EL ÚLTIMO
DÍA DEL
RESTO DE TU VIDA
CAPÍTULO
CUARTO : HOTEL STANLEY . (PRIMERA PARTE
)
19 de Diciembre de 2016
Sala
de espera de cualquier aeropuerto , con su bullicio cotidiano . Una cola
inesperada ante un mostrador en el que se esperaba ,ansioso , encontrar un hueco en
el próximo avión con un destino fijo , no deseado por una parte y ansiado por
otra . Una conversación con la empleada de la compañía aérea en la que tratar
de ser amigable , dadas las circunstancias , se imponía como necesario , aunque
costase .
Un
tomar asiento en espera de aquella inquietante voz , por megafonía , que ordenaría embarcar .
Pero , previamente a todo aquello , a esas horas
más o menos extensas, de espera nerviosa , antes de que sus silencios resonasen
en su interior más que cualquier palabra dicha , la realidad : tratar de buscar
una excusa harto convincente para ,
simplemente , desaparecer unos días .
En
el caso de Paul , bastó dejar una nota a su esposa , no hallada en casa , como venía siendo costumbre habitual desde
hacía algunos años y tras numerosos
intentos de localizarla a través de su teléfono , pero como también venía
siendo normal, ella se negaba a cogerlo
y contestarle .
Para
Jordan , sin familia a la que dejar sendos recados , le resultó más fácil
deshacerse de todo y dejar atrás la vida de comodidad bañada de estrés puesto
que la suspensión indefinida le había abierto la puerta para ello .
Caleb , que se encontraba en plena preparación de los exámenes, llegó a un acuerdo
con su compañero logrando , desde la
Dirección de la Facultad , que se le concediesen esos días por “asuntos
personales de vital importancia “,
siendo conocedor de que ofertando un sustituto de la entidad escogida , casi
sería imposible que se lo denegasen .
Andrew
tuvo que comunicar a la Comisión Nacional de Valores la localización exacta de
su viaje así como las fechas de ida y
presunta vuelta , comprometiéndose a estar permanentemente localizado a través
de su móvil por si hiciese falta ser
contactado y Jonas …
Una
maleta pequeña , apenas para una programación de dos , tres días a lo sumo ¿para qué más ? Una última mirada hacia el
interior de su casa –barco , de su piano
que era como parte de su alma y, simplemente , cerró la puerta dejando
tras de sí todo aquello que le protegía
o con lo que él se sentía seguro .
Idas
y venidas de gente con diferentes destinos . Gente solitaria y debida o
indebidamente acompañada , nervios que florecen y aparecen de improviso ,
ocasionados por alguna maltrecha palabra malentendida entre algún operario y el
futuro pasajero .
Aspavientos
y desesperación ante retrasos imprevisibles
y pérdidas de conexión. Baños colapsados hasta los exteriores de esos
pequeños y agobiantes habitáculos que terminan formando parte de la fauna local
del Aeropuerto de turno .
Los
agentes de seguridad a los que se ve rondando en busca de alguna víctima
propiciatoria mientras son detenidos, cada cierto tiempo ,por los agentes de
policía ,destinados como complementos ,a efectos de recibir los sendos informes
verbales .
Animales
domésticos , perros en su mayoría , nerviosos por la tensa espera participada
por sus dueños y en la que saben que , cuando llegue el momento , les tocará
ahogarse en sus propios nervios y desesperación encerrados , medio drogados ,
en sus trasportines que nada abrigan
ante el imperante frío de la bodega .
Y
aquel tintineo tan familiar , más para unos que para otros , con aquella
vocecita tan característica , capaz de señalarte la proximidad del vuelo y la
compañía coincidente con la tuya o no , a la que cuesta entender del todo por el ruido reinante de aquellos que nada
mejor tiene que hacer que no guardar el
debido silencio .
Aquellas
carreras que comienzan por la gran sala , delante de sus ojos , ante los
importunados que ven como se les ha cambiado de puerta apenas encontrándose en
última llamada , tirando , como bestias bípedas , de sus modernos carromatos
portabultos , sus maletas .
Todo
un mundo abierto de par en par . Un microcosmos de gran ciudad humana, en
régimen de semilibertad alineada , en el que basta un solo instante , apenas
cinco minutos de observación locuaz y detenida , para extraer los términos del
más completo estudio sociológico sobre lo que se podrían considerar costumbres
habituales en esa selva sin flores ni arbustos . Un mundo de obediencia
piramidal a unas reglas que otros imponen, aquellos , que optan por jugar con
los pasajeros , su tiempo y sus
ilusiones , a cambio de su propia vanagloria , de la necesidad que originan a conciencia . La necesidad de
escapar , de huir , de reencontrarse .
Y
dentro del nuevo microcosmos escogido , aún más reducido , los apenas
perceptibles sonidos de la respiración de quienes acompañan y ocupan las filas
casi interminables de asientos debidamente numerados , los signos de evidente cansancio de quienes prefieren
dormir una vez acomodados , los pasos intermitentes del personal auxiliar de
cabina con sus idas y venidas constantes
en pos de que el bienestar , durante las horas que dura tal recorrido, sea la
realidad más inolvidable en el entorno más
asfixiantemente cerrado que existe .
Un
mundo aparte desde el que se juega a ser mero observador de lo que sucede por
encima de las nubes a través de un pequeño hueco doblemente acristalado . Una
visión etérea y maravillosa , conformada
, más temprano que tarde , por pequeñas luces que van creciendo tanto en
intensidad como en tamaño y que dirimen , a ciencia cierta , la vida nocturna o casi
diurna , en pleno amanecer , con el que una ciudad vive cada hora , cada segundo .
Testigos
mudos incapaces de soñar algo , pero
cuyos recuerdos y simulaciones sobre lo que posiblemente pudieran encontrarse , copan sus pensamientos no permitiéndoles
otros estado físico ni mental que el de la plena atención , la especulación
más vivaz , la adivinación fallida y sin resultado de lo que puede depararles .
Aeropuerto
Colorado Springs.
6.00
am
Colorado
Tras
su llegada , Jonas alquiló un coche estableciendo la dirección exacta del hotel
en el GPS.
La
visión de las montañas nevadas , con aquel intenso color rojizo propio del
amanecer en esta época del año , le otorgaban un aspecto misterioso , casi siniestro .
Tratando
de acertar por aquel maremágnum de carreteras secundarias que le llevasen a
destino , pudo vislumbrar el edificio unas tres horas más tarde , a pleno sol
en mitad de un día despejado y absolutamente evocador .
Con
la capa de nieve aumentando conforme se acercaba al porche de la entrada
principal del hotel , al coche más le costaba avanzar al no haber previsto la colocación de las
cadenas . El tiempo de los últimos días ,
inestable , había cogido a todos los empleados del edificio y habitantes
de los núcleos cercanos por sorpresa , dejándoles incomunicados durante
horas en el peor de los casos .
Una
vez logrado el aparcamiento del vehículo y cogida la maleta entró en el
vestíbulo . Su mente se retrotrajo, como
en una película antigua , a aquella inquietante noche de la que sólo parecían
recordarse tramos .
Nada
había cambiado , pero mentalmente , la luz del día , brillante , fue sustituida
por la luz de las enormes lámparas que colgaban del techo . Las mismas cálidas
alfombras , los mismos asientos clásicos y típicos de un hotel de montaña , la misma recepción
que hace diez o tal vez , incluso , más de veinte años . Nada había hecho cambiar
el aspecto del Stanley , ni el paso de sus vagos recuerdos .
Los
escasos coches habidos en el aparcamiento
y el aún más limitado número de
personas que se veía deambular le hicieron deducir que no habría
demasiados clientes y que , por lo tanto
, aunque breve , se encontraría con una estancia tranquila .
El
recepcionista , de tez muy pálida , pelo exageradamente rubio casi blanco
y altura considerable , desentonaba en medio de aquel entorno rodeado de
maderas oscuras aparentemente recién barnizadas
. Su tono de voz al solicitarle la documentación , confirmó sus sospechas sobre
la extranjería del sujeto e incluso , sobre los relativos pocos años que debía
llevar en los Estados Unidos , a juzgar por la aún más que manifiesta
dificultad para pronunciar el idioma .
Éste,
una vez devuelto todo lo que le hubo solicitado , le entregó la llave de la
habitación 420 , en el ala Este del edificio . Al ver el número en el llavero
de madera quedó pensativo . Trataba de
recordar cuál familiar le resultaba dicha numeración y ni siquiera por las indicaciones
ofrecidas por el recepcionista para que llegase hasta ella logró recordar .
La
extrañeza le sobrevendría a continuación, cuando se disponía a retirarse a la
misma y el empleado le retuvo para
entregarle un sobre que al parecer habían dejado para él junto con la instrucción de leerlo de
inmediato .
Lejos
de hacerlo en ese instante , optó por subir a la habitación y abrir el sobre
allí.
Nada
más abrir la puerta algo se removió en su interior . Aquel mobiliario con
sabor añejo … Sólo agradeció que la cama no tuviera dosel , constándole que las había , lo que siempre le pareció
sumamente horrible .
Su
vista , tras dejar la maleta en el suelo , se detenía involuntariamente en
puntos fijos , aquellos que resultaban comunes, por lo general , en todas las habitaciones del hotel pero que
para él , sin saber exactamente por qué , tenían algo que le llamaban . Desde
la ventana con vistas a las montañas nevadas
a los dibujos nada clarificadores , más bien comunes , casi vulgares en
su antigüedad , de una alfombra que no
resultaba nueva aunque sí recientemente aspirada . Y durante el rato que sus ojos parecieron ,
desde la puerta , buscar algún razonamiento lógico a aquella excesiva atención,
sólo deseaba recordar , como lo había
intentado durante estos últimos diez años , los que han pasado desde la última
vez que pisase ese lugar .
Portando
aún el sobre misterioso dejado en recepción , optó por abrirlo . En él se
podía leer una escueta instrucción a modo de orden. Observó su reloj y apenas
faltaban unos minutos para que el mandato pudiese cumplirse . Salió de la habitación y , cogiendo el
ascensor , regresó al vestíbulo preguntando
por la localización de una sala . Tras serle indicada su ubicación , el
recepcionista , al no verle demasiado convencido , optó por llamar a un joven
empleado para que le acompañase .
Deambulando
por la misma ala Este del hotel, un largo pasillo les llevó hasta la última
puerta a la izquierda . Se trataba de un
pequeño salón habilitado para recepciones privadas . Con cabida para unas diez mesas redondas ,
dispuestas para ocho comensales , aunque sin terminar de recubrir salvo por el
único elemento dispuesto , un mantel de hilo blanco , sólo una de ellas se encontraba
colocada en el centro de la misma , rodeándola , cinco únicas sillas
distanciadas unas de otras con perfección casi matemática .
En
su centro , dos jarras de agua y vasos
dispuestos boca abajo sobre una servilleta bordada . Cinco únicamente .
Silencio
como banda sonora de acompañamiento al blanco impoluto como único color destacable de cuanto le
rodeaba , si es que puede considerársele un color . Un silencio que ya le había acompañado hasta
esa parte del edificio y que sólo conseguía ponerle altamente nervioso .
Silencio
que sólo se rompió cuando apenas , unos
minutos más tarde , la puerta volviera a
abrirse apareciendo Jordan .
Extrañeza
no es la mejor sensación que podría definir lo que ambos hombres sentían en ese
instante . El cirujano , con la tarjeta del mandato aún en la mano , apenas era
capaz de pronunciar palabra alguna , aunque tampoco hacía demasiada falta .
El
último en llegar , observándolo todo , se acercó a la mesa con la intención de
servirse un vaso de agua y al
ofrecérselo a Jonas , éste, se lo rechazó gesticulando con su cabeza .
El
sonido de la puerta abriéndose de nuevo
les sorprendió a ambos. Ver quién se les incorporaba , ahondó más en la
curiosidad de ambos que no pudieron evitar mirarse , tratando de preguntarse qué estaba pasando .
La
sonrisa , reflejo de la ironía del momento en el que Andrew se veía envuelto ,
reencontrándose de nuevo con los mismos hombres
y por mandato de alguien externo al que no conocía , una vez más , le
resultaba un duro golpe a la inteligencia de todos .
·
ANDREW: ¿ Así que descartamos la pesada
broma ?
·
JORDAN : ¿A ti te lo parece ?
·
ANDREW: A estas alturas , ya no sé lo
que me parece nada de esta historia .
Evidenciando
una creciente molestia , optó por sentarse en espera de si aparecerían , como
aquel entonces , los dos hombres que faltaban
para la reunión.
Con
Jonas depositando el recorte de periódico encima de la mesa , lanzó al aire una
de las primeras dudas a resolver .
·
JONAS : ¿Todos lo hemos recibido ?
Mientras
él zarandeaba su cabeza de un lado a otro para mirar a los ojos de sus
acompañantes , Jordan extraía un papel doblado del bolsillo interior de su
abrigo extendiéndolo sobre la mesa , al lado del de su amigo .
Ambos
hombres esperaron entonces que Andrew repitiera la operación. Pese a resistirse
, presionado por la inquisitiva observación de los otros dos , lo terminó sacando del bolsillo de su pantalón .
Abierto , lo colocó junto a los otros .
·
JORDAN : Creía que la otra vez habías
dejado claro que esto no volvería a repetirse , no al menos contigo.
·
ANDREW : Sea quién sea que esté detrás
de esto , ha sabido ser muy convincente .
·
JONAS : ¿Cómo lo ha hecho?
·
ANDREW: No de forma directa , pero he
sabido captar las señales .
·
JORDAN : Por esa regla de tres , mi
nada oportuna suspensión de empleo y sueldo ¿debería ser tomada como una de
esas señales ? ¡ Por favor !
Incrédulo
ante las palabras de su amigo , sus aspavientos con las manos dejaban a las
claras su poca creencia con esa teoría casi esotérica .
·
JONAS : ¿Te han suspendido? ¿Cuándo ?
·
JORDAN : La comunicación oficial me
llegaba ayer . Al parecer hubo una denuncia anónima . Ahora cuestionan una
posible adicción a mi incapacidad para continuar operando .
Jonas
, extrañado , se percató de la fecha dada y decidió seguir contrastando .
·
JONAS : ¿Y tú , Andrew? ¿Qué forma
adoptó tu señal?
·
ANDREW: Una tipa de la Comisión de
Valores . Han bloqueado mis cuentas y la actividad de mis empresas americanas
es cuestionada . Dicen que he utilizado
de forma fraudulenta información que al parecer no debía conocer , que he
manipulado los mercados .
·
JONAS : ¿Y eso fue …?
·
ANDREW: Ayer por la mañana .
Sin
darse cuenta hasta ese preciso instante de la coincidencia de fechas , los tres
hombres se miraron alternativamente .
·
JORDAN : ¿Y tú Jonas ? ¿Cuál es tu
señal ?
Y
se hizo un profundo silencio . Las casualidades no existían y de entre todas
las presentes y narradas , la suya , quizás era la que más escalofrío podrían
producir hasta ahora , sin embargo , Jonas no tuvo tiempo de contestar . La
puerta volvía a abrirse para sorpresa de los asistentes , siendo en esta
ocasión Caleb quien se presentaba en la sala .
Éste
se sonrío sin poder evitarlo . Aquello le recordaba al reencuentro reciente y
no terminaba de sorprenderse por ello . Un reencuentro en el que habían
acordado no hacer caso al mensaje de la caja
y del que , sin embargo , ninguno había podido hacer caso omiso .
·
CALEB: No puedo creer que esto vuelva a
repetirse .
Su
vista se fijó en la mesa, viendo unos papeles abiertos encima de ella . Al acercarse comprobó de qué se trataba. Con su mano en uno de los bolsillos , sacó un
pequeño sobre , extrajo su contenido y lo extendió , haciendo que su recorte acompañase a los demás .
·
CALEB: ¿Alguien sabe algo de Paul?
Y
la puerta se abría , una vez más , para completar el círculo ,
la lista tasada de invitados .
Con
gesto serio , él tampoco podía salir de su asombro al volver a verlos , en
aquel mismo lugar que todos tenían en común y que les comenzó a relacionar para
siempre a partir de la noche del 20 de
Diciembre de 2005.
·
PAUL : Acaban de echar por la
borda mi trabajo de seis meses - afirmó serio mientras se acercaba a la mesa y colocando extendido su recorte tras observar que los depositados por sus
compañeros eran idénticos – y comienzo a tener la impresión de que no es casual
.
·
CALEB:
Desde aquella maldita noche no he logrado escribir nada con coherencia .
Cuando recibí esto – señalando al recorte de periódico- había algo que me decía
que fuera lo que fuera debía volver , hacer caso del mandato .
·
JORDAN : Esto es una puñetera locura .
Tú lo dijiste entonces Jonas , quién sea que esté detrás de esto sabe lo de
aquella noche , sabe lo que pasó en la habitación , nos conoce y ha ido
jodiéndonos uno por uno .
Nervioso
, las palabras del médico hicieron que todos los ojos se depositaran en el
músico .
·
ANDREW: Tú eras el único que no
pertenecía al grupo desde el principio , el único que no estudió en la
Universidad de Columbia. – Poniéndose de pie y acercándose lentamente hacia él
, continuó sus especulaciones verbalizadas en tono amenazante - Tú nos conociste a todos a posteriori , hasta
que te invitamos a participar y te quedaste . Eres el único eslabón que no
encaja en toda esta historia .
Las
palabras calaron y un Jonas , circunspecto, absorto y sin saber qué decir , se
topó con el dedo acusador de los otros cuatro hombres .
·
JORDAN : El único que ha insistido ,
desde le principio , en que debíamos recordar . El único que parece haber
olvidado todo y sin embargo mantiene tener visiones y pesadillas de esa noche .
El único al que parece aturdirle todo esto después de tanto tiempo . ¿Problemas
de conciencia que trata de solventar SR. Graham?
·
CALEB : ¿Pero se puede saber qué os
pasa ? ¡Él también ha recibido la misma nota de prensa que los demás !
·
JORDAN : Sí, pero es el único que aún
no ha desvelado cómo se la entregaron … si es que llegaron a hacerlo y no se la
envío él mismo ¿ O sí Jonas ?
Con
un Paul silencioso y mirada perdida hacia el suelo , sólo cuando éste alzó la cabeza
y se dirigió a él , se encontró con el rostro de un Jonas angustiado , al que
las palabras no parecían salirle .
Aquel
rostro …aquel mismo rostro , el de
aquella noche . Una especie de complicidad involuntaria entre ambos
hombres generada por un estado de
confusión absoluta por parte del músico
y de una especie de culpabilidad por parte del alto funcionario de las Naciones
Unidas .
Los
diálogos entre ambos sobraban. Las palabras ya habían sido dichas y escuchadas
entre quienes aguardaban el mayor de los secretos bajo la ignorancia de los demás .
Una
imagen soslayada , borrosa . Un Paul que trataba de reanimar a un Caleb confuso
, golpeado , que no centraba su situación ni el lugar en el que se encontraba .
Borrosa pero reconocible . Manos manchadas
de sangre las que portaba él mismo y las
del profesor de Universidad que apenas
entendía por qué de todo aquello . Manos
manchadas de un rojo oscuro , las mismas que veía una y otra vez nada más sentarse en el piano .
Que
Paul volviese a retirarle la mirada para volver a escoger el suelo fue tomada por el músico como una señal .
Escuchadas las historias que habían circulado la entrega del recorte de prensa
, la suya , no dejaría indiferente a nadie .
·
JONAS :
Un cirujano que necesita pastillas para poder enfrentarse a la realidad
y ser él mismo con su complejo de Dios ,
un exmilitar que no logra terminar el libro maldito que podría relanzar
su carrera sobre las experiencias en el campo de batalla , un bróker y empresario sin escrúpulos
acostumbrado a ser él quién imponga las situaciones a los demás y a que todos
se plieguen a sus pies , un funcionario
de la ONU con una carrera más que prometedora
al que su castillo de naipes y
fortaleza vital se le desmorona delante suya sin que pueda evitarlo y … un músico - compositor incapaz de recordar cómo crear algo que realmente valga la pena ,
incapaz de conciliar el sueño porque es incapaz de recordar aquello que le ha
transmitido sus peores pesadillos estando despierto , al que la ignorancia , la
ausencia de la verdad , no le ha dejado vivir consigo mismo estos últimos y
malditos diez años .
El externo . El añadido al que abristeis el grupo y la
afabilidad para algo más que aquellas extraordinarias juergas universitarias .
Aquel , que según vosotros ha planificado todo esto porque podría tener una razón ¿Cuál en
realidad ?
Todos habéis experimentado una causa poderosa que se ha convertido
en la causa de que os decidierais a estar aquí pese a la negativa inicial de lo
que considerabais una locura o broma de mal gusto , pero ninguno de vosotros la ha recibido en una caja envuelta con una lazada
hecha por una cuerda de piano acabante de arrancar .
El poder de la fina cuerda para producir algo tan hermoso
como la música , puede acabar siendo el
arma más mortal de todas en las manos más inadecuadas . En mi mundo , a esto se
le considera una amenaza .
Todos
volvieron a mirarse entre sí salvo Paul que continuaba buscando una clave en
los artículos expuestos en la mesa .
·
JONAS : ¿Aún seguís creyendo que soy yo
quién está detrás de todo esto ? ¿Y por qué no cualquiera de vosotros ?. Quien
sea , nos está retando a un juego y
nosotros somos los principales jugadores . Si ese alguien nos conoce tan bien ,
debe conocer todos y cada uno de nuestros secretos relacionados con aquel día y
especialmente con ella , así que si esa persona quiere jugar , ¿por qué
defraudarla ? Especialmente cuando se ha tomado tantas molestias .
Sin embargo , si quién ha montado todo esto está en esta
sala , sólo puede tratarse de alguien que no fue capaz de contar toda la verdad
, alguien que decidió ocultar de qué la conocía o la relación verdadera que
guardaba con ella . – Todos continuaron
observándose de forma acusadora tratando de hacer memoria - ¿Su
motivación ? Deduzco que esa es la parte final de la partida , la más brillante
, su gran resolución . Bien señores ¿Quién está dispuesto a llegar
hasta el final ?
ANA
PATRICIA CRUZ LÓPEZ
TODOS
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