![]() |
| CRED IMAGEN MARVEL- DISNEY. CRED EDIT APCL73 |
Sin necesidad de
despertador . Su mal llamado reloj biológico , determinado por la
necesidad de acercarse a su máquina de
fotos permanentemente colocada en el trípode
, junto a la única ventana con vistas al río , le hacía disfrutar de los primeros veinte
minutos de amanecer más gloriosos , lloviese y la oscuridad fuera la reina que
lo abarcase todo o el sol decidiese abrazar con sus rayos el iniciático día .
La cafetera
preparada con su café humeante y el agua
caliente de una reconfortante ducha
vendrían después. Aquel trabajo
que un día decidió hacer y que nadie le hubo encargado se había
convertido en el centro de su vida desde
hacía meses . Amaneceres y atardeceres urbanos
donde la contemplación desde un objetivo permitía la observación de la
variabilidad del tiempo en el espacio .
Minutos que parecían segundos sin necesidad de un time lapse ,las nubes
empujadas por la brisa de la mañana o el aguerrido viento tardío que daba paso
a la noche , las luces intermitentes de los edificios que alejaban en la línea
de visión y que tras observarlos fijamente durante unos instantes ejercían de
truco con falso movimiento ante sus ojos .
Un proyecto muy
personal y desconocido que aún no determinaría
pero que gustaba de continuar por si algún día tomaba la decisión . Por
el momento , aquellos veinte minutos cronometrados con absoluta precisión le
otorgaban la seguridad de continuar viva
y de que debía enfrentarse a un nuevo día .
Coger el autobús hasta
Manhattan a las siete en punto como
siempre , bajarse a unos trescientos
metros de su destino final , detenerse en su camino en “ Paolo “ , su cafetería
y pastelería italiana preferida , pedir
su cappuccino extra grande con doble de espuma para llevar y comenzar a
esquivar obstáculos y gente con prisas
tratando de llegar sana y salva hasta la puerta de la Galería .
Esa semana le tocaba
abrir a ella aunque no le importaba . Ese instante de soledad , encendiendo
apenas unas pocas luces , le hacía disfrutar de esa especial visión que entre
las sombras producían las obras y una vista de soslayo hacia la sala anexa ,
la situada a la derecha nada más entrar , en donde sus fotografías se exponían
desde hacía meses de forma permanente .
Subir las escaleras
hasta la planta alta abierta , con vistas al resto de la gran sala , llegando a
su mesa , desbloquear su ordenador y comenzar a leer los correos que los galeristas y representantes asiáticos
le habían enviado durante su madrugada . Encargos , visitas organizadas de previsibles clientes interesados en algunas
de las esculturas , reuniones de trabajo con los delegados del MET para cerrar
los detalles de la próxima gala y las
siempre inquietantes compañías de seguros
y sus incontables exigencias a la
hora de componer los blindajes protectores de
las obras antes de trasladarlas , toda una sucesión de solicitudes y
encargos por atender para los que sus páginas de agenda en el móvil se habían quedado cortas hacía mucho tiempo .
Asuntos que se encargaba ella de llevar personalmente y que sólo derivaba en su
compañera cuando debía ausentarse por trabajo , cuando otros fotógrafos o empresas de publicidad le
solicitaban asesoramiento en campañas y sesiones o incluso cuando se las encargaban . Tareas y
obligaciones que completaba mientras degustaba lentamente aquel capuccino
enorme y delicioso en el silencio de la mañana , antes de que su estresante
compañera llegase siempre y cuando su vida social nocturna , su despertador y
el tráfico de la ciudad se lo
permitiesen .
No hacían falta avisos
ni timbres , se sabía perfectamente cuando Sally llegaba porque le encanta
hacerse notar dando los buenos días de
forma alegre y a voz en grito desde la sala principal cuando comprobaba que no
había ningún cliente .
Con una bolsa de papel
entre los brazos y su agenda mal cogida y a punto de caérsele al suelo , la
auxilió antes de que el estropicio se produjese
colocándoselo todo encima de su mesa .
Dispuesta a atender su
agenda para ese día , le colocó un donuts recubierto de chocolate negro en una
servilleta y al ver a lo que prestaba
tanta atención , suspiró .
- ·
SALLY
: ¿Otra vez el cielo y las estrellas ? Deberías conseguir un pase especial en
la NASA, no podrás reflejarlo en la máquina pero al menos te llevarás la
impresión fija en tu cabeza . – Sentada
en su asiento y tratando de recomponer su día mentalmente , continuó viéndola
absorta en la imagen de la pantalla de su ordenador - Sé que es muy hermoso pero dudo mucho que te sirva de algo en la
reunión del MET , creo que el motivo de la Gala no es ese precisamente . –
parecía no inmutarse así que optó por insistir y atajar - Sé que odias que te
lo pregunten pero ¿ Vas a decirme en qué estás
pensando ? Llevas un tiempo de lo
más rara .
- ·
EIVOR:
En nada , eso es lo más curioso , por una vez simplemente miro .
Y continuaba haciéndolo
, sin que reaccionase del todo , mientras le hablaba o le lanzaba cosas
livianas a la mesa para llamar su atención.
- ·
SALLY
: ¿Duermes bien ?
Su compañera alzó la
cabeza hacia ella por primera vez aquella mañana .
- ·
SALLY
: ¡Menos mal , estás viva !
Sonsacándole una
sonrisa a su conviviente laboral de despacho , ésta comenzó a apuntar algunas
cosas en su agenda de papel , sin contestarle . Encontrándola tan extraña , decidió continuar su interrogatorio .
- ·
SALLY
: Eivor - Sin respuesta ni aparente intención de contestarla , en su
mundo , elevó la voz - ¡Eivor , por dios !
- ·
EIVOR
: ¿Qué? – Le respondió sobresaltada -.
- ·
SALLY
: Me tienes muy preocupada y no ahora precisamente . Llevas tiempo descentrada
, al principio pensé que eran las preocupaciones por todo lo que te cargas encima
, pero de pronto comenzaron a aparecer las ojeras , no te explayas en vida
social precisamente así que no deduzco , por desgracia , que cupiera la
posibilidad de que de repente tengas una agitada sociabilidad o al menos un
cuerpo al que aferrarte y dar alegrías de vez en cuando , salvo que yo no me
haya enterado y tú te lo hayas guardado como el oro en Fort Knox . Y después
está eso – señalando hacia la pantalla del ordenador y su compañera siguiéndole el dedo hasta la
misma – Oye, sólo trato de ayudarte o al
menos eso quisiera , si al menos delegases ….
- ·
EIVOR:
Te lo agradezco Sally pero no , y para tu tranquilidad sólo tengo alguien con
quien compartir mis momentos de esparcimiento y a esa ya la conoces y ahora anda en un trípode , así que no , no te oculto una pareja con la que humedecer
de forma divertida y extasiante mis
noches , ni pierdo horas de sueño en los
bares de la ciudad , ni tengo citas más allá de las estrictamente
profesionales y .. – cogiendo su agenda
y varias carpetas en las manos antes de colgarse su bolso - te agradezco tus buenas intenciones pero
desgraciadamente ni los encargos puedes realizarlos tú porque yo soy la fotógrafa ni los del MET , a estas alturas , querrán
cambiar de coorganizadora.
- ·
SALLY
: ¿Así que según tú no te pasa nada ? - Le preguntó sin convencerse de que su
respuesta , como otras tantas veces , fuese convincente - .
- ·
EIVOR
: Sólo es trabajo Sally , sólo trabajo – Cuando
se disponía a salir con dirección al Metropolitan para su reunión de todas las mañanas , pasó
por su lado colocándole una de sus manos en el hombro - Pero gracias por preocuparte .
Coger un taxi en Nueva
York … Una aventura difícilmente superable
pero después de tantos años había
reeducado su paciencia y tesón para conseguirlo . En circunstancias normales de
tiempo hubiera preferido acercarse
caminando , ventajas de una ciudad llana y que ella disfrutaba tanto , la
ciudad de las perspectivas , del vértigo perpetuo en ambas direcciones , tanto desde el suelo como desde las
terrazas o acristalamientos de seguridad
, de la curiosidad insana que lleva a imaginar historias de cada pequeña figura
, en color o en blanco y negro , que
desaparece con la misma sobriedad con la que apareció en el piso veinte del edificio de en frente ,
historias de jefes que pernoctan con excusas haciendo horas y haciéndoselas
hacer a otros u otras con las que tratar de vencer una suerte de conquista y
consecuente engaño a una esposa paciente y abnegada que le esperaba en casa mientras servía la
cena a sus hijos , historias de desfalcos y ruinas debidamente programadas con el finiquito de una huida a tiempo a algún
país sin extradición , historias del
solitario hombre de negocios que espera paciente su conversación telefónica
habitual con Tokyo y al que nadie espera en su lujoso loft al otro lado de la
ciudad . Historias y detrás una mente
capaz de imaginarlas todos y
todas diferentes cada día de la semana , cada segundo de observación tras los cristales , historias
del vietnamita que lleva toda su vida en la ciudad y logró montar el puesto de perros calientes
callejero al que todo Wall Street acude a media mañana, historias de las
elegantes mujeres que con sus impolutos zapatos de tacón y sin un ápice de
despeine , salen de los hoteles después de una jornada no demasiada dura en apariencia , historias
del quiosquero que abre su negocio antes que nadie para servir de prensa a todo el que apenas
pisa la calle nada más amanecer y que ,
pese a los años , sigue siendo él quien
se sirva de atender personalmente porque no goza de tantos beneficios como para
poder contratar a nadie que lo sustituya
.
Historias de una ciudad viva por los cuatro costados ,
viva en cada esquina , con lo bueno y lo
malo , pero que ella adoraba desde que una mañana cayese en la cuenta , al
despertarse , de dónde se encontraba realmente .
Una ciudad y una
parada habitual que le encantaba pero la agobiaba dado el obcecamiento con el
que debía enfrentarse en estos instantes , lo que la agotaría para el resto del
día . Cuando el taxi se detuvo frente a las escalinatas del museo , respiró
hondo antes de bajarse de él y , con la
puerta abierta , dispuesta a bajar , un
fuerte dolor de cabeza sobrevenido hizo
que se aferrase al manillar de la puerta . Imágenes de colores difuminados , de
niños correteando a los que no se les visualizaba el rostro , de sonidos que no
lograba distinguir y una mano aparentemente amiga que le era ofrecida . Y como
la dolorosa imagen mental vino se le fue , desapareció , volviendo todo a la realidad
del interior del vehículo donde su conductor le preguntaba de forma insistente
si se encontraba bien sin recibir
respuesta . Cuando el sonido del
exterior ya fue nítido le pidió disculpas y dio las gracias saliendo
de él .
En la acera , aun tratando de reponerse y sin
entender qué había pasado , algo la hizo observar todo a su alrededor . Sentía cierta opresión , un
ahogamiento sin manos pero que la ponía excesivamente nerviosa y , sin embargo
, cuando trató de buscar a alguien detenido
que la tuviese por objetivo no encontró a nadie . Observando su reloj un última vez antes de entrar , decidió no
demorar más lo inevitable de cada bendito inicio de día .
Horas más tarde , un Bruch
rápido en una cafetería cercana y continuar con todas las citas y revisiones de
campañas que le faltaban acabaron con sus energías y un sentimiento de
necesidad imperiosa de evadirse a algún lugar tranquilo aunque sólo fuese unos minutos .
Central Park , ese
maravilloso remanso de paz tan cerca como para convertirse en su mejor cómplice
, ese deseado trocito de pulmón verde en la ciudad de la locura y los
desencantos o de las alegrías y la continuidad según el ojo avizor que la
contemple .
Tras andar por él sin
prisa y sin meta concreta alcanzó ver delante suya uno de
sus lugares favoritos , el puente de
piedra, uno de los más fotografiados y cinematográficos del mundo y apoyada en
su balaustrada contemplaba el oscilar del agua del lago mecida por la brisa
fría y las carpas que en su hábitat salían a respirar de vez en cuando y esperaban
que se les echase comida .
Una paz disfrutada y
necesaria que se vio interrumpida por el regreso de aquel inexplicable dolor de cabeza intenso y
punzante que la hizo aferrarse con fuerza a la piedra en la que se apoyaba y que le inundaba una y otra vez de las
mismas imágenes recurrentes , imágenes
de niños corriendo , de risas
sonoras , de mujeres adultas que parecieran tratarlos con cariño , imágenes inundadas por colores degradados ,
cada vez más suaves y huidizos y una
mano …. Aquella mano que se le ofrecía de nuevo seguida de una voz infantil que le susurraba “ Ven conmigo “. Y de nuevo todo se desvanecía , hasta las
punzadas , aunque cada vez costaba más
deshacerse de la sensación de cansancio y dolor recurrente a la que le volvió a seguir aquel ahogamiento
que la obligaba a buscar a alguien o
algo , lo que fuera que la observaba erizándole la piel . Detenida de forma histérica en cada figura que
creía detenida en frente suya o a lo lejos , seguía sin visualizar a nadie que
respondiese a sus expectativas y aun así
podía sentir que se convertía en el centro de atención de alguien .
Decidida a regresar a
la galería e intentar adelantar la elaboración de un informe que le habían
requerido y que necesitaría para el día
siguiente , optó por hacerlo caminando esta vez , no sólo porque siendo hora
punta conseguir un taxi sí que se convertía en misión imposible , sino porque
además necesitaba caminar y tratar de relajarse viendo algo que la distrajese .
Noche cerrada sobre la ciudad y sobre ella misma , pero nada que un buen café
tamaño gigante y un sándwich de pavo no arreglase mientras trabajaba con
la tranquilidad de la soledad que
reinaba en la sala puesto que ésta había
sido cerrada por su compañera hacía
horas .
Una vez cerrada la
puerta tras de sí , encendió sólo las
luces de la planta superior , no necesitaba más para poder llegar hasta su
oficina , pero cuando atravesaba la sala principal pasando por delante de la
puerta de la salita donde se encontraba su exposición permanente , una intuición
extraña la hizo acercarse hasta la
entrada . Las luces y sombras de los cristales exteriores jugaban a su antojo con
las fotografías creando formas curiosas , hasta terroríficas en algunos casos .
Con su mirada puesta en cada recoveco de
la sala , en cada una de las fotografías expuestas, creyó percibir el ambiente más cargado de lo
normal aunque pronto desistió en su absurda búsqueda pensando que todo era fruto
de su imaginación.
Imbuida en su trabajo
, en la redacción del que debía ser el documento definitivo que concluyese con
la organización de la gala anual del MET, estiró su espalda apoyándose en la silla y
miró su reloj pensando que era más temprano . Las agujas del mismo habían dado
la media noche hacía rato y ella ni se
había dado cuenta , ni por la disminución de personas , bullicio o tráfico del
exterior y eso que la visión desde su
mesa hacia la calle resultaba del todo espectacular .
Apagando todo con
prisa y recogiendo medianamente el
desorden provocado , cuando se dispuso a colocarse el abrigo que estaba colgado
en el perchero una sombra vista por el rabillo del ojo le hizo girar su osos
hacia la puerta . La sombra distaba
mucho de ser simplemente eso . Una figura negra , corpórea , alta y
estilizada con lo que parecía un
abrigo largo , por debajo de las
rodillas , que el viento alzado de
repente esa noche movía a su antojo .
Una imponente
figura de la que no podía distinguir
nada más y que , detenida en la puerta , parecía mirar al interior a través del
cristal de la puerta , sin inmutarse , sin moverse.
Siendo consciente de
la hora y de la casi soledad de esa
calle a esas horas optó por llamar a un
uber que la llevase a casa y tras hacerlo , mientras comprobaba como la figura
oscura no pareciera querer moverse ni un ápice , bajó las escaleras para
acercarse a la puerta aunque no la abriera . Para su sorpresa, recién
incorporada a la sala , aquella sombra
había desaparecido no viéndose rastro de ella
a través de ninguno de los grandes ventanales que cubrían todo el piso bajo .
Vigilante , atenta al
más mínimo movimiento que se produjese a su alrededor y no sin cierto temor , optó por tomar un
reconfortante baño caliente y acompañarlo con una o varias copas de vino ya que la botella a su lado , en una banqueta
, y su necesidad de relajarse no le
permitían las ganas suficientes por llevar la cuenta .
Y una leve presión
circundaba el interior de sus muslos desde las rodillas , presionando conforme
más se acercaba a su intimidad . Movimientos cuasicirculares que la atraían hacia si haciéndola
oscilar con vaivenes que humedecían su
cabello por completo al sumergir su cabeza en el agua . Presiones que continuaban apoderándose del resto de su cuerpo , aprisionando sus pechos
de forma salvaje pero en donde el dolor
se convertía en leve y placentera molestia y en una ansiedad encubierta porque no se detuviesen .
Una aspiración
entrecortada y una presión en la
garganta , como una losa , que la impedía
respirar e incluso sacar la cabeza del agua , una extraña incapacidad incluso para abrir
los ojos contra la que tuvo que luchar hasta que
la presión se desvaneció y abriéndolos debajo del agua comprobó una
sombra difusa que iba despareciendo , sintiéndose libre para salir del agua y aferrarse al borde de la bañera .
No recordaba la última vez que se sintió asustada y menos aún con ella misma . No se sentía
capaz de entender qué le estaba sucediendo
pero tampoco poseía ninguna referencia familiar de locura a la que poder
conectar todo esto . Y esa imagen que obsesivamente ella provocase para no olvidarse de su apariencia sin rostro , dominándola a ella y su entorno
.
Sin querer dormir ,
tampoco habría podido por mucho que lo intentase , programó un mensaje para su
compañera en el que la avisaba de que abriera ella la galería por la mañana ,
que no había pasado buena noche y que aparecería por allí nada más terminar la última
reunión técnica en el MET .
Habiendo concluido
todo a media mañana y con un apetito
voraz , a la vuelta , mientras se dirigía
al trabajo dándose el beneficio de un más que estimulante paseo pese al frío
reinante , se detuvo en la cafetería pastelería - italiana de siempre desayunando
allí y encargando algo de almuerzo para
las dos .
Con la bolsa colgando
de uno de los brazos y las manos
ocupadas entre el portátil y las carpetas , alguien que pasaba por la calle
tuve que ayudarla a abrir la puerta para poder acceder subiendo
a su oficina donde su compañera
la esperaba impaciente .
·
SALLY
: Menos mal , me tenías preocupada .
·
EIVOR
: He traído almuerzo sano para las dos , voy a ponerlo en la nevera .
Cuando regresaba a la
mesa , vio a su compañera asomada , con
la vista fija hacia la gran sala de entrada
y jugueteando con sus dedos en el borde de su taza de café .
·
EIVOR
: ¿Me he perdido algo ?
·
SALLY:
No lo sé , dímelo tú .
Curiosa , se acercó
hasta donde se encontraba su compañera viendo a un hombre alto , elegantemente vestido
de impoluto oscuro y pelo negro apostado
de pie en la sala anexa , la de su exposición fotográfica , justo en frente de
una de las últimas fotografías que
realizó hace un año .
·
SALLY:
Es la tercera vez que viene y siempre hace lo mismo . Entra , se coloca en ese mismo sitio en la
sala y mira fijamente la misma fotografía .
·
EIVOR
: ¿La tercera vez ? ¿Y no le has preguntado , no te has informado?
·
SALLY:
Lo intenté las dos anteriores pero en cuanto bajaba la escalera desaparecía . No
sé por qué me temo que yo no debo ser su centro de interés artístico . – Le comentó irónicamente sonriéndola . - Apuesto que en cuanto tú te acerques ni se
mueve , debe saber que no soy la artista .
Sin demasiadas ganas
de atender a nadie , intentó que su compañera la sustituyera .
·
EIVOR
: Eso es una tontería . Por favor – le dijo suplicante - baja tú y atiéndele con tus mejores dones ,
hoy no estoy para esto , de verdad .
Su compañera , observándola,
comprobó efectivamente su mala cara , pero aun así tuvo que negarse .
·
SALLY:
Desde luego no haces nada porque mi
preocupación desaparezca . Sabes que no
te diría que no pero dado mis intentos infructuosos y que se trata de un
posible cliente interesado de forma exclusiva en tu obra , creo , insisto que
debes ser tú la que baje , si hay alguien lo suficientemente competente como
para convencerle de que compre esa eres
tú .
Respirando hondo ,
resignada , comenzó a bajar las escaleras acercándose despacio y
silenciosamente a la sala a fin de no molestarle en demasía . Con la mirada fija puesto en él , conforme se
acercaba la figura masculina se estilizaba , ganaba en esbeltez y perfección
hasta en el largo y convenientemente acomodado pelo negro que le impostaba una extraña elegancia . Sin atreverse a ser descortés y quitarle
visibilidad , se situó detrás suya .
·
EIVOR
: ¿Hay alguna que le interese
particularmente ?
Y aquella figura , que
hasta entonces se mantuvo inerte y en silencio , ladeó ligeramente su cabeza
hacia el lugar de procedencia de la voz devolviéndola
a su centro de visión seguidamente .
Al no conseguir
respuesta alguna de él , volvió a insistirle .
·
EIVOR
: Disculpe si le molesto pero mi compañera me acaba de decir que no es la primera vez que parece interesarse por las obras de esta sala así que pensó que quizás yo podría ayudarle a
decidirse o a resolver sus dudas .
Aún en silencio , ella
trató de averiguar con cuál de las fotografías parecía embelesado de forma tan
obsesiva , el Puente de Brooklyn visto desde uno de sus extremos , de
noche y bajo la luna llena , la primera
que recuerda haber hecho y la que iniciaría esta serie .
Pensando que quizás sólo
le estuviese molestando , optó por retirarse amablemente .
·
EIVOR
: Bien , no le molestaré más , si me
necesita sólo tiene que llamarme , soy la autora así que . – Y por fin su voz se escuchó ,
contundente , sutil - .
·
LOKI
: Lo sé .
Y se giró hacia ella con su rostro blanquecino de fina piel casi
perfecta , modulando su voz hasta en la más mínima sílaba dicha con precisión
absoluta y unos ojos que la sobrecogieron
provocando que un escalofrío recorriese su cuerpo .
ANA PATRICIA CRUZ LÓPEZ
( Todos los derechos reservados
)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página