LA TEMPESTAD
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| CRED ED APCL73 |
CAPÍTULO DÉCIMO TERCERO : SECRETOS FAMILIARES .
Hacía tres días que Alice permanecía
inconsciente . A juicio de su hermana Emma , que no hubo de despegarse de ella mientras yacía en el suelo de tierra y paja , la ambulancia tardó demasiado , pensamiento quizás imbuido por sus costumbres más urbanas y el olvido más absoluto de como solía hacerse las cosas a las afueras .
Para ella , la única en acompañarla durante el
trayecto hasta el hospital más cercano , hasta los apenas
veinte minutos de duración del trayecto hasta llegar a él resultaron un castigo difícil de asumir .
Tres días inconsciente bajo vigilancia ,
entubada . Tres días en las que se le realizaron todo tipo de pruebas continuas que
arrojaron un resultado incierto hasta que no despertase .
Tres días en las que los mismos tres
protagonistas permanecían allí y en los
que dos de ellos , Thomas y Richard , se rotaban para volver a la casa y vigilar el avance de los trabajos
así como ocuparse de los animales .
Emma , sin embargo , optó por no moverse . No
podía , pero tampoco ninguno de ellos se atrevió a indicarle que tan siquiera
regresase para descansar .
Mal dormía en un sillón , que no sofá ,
abrigada por una chaqueta . Despertada con sobresaltos a horas intempestivas era como si la culpa se la estuviera reconcomiendo por dentro . Una culpa que no
llegaba a entender del todo pero que sabía que sentía .
Una mala caída desde cinco mortales metros ,
ese fue el veredicto del médico encargado de su caso . Un traspiés sin aparente
explicación aún puesto que la mayor de
las dos no había querido preguntar a quién estaba con ella . No quería saber .
Durante las horas de silencio nocturno Emma veía el rostro perfilado de su hermana
pequeña , durmiendo plácidamente gracias
a la sedación , mientras ella recordaba con
añoranza aquellos tiempos tan escasos como felices de ambas , cuando quizás aún
no se fuera consciente de una posible envidia
o no se supiera realmente por qué se sentía minusvalorada por una madre devota cuyo único pecado fue sobreproteger a la única de las dos que había sido
cuestionada desde que se engendrase y la llevase en su vientre.
El único hombre que hubo amado de verdad . El
único amor que tendría en su vida , distaba de lo que los lugareños pensaban o
especulaban , pero el secreto debía mantenerse
por el bien de ambas familias .
No lo provocó . Ninguno de los dos buscaron
encontrarse o amarse casi de inmediato , estando casada ella y él en busca de mejor futuro fuera de este
país , fuera de su casa y lejos de su familia
pero dispuesto a quedarse o a huir
con y por ella .
Todo Ulverston sabía de la existencia de ese
hombre y de cómo su propio padre renegaba de él por ser simplemente
diferente , por ser el único con valor
suficiente en aquella casa como para echarle en cara sus perniciosas costumbres
. El único capaz de enfrentarse con quién se creía con poder sobre las personas
de la misma forma que dominaba a sus
caballos o sus perros de caza .
No. El padre de Emma no era el viejo Aldrich .
Ésta no fue engendrada por ese interesado
borracho que menospreciaba lo que su esposa representaba desde el mismo
día de su casamiento y a la que trató de
forzar en más de una ocasión irrumpiendo en su dormitorio , en el que yacía con
su soledad , bajo llave . Pero el de Alice sí , aunque ella jamás conocería la
verdad sobre la noche que , pese a las lágrimas y las súplicas ,
Aldrich golpeó fuertemente en la cara a su esposa , dejándola aturdida y sin
capacidad de reacción , mientras tomaba
su cuerpo con menos respeto que a las prostitutas que solía frecuentar .
Entre los sonidos de la máquina que la ayudaba
a respirar , con aquel bombeo continuo , los pitidos casi milimétricos de la que vigilaba sus pulsaciones y el sonido casi liviano procedente del exterior
, Emma , sin poder conciliar el sueño ,
comenzó a pensar qué diría su hermana si se enterase de la verdad sobre su
nacimiento , si supiera por qué , realmente , se convirtió en la preferida de
un padre que para conseguir tenerla tuvo que forzar a su propia madre pero
que , al no poder hacerlo en condiciones de normalidad por su elevado estado de embriaguez , optó
por golpearla fuertemente en la cara hasta casi la extenuación .
Posiblemente no se sorprendería pensó. Alice
había vivido de todo a juzgar por lo que le había contado y lo que sabía . Ni siquiera generaría en
ella algún tipo de odio o rencor hacia la figura que más alababa , la de su
progenitor, y en mitad de aquella melodía
, de aquel falso silencio , observando su perfil , mientras dormía plácidamente , llegó a la conclusión de que conociéndola,acabaría justificando la
acción de sus padre .
Para Emma fue mucho más fácil huir
aquella noche en la que algo ya le decía , desde media tarde , que aquel era el
día . Las palabras de su madre, en su lecho de muerte , antes de que su último
aspirar se produjese, la verdadera historia sobre su origen , su procedencia,
sobre quién era en realidad y de quién debía protegerse . No obstante , aunque
su progenitora le advirtiera sobre la
necesidad de guardar el secreto por el resto de su vida , salvo para salvarse
de los tratos finalistas de su padre , ella
siempre fue consciente de que lo
que su madre había guardado en su corazón como el mayor secreto no debía
saberse jamás , ni siquiera que a
diferencia de su hermano , su padre biológico ,
Joshua Albert Wadlow , el menor de ambos hermanos , con el que sólo
mantuviera en común su apellido y que
nunca pudo reconocerla por razones
evidentes , si la amó de verás, pudiendo conocer a su descendiente recién
nacida poco antes de regresar al
ejército donde se le diera por
desaparecido en el campo de batalla .
Una mujer amada hasta el dolor . Una hija querida y deseada aunque no pudiese
disfrutarla . Así se lo describió su madre . Esa fue la conclusión con la que
ella había crecido y vivido durante todos estos años . Ese era su secreto , la
mayor razón de todas para no volver y sin embargo, el destino parecía empeñarse
en que tal y como naciese y creciese , su cuerpo debía permanecer a merced de aquellas tierras
, de aquellos hombres , aunque su mente se mantuviera alejada muchos kilómetros de allí.
Cansada, decidió estirar las piernas saliendo
de la habitación por un rato . En el exterior ,
apenas a unos cinco metros ,
sentado solo en la sala de espera , Thomas , con cuyo rostro preocupado se encontró
nada más salir .
Detenida por un instante en la puerta , con la
vista fija en el suelo , respiró hondo y volvió a ladear su cabeza a la derecha volviendo a encontrarse con aquel gesto de culpa sincera cuya voz no había
escuchado en estos tres días .
Con decisión , Emma se dirigió hacia la
sala levantándose él de la silla en
cuanto la vio atravesar la puerta .
-
Iba
a ir por café . Puedo traerle uno si
quiere Sra Bowman.
Pasó por delante de él , sin mirarle ,
sentándose en la última silla de aquella misma
fila en la que previamente su empleado
había estado esperando .
Thomas se quedó en el mismo lugar , parado ,
tratando de no enjuiciar a una
mujer que posiblemente podía encontrarse
a dos aguas , por una parte sintiendo rencor hacia el hombre que pudo haberlo
evitado aunque su rostro no lo demostrase
y por otra , la “patrona” ofendida por el incumplimiento de la regla más
elemental .
Sin querer molestarla , se limitó a darse la
vuelta para cumplir el objetivo que se
había propuesto pero escuchó su voz y
tuvo que detenerse .
-
Nos
hemos pasado media vida distanciadas . – Él fue girándose hacia donde ella se
encontraba – Al principio todo iba bien . No había más que una buena relación
entre hermanas y mucha complicidad . De pronto , sin saber por qué , todo
cambia . Las hermanas dejaron de jugar de forma entrañable o incluso de
dirigirse la palabra y ahora que
volvemos a estar juntas me encuentro con alguien a quién no soy capaz de
reconocer.
No sin temor y con mucho respeto él se atrevió
a dirigirse a ella .
-
Las
relaciones familiares no siempre son fáciles de llevar . Por suerte yo no
puedo quejarme , al menos respecto a Richard . Nunca hubieron grandes
confrontaciones , al menos hasta la adolescencia , entonces nos distanciamos algo
más , pero con el paso de los años ,
aquello que teníamos , no parece haberse resquebrajado ni un ápice . Pero claro
, también es cierto que en eso ayudó mucho tener una madre como la mía y como
la suya .
Sin que ella dejase de observar un punto distante
, Thomas creyó oportuno irse acercando . Necesitaba contarle aquello que ella parecía negarse a preguntar .
-
Me
sorprendió durmiendo . Vino a buscarme y todavía no sé por qué , pero parecía
confusa y nerviosa . Se…- trató de
continuar pero ella no le dejó - .
-
¿Así
que es cierto ? – Se preguntó ella para sorpresa del ayudante de capataz –
Podría haber sido culpa mía . Debió verme con … - cerró los ojos resignada ante
la imagen mental de una Alice agazapada viéndoles entrar en su dormitorio - .
Como dije antes , la persona que se encuentra en esa habitación es alguien que
a estas alturas no conozco . La mujer de
la que todos , incluido Reder , me hablaba , no la reconozco como mi hermana y sin embargo, siento el dolor de no haber querido reaccionar
a tiempo y haberla sacado de aquí antes
de que todo esto la corrompiera por
completo . Y en medio ... Richard .
-
¿Richard
? – Preguntó extrañado consiguiendo que
ella le prestase la atención debida - .
-
Todo
lo bueno que tuve en la casa se reduce a
una sola persona : Richard Bennet.
Cuando me marché , algo que no he querido preguntar ni saber por qué , generó lo que ahora está postrado en la cama
de esa habitación. Una obsesión
enfermiza por amor de la que jamás me atrevería a dudar que es tan sincera como
dolorosa y que por lo que he podido comprobar ... aún perdura .
Habiendo entrado en cierta confianza , se decidió a sentarse a su lado .
-
Sra.
Bowman …- Ella volvió a interrumpirle - .
-
Emma
, por favor . – Se sonrió con amarga tristeza . Escuchar aquel apellido de
casada , en sus circunstancias , sentada en aquella sala de espera de aquel
hospital le traía recuerdos que
quebraban su voz por momentos mientras su vista volvía a perderse en algún
aparte indefinida – La última vez que estuve sentada en la sala de espera de un hospital fue para reconocer un cuerpo ,
el de mi marido . Hace dos años .
Pese a no ser un hombre que potenciase su
curiosidad , Thomas no podía evitar
desear que ella continuase su propia narración sobre aquellos hechos que tanto
la marcaron mientras que Richard se acercaba desde el fondo del
pasillo.
-
Acabábamos
de cumplir nuestro segundo aniversario . Estaba de permiso ese día , después de
casi un mes sin habernos visto . Apenas había llegado a casa. Me llamó para preguntarme si necesitaba algo.
Iba a acercarse al centro , por unas botellas de vino blanco para la cena . Yo
estaba trabajando . Dos horas después de
hablar con él se presentaron en mi
oficina dos agentes de Scotland Yard
para comunicarme que había muerto y necesitaban que les acompañase para identificarlo .
-
¿Cómo
…fue ?- Preguntó sinceramente intrigado .
-
Fue
uno de los dos militares que murieron en el atentado de Omagh, el 15 de Agosto
. – El rostro de Thomas palideció girando su cabeza hacia Richard que se
encontraba escuchando todo desde la puerta - Una de las veintinueve víctimas de entre la
multitud de personas a las que se trató
de alejar del lugar en el que se iba a explosionar la bomba
según un aviso que recibió la policía . Resulta paradójico que tratando de salvarles les llevasen
directamente hacia la muerte .
Absorta en su pensamiento , el de aquel día
, que aún conservaba en su memoria como
si fuera ayer , Thomas necesitó salir , alejarse . Poder respirar un aire que ahora no terminaba de entrar . Necesitaba
una excusa , algo qué le justificase .
-
Voy
por ese café . Vengo en seguida .
Pero al salir ni se detuvo a la altura de su primo el cual terminó yendo detrás suya . Lo que comenzó como una
caminata a pasó acelerado hacia la salida más cercana terminó casi
convirtiéndose en una carrera de
obstáculos a sortear a esas horas de la
noche en la que algunas enfermeras se
disponían a cambiar las medicaciones de
los pacientes .
-
¡Thomas ! – Le llamó Richard sin que el otro le
hiciese ningún caso -. ¡Thomas detente !
Pero no se detenía . Buscaba la forma más
rápida de llegar al exterior y no la
encontraba . Ante la imposibilidad de
inmediatez de los ascensores , su primo optó por bajar corriendo las escaleras seguido a la zaga por el mayor de los dos el cual logró interceptarlo en el rellano entre dos
pisos .
-
¿Quieres
parar?
Prácticamente abalanzándose sobre él logró
detenerle , cogiéndole por la camisa y
tirando de él contra la pared que tenía justo al lado .
-
¿Se
puede saber por qué no te has parado cuándo te lo he dicho ?
La palidez de su piel se incrementó por
momentos hasta casi rozar la
trasparencia . Las venas de su rostro
casi podían dibujarse y el resto
de su cuerpo se encontraba excesivamente tenso .
Con signos claros de angustia y
ganas de continuar su marcha y
salir corriendo , el corpulento cuerpo
de su primo se lo impedía . Richard necesitaba una explicación a tal reacción ,
aunque se temía por dónde podía devenir
esto .
-
Dime
que tú no tuviste nada que ver Thomas . Dime que no estabas en Omagh.
A cada palabra que pronunciaba el mayor de los
dos más comenzaba a prodigarse el sudor por cada rasgo de su piel .
Ambos hombres se conocían demasiado bien no
pudiendo mentirse sin que lelotro lo descubriera de la misma forma que ocultar información
tampoco era una opción.
Para el capataz aquel silencio era la peor
respuesta posible. Asumirlo , ante la
posibilidad de que Emma le descubriese, algo insostenible .
-
Por
eso tienes que salir del país . Una vez atrapado el segundo de abordo en el
coche sólo queda averiguar dónde pudo esconderse el conductor , ¿por qué eso es lo que hacías verdad Thomas
?
Pero su primo continuaba sin responder
temiéndose , quién le cuestionaba , lo peor.
-
No,
aquel día no sólo conducía . El que iba conmigo fue quién dio el aviso , a mí me tocó detonarla con el temporizador .
Con la respiración agitada y el corazón a punto
de salírsele del pecho, Richard comenzó a apretarle fuertemente hasta dar , con
rabia , un puñetazo en la pared .
-
¡Dios
, Thomas !
-
Pese
al tiempo han ido cerrando los círculos y cogiendo a gente que ha hablado de más . Mis contactos
me lograron el barco , sólo necesitaba un tiempo de transición, hasta que me avisasen para
salir fuera del país .
Horrorizado a Richard le costaba siquiera mirarle a la cara .
-
¡Murieron
niños Thomas !, incluido un bebé de apenas seis meses .
-
Yo
sólo cumplía órdenes Richard . Ellos ni siquiera tenían que estar allí. El
aviso fue muy claro y sin embargo los evacuaron justo hacia el lado
contrario , mandándolos a la muerte .
- Le respondió un Thomas que intentaba de que al menos
pudiese entenderle - Ellos no tenían que
estar allí.
-
¡Pero
estaban Thomas ! – Le respondió ofuscado su primo - ¿Cómo puedes dormir por las
noches sabiendo que les ejecutaste , que uno de aquellos niños podía haber sido
hijo tuyo? – Con la cabeza alta , el
flash de lo que le acababa de escuchar a Emma hizo que callese en la cuenta
sobre otra cosa - ¡Diosssssss! Su marido …
ya te advertí que ella no podría saber jamás quién eras ni lo que eras ,
ni ella ni nadie debe saber qué estás aquí de lo contrario tendremos a la
policía antes de que vuelvas a respirar . ¿Cuándo se supone que debían avisarte
?
-
No
lo sé – sintió la mano de su primo cogiéndole fuertemente de la camisa a la
altura del pecho – pero no podían tardar demasiado , saben que la policía anda
buscándome .
-
Está
bien - Richard trató de relajarse aunque no pudiera pensar en ese instante - Regresa
a la casa , yo me quedo con ella .
-
¿Y
si pregunta ? – Le contrapreguntó su primo -.
-
No
lo hará . Además , yo estoy aquí, con
ella. Eso la despistará de pensar de nuevo en eso . ¡Vete ! ¡Ahora !
Y Thomas , con la mano en el hombro de su
primo y confiado en su palabra , como
siempre fue y nunca dejó de serlo , se
marchó por las escaleras deteniéndose a mitad de camino para volver a girarse
y mirarle por última vez esa noche . Era
consciente de lo que aquello representaba y el riesgo que suponía . Su primo miembro destacado del IRA Auténtico desde muy
joven .
Y mientras trataba de respirar hondo y volver a
aparentar serenidad , al volver, se encontró de nuevo con la invariable
figura de Emma sentada en la misma silla.
¿Una verdad escondida por el amor a la familia
que podría destrozar todo lo que había logrado recuperar con ella ? La familia
nunca supo oficialmente cuándo Thomas hubo ingresado al IRA Auténtico , la
división paramilitar , pero tampoco les pasó inadvertido que de todos los
hermanos , cuatro para ser más exactos, éste era el único que se reconocía como digno hijo de su padre , un famoso activista republicano irlandés
que defendía su independencia perdida por encima de todas las cosas .
Richard
fue de los pocos que conocieron esa trayectoria , él y una más que
disgustada madre de un jovencísimo y rebelde pero amantísimo Thomas al que nunca fue fácil educar y menos para una mujer sola una vez ésta hubo
enviudado .
Las redadas comenzaron a sucederse y , lo que
en principio sólo era esporádico y no afectaba en exceso a la paz familiar ,
pasaron a traducirse en el desenvolvimiento claro de las cada vez más utilizadas estratagemas por parte de la policía inglesa para conseguir
que diesen su paradero llegando a aplicar medidas completamente abusivas.
Richard lo conocía pero aun así nunca quiso
saberlo todo . Jamás se interesó en que Thomas le contase con detalle sus
movimientos o los motivos de por qué de ser un activista antiviolencia , salvo para
los objetivos militares marcados, había pasado a convertirse en alguien que no
sólo conducía y colocaba los vehículos bomba en los puntos estratégicos sino
que además montaba los artefactos y los programaba sabiendo que entre las víctimas
habrían civiles .
No. Su madre nunca lo supo todo por suerte para ella y aún así, aquel modus vivencial
de su hijo más pequeño le conllevó enfermarse de preocupación e histeria con cada
noticia nueva que escuchaba por la radio o le decían , sin saber dónde o cómo podría
encontrarse .
Volver a aquella sala , enfrentarse cara a cara
con una verdad oculta y dolorosa no es lo que habría querido , pero no le
quedaba más remedio .
¿Su última esperanza ? Que el mensaje de su marcha llegase pronto y
saliese del país . La realidad a la que se enfrentaba , que todo se descubriera
y su mundo se viniese abajo de nuevo . Perderla , esta vez , para siempre .
ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
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