LA CÁMARA
CAPÍTULO CUARTO : EMPEZAR DE CERO ( Primera parte )
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| CRED EDIC APCL73 |
Apenas corría un poco de aire en la habitación. Frío , penetrante , paseaba a sus anchas por toda la estancia buscando una víctima sobre la que depositarse , sobre la que erizar la piel .
Un hilo de luz amarilla , casi anaranjada , entraba por aquella ventana ligeramente abierta y en la que las cortinas se movían a su antojo, provocando extrañas figuras en aquel ángulo perfecto que conformaban la pared del fondo de la habitación y el suelo.
Y en su viaje , en aquel baile de idas y venidas provocado por la tela blanca y vaporosa , una piel a la que acariciar con un aparente calor que apenas era percibido por el cuerpo al que pertenecía .
En la terraza , los restos de la larga conversación de dos desconocidos : dos botellas de whisky , una de ellas con apenas restos en su fondo , y dos vasos , uno de los cuales , permanecía bocabajo .
Olor a alcohol que pervivía en suspensión aún , sobrevolando un cuerpo semidesnudo depositado encima de la gran cama como si se hubiera dejado caer o alguien lo hubiese dejado allí como mejor pudo .
Un par de zapatos dispersos en el margen derecha , el pantalón descolocado en una de las piernas mostrando parte del gemelo , y un cinturón que bailaba delineando el comienzo de una espalda que remarcaba cada uno de los ángulos de la anatomía del dormiente .
Con un brazo sobre una de las almohadas y el otro colgando por fuera del colchón , aquel cuerpo oblicuamente colocado sobre la cama , parecía más la víctima de una batalla dialéctica con una ambientación acuosa invasora sin control que un ser humano racional , sereno y aparentemente serio, imagen que había tardado años en vender hacia los demás .
Un sonido repetitivo que no se detenía y el cuerpo apenas pareciera enterarse . Aquel ruido , creciente , volvió a replicar hasta en dos ocasiones más , sin respuesta .
Apenas pasarían cinco minutos y el sonido de una tarjeta magnética se adentraba en la rendija de la cerradura de la puerta de la habitación .
Tras los agradecimientos oportunos , el olor a café fue el auténtico protagonista , echando de lado , por completo , al que antes lo poblaba todo .
Sentado a su lado y colocando los cafés en la mesilla de noche , el sonido repetitivo volvió a reproducirse pero esta vez el cuerpo , hasta entonces inmóvil , comenzó a moverse .
Sin que la cabeza se alzase un ápice , el brazo que colgaba se movía de forma torpe , sin guía visual alguna , buscando el dichoso teléfono que parecía entorpecer su profundo sueño . Un teléfono al que poder contestar o apagar y que , sin embargo , acabó en el suelo . Sólo entonces , el sonido pareció detenerse y mientras aquel cuerpo trataba de recolocarse torpemente , como si hubiera recibido una paliza , el gesto inequívoco , al levantar la cabeza , de tapar su rostro con la almohada , dejaba a las claras que aquellos eran los signos más evidentes de sufrir una gran resaca .
De pronto , al tratar de mover una de las piernas , ésta chocó con algo duro , lo que le provocó que girase su cabeza asustado .
• ÁNGELO : ¿Falta de costumbre ?
No fue el tono lo que se introdujo de forma molesta en sus oídos , sino la coincidencia de las campanas de San Pedro en conjunción con las del resto de iglesias cercanas lo que le produjo la sensación de martilleo cerebral .
El comisario portaba en una de sus manos un vaso termo y esperaba , sentado en el borde la cama , a que Gabriel se repusiera un poco para ofrecérselo .
Sólo cuando aquel atronador sonido conjunto se hubo detenido , éste decidió abrir sus ojos en serio y tratar de sentarse apoyado en el cabecero y con sus ojos puestos en aquel vaso marrón , recibió la respuesta a su pregunta .
• ÁNGELO : Está bien cargado. Lo compré en una de las mejores cafeterías de toda Roma y es bueno , a diferencia de ese líquido marrón que ustedes llaman café .
Tras acercarse el borde del vaso a los labios y comprobar que no estaba excesivamente caliente probó un pequeño sorbo . La pequeña sonrisa posterior , indicó al policía que contaba con su aprobación y éste se dispuso a beber el suyo , depositado temporalmente en la mesilla de noche .
• ÁNGELO : Pasé por mi oficina antes de venir aquí para asegurarme de que estuvieran todas las cajas con los archivos y aproveché para realizar un par de llamadas .
• GABRIEL: ¿Algo revelador ?
• ÁNGELO : Puede . – Se levantó y fue acercándose a la puerta acristalada que daba acceso a la ventana . – Hubo algo en nuestra conversación de anoche que me picó la curiosidad y no hay nada peor que despertármela .
• GABRIEL : ¿Sobre la última víctima, la monja ?
• ÁNGELO : No. Sobre el laico .
Gabriel dejó de beber .
• ÁNGELO: No estaba equivocado sobre mi presunción.
• GABRIEL : ¿Cuál exactamente ?
• ÁNGELO : Lo que le dije de que podrían haber coincidido. Posiblemente lo hicieran a juzgar por las fechas que me han rastreado mis fuentes , aunque siendo tantos chicos por aquel entonces , no acabase acordándose de él .
• GABRIEL : Pero él sí me reconoció. Pude notarlo por su forma de mirarme .
• ÁNGELO : Cierto . Yo también me percaté de eso , pero dado el baile de fechas y que sus datos desaparecen misteriosamente cuando apenas cumplió quince años para volver a aparecer en escena hace tan sólo diez , todo es posible .
• GABRIEL : ¿Dice que desapareció?
• ÁNGELO : No exactamente y puede .
Aquella indeterminación resultaba un enigma demasiado pesado para alguien que resacado .
• ÁNGELO : Es su ficha lo que parece detenerse . El Regidor encargado de los registros de todos los chicos que entran resultó ser el mismo desde hacía más de cincuenta años, hasta que muriese , de un ataque al corazón , mientras realizaba su labor . No es que eso pudiera resultar extraño a priori, muchas personas aparentemente sanas lo sufren , pero en su caso , no adolecía de ninguna deficiencia a nivel coronario , ni si quiera de forma hereditaria .
Apenas le estaban enterrando , ya había otra persona ocupando su puesto . Alguien de la confianza de la mano derecha de su progenitor, del Cardenal Matías .
Para ahondar más en mi innata curiosidad investigadora , hay una nada desdeñable casualidad entre la fecha de la muerte del anciano responsable de los accesos y salidas de los chicos y la vuelta a la luz y a la vida semipública del laico , el cual se convierte a partir de entonces , en el enviado y recadero más influyente de la mano derecha del mismo Papa .
• GABRIEL : ¿Por qué tengo la extraña sensación de que habla de casualidad cuándo en realidad quiere decir … causalidad ?
El comisario se sonrió plácidamente mientras terminaba su café con el último sorbo largo .
• ÁNGELO : Hay algo que debe tener muy presente de mí Sr. Bryce , adolezco de una infinita paciencia a la que suelo acompañar de una aún mayor y exquisita prudencia .
Y alzando su taza en gesto absolutamente ceremonioso, Gabriel concluyó aquel delicioso y caliente manjar que lo revitalizó en seguida .
Tras una ducha revitalizante de éste último , ambos hombres se dirigieron en coche con destino a la oficina del comisario a efectos de comenzar a revisar toda la documentación.
Ya desde el aparcamiento , Ángelo le había advertido a Gabriel que las cajas se encontraban apiladas en el suelo , a modo de enromes columnas inquisitivas , y que lo único que se había conseguido , era quitarles el polvo reinante del exterior . Y no se equivocaba .
En el piso cuarto de aquel edificio , la que Ángelo denominaba como su oficina , resultó ser una enorme sala de juntas para reuniones que hubieron de habilitar como su despacho , desplazando los muebles , el ordenador y las líneas de teléfono , una vez le hubieron reasignado el caso .
La imagen , al abrir aquella puerta , dejó boquiabierto al periodista . Ángelo no mentía y así se lo confirmó cuando el primero , con enorme sorpresa , le miró con sensación de no haber visto tantas cajas juntas de expedientes en su vida .
Apiladas en bloques de cinco , con la cinta selladora aún a su alrededor ,componían una suerte de extraño pasillo que llevaba , de forma irremediable , hasta el gran mapa localizador de Roma con las chinchetas puestas señalando los lugares donde los cuerpos fueron encontrados .
Girando de nuevo su cabeza hacia el comisario , éste le señaló que se acercase , que lo observase todo y eso fue lo que justamente hizo .
Gabriel se detuvo justo entre medio de donde aquel pasillo , aquel canal de comunicación comenzaba , percatándose de que cada caja estaba correctamente etiquetada con los datos de cada caso cuya información resguardaba . Los nombres de las víctimas , una numeración de archivo que se le otorgaba y una fecha . Al final de todo , a mano y en rotulador rojo , la zona exacta donde el cuerpo fue hallado .
Así en todas y cada una de las cajas . Algunas de ellas se encontraban , incluso , numeradas secuencialmente , propio de aquellos casos más largos en cuanto a la investigación se refiere , llegando a observar un máximo de cinco cajas referentes a una sola víctima .
Habiéndose formulado de forma clara el plano de situación de lo que sería una más que arduo trabajo de investigación, el mapa le llamó poderosamente la atención. Todos los lugares en los que se habían colocados los indicadores de colores poseían algo en común: se encontraban en los bordes que rodeaban el Vaticano .
Calles angostas , no demasiado iluminadas . Vías de comunicación de barrios tranquilos , de gente que o bien llevaba de toda la vida habitando allí o trabajadores de una escala media- alta , los únicos que , dados los precios que se manejaban por aquellos zonas , eran los únicos capaces de poder pagarlos.
Junto a las chinchetas , algo escrito : una fecha y dos horas , por cuya diferencia , Gabriel sobreentendió que debía referirse a la de encuentro del cuerpo y al del presunto fallecimiento.
Tras esa primera observación , algo no le pareció encajar .
• GABRIEL : No hay un patrón , al menos aparentemente .
• ÁNGELO: Ahí está la clave , en el aparentemente . – Se acercó hasta el mapa - Si a eso sumamos que pese a que la mayoría de las víctimas procedían de familias humildes pero que las tres últimas eran las hijas únicas de las familias más nobles de la ciudad , menso podemos encuadrar un marco de actuación o una preferencia .
Tampoco podemos acogernos a la apariencia física de las víctimas : estaturas diversas , pesos nada homogéneos , color de pelo dispar , incluyendo alguna teñida , ojos de los más diversos tonos y tez de piel variada .
Todo ello nos lleva a la cruda realidad sobre la falta de un patrón que seguir .
Gabriel volvió a observar el mapa detenidamente . Necesitaba que éste le hablase , que encajase algo , que le emitiese alguna luz o pista por dónde empezar .
Tras un buen rato observando en silencio , el resultado fue el mismo que el que obtuviera desde el principio .
• ÁNGELO : No por más observar vas a conseguir que las sirenas canten .
Extrañado con lo que parecía ser un proverbio , miró al policía tratando de buscar una explicación coherente .
• ÁNGELO : Es un viejo dicho napolitano . ¿Empezamos ?
Treinta víctimas . Treinta mujeres tan diferentes como la noche y el día y una única fecha de interrupción: la víspera de navidad de 2005.
Ambos hombres se dispusieron a coger una caja cada uno , correspondientes a la fecha más antigua habida . Una colocación ordenada desde el archivo más antiguo al nuevo facilitaba las localizaciones .
Cientos de carpetas con papel añejo hasta en su olor y amarillento en su aspecto que portaban toda una serie de hechos detallados con fechas y horas exactas . Mismos nombres firmantes y el del superior al cargo del grupo creado a tal efecto , el hombre que tenía delante y con el que ahora colaboraba mano a mano .
Las horas pasaban y los vasos de café y los depósitos de comida para llevar se acumulaban en la papelera mientras la mesa se llenaba de documentos aparentemente sueltos , sin sentido alguno .
Conforme los expedientes pasaban por sus manos , los datos comunes o que así lo pareciesen se iban juntando en grupos con los posit adecuados señalando a quién pertenecía y el número de carpeta y caja del que procedía .
Mujeres entre los 16 y los 30 años . Solteras sin pareja evidente o conocida . Trabajadoras y con una educación , universitaria o no . Algunas procedentes de familias numerosas , otras sin nadie a quién acudir o necesitar y, en el peor de los casos, incluso sin familia que reclamase su desaparición.
Mujeres de apariencia agradable pero no físicamente llamativas . De actitud discreta y buena fama en su entorno . Sacrificadas a cambio de un buen trabajo y un futuro mejor . Dispuestas a todo por superarse .
Hasta aquí la parte amable y normalizada de la investigación en donde el único punto discordante parecía ser la última víctima y por el simple hecho discordante de ser monja .
El otro lado , el más oscuro , lo otorgaba los detalles con los que fueron encontrados los distintos cuerpos . A todas se les había dado muerte en otro lugar siendo , en algunos casos , arrastradas hasta el definitivo lugar dónde fueron depositadas . Sólo a cinco de ellas , con evidentes signos de haber sido atacadas con suma violencia , se las asesinó en el lugar dónde el cadáver fue hallado , pese a que los signos y presuntos estigmas , propios de lo que se señaló como una cadena de asesinatos rituales , sí eran portados por ellas como por el resto .
Las fotografías que acompañaban a los informes resultaron demoledoras , especialmente en tres de las mujeres cuya autopsia reveló su depósito y permanencia en un tanque de agua , posiblemente un pozo que ya no se utilizase , a juzgar por los restos de lodo viejo y emposado depositado en sus pulmones , la piel visiblemente arrugada y alargada por la hinchazón y el color azulado tanto de sus labios como de otras partes sensibles de sus cuerpos .
Cada una de ellas fueron analizadas minuciosamente tratando de buscar cualquier pequeño signo que evidenciara un posible culpable . Cada resto de piel que recubría las quemaduras con hierro candente con que se las había marcado , fue analizado tratando de desentrañar hasta el posible origen del mismo dadas las marcas de fabricación que se grababan en las zonas de operatividad . Muescas no ordinarias que determinaran su uso , señas dentadas de posibles roturas por una utilización inadecuada . Cualquier pista por pequeña e insignificante que pareciese bastaba, al menos ahora .
Y en medio de todo , el encuentro de objetos en las gargantas o en zonas más recónditas a sabiendas que sólo podrían haber llegado a los mismos tras haberse ingerido , puesto que la incursión por incisión externa no era posible al no haber restos o laceraciones o cicatrices que indicasen lo contrario .
De entre todos ellos , quizás el más destacable fuese el de un pequeño crucifijo hecho por encargo , encontrado en la última víctima .
Las horas habían pasado sin que ninguno de los dos hombres se hubiera dado cuenta . Tomando notas en sendas libretas y catalogando los documentos en función de los parámetros acordados , cada uno en su lado de la sala , a Ángelo le comenzó a pasar factura el estar sentado tantas horas en el mismo lugar y la compartición del mismo aire . Sin embargo , mientras trataba de estirar las piernas y el resto de su cuerpo , la sobreatención en la misma hoja de papel, por parte de Gabriel , hizo que no pudiese evitar preguntarle .
• ÁNGELO : Llevas más de veinte minutos dándole vueltas a la cabeza a algo .
Traído desde su mundo de ensoñación y pensamiento propios , mientras trataba de restregarse los ojos y poder centrar su vista en algo que no fueran letras , surgió la pregunta .
• GABRIEL : ¿Por qué en punta ?
El comisario pareció no entenderle .
• ÁNGELO : ¿Disculpa ?
• GABRIEL : Iba a matarla de todas formas . Los desgarros que le hubiera producido cada una de las aristas al irlo tragando la hubieran desangrado de igual forma , tal vez más lentamente , entonces ¿por qué afilarlas potenciándoles su nivel cortante ? Si realmente se trataba de un crimen ritual , le interesaría más una muerte lenta y mucho más angustiosa . El desangrad con algo punzante , cuatro puntas exactamente , como una estrella , acelera todo el proceso de ahogamiento con su propia sangre , de hecho no llegó a bajar hasta donde posiblemente quería.
Aquel morboso lujo de detalles se le escapan al policía a esas horas . Aún sabiendo que se trataba de una de las víctimas , no era capaz de casar mentalmente aquel dato que el periodista le proporcionaba con la mujer encontrada .
• ÁNGELO : Quizás sean las horas o el cansancio, pero ¿se puede saber de qué me estás hablando ?
• GABRIEL : La última mujer , la ´victima de 2005. Todas aparecieron con algo en las gargantas ,pero mucho más abajo . Todos eran objetos religiosos , restos de crucifijos o guardareliquias . Objetos que se les obligó a tragar en vida para provocar una muerte lenta , angustiosa y encima , estando vivas, por lo que presenciaban su propia muerte a ojos de todos o de su asesino . Sin embargo con esta operaron de diferente forma . El objeto resultó ser un crucifijo , lo que podría no resultar extraño salvo por el tamaño y la mayor graduación del daño sólo al rozar la carne interna con las aristas del mismo , pero esta vez es como si hubieran querido asegurarse una muerte mucho más rápida , como si algo les hubiese interrumpido o lo fuera a hacer , como una mala copia hecha con prisas., si no ¿para qué afilar las aristas salvo para asegurarse de que los daños producidos en la garganta , porque no llegaría hasta el límite del esófago al que habían llegado los demás , acabarían causándole un mayor sangrado hasta el punto de ahogarla con relativa rapidez ?
• ÁNGELO : ¿Estás insinuando que algo salió mal con esa mujer y por eso pararon de pronto ?
• GABRIEL : O quizás esa pobre mujer encontrase su ángel sin esperarlo .
El sonido de un mensaje en el móvil de Ángelo le llevó a su chaqueta , colgada en el perchero . Tras leerlo sólo le indicó al periodista que se marchaban .
No sabía por qué aquella naciente relación entre ambos hombres gozaba de la suficiente confianza como para no tener que preguntarle hacia dónde se dirigían , pero los últimos minutos , el recorrido se volvió tosco , angosto , oscuro .
Llegados a un punto concreto , en una calle perdida , en una colina cercana , el coche se detuvo y Ángelo sólo le dijo que lo siguiera . Era uno de los barrios periféricos de la capital . Apenas las diez y media de la noche y ni un alma en aquella calle . Apenas alguna luz dispersa en las ventanas . Edificios antiguos , casi en previsión de ser derruidos , poblaban un entorno a priori nada recomendable .
Aquel ascenso al que se vio abocado Gabriel no le traía buenas vibraciones , pero el policía parecía encontrarse en su casa , confiado y seguro , sabedor de que se les observaba , aunque fuera a oscuras .
Apenas diez minutos de caminata después sobrevino la detención en un portal . Dos toques con los nudillos en la ventana de madera situada a su izquierda y alguien , al que no se veía en principio , abría la puerta dejándolos pasar .
Por más que lo intentase , el reportero no pudo ver de quién se trataba , Ángelo le insistía que había que subir con rapidez y así fue , hasta que llegaron al último piso .
La puerta se encontraba abierta y sólo se cerró tras ellos adentrarse . La casa era oscura y poseía un olor a moho y a humedad muy asfixiante y cargado . Muebles viejos poblaban lo que parecía un salón y apenas una vieja lámpara de gas hacía los esfuerzos pertinentes por iluminarlos . De pronto , una anciana salió de una de las dos puertas que tenían en frente suya y sólo cuando la mujer hubo tomado asiento, ellos procedieron a hacer lo mismo invitados por ésta .
Ochenta , quizás más años o menos . Difícil determinarlo tras un rostro añejo y sumamente arrugado , unos ojos oscuros y minúsculos y un pelo cano aunque muy brillante . Manos que solicitaron las de Ángelo en mitad del silencio de la sala , en la cual ni las respiraciones de ambos podían escucharse . Manos tan señaladas por la edad como el rostro y posiblemente el resto de su cuerpo . Manos que apretaron fuertemente las del policía sin que éste se inmutase ni un solo segundo .
• ANCIANA : ¿Aún no se lo has dicho ? A este paso la profecía se cumplirá y morirás antes de que ella sepa la verdad .
• ÁNGELO : Siempre que vengo me dices lo mismo pero sigues sin darme fecha . Creo que en realidad tus predicciones son como tus arrugas , una fachada de tu edad real .
Aquellos ojos minúsculos , difíciles de definir , eligieron otro objetivo al que observar , esta vez a Gabriel , aunque las manos del policía continuaban apresadas por las de la buena mujer .
• ANCIANA : ¿Y él ?
Aquella voz cavernosa , casi temible , ronca , se le introdujo por sus adentros erizándole la piel al más joven de los dos .
• ÁNGELO : Él no tiene nada que ver con esto anciana , así que no le metas .
Pero aquella mujer no dejaba de mirarle , seria , con la palidez de su piel acrecentando la oscuridad que parecieran reflejar sus ojos .
• ÁNGELO : Oye , no he venido para perder el tiempo . En el mensaje se me decía que era muy importante y urgente .
Y la mujer no dejaba de observar fijamente a Gabriel .
• ANCIANA: Tú sabes la verdad . Sólo tú sabes cómo , dónde y cuándo .
Ambos hombres se miraron extrañados . La mujer parecía haber perdido la cordura conforme el rasgado de su voz crecía y se transformaba .
• ÁNGELO : ¡Anciana! – trató de soltar las manos pero la mujer las apretaba cada vez con más fuerza . - ¡Déjate de esoterismos y estupideces ! Tu mensaje decía - Ella le giró la cabeza y con notable mirada de pavor se dirigió a él -.
• ANCIANA : El demonio se manifiesta de las formas más sublimes y a la vez más extrañas . Sólo él puede encontrar la verdad , en los antiguos escritos , aquellos que permanecen en la oscuridad . ¡Sólo él! – y se levantó señalando a Gabriel con determinación - ¡Sólo a él la verdad le será revelada !¡Pero no debes buscar la luz , la luz te encontrará a ti !
• ÁNGELO: ¡Maldita vieja loca ! ¡Definitivamente has perdido el juicio !
Bastó una indicación para que Gabriel se incorporara , pero antes de que pudiera salir , la anciana lo cogió por uno de los brazos . Su cuerpo comenzó a temblar mientras sus se volteaban pasando a ser blancos , sin vida. De su rostro emanó sudor de forma abundante y de su garganta , comenzó a emerger una serie de sonidos ronroneantes , similares al que le falta el aire para respirar .
Ni él intentó que le soltase , no podía moverse . En parte , el asombro por la experiencia sorpresa , le llevaba a quedarse allí, de píe , sin aparentemente inmutarse y reteniendo a un Ángelo dispuesto a quitársela de encima .
Apenas un instante después , ella volvió en sí , el sudor desapareció de golpe ante los ojos de su objetivo y la mano aflojó la fuerza de su sostén .
• ANCIANA : Tú eres el único que puedes salvarlas , el único .
• GABRIEL : ¿Salvarlas ? ¿A quiénes ?
• ANCIANA : Sólo el que recuperará la fé perdida podrá traerlas de la oscuridad .
• ÁNGELO : Esta vieja loca ha perdido el juicio por completo . ¡ No vuelvas a reclamarme si no es para algo realmente importante ! ¡Vámonos de aquí !
Aún habiéndole dejado claro que se marchaban , a Gabriel algo le indujo a continuar observando a aquella mujer que no cesaba en su empeño transmisor de temor . No sabía por qué , ni a qué se refería , pero aquella vieja anciana , ante su presencia , había cambiado absolutamente de actitud y de ser ella la capacitada para infundir temor , pasó a ser víctima de sus propias visiones , unas visiones que no la perturbaban sólo a ella .
ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
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