miércoles, 16 de agosto de 2017

EL ÚLTIMO DÍA DEL RESTO DE TU VIDA. CAPÍTULO CUARTO : HOTEL STANLEY . ( Primera parte ) .( Registrado en SAFE CREATIVE JUNIO 2017)

EL ÚLTIMO DÍA  DEL  RESTO DE TU VIDA
CAPÍTULO CUARTO  : HOTEL STANLEY . (PRIMERA PARTE )
 
CRED EDIC APCL73

19 de Diciembre de 2016


Sala de espera de cualquier aeropuerto , con su bullicio cotidiano . Una cola inesperada ante un mostrador en el que se esperaba ,ansioso , encontrar un hueco en el próximo avión con un destino fijo , no deseado por una parte y ansiado por otra . Una conversación con la empleada de la compañía aérea en la que tratar de ser amigable , dadas las circunstancias , se imponía como necesario , aunque costase .
Un tomar asiento en espera de aquella inquietante voz  , por megafonía , que ordenaría embarcar .

Pero  , previamente a todo aquello , a esas horas más o menos extensas,  de espera nerviosa , antes de que sus silencios resonasen en su interior más que cualquier palabra dicha , la realidad : tratar de buscar una excusa harto convincente  para , simplemente , desaparecer unos días .


En el caso de Paul , bastó dejar una nota a su esposa , no hallada en casa  , como venía siendo costumbre habitual desde hacía algunos años  y tras numerosos intentos de localizarla a través de su teléfono , pero como también venía siendo normal,  ella se negaba a cogerlo y contestarle .

Para Jordan , sin familia a la que dejar sendos recados , le resultó más fácil deshacerse de todo y dejar atrás la vida de comodidad bañada de estrés puesto que la suspensión indefinida le había abierto la puerta para ello .

Caleb , que se encontraba en plena preparación de los exámenes, llegó a un acuerdo con su compañero  logrando , desde la Dirección de la Facultad , que se le concediesen esos días por “asuntos personales  de vital importancia “, siendo conocedor de que ofertando un sustituto de la entidad escogida , casi sería imposible que se lo denegasen .

Andrew tuvo que comunicar a la Comisión Nacional de Valores la localización exacta de su viaje  así como las fechas de ida y presunta vuelta , comprometiéndose a estar permanentemente localizado a través de su móvil  por si hiciese falta ser contactado  y Jonas …
Una maleta pequeña , apenas para una programación de dos  , tres días a lo sumo  ¿para qué más ? Una última mirada hacia el interior de su casa –barco , de su piano  que era como parte de su alma y,  simplemente ,  cerró la puerta dejando tras de sí todo aquello que le protegía  o con lo que él se sentía seguro .

Idas y venidas de gente con diferentes destinos . Gente solitaria y debida o indebidamente acompañada , nervios que florecen y aparecen de improviso , ocasionados por alguna maltrecha palabra malentendida entre algún operario y el futuro pasajero .
Aspavientos y desesperación ante retrasos imprevisibles  y pérdidas de conexión. Baños colapsados hasta los exteriores de esos pequeños y agobiantes habitáculos que terminan formando parte de la fauna local del Aeropuerto de turno .

Los agentes de seguridad a los que se ve rondando en busca de alguna víctima propiciatoria  mientras son detenidos, cada cierto tiempo ,por los agentes de policía ,destinados como complementos ,a efectos de recibir los sendos informes verbales .

Animales domésticos , perros en su mayoría , nerviosos por la tensa espera participada por sus dueños y en la que saben que , cuando llegue el momento , les tocará ahogarse en sus propios nervios y desesperación encerrados , medio drogados , en sus trasportines  que nada abrigan ante el imperante frío de la bodega .

Y aquel tintineo tan familiar , más para unos que para otros , con aquella vocecita tan característica , capaz de señalarte la proximidad del vuelo y la compañía  coincidente con la tuya  o no  , a la que cuesta entender del todo por el ruido reinante de aquellos que nada mejor tiene que hacer  que no guardar el debido silencio .

Aquellas carreras que comienzan por la gran sala , delante de sus ojos , ante los importunados que ven como se les ha cambiado de puerta apenas encontrándose en última llamada , tirando , como bestias bípedas , de sus modernos carromatos portabultos , sus maletas .

Todo un mundo abierto de par en par . Un microcosmos de gran ciudad humana, en régimen de semilibertad alineada , en el que basta un solo instante , apenas cinco minutos de observación locuaz y detenida , para extraer los términos del más completo estudio sociológico sobre lo que se podrían considerar costumbres habituales en esa selva sin flores ni arbustos . Un mundo de obediencia piramidal a unas reglas que otros imponen, aquellos , que optan por jugar con los pasajeros , su tiempo y sus  ilusiones ,  a cambio de su  propia vanagloria , de la necesidad que originan a conciencia . La necesidad de escapar , de huir , de reencontrarse .

Y dentro del nuevo microcosmos escogido , aún más reducido , los apenas perceptibles sonidos de la respiración de quienes acompañan y ocupan las filas casi interminables de asientos debidamente numerados  , los signos de evidente cansancio de quienes prefieren dormir una vez acomodados , los pasos intermitentes del personal auxiliar de cabina  con sus idas y venidas constantes en pos de que el bienestar , durante las horas que dura tal recorrido, sea la realidad más inolvidable en el entorno más  asfixiantemente cerrado que existe .

Un mundo aparte desde el que se juega a ser mero observador de lo que sucede por encima de las nubes a través de un pequeño hueco doblemente acristalado . Una visión etérea y maravillosa  , conformada , más temprano que tarde , por pequeñas luces que van creciendo tanto en intensidad como en  tamaño y que dirimen , a ciencia cierta , la vida nocturna o casi diurna , en pleno amanecer , con el que una ciudad  vive cada hora , cada segundo .
Testigos mudos incapaces de soñar  algo , pero cuyos recuerdos y simulaciones sobre lo que posiblemente pudieran encontrarse , copan sus pensamientos  no permitiéndoles otros estado físico ni mental  que el de la plena atención , la especulación más vivaz , la adivinación fallida y sin resultado de lo que puede depararles .



Aeropuerto Colorado Springs.
6.00 am
Colorado

Tras su llegada , Jonas alquiló  un coche  estableciendo la dirección exacta del hotel en el GPS.
La visión de las montañas nevadas , con aquel intenso color rojizo propio del amanecer en esta época del año , le otorgaban un aspecto  misterioso , casi siniestro .

Tratando de acertar por aquel maremágnum de carreteras secundarias que le llevasen a destino , pudo vislumbrar el edificio unas tres horas más tarde , a pleno sol en mitad de un día despejado y absolutamente evocador .

Con la capa de nieve aumentando conforme se acercaba al porche de la entrada principal del hotel , al coche más le costaba avanzar  al no haber previsto la colocación de las cadenas . El tiempo de los últimos días ,  inestable , había cogido a todos los empleados del edificio y habitantes de los núcleos cercanos por sorpresa ,  dejándoles incomunicados  durante horas  en el peor de los casos .

Una vez logrado el aparcamiento del vehículo y cogida la maleta  entró en el vestíbulo .  Su mente se retrotrajo, como en una película antigua , a aquella inquietante noche de la que sólo parecían recordarse tramos .
Nada había cambiado , pero mentalmente , la luz del día , brillante , fue sustituida por la luz de las enormes lámparas que colgaban del techo . Las mismas cálidas alfombras , los mismos asientos clásicos y típicos  de un hotel de montaña , la misma recepción que hace diez o tal vez , incluso , más de veinte años . Nada había hecho cambiar el aspecto del Stanley , ni el paso de sus vagos recuerdos .

Los escasos coches habidos en el aparcamiento  y el aún más limitado número de  personas que se veía deambular  le hicieron deducir que no habría demasiados clientes  y que , por lo tanto , aunque breve , se encontraría con una estancia tranquila .

El recepcionista , de tez muy pálida , pelo exageradamente rubio  casi blanco  y altura considerable , desentonaba en medio de aquel entorno rodeado de maderas oscuras  aparentemente recién barnizadas . Su tono de voz al solicitarle la documentación , confirmó sus sospechas sobre la extranjería del sujeto e incluso , sobre los relativos pocos años que debía llevar en los Estados Unidos , a juzgar por la aún más que manifiesta dificultad para pronunciar el idioma .
Éste, una vez devuelto todo lo que le hubo solicitado , le entregó la llave de la habitación 420 , en el ala Este del edificio . Al ver el número en el llavero de madera  quedó pensativo . Trataba de recordar cuál familiar le resultaba dicha numeración y ni siquiera por las indicaciones ofrecidas por el recepcionista para que llegase hasta ella  logró recordar .

La extrañeza le sobrevendría a continuación, cuando se disponía a retirarse a la misma  y el empleado le retuvo para entregarle un sobre que al parecer habían dejado para él  junto con la instrucción de leerlo de inmediato .
Lejos de hacerlo en ese instante , optó por subir a la habitación y abrir el sobre allí.  

Nada más abrir la puerta  algo se removió en su interior . Aquel mobiliario con sabor añejo … Sólo agradeció que la cama no tuviera dosel , constándole  que las había , lo que siempre le pareció sumamente horrible .

Su vista , tras dejar la maleta en el suelo , se detenía involuntariamente en puntos fijos , aquellos que resultaban comunes, por lo general ,  en todas las habitaciones del hotel pero que para él , sin saber exactamente por qué , tenían algo que le llamaban . Desde la ventana con vistas a las montañas nevadas  a los dibujos nada clarificadores , más bien comunes , casi vulgares en su antigüedad , de una alfombra  que no resultaba nueva aunque sí recientemente aspirada .  Y durante el rato que sus ojos parecieron , desde la puerta , buscar algún razonamiento lógico a aquella excesiva atención, sólo deseaba recordar , como  lo había intentado durante estos últimos diez años , los que han pasado desde la última vez que pisase ese lugar .

Portando aún el sobre misterioso dejado en recepción , optó por abrirlo . En él se podía leer una escueta instrucción a modo de orden. Observó su reloj y apenas faltaban unos minutos para que el mandato pudiese cumplirse .  Salió de la habitación y , cogiendo el ascensor , regresó al vestíbulo  preguntando por la localización de una sala . Tras serle indicada su ubicación , el recepcionista , al no verle demasiado convencido , optó por llamar a un joven empleado para que le acompañase .

Deambulando por la misma ala Este del hotel, un largo pasillo les llevó hasta la última puerta a la izquierda .  Se trataba de un pequeño salón habilitado para recepciones privadas . Con  cabida para unas diez mesas redondas , dispuestas para ocho comensales , aunque sin terminar de recubrir salvo por el único elemento dispuesto , un mantel de hilo blanco , sólo una de ellas  se encontraba colocada en el centro de la misma  ,  rodeándola , cinco únicas sillas   distanciadas  unas de otras  con perfección casi matemática .
En su centro , dos jarras de agua  y vasos dispuestos boca abajo sobre una servilleta bordada . Cinco únicamente .

Silencio como banda sonora de acompañamiento al blanco impoluto  como único color destacable de cuanto le rodeaba , si es que puede considerársele un color .  Un silencio que ya le había acompañado hasta esa parte del edificio y que sólo conseguía ponerle altamente nervioso .
Silencio que sólo se rompió cuando apenas , unos minutos más tarde , la puerta volviera a abrirse apareciendo Jordan .

Extrañeza no es la mejor sensación que podría definir lo que ambos hombres sentían en ese instante . El cirujano , con la tarjeta del mandato aún en la mano , apenas era capaz de pronunciar palabra alguna , aunque tampoco hacía demasiada falta .
El último en llegar , observándolo todo , se acercó a la mesa con la intención de servirse un vaso de agua  y al ofrecérselo a Jonas , éste, se lo rechazó gesticulando con su cabeza .

El sonido de la puerta abriéndose de nuevo  les sorprendió a ambos. Ver quién se les incorporaba , ahondó más en la curiosidad de ambos que no pudieron evitar mirarse , tratando de preguntarse qué estaba pasando .

La sonrisa , reflejo de la ironía del momento en el que Andrew se veía envuelto , reencontrándose de nuevo con los mismos hombres  y por mandato de alguien externo al que no conocía , una vez más , le resultaba un duro golpe a la inteligencia de todos .

·        ANDREW: ¿ Así que descartamos la pesada broma ?

·        JORDAN : ¿A ti te lo parece ?

·        ANDREW: A estas alturas , ya no sé lo que me parece nada de esta historia .

Evidenciando una creciente molestia , optó por sentarse en espera de si aparecerían , como aquel entonces , los dos hombres que faltaban  para la reunión.

Con Jonas depositando el recorte de periódico encima de la mesa , lanzó al aire una de las primeras dudas a resolver .

·        JONAS : ¿Todos lo hemos recibido ?

Mientras él zarandeaba su cabeza de un lado a otro para mirar a los ojos de sus acompañantes , Jordan extraía un papel doblado del bolsillo interior de su abrigo extendiéndolo sobre la mesa , al lado del de su amigo .

Ambos hombres esperaron entonces que Andrew repitiera la operación. Pese a resistirse , presionado por la inquisitiva observación de los otros dos , lo  terminó sacando del bolsillo de su pantalón . Abierto , lo colocó junto a los otros .

·        JORDAN : Creía que la otra vez habías dejado claro que esto no volvería a repetirse , no al menos contigo.

·        ANDREW : Sea quién sea que esté detrás de esto , ha sabido ser muy convincente .

·        JONAS : ¿Cómo lo ha hecho?

·        ANDREW: No de forma directa , pero he sabido captar las señales .

·        JORDAN : Por esa regla de tres , mi nada oportuna suspensión de empleo y sueldo ¿debería ser tomada como una de esas señales ? ¡ Por favor !

Incrédulo ante las palabras de su amigo , sus aspavientos con las manos dejaban a las claras su poca creencia con esa teoría casi esotérica .

·        JONAS : ¿Te han suspendido? ¿Cuándo ?

·        JORDAN : La comunicación oficial me llegaba ayer . Al parecer hubo una denuncia anónima . Ahora cuestionan una posible adicción a mi incapacidad para continuar operando .

Jonas , extrañado , se percató de la fecha dada y decidió seguir contrastando .

·        JONAS : ¿Y tú , Andrew? ¿Qué forma adoptó tu señal?

·        ANDREW: Una tipa de la Comisión de Valores . Han bloqueado mis cuentas y la actividad de mis empresas americanas es cuestionada .  Dicen que he utilizado de forma fraudulenta información que al parecer no debía conocer , que he manipulado los mercados .

·        JONAS : ¿Y eso fue …?

·        ANDREW: Ayer por la mañana .

Sin darse cuenta hasta ese preciso instante de la coincidencia de fechas , los tres hombres se miraron alternativamente .


·        JORDAN : ¿Y tú Jonas ? ¿Cuál es tu señal ?


Y se hizo un profundo silencio . Las casualidades no existían y de entre todas las presentes y narradas , la suya , quizás era la que más escalofrío podrían producir hasta ahora , sin embargo , Jonas no tuvo tiempo de contestar . La puerta volvía a abrirse para sorpresa de los asistentes , siendo en esta ocasión Caleb quien se presentaba en la sala .

Éste se sonrío sin poder evitarlo . Aquello le recordaba al reencuentro reciente y no terminaba de sorprenderse por ello . Un reencuentro en el que habían acordado no hacer caso al mensaje de la caja  y del que , sin embargo , ninguno había podido hacer caso omiso .

·        CALEB: No puedo creer que esto vuelva a repetirse .

Su vista se fijó en la mesa, viendo unos papeles abiertos encima de ella . Al acercarse  comprobó de qué se trataba. Con su mano en uno de los bolsillos , sacó un pequeño sobre , extrajo su contenido  y lo extendió  , haciendo  que su recorte acompañase a los demás .

·        CALEB: ¿Alguien sabe algo de Paul?

Y la puerta se abría , una vez más ,  para completar el círculo , la lista tasada de invitados .

Con gesto serio , él tampoco podía salir de su asombro al volver a verlos , en aquel mismo lugar que todos tenían en común y que les comenzó a relacionar para siempre  a partir de la noche del 20 de Diciembre  de 2005.

·        PAUL : Acaban de echar por la borda  mi trabajo de seis meses  - afirmó serio mientras se acercaba a la mesa y  colocando extendido su recorte tras observar que los depositados por sus compañeros eran idénticos – y comienzo a tener la impresión de que no es casual .

·        CALEB:  Desde aquella maldita noche no he logrado escribir nada con coherencia . Cuando recibí esto – señalando al recorte de periódico- había algo que me decía que fuera lo que fuera debía volver , hacer caso del mandato .

·        JORDAN : Esto es una puñetera locura . Tú lo dijiste entonces Jonas , quién sea que esté detrás de esto sabe lo de aquella noche , sabe lo que pasó en la habitación , nos conoce y ha ido jodiéndonos uno por uno .

Nervioso , las palabras del médico hicieron que todos los ojos se depositaran en el músico .

·        ANDREW: Tú eras el único que no pertenecía al grupo desde el principio , el único que no estudió en la Universidad de Columbia. – Poniéndose de pie y acercándose lentamente hacia él , continuó sus especulaciones verbalizadas en tono amenazante -  Tú nos conociste a todos a posteriori , hasta que te invitamos a participar y te quedaste . Eres el único eslabón que no encaja en toda esta historia .

Las palabras calaron y un Jonas , circunspecto, absorto y sin saber qué decir , se topó con el dedo acusador de los otros cuatro hombres .

·        JORDAN : El único que ha insistido , desde le principio , en que debíamos recordar . El único que parece haber olvidado todo y sin embargo mantiene tener visiones y pesadillas de esa noche . El único al que parece aturdirle todo esto después de tanto tiempo . ¿Problemas de conciencia que trata de solventar SR. Graham?

·        CALEB : ¿Pero se puede saber qué os pasa ? ¡Él también ha recibido la misma nota de prensa que los demás !

·        JORDAN : Sí, pero es el único que aún no ha desvelado cómo se la entregaron … si es que llegaron a hacerlo y no se la envío él mismo  ¿ O sí Jonas ?

Con un Paul silencioso y mirada perdida hacia el suelo , sólo cuando éste alzó la cabeza y se dirigió a él , se encontró con el rostro de un Jonas angustiado , al que las palabras no parecían salirle .

Aquel rostro …aquel mismo rostro  , el de aquella noche . Una especie de complicidad involuntaria entre ambos hombres  generada por un estado de confusión absoluta  por parte del músico y de una especie de culpabilidad por parte del alto funcionario de las Naciones Unidas .

Los diálogos entre ambos sobraban. Las palabras ya habían sido dichas y escuchadas entre quienes aguardaban el mayor de los secretos  bajo la ignorancia de los demás .

Una imagen soslayada , borrosa . Un Paul que trataba de reanimar a un Caleb confuso , golpeado , que no centraba su situación ni el lugar en el que se encontraba . Borrosa  pero reconocible . Manos manchadas de sangre las que portaba él mismo  y las del profesor de Universidad  que apenas entendía  por qué de todo aquello . Manos manchadas de un rojo oscuro , las mismas que veía una y otra vez  nada más sentarse en el piano .

Que Paul volviese a retirarle la mirada para volver a escoger el suelo  fue tomada por el músico como una señal . Escuchadas las historias que habían circulado la entrega del recorte de prensa , la suya , no dejaría indiferente a nadie .

·        JONAS :  Un cirujano que necesita pastillas para poder enfrentarse a la realidad y ser él mismo con su complejo de Dios ,  un exmilitar que no logra terminar el libro maldito que podría relanzar su carrera sobre las experiencias en el campo de batalla  , un bróker y empresario sin escrúpulos acostumbrado a ser él quién imponga las situaciones a los demás y a que todos se plieguen a sus pies  , un funcionario de la ONU con una carrera más que prometedora  al que  su castillo de naipes y fortaleza vital se le desmorona delante suya sin que pueda evitarlo  y … un músico -  compositor incapaz de recordar  cómo crear algo que realmente valga la pena , incapaz de conciliar el sueño porque es incapaz de recordar aquello que le ha transmitido sus peores pesadillos estando despierto , al que la ignorancia , la ausencia de la verdad , no le ha dejado vivir consigo mismo estos últimos y malditos diez años .
El externo . El añadido al que abristeis el grupo y la afabilidad para algo más que aquellas extraordinarias juergas universitarias .
Aquel , que según vosotros ha planificado todo esto  porque podría tener una razón ¿Cuál en realidad ?
Todos habéis experimentado una causa poderosa que se ha convertido en la causa de que os decidierais a estar aquí pese a la negativa inicial de lo que considerabais una locura o broma de mal gusto , pero  ninguno de vosotros  la ha recibido en una caja envuelta con  una lazada  hecha por una cuerda de piano acabante de arrancar .
El poder de la fina cuerda para producir algo tan hermoso como la música ,  puede acabar siendo el arma más mortal de todas en las manos más inadecuadas . En mi mundo , a esto se le considera  una amenaza .

Todos volvieron a mirarse entre sí salvo Paul que continuaba buscando una clave en los artículos expuestos en la mesa .

·        JONAS : ¿Aún seguís creyendo que soy yo quién está detrás de todo esto ? ¿Y por qué no cualquiera de vosotros ?. Quien sea , nos está retando a un juego  y nosotros somos los principales jugadores . Si ese alguien nos conoce tan bien , debe conocer todos y cada uno de nuestros secretos relacionados con aquel día y especialmente con ella , así que si esa persona quiere jugar , ¿por qué defraudarla ? Especialmente cuando se ha tomado tantas molestias  .
Sin embargo , si quién ha montado todo esto está en esta sala , sólo puede tratarse de alguien que no fue capaz de contar toda la verdad , alguien que decidió ocultar de qué la conocía o la relación verdadera que guardaba con ella .  – Todos continuaron observándose de forma acusadora tratando de hacer memoria  -  ¿Su motivación ? Deduzco que esa es la parte final de la partida , la más brillante , su gran resolución  .  Bien señores ¿Quién está dispuesto a llegar hasta el final ?

ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
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