domingo, 2 de julio de 2017

LA MUJER DEL RETRATO .LA MADEJA SE DESHACE . ( Registrado en SAFE CREATIVE OCTUBRE 2016)

LA MUJER DEL RETRATO
LA MADEJA SE DESHACE .
CRED EFE

Una llamada bastó para , a través de una mentira necesaria , no acudir esa mañana al trabajo . Adoleciéndose de una presunta enfermedad vírica  , con fiebre añadida y mal estado corporal , Esther , aún con la muerte de su amigo y mentor en la cabeza ,  telefoneó a la compañía aérea para tratar de cerrar un vuelo en la mayor brevedad posible  con destino ,  una vez más , al Aeropuerto Chopin, en Varsovia .

Ni siquiera hizo una maleta . Una mochila le era más que suficiente para la noche que tendría que pasar en la capital y su partida , antes de amanecer , hacia el campo.

Sin haber descansado demasiado bien tras las palabras de  su mentor , tras sus advertencias , fue la súplica de no juzgarle lo que más le llamó la atención, dándole a entender que  todo esto podía ser parte de un plan  del que él había formado parte .

Desconfiada por naturaleza , todo lo sucedido sólo había acrecentado esa parte de su carácter  , por lo que salir de su casa  para coger un taxi , se convirtió en una suerte de caminatas a paso rápido en donde la cabeza parecía dar vueltas de forma compulsiva hacia todos lados , en  donde sus ojos  , desagallados  e histéricos , buscaban algo sospechoso en cada gabardina , en cada abrigo , en cada rostro que se protegía del frío invernal enfundado en un sombrero o gorro .

Pasadas tres calles , atrapó por casualidad un vehículo  indicándole la dirección  y aun así, allí sentada , su mirar continuo hacia la parte de atrás ,  atrajo la atención hasta del conductor , preguntándole éste  si se encontraba bien .


Cientos , miles de coches aquella mañana  que  provocaban que el tráfico agobiase . Ocupantes con destino fijo , posiblemente hacia sus trabajos  , excepto uno  que no perdía de vista el vehículo de servicio público.
Apenas  quedaban  unos cuarenta  y cinco minutos para que subiese a ese avión,   dirigiéndose , nada más detenerse en la puerta y abonar el recorrido , hacia la ventanilla para recoger la tarjeta de embarque  correspondiente .

Una mirada rápida confirmando la ubicación de la puerta de salida  y  le tocó correr de nuevo al encontrarse en última llamada . Dentro , aún hubo que esperar por un pasajero de última hora . El recuento  realizado por los auxiliares de vuelo  hasta en tres ocasiones,    no otorgaba género de dudas de que el avión no podía despegar sin él ,  haciendo que todo se retrasase unos minutos tan sólo por suerte para todos .

Sentada en  el pasillo , en los primeros asientos , alguien la vigilaba desde la última fila de su mismo lado . Alguien que , con un cuadernillo abierto en la mesilla auxiliar , hacía sus anotaciones mientras vigilaba por encima de sus gafas .

Horas de vuelo dónde el diario que Lambert le había encomendado custodiar  se encontraba repasando una y otra vez . No es que necesitase memorizarlo ,  ni que aquella lectura resultase tan brillante como para  repasarla con regusto morboso incluso  . Se trataba de encontrar pistas nuevas en cada línea , en cada palabra . Aquel acertijo de dimensiones desproporcionadas debía tener un nexo de unión con todo lo averiguado hasta ahora  y , para ello, para que no se le escapase nada , debía tomar sus propias notas mentales , repasar cada detalle una y otra vez , descartar lo que resultase superfluo.

Mientras tanto , en la última fila , quién no deseaba perderla de vista , dejó la pequeña libreta  de anotaciones a un lado , se incorporó y extrajo del guarda equipajes situado justo encima suyo , de su maletín , para ser más exactos , un cuaderno enfundado en piel oscura  que colocó al lado de la libreta , sentándose de nuevo a continuación.
Tras desenfundarlo , apareció un pequeño libro , no muy grueso cuyo título en la portada rezaba así : “ Memoria de Inventarios . Auschwitz- Birkenau. Segunda  parte.
Abierto directamente a partir del capítulo décimo primero , el individuo comenzaba a tomar notas en su pequeña libreta adjunta mientras indicaba las líneas de seguimiento de lo que escribía con auténtica sutileza usando las yemas de sus dedos .

Y tras las horas de vuelo vinieron las de descanso en el hotel que había reservado sobre la marcha .
Con problemas visibles para que la invadiera el sueño , por el evidente estado de nervios  que la reconcomía en su interior , y no siendo excesivamente tarde , pese al frío reinante ,  optó por dar una vuelta por los alrededores .

Tranquila  en parte por la concertación del vehículo privado que la llevaría hasta el campo , gestión realizada desde la recepción del hotel nada más llegar a él ,  conforme paseaba por las tranquilas calles de Varsovia , trataba de ausentarse del mundo a través de sus escaparates , algunos muy curiosos , del brillo de la humedad y la lluvia caída horas antes y que aún permanecía casi intacta  en los adoquines de la acera , salvo por las huellas de algunos pasos reiterados por gente diversa .

Una cafetería , el olor a chocolate recién hecho  y un frío que calaba en los huesos , resultó ser la mejor combinación que completaría con una generosa porción de tarta de limón , cuya acidez contrastaría con el dulzor del manjar de los aztecas .

No conforme con una sola taza , hubo una nueva solicitud de repetición , esta vez tomada más  a conciencia,  tras lo cual , salió de allí para volver al hotel por el mismo camino , siguiendo sus mismos pasos  pero  esta vez , no sola .

No es que fuese demasiado tarde aún , pero la oscuridad que amenazaba el cielo  a través sus cúmulos de nubes ennegrecidas  amontonadas , avecinaba una lluvia intensa y una brusca bajada de temperaturas en una noche aparentemente tranquila , quizás demasiado .Quizás , aquella soledad en las calles , pese a la hora , se debiera a  alguna alerta de tormenta que ella desconocía , pero encontrarse caminando sola , sin nadie alrededor , con algunos comercios tradicionales ya cerrados  y el sonido de unos únicos pasos  detrás suyos , a distancia considerable , la inquietaban.

Por más que se detuvo tratando de disimular mientras giraba ligeramente su cabeza para ver de quién se trataba , nunca logró ver a nadie y , sin embargo , sus oídos no la engañaban .

Sólo cuando atravesó las puertas de entrada del hotel y se encontró en el vestíbulo  pudo respirar con relativa tranquilidad , aunque la desconfianza la hiciese tratar de percatarse de todo cuanto la rodease.

Planta séptima . Habitación 710.  Al fondo del pasillo a la derecha según se salía de los ascensores . Puerta que es abierta por tarjeta  y cerrada tras respirar más desahogadamente apoyada en ella .  

Sólo dos minutos después , una llave magnética se adentraba en la cerradura electrónica de la habitación situada justo a  su lado , la 712, cerrándose a los pocos segundos .

Aquella sensación de desasosiego no la abandonó durante toda la noche . Se sentía incómoda sin saber por qué , aunque prefirió asociarlo al hecho de tener que volver al Campo y adentrarse en el único pabellón al que nunca había podido  acceder , algo en su interior se lo impedía y menos aún , sabiendo lo que sucedía en su interior . Sin embargo , ahora , debía hacerlo , debía encontrar el valor suficiente y era consciente de que no habrían más oportunidades  para saber la verdad .

Despierta desde las cinco de la mañana , visiblemente ojerosa y con la sensación de que le hubieran dado una paliza , se despertó , tomó una ducha y , cogiendo lo que necesitaba , tras el aviso del recepcionista de que el coche se encontraba esperándola , bajó a recepción para tratar de hacerse a la idea de a qué se enfrentaría dentro de aproximadamente cuatro horas . Las cuatro horas más largas de su vida .

Cuatro horas tras las cuales,  aquellas vías de tren volvieron a aparecerse.  Esta vez se encontraba sola , sin ningún apoyo cierto . Sola ante una pesada verdad que la salpicaba de la peor forma , sólo que esta vez sí era consciente .

Sacando el diario de su bolso , portándolo en la mano , se acercó hasta la oficina de la Gerencia del Museo del Campo para  confirmar su presencia y recoger su pase especial .

Sólo media hora después ,  estaba de píe , frente a la puerta del pabellón número diez , el  mal denominado “Pabellón Hospital” , al cual , dicho nombre , conocidas las actividades que allí se realizaban ,  le venía indudablemente grande  y falso .

La puerta permanecía cerrada por costumbre  y pese a subir sus escasos escalones y encontrarse con ella a pocos centímetros , sintió como un aire frío y desagradable recorría su espalda .

Con la mano en el pasador , respiró hondo y la abrió . En su interior , una reconstrucción perfecta de lo que en su día debió parecer , al menos en apariencia , una enfermería más que un centro médico donde supuestamente se llegaban a realizar intervenciones , si es que podía llamárselas así.

Sin apenas poder tragar , la luz natural que reverberaba y se abría paso entre la oscuridad reinante , le otorgaba un aspecto lúgubre e insano .
Dada la hora a la que se realizaba la visita , las luces artificiales no se encendían salvo en las estancias más oscuras que pudieran necesitarlo y , desde luego , a aquella le sobraba con la que se adentraba entre los ventanales , sólo así, quizás se mitigase la crueldad de las imágenes mentales que se potenciaban allí dentro .

Tras la sala principal , de recibimiento , con una mesa , posiblemente utilizada para abrir los expedientes de las víctimas , una camilla y una silla desde donde los verdugos otorgaban su advenimiento frotándose las manos mientras sus retorcidas mentes pensaban nuevas formas de acrecentar el dolor y el sufrimiento , un pequeño pasillo y una puerta que llevaba a una gran sala con mesas de operaciones  y zonas con cortinas justo a un lado .

Aquella sala  era tal cual había visto en sus fotografías de antaño . Éstas imágenes capturadas por otros ya la tensaban en exceso , sobrecogiéndola , especialmente cuando dominas los datos y la información , entonces , la expectativa cambia , se vuelve tremendamente oscilante y desagradable  . 
Cuando posees el conocimiento  comparativo  de lo que allí se daba lugar , llegas a captar la esencia , el espíritu colmatado de una sala en la que casi puedes continuar escuchando los gritos y los lamentos desoídos por otros , incluso por los propios ejecutores  . Una sala en la que los cuerpos eran reales y casi palpables sin falta de mucha imaginación. Una estancia que aún conservaba olor a muerte .

Un olor que ahora ya no tenía que imaginar , que no asociaría a su especial sensibilización con el tema  ni a la conjunción de los factores que le permitían trasladarse al comienzo de los años cuarenta . Ahora se encontraba físicamente  en ella , en ese pabellón y , aunque estuviese sola , los gritos no se habían silenciado ,ni las imágenes de los niños adentrarse por la puerta siendo recibidos por las enfermeras se habían detenido , disipándose a voluntad .

Sobrecogida como nunca , optó por sentarse en el suelo de vieja madera seca con el diario en ambas manos , abriéndolo por dónde ella misma lo había dejado marcado  e intentando , una vez más , que sus pulmones llenos de aire le otorgasen la fuerza suficiente para continuar , procedió a comenzar la lectura del capítulo décimo primero .

“ 8 de Julio 1940, 16.00 pm. Capítulo décimo primero .

Hoy por fin comenzamos a ver la luz al final del túnel . Los primeros resultados favorables  se han producido . Los extractos se mantienen días enteros antes de empeorar su estado y deteriorarse de forma irremediable .  Ahora  sólo cabe esperar que el barniz especial que han decidido usar  otorgue la esperanza que hace falta , que los cuadros se mantengan a lo largo del tiempo .

Mengele se ha vuelto mucho más selectivo con los sujetos portadores a los que extraer material de más exquisita calidad . La edad de los niños ha descendido y ahora son  recién nacidos y bebés de no más de seis meses los escogidos , de los que la mitad se destinan a sus investigaciones .

Las mujeres embarazadas de gemelos y mellizos han resultado una opción más que interesante   y la extracción de líquido medular para combinar los óleos , se espesa  notablemente al combinarlo con los extractos de huesos jóvenes , otorgando una textura especial a las pinturas .

Hoy he hablado por teléfono con el Führer . Requería los informes de costumbre  sobre los avances que se iban realizando  ,  informándome de  cómo se estaba publicitando  todo lo referente a las nuevas técnicas médicas  para la consecución de las normas de distinción de los miembros impuros .

Aún, no ha dicho nada de la colección . Estoy evitando el tema  manteniéndole ocupado con otros datos mientras él, continúa  adelante con sus planes .

FDO: H. Himmler”


         “ 20 de Julio 1940, 10.00 pm. Capítulo décimo tercero  .

El tren  acaba de llegar retrasado . Debía haberlo hecho hace dos horas .
Se me ha informado que entre los nuevos residentes  se encuentran algunos científicos y , sobre todo , un médico judío muy importante , un cirujano con consulta  propia y fama de excelente  profesional.

Heim se marchará pronto,  así que he informado personalmente a   Mengele de este hecho para que lo tuviera en cuenta ya que necesitará mucha más ayuda profesional para avanzar en sus investigaciones , las cuales , le han restringido salud y horas de sueño.

Apenas ha tardado cinco minutos en decidirse .  Reconoció su apellido , sabía de su buena mano como cirujano pese a su condición . Me lo ha reclamado y , para que no se negase  ni prestase resistencia , me ha solicitado se les traslade al barracón especial  tanto a él como a su esposa , lo que he ordenado de inmediato .

Neuman será la mejor opción para avanzar .

Buscado por los soldados , no  ha tardado ni cinco minutos en aceptar . Por su bien , sólo espero que haga lo que se le  exige  y que Mengele no haya errado escogiéndole .

FDO: H. Himmler”

Lo dejó caer al suelo sin apenas darse cuenta . Sus manos se habían debilitado y casi no las sentía  mientras el pecho le dolía fuertemente .
Lo que ella había considerado una  pretensión por parte de Joseph Weigel , en realidad , sólo se consolidaba como un anuncio de lo que habría de venir , de lo que ella iba a encontrarse .

De pronto , como si el tiempo se hubiese detenido , se encontraba con una figura emblemática en su vida prestando su semblanza a cada uno de los listones de madera que recubrían aquellas paredes que la rodeaban . El hombre que más había amado y respetado en su vida , el excelente cirujano , sólo se había convertido en un verdugo más  y por mucho que tratasen de mostrarle que sólo se trataba de una cuestión de supervivencia , aquello , encerraba mucho más .

Apenas quedarían unos pocos capítulos para terminarlo  pero no se sentía con fuerzas y , sin embargo , no podía no cumplir el mandato recibido por su mentor , pero de pronto ,lo que sintió como un escalofrío asociado a su estancia allí y a sus descubrimientos , proseguía  de forma cortante .
Unos pasos venidos desde su espalda , lentos , seguros , reconocibles , le mostraron la otra parte de la verdad .

En silencio, sin moverse apenas salvo para alargar con cuidado una de sus manos y volver a coger el diario , fue aquella particular voz masculina con aquel desquiciante acento germano , el que le confirmaba su presencia en aquel mismo lugar .

·       JOSEPH: Yo de usted no lo haría  Sra. Neuman.

Esther apenas había rozado las hojas cuando se detuvo .

Aquellos pasos  , acercándose . Aquella figura que ella reconocía tan bien , la misma que le imponía en su juego en el museo de la Liberación,  la misma que , sin verle , sabía que se encontraba justamente detrás suya .

·       JOSEPH : ¿Una verdad difícil de asimilar ?

·       ESTHER : ¿No pretendería que le creyese verdad?

Pendiente del suelo  algo cayó delante suya . Otro libro con tapa de cuero  que tapaba el que ella poseía .

·       JOSEPH: Creo que a partir de ahora  debería empezar a leer este .

Sin dejar de observarlo , Esther no movió un solo músculo  para tratar de cogerlo .

Él dio la vuelta y se agachó delante suya ,  lo cogió , le retiró el protector de piel y lo abrió por el final del capítulo uno  señalándole con el dedo enguantado  la firma que finalizaba las anotaciones . Era la de su abuelo .
·       JOSEPH: Si yo comenzase a contarle lo que hay en él transcrito , posiblemente  sucedería como cuando en la cabaña le dije la verdad sobre él. No me creería . Pero resulta diferente cuando se lee  y , más aún , cuando es el propio sujeto el que lo escribe , describiendo con sumo detalle cada proceso .

Esther continuaba mirando de forma desconsolada pero doliente aquel libro que se suponía había escrito a aquel al que admiraba por encima de todas las cosas , sin poder decir nada , como en la cabaña, mientras escuchaba cada palabra del alemán  y la sentía clavándose y adentrándose en su interior a través de la piel , vuelta fina de repente .

·       JOSEPH : ¿En qué está pensando Sra. Neuman? No es que sea una persona curiosa , pero su rostro en este momento podría juzgarse por sí solo  y eso , es algo que prefiero ahorrarme .

Ironía como la forma más hiriente de dirigirse a quién se le acaba de asestar un nuevo golpe y se encuentra aturdido .

·       ESTHER : ¿Quién diablos es ?

Con una risa sonora y franca ante el desconocimiento de su identidad , el alemán se engrandeció de vanagloria y orgullo patrio alzándose mientras disfrutaba del momento , caminando por la estancia , asegurándose continuar siendo el centro de atención de ella .

·       JOSEPH: Al final va a resultar que Lambert tenía razón después de todo .

El rostro de Esther se tornó pálido .

·       JOSEPH: ¡Oh! ¡Qué lástima! Enterarse de que al fin y al cabo quien mejor ha sido nuestro maestro también puede convertirse en verdugo , claro que , al final le pudo la conciencia , la misma que no tuvo cuando nos requirió para que le ayudásemos a acceder a la Dirección del Departamento , lo que justamente necesitaba para sentirse realizado y lo que también necesitábamos nosotros para progresar en nuestro proyecto . Una desgracia  tener principios en un mundo como éste .

“ Cuando sepas la verdad , no me juzgues “ . Esa frase vino a su memoria una y otra vez .

·       ESTHER :  Era imposible que se hubiera suicidado , amaba demasiado la vida . ¿Por qué matarle ?

·       JOSEPH: Si hay algo que no puedo tolerar , a parte de la indisciplina  , es la deslealtad  y él mostró su punto más álgido entregándole algo que recibió con una encomienda clara , protegerlo hasta que llegase el momento .

Ella bajó sus ojos hacia el diario .
·       ESTHER : El diario de Himmler…

·       JOSEPH: El diario del maestro diría yo. Sólo los descendientes de aquellos que hicieron posible que el Reich permaneciera intacto en cuanto a sus principios , serán dignos de heredar la tierra y a quiénes viven en ella , devolviendo todo a su estado natural , como siempre fue  y nunca debió haber dejado de ser . Usted me preguntaba quién era , más bien , si me permite la apreciación, me atrevería a corregirla especificándole que la pregunta es más bien quiénes somos , pero claro ,  en ambas , usted ya conoce la respuesta .
Los descendientes de los progenitores. Quizás  si le dijese o mencionase la Sociedad Thule , ¿le sonaría más ?

Sin poder salir de su asombro , trató de serenarse ante un hombre que la tenía en el punto de mira de forma constante , con una sonrisa espectacularmente abierta  y expansiva en su cara  mientras lo hacía .

·       JOSEPH: Respecto a mi persona , de mí sólo sabe lo que yo he permitido conocer ante los demás , pero en sus manos ya ha obtenido más información que el resto , sobre todo , en lo que a mi progenitor se refiere , habitual de este habitáculo por un tiempo .

La sensación de frío acabó paralizando su cuerpo en segundos . “Heim” . Joseph H. Weigel  era en realidad el nieto de Heim y su padre  el niño , Joseph, que lo visitó durante una corta estancia .

Con  la piel erizada , comenzó a sentirse incómoda de la posición de desventaja que le otorgaba estar sentada en el suelo , determinado levantarse .


·       JOSEPH : Ya veo que ha sabido encajar las piezas con notable rapidez .– afirmó orgulloso – El secreto mejor guardado sobre mi verdadera identidad al descubierto . Ahora tendré que hacerla desaparecer  - Se río  profusamente. – Bueno , tal vez no sea tan buena idea , no hasta que nos haya servido a nuestros propósitos Sra. Nueman o ¿Puedo llamarla Esther ? Se me hace muy engorroso e incómodo pronunciar tantas veces ese apellido para dirigirme a usted .

Alejada de él sin atreverse a darle la espalda , trató de acercarse a la puerta de salida , pero él ,  previendo su siguiente movimiento , la interceptó empujándola hacia la pared .

·       JOSEPH:  - Circundando su cuerpo por entero con  lascivia .- Ahora entiendo muchas cosas .- Con una de las manos , se retiró el guante de la otra acercándosela a la cara . Ella se la retiró,  pero entonces , su foco de atracción , la piel , se mostraba en plenitud a través de su cuello – Sí, ahora entiendo que Adam la seleccionara  - Su rostro , enfurecido , se giró hacia el de él , encontrándole sonriente nuevamente  - ¡Oh , vaya ! ¿Una nueva sorpresa  Esther o demasiada información quizás ? Todos han querido , deseado algo , a lo que no podían aspirar solos , pero todo tiene su precio y todos debemos hacer nuestros respectivos sacrificios .
El mío , ocultar bajo las sombras mi verdadera y gran identidad , el de él ,  salir del ostracismo como artista y que le comenzaran a llover los reconocimientos  en un arte prácticamente en declive por sus continuas reminiscencias clásicas , algo , que hoy no se valora tanto teniendo en cuenta lo que encontramos en el arte contemporáneo .

·       ESTHER  : Seleccionada . Once mujeres sacrificadas para el beneplácito ambicioso de unos malditos locos por algo que no tiene ni tuvo jamás más sentido que el ser pinturas  que demostraban el paso del tiempo  pero no lo mostraban . ¿Otorgarle el sentido esotérico y convencer a Hitler fue cosa de ustedes ?

·       JOSEPH:  Los cuadros originales aparecieron en el taller de un judío polaco , un artista . Himmler  conocía los exquisitos gustos del Führer  y sabía que siempre que escogía un artista , lo hacía porque su médium , previamente , le había enviado algún tipo de mensaje sobre signos  que debía buscar y de los que debía rodearse .  Tener fé ciega en algo que no puede  ver ni tocarse , ni siquiera sentirse , en algo que no es real , acaba convirtiéndose en una enfermedad ,  de ahí a la locura sólo existe una delgada línea .
Que llegaran deteriorados al campo fue lo peor que podría haberles pasado. De hecho Himmler no lo tuvo nada fácil para tratar de contener a su destinatario, ni para culminar con plena satisfacción el engaño .

Rodeada a ambos lados por aquellos brazos , los penetrantes ojos del germano se clavaban e imponían por si solos . Sabía perfectamente lo que quería  pero ella no lograba desvelar hasta dónde sería capaz de llegar por conseguirlo .

Sin embargo , algo distinto la aturdía más aún si cabe . Enlazar las puntas de los hilos  hasta poder cerrar el círculo .

·       ESTHER : Once mujeres , once cuadros , pero algo ha debido salir mal con el último , algo que lo ha retrasado todo . Ahora  todo vuelve a precipitarse porque Adam escogió a quién no debía   o ¿me equivoco ?

La sonrisa desapareció mientras acercaba su rostro al de ella  , permaneciendo su boca a escasos centímetros de la de ella mientras sus penetrantes ojos disfrutaban de su contorno ,pero lejos de seguir adelante , simplemente ella le oyó respirar muy cerca de su piel .

·       JOSEPH: Simplemente perfecta . -  Separándose de ella  y acercándose a recoger ambos diarios  - Creo que esto no le hará falta ¿o sí?-  No hubo respuesta mientras él volvía hacia la puerta con intención de marcharse , deteniéndose nuevamente a su lado -. Sobra decir , que nada de lo que se atreva a contar resultará creíble , nada, así que yo de usted , me limitaría a terminar su parte del trabajo,  ya nos encargaremos nosotros de la que nos corresponde y recuerde , en toda causa no hay víctimas ,  sólo héroes que se sacrifican .

Y dejando la puerta abierta  y a ella en aquella pared , clavada , sin poder moverse ,  iba desapareciendo sobre llevando sus pasos a la par que los railes  que trajeron entonces a los trenes de la muerte .

Ana Patricia Cruz López
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