domingo, 17 de junio de 2018

MOMENTOS . Siempre tuya ( 236)


Una desazón entre la cabeza y el corazón ,
un giro interminable de vueltas sin control ,
una búsqueda sin fín y un final sin fecha prevista ,
un viaje interminable hacia ninguna parte .

Quisiera poder volver a tener ese control que desean los demás ,
una vida perfecta a imagen de los demás ,
abrazar ese concepto manido de felicidad del que presumen quienes no han sabido vivir otra cosa ,
y apartar los lamentos acumulados durante mis insignificantes años de existencia .


Quisiera vivir  otra vida ,
sentirme amada en  brazos que correspondan ,
y la ternura de unos labios a los que poder hacer míos una y otra vez sin motivo .
Quisiera tener alguien a quién importar  y que me importe,
una almohada real  de carne y hueso sobre la que descansar en paz de una vez ,
sobre la que poder soñar ,
sobre la que no tener que lamentarme .

Un mundo de locos  en el que yo soy la más cuerda  ,
la que grita más alto,
la que araña las paredes con la mejor motivación
cuando las sombras  me recuerdan tu  cuerpo
y el viento me silba tu nombre .

Un tañido de campanas soy capaz de escuchar ,
anuncian las almas en pena en su largo caminar hacia un destino a ninguna  parte
mientras yo las acompaño
sólo para ver si al final estás tú.

Una locura indefinible  y advertida .
Toxicidad en la piel al menor roce ,
pura obsesión  que nos convierte en imbéciles del seguimiento hacia donde los demás van
cuando en realidad queremos romper  en busca de una oportunidad .
Daño y autolesión con cada caricia que dejamos de darnos  en una distancia fatal ,
con cada palabra que no somos capaces de decirnos .

Cristales rotos como mi corazón yacen el frío suelo
como muestra del instinto animal ,
una disculpa velada necesitada de escucharse  y jamás dicha ,
arrepentimiento en estado puro como penitencia .
Lamentos sordos ante los oídos de mi mundo
mientras busco donde encerrarme por siempre .
Esperanza aferrada a que vuelvas y olvides para comenzar de cero ,
una vez más y serán ocho mil .
Autodestrucción que engancha como la vida misma ,
que nos convirtió en adictos a lo nuestro ,
a aquello que sólo nosotros podemos vivir
haciéndonos daño mientras nos amamos .

Camino sin retorno como forma de amar ,
locura maravillosa que encierra nuestras almas en su jaula de oro particular
de la que la llave , partida en dos ,
sólo se completa  cuando estás conmigo .
Vida incompleta sin aire puro si tú no estás
y sólo un  deseo para continuar : no dejar de amarte nunca .


ANA PATRICIA CRUZ  LÓPEZ
TODOS LOS DERECHOS  RESERVADOS



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