lunes, 16 de julio de 2018

AMANECER ROJO . (AKAI YOAKE) CAPÍTULO TERCERO . NO SE PUEDE ATRAPAR A UNA MARIPOSA ( 1ª PARTE ) (蝶をつかまえることができるないです。) (Registrado en SAFE CREATIVE 3 DE MAYO 2018)


AMANECER ROJO
(AKAI YOAKE)

CAPÍTULO TERCERO   . NO SE PUEDE ATRAPAR A UNA MARIPOSA
( 1ª PARTE )  
(蝶をつかまえることができるないです。)

CRED EDIT APCL73


“…. si las estimaciones realizadas antes de la batalla indican victoria, es porque los cálculos cuidadosamente realizados muestran que tus condiciones son más favorables que las condiciones del enemigo; si indican derrota, es porque muestran que las condiciones favorables para la batalla son menores. Con una evaluación cuidadosa, uno puede vencer; sin ella, no puede. Muchas menos oportunidades de victoria tendrá aquel que no realiza cálculos en absoluto. “

Sun Tzu
El arte de la guerra

Hacía demasiado calor para aquella época del año.  Su imagen ,  la de su    rostro, femenino y sutil, coronado por  su cabello largo y salvaje,   tras aquella barandilla de madera,  no le facilitaba tampoco conciliar el sueño   . Dar vueltas continuas en el futón  se estaba convirtiendo en un ejercicio sumamente incómodo  y las finas sábanas , enrolladas entre sus piernas y pegadas a su piel , en un elemento impeditivo del libre albedrío en posición horizontal .

Molesto con la sensación de humedad en su rostro , deslizó sus manos tratando de retirar el  sudor , aún fresco , que imparablemente buscaba recalar en la almohada , tratando , seguidamente , de retirarlo de su pecho .

Sin que el sueño decidiese ganarle la partida  gracias a un Jet lag insoportable que aún no había tenido tiempo de asumir y a la extrañeza de la situación , donde  sus esquemas se habían visto iniciáticamente rotos sin previo aviso , optó por levantarse y , tras asomarse a una de las ventanas , rebuscó en su maleta entreabierta una camiseta que poder ponerse a fin de salir cerca de la cabaña y poder respirar algo de aire . Quizás un tranquilo paseo , abrigado por el  frescor del lago  cercano a la casa ,  fuese suficiente estímulo para intentar conciliar el tan ansiado sueño .

Quizás le faltase conocer bien el país o sus costumbres , pero algunas , como la practicidad y el alto valor dado a su concepto de intimidad , quedaban patentes en cada tramo de aquella casa .


Caminos empedrados correctamente configurados y señalados por márgenes cubiertos de pequeños arbustos , transmitían el mejor mensaje , la indudable indicación de que esa era la línea que se debía seguir y no atravesar .
El que partía del pequeño porche de la cabaña , convertida en obligada residencia  por aquella noche , le guiaba hacia el destino propuesto entre medio de una gran arboleda situada a ambos lados . Una banda sonora silenciosa , sólo interrumpida por una ligera y juguetona brisa embebida de sus ocasionales travesuras ,  hacía danzar las hojas de los árboles chocando entre ellas , prodigando un curioso murmullo a forma de especial diálogo que le hubo de acompañar durante todo su caminar .
Situado mucho más cerca de lo que en principio parecía desde la ventana , el espacio que se iba abriendo ante sus ojos representaba un auténtico remanso de paz . Aguas cuya tranquilidad sólo era interrumpida , ocasionalmente , por el inesperado  chapoteo  de alguno de sus  habitantes colmatado por un penetrante olor a humedad muy distinto al que estaba acostumbrado en la gran ciudad .

En la orilla , tras asegurarse , observando alrededor suyo , de que no había nadie observándole , se descalzó e introdujo  sus pies en el agua, andando hasta que ésta le cubriese por encima de los tobillos .
Disfrutando del instante , las apacibles aguas le trajeron  una imagen totalmente evocadora , elevando su rostro hacia el cielo para comprobar , por entero , la magnitud de lo que sólo había oído hablar hasta entonces a quienes antes que él  hubieron estado allí ,  un cielo minado de pequeñas y luminosas estrellas que jugaban , ambiguas , a su escondite particular con algunas vehementes nubes . Estrellas sumamente cercanas , tocables hasta el punto de rogar al visitante que las contemplaba , una caricia como abrigo a cambio de continuar alumbrando .
Estrellas incontables que , como seres del microcosmos alejado y profundamente azul oscuro , aparecían y desaparecían ante el ojo curioso del aparentemente único humano que las disfrutaba en ese instante .

Con la satisfacción del frescor  que iba ascendiendo desde sus pies , se agachó para , con sus manos , tratar de coger agua con la que poder refrescar su nuca y su cabeza .  Una , dos  y hasta tres veces seguidas en las cuales , el agua se iba haciendo con el nuevo territorio de su cuerpo , empapando su ropa .


Agua cristalina y fresca que pudo disfrutar junto con el silencio sonoro del lugar al cerrar  por un instante sus ojos,  respirando profundamente , sintiendo una paz simplemente distinta no experimentada antes .
Cerró sus ojos olvidándose de todo, imbuido por la más placentera sensación de soledad  y de conjunción con cuanto le rodeaba , fuese lo que fuese todo aquello que no era capaz de apreciar con aquella escasa luz pero que sabía que existía y trataba de sobrevivir allí . De pronto  su cuerpo se volvió ligero , casi etéreo , hasta que algo en su interior le provocó dejar aquella maravillosa abstracción y volver a abrirlos  . Se sintió observado  sin saber por qué y sólo cuando se hubo levantado , dando  medio giro hacia el lugar del que había venido , comprobó que efectivamente no estaba solo . A lo lejos , la ansiada figura femenina emergía entre los árboles , cuasi fantasmal , quieta , sin oscilación ni gesto alguno , hasta que decidió partir .

Con prisa inusitada , se recolocó el calzado de nuevo y trató de seguirla. Buscándola con desesperación , en mitad de la noche , sólo cuando la sinuosa figura de las cabañas comenzaba a aparecer ,  el espectro blanco por el que sentía tanta curiosidad reaparecía ante sus ojos .
Caminos debidamente señalizados  que le iban separando de ella  a cada paso nuevo que daba . caminos vedados posiblemente a los visitantes  , regla que no debía de ser de aplicación para los de la casa .

En aras de no perderla de vista , Kaleb decidió  salirse de las marcas establecidas saltando,  superando el pequeño arbusto que lo delimitaba,  para seguirla campo a través , pero una mano en uno de sus hombros lo detuvo mientras la imagen ansiada de la dama blanca se desvanecía .
Al girar su cabeza para ver quién era  , fue el rostro muy serio del hijo de Tanaka , Isamu , a quién encontró . Una rápida observación del mismo , le hizo comprobar hasta qué punto “el soldado “ podía resultar amenazante sin tan siquiera abrir su boca . Un gesto serio y el asomo parcial de lo que parecía ser la empuñadura  (TSUKA ) de una katana entre los pliegues de un ropaje gris , resultaba lo suficientemente intimidante como para no proseguir .

Sin mediar una sola palabra , teniendo muy presente las palabras de Matthew sobre ella , decidió proseguir el camino marcado hasta la cabaña seguido , muy de cerca , por su vigilante .

¿Qué decían aquellos que habían vivido años en estas tierras sobre el ánimo posesorio de sus miembros familiares ? No recordaba  que nadie le hubiera dicho nada aunque sí le advirtieron sobre la inadmisión de los extranjeros pese al pase de los años . Cualquier relación comercial resultaba bienvenida , mientras sólo se tratase de eso ,  porque entonces , las normas de cortesía imperaban , pero cuando se trataba de algo más , de un acercamiento de tipo personal , pese al concepto de lealtad del japonés para con quién le salva la vida o hace algo realmente importante por él , la cortesía podía volverse en intromisión ofensiva sin apenas darse cuenta . Pero aquello que le dijese su amigo y colega sobre la propiedad que ella representaba para su hermano , era algo que no terminaba de entrarle en su cabeza .
Una sobreprotección que contrastaba , notablemente , con la realidad de la mujer en este país y de cómo su futuro se distorsionaba hasta casi desaparecer salvo en las zonas rurales donde conseguían asumir un más que dudoso protagonismo a base del trabajo duro tanto en el campo como en las casas , al cuidado del resto de la familia .

Un país donde su sistema de vida global envuelven al concepto de familia y a la realidad familiar misma como tradición firmemente arraigada sin que , pese al paso del tiempo , se haya desviado o evolucionado como en el resto de países desarrollados .
Aquí no son posibles los acuerdos prematrimoniales sobre la conservación de los apellidos de solteros de los contrayentes  y temas como la homosexualidad , pese a  conocerse y saber que se encuentra convivencialmente entre la población  , aún hoy se mantiene como algo casi ofensivo para el núcleo familiar , no siendo aceptado en todos los casos y siendo una de las causas de elevación de las tasas de suicidio .

Una sociedad donde las infidelidades existen y son toleradas cuando es el hombre quién las lleva a cabo , pero donde apenas existen hijos extramatrimoniales ,  siéndoles reconocido sólo el derecho a heredar de su progenitor la mitad de lo que le correspondería a uno habido dentro del matrimonio

Un sistema familiar donde la idea de disfrute conyugal nunca ha llegado a penetrar con fuerza , convirtiendo al matrimonio , entre japoneses , una obligación que implica a renunciar a muchos privilegios individuales , excepto el de tener hijos .

¿Sobreprotección a la mujer en uno de los países más desarrollados del mundo ? Posiblemente , de la misma forma que se protege cualquier propiedad que se estime valiosa . Un mundo y una cultura en los que  , pese a incrementarse , a raíz de la crisis económica mundial de 2008, el número de parejas en las que ambos deben trabajar fuera  casa a fin de traer dinero con el que poder vivir , la escasez de plazas públicas en jardines de infancia , ha provocado el mal endémico de que sean ellas quienes deban abandonar  o reducir sus jornadas laborales a fin de poder dedicarse a la crianza de sus hijos o que algunas , simplemente , no deseen tener hijos dados los altos sacrificios y todo ello , pese a las mejoras , aunque no demasiado notables , que los respectivos gobiernos , han ido introduciendo .

La mujer como símbolo de propiedad y como paradigma del honor familiar . Esposas que deben admitir como tolerable  las continuas infidelidades de sus esposos e hijas nacidas en ciertos ambientes sociales nipones , llevadas como premio , al matadero del matrimonio concertado desde el nacimiento o a posteriori según los acuerdos comerciales que se lleguen a establecer . ¿Y la opinión de ellas ? ¿Y “su opinión”  ?

Dando mil vueltas a su cabeza sobre su insaciable curiosidad por la sensación que era capaz de transmitirle , el sueño se apoderó de él al final y sin que casi se diera cuenta , poco después , algo lo estaba zarandeando por uno de los hombros .
En mitad de la abundante luz que entraba por una de las ventanas , con dificultad , abrió uno de sus ojos para ver quién le estaba incordiando de su plácido sueño y para su sorpresa , se trataba de Matthew que venía a rescatarle .

Al tratar de mirar la hora , antes de que pudiese ver su muñeca , su colega ya le advertí que era demasiado tarde para lo que se suponía que se prodigaba en aquella casa .
Un despiste involuntario  que le llevó a dormir con el reloj puesto , lo que no sucedía nunca .

Una ducha rápida y vestido en tan sólo quince minutos , se acercó a su maleta de cabina  antes de salir de la cabaña . Su compañero , extrañado , dio la vuelta para recriminarle la tardanza   pero prefirió silenciarse al verle coger una carpeta  y su Tablet .

·        MATTHEW : ¿Preparado ?

·        KALEB : Necesito café en cantidades industriales .

Por su voz y su cara , pareciera no haber pasado una buena noche .

·        MATTHEW : Pero ¿se puede saber qué estuviste haciendo anoche cuando saliste de mi habitación ?

·        KALEB :  ¿A parte de no poder dormir ?


Sin detenerse  y guiado por el australiano ,  se dirigieron hacia el despacho del viejo Tanaka .

·        MATTHEW : Bien , pues espero que estés más lúcido ahí dentro . La costumbre aquí es mantener la reunión mientras se desayuna  y por supuesto mantener la cordialidad en todo momento . Recuerda que … - el irlandés le interrumpió -.

·        KALEB : Es su casa , su país y sus reglas , lo sé , lo recuerdo .

·        MATTHEW : Bien  - situados junto a la puerta de acceso , antes de abrirla , respiró hondo y miró a su compañero con una amplia sonrisa –  ¡A por ellos !

Como mero observador , tras unas seis tazas de café de dimensiones algo mayores a las que acostumbraba , los datos de la operación fueron expuesto por ambas partes con un principio de buen entendimiento . Aquellos cimientos  que servirían de base y que le fueron transmitidos  desde la sala de reuniones dónde le encomendaban esta misión , parecían coincidir , para gratificación propia,  con las del lado nipón del negocio  apostillando , poco a poco , una perfección en el devenir de los acontecimientos que resultaba demasiado extraña .
A juzgar por la actitud y los argumentos de quiénes se situaban al otro lado de la mesa , no cabrían malos entendidos y , sin embargo , el único que parecía estar cómodo con todo aquello era el patriarca . Tanto su hijo , con la mirada baja aunque pendiente a todo cuanto se dijese allí  , como la mano derecha del mismo , Atsushi , mucho más pendiente del estado del anciano enfermo , denotaban , por sus gestos , que todo aquello les hacía salir de su especial zona de confort .

Preguntas varias y pequeños detalles aún por matizar , las horas fueron pasando sin que casi nadie se diese cuenta de que se aproximaba la hora de almorzar .  Visiblemente agotado y predispuesto a  concluir todo antes de retirarse a comer , el viejo Sr. Tanaka simplemente dispuso lo que se suponía era el cierre de la reunión con la consiguiente cuestión sobre si alguien deseaba aportar algo más .
Un silencio sepulcral y algunas  miradas cruzadas , dio pie al anciano para levantar la sesión  hasta que la voz de Kaleb , con la Tablet encendida delante y la carpeta de documentos abierta , interrumpió el halo de felicidad y perfección oportunamente  trazado hasta ahora .

  • ·        KALEB : Necesito tener acceso a la contabilidad de Tanaka Systems de los últimos cinco años .


Agarrando su bastón fuertemente , el anciano , que ya se encontraba de píe con la perspectiva de retirarse , se dio la vuelta hacia el irlandés mientras Isamu incorporaba sus ojos hacia el centro de atención principal .

  • ·        SR. TANAKA : En las conversaciones previas nunca se habló de una revisión justo antes de firmar . Desde la dirección de su empresa me aseveraron haber investigado lo suficiente y haber hecho las comprobaciones que necesitaron .


  • ·        KALEB : De la misma forma que ustedes también nos investigaron , nos consta .


La seguridad del irlandés enervaba por momentos al anciano patriarca .

  • ·        SR. TANAKA : ¿Y puedo saber con qué intención se cumplen los acuerdos verbales mantenidos con su dirección ?


  • ·        KALEB : Creemos  que podría haber dejado de ser una operación tan segura respecto al principio . – Al patriarca parecieron flaquearle las piernas y ante la voluntad de ayudarle de su hijo , optó por retirarle el brazo violentamente - Claro que quizás usted me ahorre tener que revisar la maraña de documentación que supone la contabilidad compleja de una multinacional como ésta  y me diga , por sí mismo , por qué  si esta empresa es tan rentable y genera tantos beneficios como publicita , inició una venta de acciones por valor muy inferior al que tenían en el mercado amén de dos avisos de procedimiento concursal por deudas en menos de seis meses . – Pese a tratar de disimular , el rostro del Sr. Tanaka se iba descomponiendo por momentos - Quizás también pueda explicarme de paso , como la cartera de fondos que maneja  en Europa  y Estados Unidos , ha ido desvalorizándose en los últimos  tres meses ante la oportuna aparición de una campaña sobre dudosa imagen y de la que nadie parece conocer su origen ni el de la información sobre la que se basa, y quizás , sólo quizás , Sr. Tanaka , pueda contestarme cómo ha conseguido mantener el precio de mercado sostenido cuando  la mayoría de propiedades inventariadas,  según el listado que ustedes nos proporcionaron , han acabado en distintas manos aunque conservando el nombre de la empresa matriz .


Ofendido , el empresario trató de recomponerse en busca de mostrar una dignidad que parecía haberse hundido como lo que era capaz de vender en esta operación .

Mientras , a su derecha , su amigo y compañero , sin dudar en apoyarlo,  dado el peso de su argumentación , esperaba  poder obtener las respuestas  a las preguntas que en su cabeza pivotaban en este instante . Para Matthew , aquella situación distaba de resultarle cómoda . Para alguien que logró adentrarse y ser considerado como un miembro más de la familia y tratado como un hijo más para el anciano , en todos estos años jamás le había visto recibir un golpe de aquella manera .

En todos estos años jamás oyó hablar de que la empresa fuese en declive o no continuase obteniendo los éxitos que siempre se le reconocieron y granjearon el respeto por este apellido  entre los más reputados miembros de la alta sociedad japonesa .
Los resultados de las reuniones de los sucesivos consejos de administración , de carácter familiar  o bien puestos a dedo por el patriarca ,  se convertían en portadas predilectas y jugosas de más de un diario económico  manteniéndose como  una de las sagas familiares más solventes de todo Japón .

Pero aquello …. ¿Cómo saber quién había sido el traidor  capaz de desvelar lo que parecía ser uno de los mayores secretos familiares de los últimos tiempos ? Respecto a Kaleb , la sorpresa del australiano resultaba muy merecida . Por muchas conversaciones que se hubieran mantenido , nada le hacía presagiar que aquel joven con el que se topó en una taberna irlandesa una noche a la salida del trabajo ,  se hubiera convertido en un tiburón empresarial , digno representante de una firma de la categoría de Rider and Hausmann Technologies .

Alzando su cabeza para aparentar un poco de dignidad , lamiéndose de sus propias heridas , el aguerrido lobo oriental , con ostentación absoluta sobre su posición  en el lugar en el que se encontraban , se agarró fuertemente al bastón  y enderezó su cuerpo  antes de dirigirse al  extranjero .

·        SR. TANAKA : ¿Cree , en serio , que puede venir a ésta , mi casa , e insultar y degradar todo lo que me ha costado  más de cincuenta años levantar y convertir en lo que hoy es ? ¿Quién se ha creído que es para hablar de lo que desconoce  por el simple hecho de algo que le hayan podido decir y que no se asemeja a la realidad ?

·        KALEB: Con todos mis respetos y sin ánimo de querer parecerle grosero y desagradecido dada la enorme hospitalidad mostrada hacia mi persona , no baso mi argumentación en habladurías ni comentarios forzados para desacreditarle .  Son datos y hechos , informes oficiales  e investigaciones llevadas a cabo por especialistas ... – el anciano , enfurecido , le interrumpió -.

·        SR TANAKA : ¿Investigaciones , informes ? ¡Nadie más que yo sabe el estado de todas y cada una de las delegaciones de esta maldita empresa ! ¡Nadie más que yo es el salvaguarda de lo que pasa intramuros y por eso puedo aseverar que todo eso que afirman sus informes y ridículas investigaciones es completamente falso! – Con dificulktad , fue rodeando la mesa , acercándose a él – Asegura no querer ofender mi hospitalidad ni la casa que pisa  pero me acusa de engañar y mentir , de falsear datos y encubrir operaciones fraudulentas ¿y todavía pretende que no me ofenda cuando es en mi casa y en mi cara  dónde ha hecho esas aseveraciones ? ¿A caso no ha estimado la posibilidad de que sus fuentes , interesadas , sólo deseen que usted fracase en esto y por eso le hayan dicho justo lo que usted necesitaba escuchar ?

Con un nudo enorme en su garganta , Kaleb vio sobrevenirle todos los demonios y dragones juntos en la persona de un anciano supuestamente enfermo, que imponía mucho más cuando se le tenía prácticamente encima y en plena ebullición  histérica .
Él no había pretendido ofenderle y  sin embargo  lo había hecho .  El lugar , casual  y no escogido por él , no había resultado una sala de negocios o un despacho . Aquel espacio continuaba siendo un pequeño refugio en el que realizar reuniones de trabajo , pero era  su casa , su hogar en definitiva y en eso , el concepto sí que difería notablemente de cualquier creencia occidental .

·        KALEB : Lamento , sinceramente , haberle ofendido Sr. Tanaka ,- tratando de mostrarle  respeto , fijó sus ojos en la mesa y en los documentos que recogía -  pero como representante de  Rider , tengo la obligación de asegurarme de que la operación es lo más trasparente posible .

·        SR. TANAKA : ¿Sus jefes saben esto ? Fueron ellos los que nos llamaron , los que mostraron el primigenio interés en fusionarse , casi podría decirse que se mostraban bastante desesperados .  – Visiblemente alterado , ante la atenta y preocupada observación de su hijo , el anciano , apoyado en su bastón, continuó – ¿Y es usted el que se arroga , en nombre de su empresa , el derecho a exigir , el derecho a desconfiar en base a rumorología sin pies ni cabeza ? ¿Qué nos impide a nosotros hacer justo lo mismo y a actuar de la misma forma tomando como única referencia una realidad , un plan expansionista en el que nadie cree , del que nadie tiene informes de evaluación en el tiempo , ni previsiones y mucho menos estudios económicos probables ?

Habiendo dejado todo listo para marcharse , Kaleb apoyó una de las manos sobre sus cosas  mientras que la otra procuró mantenerla en su pierna . Necesitaba aferrarse a algo  y disimular la impotencia de saber qué no podía contestarle como hubiera deseado porque nunca estuvo más de acuerdo con alguien y , sin embargo ,  debía mantener las formas , su papel como representante y negociador de una empresa de la que tenía la sensación , en este preciso instante , que le estaba apretando , cada vez , la soga alrededor de su cuello .

Isamu, viendo a su padre mucho más  enfurecido que de costumbre , fue acercándose hacia  el otro lado de la mesa , donde él estaba , pendiente en todo momento  de su mano liberada . No era la primera  vez que había presenciado un ataque al corazón ni que había tenido que atenderle o llamado  a la ambulancia , pero  la última vez , ya les habían advertido que de proseguir así y no cuidarse , pudiera no seguir contándolo .

Con la vista puesta en el hijo , Matthew protegía la espalda del anciano en espera de no tener que recogerle si se desvanecía mientras trataba de que su compañero  se contuviese .

·        SR. TANAKA : Míreme . – Le requirió  bruscamente  sin recibir respuesta - ¡He dicho que me mire !- Volvió a reiterarle acercando su cuerpo al de su invitado –

La voz en grito  resonó en toda la habitación mientras su hijo aceleraba su paso al ver una de las venas de su cuello más hinchada de lo normal y la mano que no agarraba el bastón algo temblorosa .

Por el rabillo del ojo , el incómodo invitado vio la afección del  anfitrión  optando por hacerle caso y mirarle a los ojos , tal y como él quería .

·        SR. TANAKA :  Exijo una disculpa .

El rostro del irlandés no rebajó su expresión ni por un instante . Esta vez no habrían rostros agachados ni muestras del respeto reverencial que exigían los protocolos  y la tradición , sólo una posición erguida de su cuerpo y un mentón elevado  ante los ojos enfurecidos de quién se consideraba víctima de la mayor de las ofensas .

·        KALEB:  Mis disculpas ya fueron dadas , pero no pienso reiterarlas por realizar exclusivamente mi  trabajo. Estoy en su casa porque usted lo decidió así y pese a que mi agradecimiento por su hospitalidad no le valga ahora de nada , me he limitado a llevar a cabo una solicitud razonable dadas las circunstancias .

·        SR. TANAKA :  ¿Dadas las circunstancias ?

Su cuerpo pareció debilitarse y el bastón cayó al suelo . Al ver que el cuerpo del anciano terminaría en el suelo de forma irremediable , hasta él se abalanzó para sostenerlo cayendo prácticamente en sus brazos .

Sus ojos , orgullosos pero ligeramente acuosos ,  suponían el reflejo de un hombre herido en su orgullo más profundo , aquel al  que en ese país consideraban o confundían con un arraigado concepto de honor  que distaba de comprenderse del todo para alguien de fuera , por muchos años incluso que hubiera vivido en este país .

Dándose cuenta de quién lo sostenía , el patriarca se afanó a recomponerse y cambiar de ayudante, alejando incluso a Matthew de un empujón , depositando su plena confianza en Isamu y en su hombre de confianza .

Sin nada más qué hacer allí , recogió todo lo que había traído consigo  comunicándole a su compañero que le esperaría en el coche.  Para el australiano , sin embargo , la perspectiva de todo cuanto había acontecido distaba mucho  de lo que esperaba que fuera una reunión normal .  Ni parecía reconocer a quién él logró introducir en la empresa y que se supone que era amigo suyo desde hace tantos  años , ni al propio hombre que lo había tratado como un padre generoso y afable aunque duro como hombre  de negocios .
Aquel arrebato hacia su invitado , aquella furia nada contenida , no eran propios de un hombre que se manejaba , en todos los aspectos de su vida , bajo los principios de los soldados silenciosos y astutos , de sus ascendientes más directos , los samuráis , una línea sucesoria  que se había respetado hasta entonces y que nunca osó quebrar con arrebatos de rabia como el que había presenciado hacía unos instantes .
Tanaka “ el viejo “,  había conseguido ganarse el respeto de todos , incluso de importantes y poderosos  miembros de las familias jakuzas  ( mafia  japonesa ) instaladas tanto en Tokio como en Osaka . Sus empresas multinacionales , habían logrado una posición memorable desde casi sus inicios , cuando apenas  acababan de surgir en sus naves y todo ello , gracias a la dirección única y buen hacer de un hombre conocido por su enorme paciencia   y buen hacer en todas las facetas de su vida .

Para aquel al que había acogido como un hijo más , al que apreciaba  como tal a falta de concederle un apellido que se daba por hecho, la imagen grandiosa y firme de quién se había convertido casi en el padre que nunca conoció , se derrumbaba con la misma facilidad que una torre de hielo bajo el sol .  Su firmeza , reposaba en falso sobre un cuerpo que se consumía por momentos  mientras todo lo que le rodeaba parecía afectarle.  Continuaba  no aceptando la ayuda de otros , ni de quienes más cercanos tenía a su lado .  Persistía en mantenerse distante con el único hijo por cuyas venas corría su sangre , tratándole más como un empleado suyo que quién era en realidad , para dolor nada interiorizado de  éste último .

No, las cosas , en el fondo , no habían cambiado tanto en realidad , sólo que ahora , el monstruo , el gran general , débil  y enfermo , siente en su interior como todo se desmorona a sus pies sin que pueda evitarlo .

Con Bosley fuera de la habitación , Matthew prefirió esperar, antes de marcharse ,  que el anciano fuese llevado fuera del recinto , sin embargo , antes de que esto se produjese , sintió la mirada de gran decepción con la que éste se despedía de él , otorgándole una culpa inmerecida de algo que estaba fuera de su alcance , de algo que , a su juicio , debería  haber detenido  por respeto a él y a su casa .

En silencio  y ayudado por Isamu , con gran dificultad se lo llevaron a su habitación mientras Atsushi telefoneaba al médico de la familia para que  viniese a la casa y lo asistiera .  Una vez solos  , mientras se introducía el teléfono en el bolsillo del pantalón , la mano derecha del empresaria , se sentó en el filo de la mesa .

·        ATSUSHI : No has debido permitirlo  y lo sabes .

·        MATTHEW : No he podido impedirlo . No sabía cuál iba a ser su intervención pero aun habiéndolo sabido , no me hubiera inmiscuido .

·        ATSUSHI : ¿Y así le pagas todo cuanto ha hecho por ti ?

Sorprendido por la pregunta , el australiano se dispuso a contestarle .

·        MATTHEW: ¿Por mí ?

Después de tantos años , algunas heridas se mantenían abiertas y por el camino que se vislumbraba , podía predecir se su final .

·        MATTHEW : Lo que él hizo fue por ti. De no haber intervenido aquella noche  estarías en una prisión de por vida .

·        ATSUSHI:  Pero viviría satisfecho con tu muerte .

Cada palabra rezumaba rencor , odio . La misma sensación agridulce de aquella noche era revivida en ese instante . Las imágenes claras de ambos , retomaban la amplitud de su memoria conquistándola de nuevo , transmitiéndole las mismas desagradables sensaciones .

Un fría y delicada hoja de metal que le despertaba en su roce con la piel, una paralización completamente involuntaria bajo amenaza de perder el cuello en cuestión de segundos y unos ojos penetrantes  que le observaban fijamente esperando le diese la oportunidad o excusa a sabiendas de que su guerra ya estaba perdida desde antes de él conocer la verdad .
Era su esposa y él su amigo . Las voces en grito de la discusión posterior despertaron a parte del servicio el cual , se encargó de dar aviso al viejo Tanaka . No tardaría más de cinco minutos en aparecer en el habitáculo . Hacer desistir a Atsushi de que alejase la  katana de honor del cuello de Matthew , le llevó bastante más tiempo . Y pese a encontrarse , verse y coincidir , en la casa  o fuera de ella , para el australiano , la espada jamás dejó de estar pegada a su piel .
Nunca más se volvió a hablar de aquello y todo se creyó solventado con lo que parecía una marcha forzosa , más bien un destierro , del tercer elemento en cuestión , pero un puente sobre el río , durante un amanecer , unos días después , determinó el punto y final de aquella parte de la historia .

Para ellos , sin embargo , sólo se trataba de un punto y seguido , respetando sus posiciones delante de quién lograse resolver el conflicto pero sin olvidar . Lo que ahora se planteaba entre los dos , representaba romper la barrera impuesta a raíz del lugar en el que ambos se encontraban .

·        MATTHEW _  No … no sigas por ahí . – Le dijo tratando de evitar lo que habría de venir - .

·        ATSUSHI : ¡Era mi esposa !

·        MATTHEW : Atsushi  - tratando de tranquilizarlo – déjalo …

·        ATSUSHI :  ¿Dejarlo ? ¡Tú fuiste la causa de que ella se matara !

·        MATTHEW : ¡ No pienso caer en tu maldita provocación !

Se dio media vuelta airadamente en dirección hacia la puerta cuando el japonés lo retuvo fuertemente  por un brazo .

·        ATSUSHI : ¡Me lo debes  y tu vida se la debes a él !

Mirando la mano que lo sostenía con fuerza y seguidamente a los ojos del que había sido su amigo , recuperó la libertad tirando de él con fuerza comenzando su ida hacia el coche donde le esperaba Kaleb desde hacía bastante tiempo .

Durante el transcurso del viaje de vuelta al hotel , pese a sus dos intentos por encontrar respuestas sobre lo acontecido en la casa después de que él saliese , Kaleb no obtuvo más que silencio .  Un silencio frío y tenso , con una mirada casi perdida que no le otorgaba seguridad sobre el hecho de ser él quién llevase el vehículo . Una respiración semiagitada y  ofuscación que ocultar tras una mano , la que no sostenía el volante , que se apoderaba de su boca con fuerza inusitada .

No. Por más que lo intentó , tuvo que desistir . No estaba en condiciones de hablar y mucho menos de responder a sus preguntas  , así que se volvería al hotel con  la esperanza de que en algún momento se abriera lo suficiente como para detallarle las consecuencias de su impronta salida de la sala de reuniones .

Llegados  casi al medio día , Matthew le dejó las llaves a uno de los guardacoches mientras el personal del hotel se encargaba de las maletas del nuevo huésped .
Con el silencio aún por bandera , Kaleb se limitó a seguir por todo el vestíbulo a un más que alterado  amigo  que se dirigía a la cafetería   como alma que lleva al diablo  y al que  no pudo detener cuando comenzó a pedir y beber vasos de whisky  con la misma facilidad que un sediento lo haría con el agua.
Cuando ya llevaba ingerido el tercero , a punto se encontraba de pedir el cuarto cuando algo le hizo mirar por encima del hombro de Kaleb . Su  posterior mirada hacia el suelo , presagiaba problemas.

·        MATTHEW : No se te ocurra mirar hacia el vestíbulo .

Extrañado , Kaleb hizo un intento involuntario  impedido a tiempo  por el aún nervioso amigo .

·        MATTHEW : ¡Por dios Kaleb ! ¿Qué hay que decirte para que hagas caso ?

·        KALEB : ¿Y me lo dices a  mí ? Estás muy nervioso desde que has salido de la casa de Tanaka y encima llegas aquí y empiezas a beber como si se acabase el mundo  y ahora sin venir a cuento me  dices que ni me gire pero no sé por qué .

La expresión de extrañeza se engrandecía  nada más servirle uno de los camareros una copa de vino blanco Proseco italiano .

·        MATTHEW :  ¡ Ay dios !

El destinatario , sorprendido puesto que tan siquiera había pedido nada aún , recibió un solo gesto por respuesta . Al dar la vuelta , la vio a ella.

ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
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