que él  mantenía oculta externamente.

·        ÁNGELO : Será mejor volver en otra ocasión.

·        C. MATHIAS : Por supuesto – afirmó con aquella vocecita fingida y e irritante – será un auténtico placer recibirles  de nuevo   y poder ayudarles a esclarecer, en  todo lo que esté en nuestra mano , ese feo asunto .

Dispuestos a acompañarlos hasta la puerta , el C. Daniel se dirigió al C. Mathias .

·        C. DANIEL : ¿Te importa acompañar al Comisario fuera ?
·        C. MATHIAS : Por supuesto que no , eso justamente me disponía a hacer precisamente .

·        C. DANIEL : Sólo al Comisario . ¡Gabriel ! Tú quédate . – Dijo con determinación-.

Una mirada entre ambos civiles bastó para que Ángelo hiciese caso a Gabriel . Éste debía quedarse , aunque no le resultase fácil.

El Cardenal continuó dándole la espalda aunque no por mucho tiempo  mientras Gabriel le observaba desde el punto mismo dónde se encontraba , de pie , con las manos a la espalda , apretándolas una y otra vez como salvo conducto  para poder continuar .

·        C. DANIEL : Ahora que estamos tú y yo solos  - fue dándose la vuelta y sui gesto  sobrecogió al discípulo - ¿vas a darme una buena razón para que te marchases de aquella forma  y lo tirases todo por la borda ?

El aire se volvía cada vez más denso e imposible de respirar . No era una cuestión de tratar  de relajarse , si no de tratar de recordar  cómo se sobrevivía intra muros .

·        GABRIEL : Quizás , tu interpretación de la palabra de Jesús terminase por no convencerme .

·        C. DANIEL : La palabra de Jesús … Creía que  dados tus conocimientos y lo que aprendiste , no te dejarías influenciar tan fácilmente por mis interpretaciones .

·        GABRIEL : Precisamente por lo que aprendí  y cómo lo hice , fue tu interpretación del “dejad que los niños se acerquen a mí “ lo que no terminó de convencerme .

La rabia retenida , la ofuscación reinante y creciente manifestada en una cara enfurecida que le hizo arrancarse hacia él ante el temor del otro que ya  conocía ese otro lado no tan bondadoso .
Pero al llegar a su altura , pese a toparse con el mentón altivo y la mirada desafiante de su discípulo , el cardenal , simplemente , se vino abajo . 
Con las palmas de sus manos abiertas , suplicantes , deseaba tocarle , abrazarle como antaño pero  no podía . Cerró sus puños con fuerza  y sólo unos ojos coléricos , demostraban toda la impotencia  que era capaz de sentir volviendo a tenerlo delante después de tantos años . unos ojos que comenzaron a humedecerse y que él simplemente bajó para que Gabriel no los viera , pero a él , no le hizo falta . Sabía perfectamente cómo se sentía , y cómo se había sentido el día que se marchó de aquellos muros sin comunicarle nada , enterándose por terceros al realizar el recuento y cantar su falta .

·        C. DANIEL : Nunca  entendiste lo que eras para mí , ni lo que yo vi en ti y te hubiera hecho grande .

Lástima en cada palabra , pero nunca culpa . Ese otro término , aquel del que gozan los humanos católicos convencidos ,  con el arrepentimiento y posteriormente el perdón ,  jamás había entrado en su vocabulario .

Haciendo descender su mentón para que su rostro quedase a su misma altura , mirándole como sólo un hombre puede mirar a otro cuando las verdades se saben reconocidas por ambos , se dirigió a él una última vez antes de marcharse .

·        GABRIEL : Ese siempre ha sido tu problema Daniel,  el precio que exiges a los demás para ver cumplido un sueño que sólo es tuyo por entero , el precio que lograste sonsacar a otros  mientras conmigo nunca pudiste  , y las frustraciones que cobraste en el cuerpo de aquellos que escogías  para aliviar un pecado que sólo tú cometías  de pensamiento , palabra y omisión.  – Rabia contenida , extraída  gota a gota como la sangre que se derrama - Yo jamás te pedí nada de lo que me diste .  Jamás te pedí ser tu preferido entre todos . Jamás te solicité convertirme en tu capricho más deseado  y oportuno . Yo no te pedí nada de eso y sin embargo , todo cuanto me diste , todo cuanto me enseñaste , me dio la fuerza suficiente para irme de aquí en cuanto tuve oportunidad . Tú fuiste el que me hizo creer que cabía la existencia de un Dios compasivo y misericordioso que sabía perdonar  - aquel elevó su rostro lloroso para mirarle -  pero también me hiciste creer , que no sois más que aquellos sacerdotes que decidieron convertir su templo en un maldito mercado , donde todo se compra y se vende , hasta la salvación del alma  por algo que osáis llamar inmortalidad divina .  Querías tus razones , yo te las he dado . Lo que me pregunto es , si realmente  llegará el día en que te arrepientas de a quiénes has dañado y flagelado con esa palabra  que decías era de Dios , cuando en realidad la vertían tus propias entrañas . Si algún día , podrás mirarles a ellos a la cara de la misma forma que me miras ahora a mí, cuando los tengas delante en las puertas del mismo infierno .

Y dejándole , solo , compungido consigo mismo , ante la necesidad de respirar , no detuvo su paso para salir de aquel lugar , de aquellos corredores  que no añoraba y tanto quería perder de vista ,  encontrándose  al otro lado de la puerta  con el policía .

·        ÁNGELO : ¿Qué diablos ha pasado ahí dentro ? – le preguntó mientras trataba de caminar a su lado  con gran dificultad-.

·        GABRIEL : Aquí no .

·        ÁNGELO :  Me da la impresión de que esta va a ser una noche muy larga  y que tendré que hacer una parada antes de irnos a casa .

·        GABRIEL : Yo me voy al hotel .

Dentro del coche .

·        ÁNGELO : Yo no me voy a quedar con las ganas de saber qué puñetas ha pasado ahí dentro  y como alguien que se supone es periodista  termina siendo un cura renegado . ¡Dios  ! Necesito una copa y con urgencia .

·        GABRIEL :  Que sea una botella mejor . Hay cosas que no puedo remover después de diez años sin tener alcohol encima .

·        ÁNGELO : Bien, entonces dos botellas .

·        GABRIEL : Creo que no debí haber venido  y menos tras al confirmación de Bernadette .

·        ÁNGELO :  Ninguno de los somos bienvenidos  a este lugar . Yo, por implicarlos  hace años y volver a hacerlo y tú, por un pasado que ha hecho sangrar más de una llaga ajena . Como tú dijiste , salgamos de aquí . ya pensaremos mañana qué hacer .

ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
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