sábado, 11 de enero de 2020

INSTINTO . CAPÍTULO PRIMERO ( Primera parte ) (Registrado en SAFE CREATIVE ENERO 2020)



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Apenas comenzaban  a aparecer los primeros rayos de sol y sus ojos se abrían. Boca abajo en la cama  respiró hondo antes de girar su cabeza hacia la mesilla de noche del otro lado . Por encima de las frías sábanas vacías y sin deshacer  , sus ojos continuaron el recorrido pretendido hasta la fotografía de ambos , la que lograron que un local les sacase durante su viaje de novios a Tahití .
La leve sonrisa complaciente se tornó en tristeza al recordar la despedida , bronca , sin que ninguno de los dos se escuchase lo suficiente  y por un motivo que ya se creía hablado desde el principio .
Y esa mañana , tal como sucedería desde hace poco más de cinco años , la misma pregunta volvería a sobrevolar su cabeza : ¿Por qué?


Con el silencio de la casa como telón de fondo se levantó   cogió la bata colgada en la puerta del cuarto de baño sin saber si el frío que sentía era ambiental o producto de cierta sensación de malestar con el que ya se había acostado la noche anterior .

Se dirigió a la cocina , abrió el armario de la loza y vio su taza.  Negándose a volver a su maldito bucle personal ,  cogió la suya y se dispuso a servirse una taza de café  bebiéndolo mientras miraba a través de la ventana .

Era muy temprano , quizás demasiado como para que ni un solo habitante humano fuese visto deambular por las calles de la urbanización  pero , como siempre , con las primeras luces del alba surgían los  runner más madrugadores y los paseadores de perros más intempestivos . Lo que a buen seguro no era ni habitual ni normal es que la siguiente imagen que vio se produjese a esas horas .
Debió haber sucedido durante la noche o quizás en la madrugada . Una confirmación rápida , quizás sin nada que poder identificar . Posiblemente un entrenamiento o … 
Muchas veces tuvo que vivir esa misma escena  e incluso protagonizarla . Un coche que se detiene justo en el camino de acceso a una de las viviendas ,  dos personas en su interior que acaban descendiendo , vestidas de uniforme  , portando una de ellas un sobre .  Gesto serio , casi cabizbajo pero determinante . Un acercamiento a la puerta y un timbre .  A ella también le tocó bajar del coche y portar el sobre. En ocasiones se trataba de conocidos e incluso compañeros con los cuales coincidió en alguna misión,   en otras , un joven , un marido , un padre desconocidos fallecido en acto de servicio .

¿Qué hacer o qué decir cuando te enfrentas  a algo así y no eres capaz de imaginar la reacción de quién recibe las noticias que portas ? ¿Cómo tratar de consolar a alguien a quién le estás diciendo que no volverá a ver al que posiblemente fuera el ser que más quiso en este mundo ? Nadie te prepara para eso , ni para afrontar la desoladora imagen que encuentras detrás de una de esas puertas . Sólo te entregan el despacho  y recibes la orden junto con la dirección de entrega .
En el ejército nunca se hablaba de la muerte  , siempre resultaba más fácil hacerlo de los desaparecidos  quizás como símbolo de una esperanza , falsa , pero esperanza al fin y al cabo .  La muerte simplemente estaba presente  como la placentera compañera pendiente que te cubría la espalda para darte el último saludo  pero ni tan siquiera tal bucólica imagen era propiciada por los superiores , dependía de cada uno , en combate o no , ponerle rostro y forma  y atesorarla como  cada uno considerase .

Aquellos hombres no volvieron a salir , incluso podría jurarse que uno de ellos tuvo que ser el que cerrase la puerta . Continuar viviendo en la urbanización  nunca pareció lo más prudente ni  recomendable , pero su graduación, carrera  y mantenerse aún en activo colaborando de forma directa con  Inteligencia otorgaban ciertos privilegios .

Con ella nunca fue así . Nunca hubo un coche , ni militares que descendieran de él ni un toque al timbre . Ella nunca tuvo que escuchar de forma solemne  tales palabras , el  mensaje preparado para la ocasión , siempre el mismo en todas las circunstancias culminado por una puesta a disposición total por parte del ejército y la comunicación del traslado del cuerpo y los preparativos de las honras fúnebres según la estricta normativa y costumbres castrenses .  No, lo de ella fue mucho más íntimo aunque las palabras doliesen mucho más si cabe da quién las emitía .

Ciertamente nadie prepara a un soldado para dar la peor de las noticias  ni para asumir , en la conciencia , que aunque se trate de empatizar con el familiar y trates de ponerte en su lugar , jamás debes llevarte ese sentimiento a casa , que debes abandonarlo en la puerta de su casa nada más salir o de lo contrario te irá consumiendo como las llamas consumen en una hoguera . 
¿Cuántos son demasiados uno , dos , trescientos quizás ?  ¿Cuál es el número idóneo para dejar de sentirte culpable por algo que no has hecho , para comenzar a pensar que sólo son personas a las que tienes en frente durante un rato y que ya no volverás a ver más ? ¿Cuándo un soldado deja de sentir como persona para convertirse en una máquina uniformada con sobredosis de responsabilidad en función del puesto que se ostenta  pero al que los sentimientos  jamás deben nublar su juicio ni su capacidad de discernimiento y decisión ? Por desgracia , todas estas preguntas que siempre permanecían en su mente y que volvían de vez en cuando continuaban sin obtener respuesta porque en el fondo se trata de que cada uno decida cuando y como  debe responderlas y en su caso , aún no había llegado el momento .

Su ímpetu militar no le vino  por genética de hecho éste  le causó más de un problema familiar , especialmente de imposición paterna , condicionada por un padre autoritario miembro de la Cámara de los Lores que había dedicado parte de su vida a confeccionar el esquema idóneo por el que toda su familia , presente y futura , debía regirse . Un esquema que en lo que respecta a ella , sin saber aún el sexo de la que resultaría el único vástago habido en el matrimonio , venía determinado por su inclusión en los mejores internados británicos desde corta edad , los mejores y más afamados institutos de educación secundaria y , por supuesto , Cambridge  a fin de que su buen nombre estuviese representado en la letrada brillante que se esperaba de ella .
De nada servían las palabras para intentar cambiarle de opinión ni las múltiples advertencias por parte de su esposa sobre la posibilidad cierta de que acabase marchándose de casa tarde o temprano si no cedía , pero su cabezonería y orgullo nunca se lo permitieron  y nada más acabar los estudios preparatorios de ingreso en la Universidad , una brumosa y fría mañana , una  escueta nota dirigida a su madre , en la mesa de la cocina , fue toda la comunicación y despedida que se recibió en esa casa .

Nadie pudo hacerla desistir de su deseo firme de entrar en las fuerzas especiales  (SAS ), ni siquiera aquellos que , conociéndola  y perteneciendo a su círculo más cercano , le cuestionaban su capacidad o fuerza para poder superar con éxito las durísimas pruebas de acceso y los años de rígido compromiso contractual que algo así comportaba  o las cifras ciertas de que  el noventa por ciento de los aspirantes abandonaban antes de terminar su formación y que el número de mujeres no era precisamente destacable .

Su tesón y su empeño fue lo que provocó que todas las pruebas y entrenamientos consiguieran el mejor resultado , desde la coordinación y levantamiento de campamentos  hasta el manejo de explosivos o aquellos en los que se debía mantener oculto evitando ser descubierto como método de supervivencia . 
Mostrando altas dotes para el liderazgo  de  cuadrillas  , pronto los comentarios sobre sus actuaciones destacadas y gran camaradería llegaron hasta el oído de uno de sus superiores en el acuartelamiento central de  Northwood, en Hertfordshire. Tras solicitar éste le fuese suministrado su expediente y estudiarlo concienzudamente , sus más que exquisitos resultados en las pruebas físicas y de conocimiento  se vieron solapadas por los mostrados durante los simulacros hiperrealistas de ataques terroristas y descifrado de códigos y mensajes  encriptados .
Toda aquella información provocó la curiosidad del alto mando militar , el Mayor Craig Blackwood , ordenando  se incorporase , bajo su exclusivo mando , a la misión en activo que su subunidad  llevaría a cabo en Iraq durante los siguientes cuatro meses .

En teoría se suponía que aún no estaba preparada para entrar en acción , que requería cierta supervisión final  y que le faltaban algunos meses pero auqneu todo aquello le extrañase sobremanera , las órdenes eran órdenes  y debían obedecerse . Con bombardeos continuos y mucha falta de sueño  durante  el tiempo de permanencia en la zona  y entre diversas incursiones , desactivó bombas   e llevó a cabo incursiones  sorpresa , pero no pasaría mucho tiempo hasta que se le asignase a  la parte estratégica de la misión .
Cada movimiento suyo , cada escrito , cada posible simulación , era seguido muy de cerca , sin ella saberlo , tanto de forma directa y presencial como a través de soldados  que le informaban , por la única persona que nunca se había atrevido a cuestionarla y que quizás  pudiera haber visto en ella un potencial  en el que nadie más había recalado .

La noche antes del día de regreso a Inglaterra , el Mayor Blackwood  envío una orden para hacerla personarse en su despacho. Nada más escuchar su nombre algo se removió en su interior .  El más alto mando de la unidad de la que formaba parte  y del que tanto había oído hablar  la llamaba a su presencia .  Recolocándose el uniforme con perfección casi enfermiza y tratando de disimular sus más que notables nervios , no tardaría mucho en hacer que la anunciasen y , tras escucharse  una voz contundente   dar el consentimiento , adentrarse en aquel despacho con la imponente  figura del superior que con la cabeza gacha  revisaba una documentación antes de atenderla .
Cerrando la carpeta y depositándola a un lado suyo , el Mayor Blackwood le ordenó que se sentase . En silencio y tratando de tranquilizarse con sus manos entrelazadas con fuerza , los más que intimidantes ojos de aquel hombre de barba poblada pero exquisitamente recortada se le clavaron atravesándola .

-        ¿Qué es lo que pretende demostrar ?

Desubicada por tal pregunta , mostró un gesto involuntario de no entender bien su intención con ella , a lo que aquel hombre de casi dos metros de altura y echuras más propias de las fuerzas de contención policial se incorporó de la silla y deambuló  por la estancia.

-        Con un apellido así y teniendo en cuenta quién es su padre y lo que representa , para un soldado como yo se me hace difícil saber qué es lo que pretendía demostrar  o a quién  y más aún que no la hiciera desistir .

¿Pretender demostrar ?  En realidad nunca se había planteado que enfrentarse a su padre y abandonar su propia casa tuviera por motivación tener que demostrar nada a nadie , ni a sí misma , de ahí la ausencia de una respuesta  algo que a él no le sorprendía pero tampoco le saciaba su necesidad de saber .

-        Descendiente del afamado físico y matemático irlandés Lord Kelvin , Orden del Mérito del Reino Unido , Caballero de la Gran Cruz de la Real Orden Victoriana  , miembro destacado del Consejo Privado del Reino Unido y por tanto de su Majestad  y Miembro de la Royal Society  como no podía ser de otro modo . Nieta e hija de las dos siguientes generaciones de lores Kelvin , el último por cierto , miembro más que notable de la Cámara desde hace años .  – Con aquel hombre de pie , a un lateral de ella , firme  y digno , con sus manos a la espalda , recitando toda su biografía y méritos varios , apenas se permitió respirar  para no moverse ni un ápice  ni desviar su central atención de un concreto punto en la pared que tenía justo en frente  - Coeficiente intelectual de un más que destacable ciento sesenta a juicio de sus superiores demuestra tener una sangre fría poco habitual y rápido control de situaciones de riesgo .  Tengo entendido que la estrategia empleada en  los últimos ataques  - girando su cuerpo hacia ella para dirigírsele de forma directa –  ha sido plan suyo y que la motivación principal para llevarlos a cabo así  y no de otra forma  se debía al número de bajas  civiles , notablemente reducida  al parecer.

-        Sí Señor . – Respondió con contundencia y seguridad  -.

-        ¿Y  de dónde partió su planteamiento ?

-        Patrones de comportamiento de la población civil  Señor .

En todos sus años de carrera era la primera  vez que oía que se usase un estudio de la población civil para determinar ataques con escaso número de bajas.  Curioso , se acercó a ella sentándose en el filo de la mesa ,  en frente suya.

-        ¿Le importaría explicarse ?

Se sentía vigilada y mucho. Aquellos penetrantes ojos parecían conocerla bien o al menos esa fue la sensación que le trasmitió  .  La mente más privilegiada del campamento y uno de los hombres más condecorados del acuartelamiento  mostraba interés por lo que ella pudiera aportarle   por lo que pese a los nervios  o a la incomodidad ,    en su interior operaba cierta sensación de orgullo .

-        Sin que nadie se diese cuenta , me he permitido hacer un estudio sobre los patrones de comportamiento y costumbres habituales de los lugareños con una relación lo más detallada posible en cuanto a horas , movimientos , reuniones sociales , horas de rezo … A lo largo de esos patrones  se observaban conductas fijas  en algunos de los días de la semana y horas de los mismos . Tras proponer los ataques de advertencia , la elección de los lugares y del momento del día  los estudios permitían reducir notablemente las bajas o que estas fuesen sólo militares  Señor. 

-        Pero tengo entendido que pese a su asistencia a esas reuniones de coordinación nadie le preguntó .  –Mostraba un inusitado  interés  curioso  - ¿Cómo logró que la tomarán en consideración ?

Con temor a que su respuesta pudiera acarrearle una reprimenda , su tono de voz bajó considerablemente al responderle . 

-        La introduje yo Señor – En ese instante , fue él quien mostró una visible extrañeza por lo que parecía un acto de atrevimiento - .

-        Disculpe, ¿ le importaría repetírmelo ? Y si de paso alza la voz se lo agradecería .


-        Lo lamento  Señor , yo… - Visiblemente nerviosa , la respuesta de él fue gesticularle para que prosiguiese -.

-        Con todos los respetos Señor , allí llevaban casi media hora dando fríos datos sobre supuestas destrucciones exitosas sin recalar en nada más  ni darse cuenta de aquellos objetivos sólo propiciarían  resultados infructuosos  en cuanto a lo que se pretendía y muchos titulares en la prensa internacional sobre la matanza indiscriminada de civiles inocentes , así que cuando finalizó la reunión y el capitán preguntó si alguien tenía algo más que decir  yo aporté mis datos , me ordenaron las comprobaciones sobre el mapa  y se introdujeron en la matriz de digitalización . Al final el ordenador corroboraba lo que yo había expuesto . 

Sumamente interesado en su tenacidad , no pudo evitar sonreír ligeramente .

-        El Capitán Hansen es un hombre muy difícil de convencer y normalmente odia que le echen por el suelo sus concienzudas planificaciones,  así que deduzco que pese a conocer sus riesgos  frente a él  no le debieron parecer tan descabelladas sus teorías  cuando decidió introducirlas en el simulador .

Sentándose de nuevo en  su asiento , extrajo una carpeta del medio de una  montaña ordenada que tenía a su izquierda .

-        Sea lo que sea lo que la ha traído hasta aquí , algún día le reiteraré la misma pregunta , sólo espero que para ese entonces tenga la respuesta que busco .  Ya puede retirarse.

Y con la vista fija en la documentación que acaba de disponerse delante , ella se puso en píe , se cuadró  y se dispuso a marchar cuando él la detuvo apenas hubo dado tres pasos .

-        ¡Kelvin !

Se detuvo en seco y se giró cuadrándose de nuevo .

-        ¡Señor !

-        “ Quien se atreve , gana “ ( Who dares wins ) , ese es el lema que reza en la fachada del acuartelamiento y el que ha de regir en todos y cada uno de los miembros que formamos parte de este cuerpo . No lo olvide .

 Sin ser consciente de ello ni saberlo hasta años más tarde , Blackwwod se había convertido en su mentor  siendo incluso más exigente con ella de lo que propiamente le correspondía no siendo su mando  más inmediato .
Sin recibir justificación alguna ni respuesta a preguntas que ella misma se hacía , por orden del mayor , al final de su graduación , se la sometió a más  interrogatorios que a nadie de los que entrando a la vez que ella aún permanecían dentro , algunos de los cuales no sólo eran supervisados por él  si o que se personaba para llevarlos a cabo . Técnicas de resistencia mental muy agresivas que traspasaban las líneas de lo decoroso o razonable sin que él encontrase oposición alguna en ella ni sintiese que quisiera tirar la toalla .  Un único objetivo movía a aquel hombre a someterla a todo aquel trato de forma continua durante las tres semanas siguientes y ese objetivo le sería comunicado  en el mismo día en que personalmente recibiese del hombre que había creído en ella su nuevo destino .

No prodigándose en recepciones ni fiestas durante las sesiones de libranza aquella ocasión lo merecía , encontrándose todos en un pub al que también solían acudir los universitarios .

Solitaria pese al bullicio y casi planteándose qué más habría detrás después de ese día , el camarero le retiró el vaso vacío de la pinta que aún aguardaba entre sus manos y se lo intercambió por otro lleno .  Al alzar la cabeza y volver a la realidad que ese camarero había provocado , éste le hizo una señal con la cabeza dirigiéndose al final de la barra , hacia un Blackwood sentado y que alzaba su jarra de cerveza para saludar .  Una sonrisa de agradecimiento y un buen sorbo para refrescarse fue su mejor respuesta para acabar aferrándose al nuevo vaso  de la misma forma que lo hubo hecho con el anterior  .  Apenas  dos minutos después , el asiento situado a su derecha quedaba libre pero por poco tiempo, una voz  y un rostro conocido volvería a ocuparlo . 

-        Siempre me he preguntado por qué fomentamos el compañerismo y el instinto grupal de autoprotección – revisando rápidamente lo que tenía a su alrededor   para acabar recalando en ella  - para terminar solos en la barra de un pub tomando una pinta de cerveza y escuchando nuestra voz interior .

Meses de convivencia  diaria , miles de palabras y conversaciones sin terminar , confianza ciega en el campo de batalla donde los roles se intercambiaban y él olvidaba su rango y galones para  obedecerla como prueba de superación …  Meses después lo único que Claire tenía claro es que el muro  de la diferencia de graduación se había diluido en pos de una gran dosis de confianza , tanto como para dejar, siendo más experimentado en estas lides pasadas , su vida en las manos de una cadete de la que su superior siempre sintió mucha curiosidad .

-        ¿Y ahora ? – le preguntó ella antes de beber otro trago de la fría cerveza .

-        Washington – le respondió él con la seguridad del destino que ya se conoce – Vuelvo al Pentágono aunque esta vez por unos dos años según la previsión  gracias a mis enormes dotes  para servir de intermediario entre Londres  y los psicóticos de los americanos. No hay nada como haber trabajado directamente con ellos para darte cuenta  que el miedo al terrorista es el miedo a sí mismo .  – Y tras saborear sonriente  su cerveza , sus imponentes ojos azules  decidieron corresponder a quién no había dejado de observarle . -  ¿Y si yo te preguntara lo mismo ? ¿Tienes pensado destino o vas a tomarte tus vacaciones para reflexionar lo que realmente quieres ?

-        La verdad es que aún no lo sé , supongo que me tomaré unos días , volveré a Londres para descansar , visitaré la National , iré a algún concierto que merezca la pena en el Albert Hall..  -  y en medio de su emocionante relato , sazonado convenientemente con una sonrisa tan espléndidamente abierta que iluminaba todo su rostro para goce de quién no aún no la había visto así , fue interrumpida -.

-        Ven conmigo.

Y su sonrisa desapareció, y la seguridad que aq uel hombre  le transmitía hizo que comenzase a sentir un frío helado y cortante .
Introduciendo una de sus manos en el bolsillo interior de la chaqueta , extrajo un sobre que fue deslizando por la barra hasta llegar a ella .

-        Es extraño – continuó hablándole sin dejar de observar fijamente el sobre que aún parecía proteger con sus dedos depositados encima  -  no suelo hacer este tipo de cosas  con nadie , de hecho no lo había hecho nunca . Suelo aportar recomendaciones si me las piden  e incluso he ayudado a redactar solicitudes  o llamado a ciertos contactos para que fuesen recibidos , pero jamás  había solicitado personalmente  que se estudiase el expediente de alguien  que personalmente creía tendría gran valor en el Departamento  y menos aún requerirlo especialmente para trabajar  en mi equipo . – Recuperando sus dedos  y dejando libre el sobre para que ella lo abriera , ante su falta de reacción , él  le insistió -  Deberías abrirlo , es una orden de traslado .

Tras cogerlo y abrirlo con cuidado procedió a leerlo  y tal y como él le había dicho , se resolvía su solicitud de traslado a la capital de los Estados Unidos  y bajo el mando del  hombre que había sido su mentor , consejero y protector todo este tiempo.

-        No sólo les impresionó tu evolución o tu enorme capacidad resolutiva  en cuanto a descifrado  e interpretación  o tus habilidades en contraterrorismo , que vivieras en Abu Dabi desde niña y durante  siete años  y sepas hablar y entender a la perfección el árabe  ha ayudado a que se decidieran .

Sin dejar de observar la carta de comunicación, aprovechó la relativa confianza que se tenían para ahondar mucho más .

-        Y que tú lo solicitases como algo tuyo personal  supongo  si no ¿por qué habrían de admitir a alguien sin experiencia  ?

Mordiéndose el labio inferior , pensó  por un instante qué contestarle  y con la franqueza que siempre le había caracterizado  , mientras la miraba fijamente a los ojos , le respondió algo definitivo .

-        Como te dije antes nunca había hecho algo así pero también es cierto que he estado en muchas batallas  y he  curtido a muchos soldados , pero desde el principio vi algo en ti que aún trato de descifrar pero , aunque parezca extraño , podría resumirse en algo que hacía mucho tiempo que no escuchaba o decía : confianza de  equipo .  Voy a preguntarte algo Kelvin y quiero que pienses bien la respuesta , ¿Quién crees que modificó tu planificación de entrenamiento y  los interrogatorios comunes como pruebas de presión hasta extremarlos sólo por saber cuál sería tu resistencia real ? ¿Quién crees que los realizó personalmente distorsionando la voz y te presionaba  a menos de diez centímetros de tu cara  en la oscuridad  de tu ceguera provocada  ? ¿Y por qué crees que hice todo eso y te puse bajo mi estricta supervisión ?  

Con cada escena dicha  las imágenes y recuerdos de las mismas venían frescas a su mente  así como  las sensaciones habidas entonces . Recordaba  haber sentido miedo  y escalofríos en más de una ocasión sin poder decirlo ni transmitirlo externamente ante situaciones que no podía controlar ,  pasar días con náuseas y dolor estomacal por nervios  sin permitirse ningún tipo de analgésico o reposo por no mostrar signos de debilidad , desear con todas sus fuerzas dejarlo todo  sin atreverse a preguntar hasta dónde aspiraban que llegasen las cotas de resistencia al dolor , a la presión , a lo que sufría y no lograba entender .

Aquel “Ven conmigo “ sonó sincero , casi desesperado pese a su determinación. Declamaba necesidad imperiosa  y en su interior comenzó a cuestionarse si aquella confianza supuestamente ciega no le habría llevado a mirarla tal cual hoy o hacía , sin uniformes , sin  galones de por medios ni órdenes interpuestas , como el hombre que era cuando se retiraba la máscara  y los formalismos , extraño protagonista de una relación con cierta dependencia.

No hubo nada más que pensar  y tampoco quiso seguir imaginando cosas o  extrapolando supuestas conclusiones  de esquemas mentales  y situaciones que posiblemente sólo hubiera malinterpretado .  

Apenas cinco días en Londres para descansar y arreglar algunos asuntos personales y preparó dos contundentes maletas  a las que sumó el arriesgado e inquietante combinado de atrevimiento y sed de aventura , todo lo que se requería para encarar el que posiblemente la convertiría en una privilegiada sin tiempo definido de vuelta a casa .

No fueron dos años en realidad, fueron bastantes más  y tampoco estuvo de forma exclusiva  metida en zona segura de despachos .  Enviada a zonas de conflicto , estuvo realizando labores de contraespionaje y extracción de información sobre el terreno luchando constantemente por tratar de evitar  los bombardeos indiscriminados , aunque en la mayoría de las ocasiones conseguir que la escuchasen era harto imposible  y  un “ daño colateral inevitable “ la firma con la que solían finiquitarla .

Seis años más tarde  y ascendida al rango  de Capitán pormméritos propios en el desempeño activo de sus funciones  , se le concede volver a casa  por petición expresa de colaboración con el MI5 y MI6 en materia antiterrorista .  

Su regreso , en plena noche , facilitó  que pudiera disfrutar , durante su trayecto en taxi desde Heathrow, de la relativa tranquilidad en los accesos de la ciudad y del maravilloso y luminoso estrés del mismísimo Regent Street. Luces de neón y mucho bullicio , algo que hasta podía resultarle deseable frente al sonido  continuo de las bombas y el griterío desesperado de la gente que la había estado rodeando . Luces de neón y gente que simplemente disfruta de lo que le rodea sin percatarse de qué es en realidad  o de lo que sucede a las afueras de estas fronteras , que gozan de su no tan ansiada libertad porque nunca han sido privados de ella , que viven como ignorantes voluntarios de lo que para otros es un acto de supervivencia  continuo  y una lucha permanente  por tratar de mejorar  su vida .

Luces de neón y bullicio que daba paso a la tranquilidad del Hyde Park nocturno y la belleza arquitectónica de su adorado Albert Hall  con su deseo , siempre presente, de que alguna vez pueda gozar de un buen concierto de música en su interior . Una tranquilidad deseada y que se convertía en silencio cuando por fin el taxi la dejaba en la puerta de su casa en Candem Town .

Con las maletas en la puerta y sin ánimo de subirlas aún al dormitorio , abrió las ventanas para ventilar y mientras preparaba la cafetera , revisó el correo acumulado que le recogiera una amiga que acudía a la casa dos veces en semana  para mantenerla . Abriendo la nevera para comprobar si había algo de comer , se sonrió ante la capacidad de previsión de quién tenía encomendada  la labor de su vigilancia durante su ausencia al llenar la nevera con huevos , leche fresca , quesos y yogures .  
Tras coger  una de las botellas de leche y ponerla en la encimera , dejó lista su taza a la espera de que el café estuviese listo y se dirigió al contestador automático situado en su salón  sorprendiéndose por el único mensaje que alguien muy querido y risueño  le había dejado .

“ Querida Claire , hoy que he venido para repasarte la casa y llenarte la nevera con lo más elemental que creo te apetezca tomar a fin de que atravieses tu primera noche de largo jet lag  , te comunico que salvo algún que otro mensaje bastante  alarmante de la histérica de tu prima Justin ,  tenías llamadas de tu madre la cual no paraba de quejarse profusamente de que no supiera nada de ti desde hacía tanto tiempo . Decidí no dejártelos ya que  pensé que no te aportarían si no malas vibras , justo lo que una persona muy cansada tras tantas horas de vuelo no necesita  y por cierto , sé que posiblemente te cueste dormir , pero necesito verte y pronto , ya que voy a hacerte pasar por ese ineludible mal trago de tener que pisar una tienda de ropa y comprarte un vestido elegante , cosa que odias  y soy plenamente consciente , pero para ser madrina de mi boda  no consentiré que lleves uniforme  y antes de que comiences a soltar improperios por esa boca y a acordarte de mi madre , recuerda que te quiero .  
¡Una boda ! Y no una cualquiera , la de su prima más querida , con la que se crio y jugó hasta la saciedad llegando a una relación de plena complicidad  mutua  desde que a su padre le nombraran miembro de la Cámara , cargo por el que renunció a la embajada y a continuar en el exterior .

Tiendas , trajes de gala … ¡Madrina de su boda ! Todo le parecía demasiado apresurado e importante para ella . ¿El novio ? Casualmente un soldado de la Royal Navy  al que había conocido hacía dos navidades y del que se había enamorado nada más verle . Resultaba fascinante  comprobar  la veracidad de una loca historia en boca de su prima y como se veía que lo quería de veras por cómo se  iluminaba su rostro nada más mentarle . Una locura  en apariencia maravillosa a la que le proseguiría ese temido momento de la insistencia que le suelen entrar a la mayoría de las novias  por formar el club de las “bien casadas “  y ejercer de casamenteras con las “solteronas “ que aún queden en la familia  y , por desgracia , por mucho que tratase de evitarlo , a Claire le había tocado ser la siguiente en la escalada de objetivos .
Para una mujer como ella ,  con  la planificación de su vida aún por determinar  pero con una carrera muy clara que no pensaba ceder por nada ni nadie , tratar de evitar ser el centro de conversación e insistencia de su adorada prima llegó a ser más agotador que estar en medio de una penosa batalla  en la que fuese imposible conquistar una colina necesaria .

Únicamente  dejó de ser el centro de su atención  el mismo día de la boda , cuando la ayudó a vestirse y retocar el peinado y el maquillaje  y el silencio , para su tranquilidad , se impuso .

Cuando el coche que las hubo recogido se detuvo frente a la escalinata de San Pablo , la imagen de una novia radiante subiendo las escaleras mientras ella le colocaba la cola del vestido  engrandecía el entorno a cada paso dado en mitad de un espectacular  y extraño día soleado en la vieja Londres , un espectáculo glorioso que llegó a emocionar a la futura esposa y a erizar el cuerpo de su madrina al ver cómo los compañeros de promoción de su futuro esposo, uniformados de gala para la ocasión ,  le abrían un hermoso pasillo con sus sables en alto  como signo de respeto y para darle la bienvenida a la que desde ese instante también iba a ser su familia .

San pablo siempre había tenido algo especial para Claire , desde la primera vez que accedió a ella y la vio . Símbolo de  la defensa y resistencia del pueblo inglés, podía pasarse horas sentada observándolo todo desde lo alto de su hermosa y enorme cúpula , convirtiéndose en uno de los mejores recursos a los que volver de vez en cuando  pero en aquella ocasión  todo cobró una magnificencia especial. Desde que la novia diese su primer paso en el interior , dispuesta a proseguir su camino hacia el altar  siendo recogida a mitad de camino por quién ejercería de padrino , los  aterciopelados acordes de un piano continuados por los de una hermosa voz femenina  hicieron brillar el entorno con el maravilloso Ave Maria de Schubert.
Pasos lentos y  seguros a lo largo de aquella alfombra roja oscura dispuesta para la ocasión  y  el padrino que se incorporaba a la misma desde uno de los bancos ofreciéndole el brazo  mientras Claire  se afanaba en recolocarle la cola del vestido .  
Llegados al altar , el padrino la entregaba a su futuro marido  colocándose seguidamente a su lado como portador de los  anillos . Un retoque final  antes de retirarse  y la recogida del ramo  de la novia provocaron que el padrino desplazase su centro de atención hacia aquella mujer , cruzando su mirada con ella cuando se disponía a retirarse .



ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
(Todos los derechos reservados )







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