viernes, 20 de febrero de 2015

ENCUENTROS: Capítulo segundo. Nuevo encuentro (Aviso + 18)


Créditos: Tomjoy photography
Aquella noche apenas pude dormir, y los días subsiguientes , concentrarme en el trabajo me costaba horrores puesto que no lograba desprenderme, como si de imágenes fijas se trataran, de su cara, de sus ojos, de sus manos aprisionando las mías, de la sensación de su cuerpo sobre el mío en aquel callejón.

A cada paso que daba , buscaba su rostro , su pelo, su forma de caminar en el resto de hombres con los que me cruzaba. Así un día tras otro. Llegué incluso a volver a aquel bar un par de veces con la esperanza de volvérmelo a encontrar , sin éxito, y al mismo tiempo me preguntaba constantemente qué es lo que podía haberme provocado a actuar así, y ahora a necesitar tanto volver a verle aunque fuera una sola vez.

Una mañana, cuando bajé a buscar el desayuno a la cafetería situada enfrente del trabajo, miré por un instante hacia la calle y me pareció verle, en la puerta, con las manos en los bolsillos del abrigo y cubriendo sus ojos con unas gafas de sol.
En ese momento la camarera me dijo el importe de lo comprado y cuando le entregué el dinero , al volver a mirar al exterior, el individuo no se encontraba allí. Salí de la cafetería, miré hacia los dos lados de la calle sin éxito y con una extraña sensación descorazonadora.
Sin embargo, aquella mañana todo cambiaría.

Mi jefa, la directora de la revista para la que trabajaba como fotógrafa ,vino a mi despacho donde me encontraba trabajando en una nueva composición para un libro de arquitectura, y tras tocar con los nudillos la puerta, entró y cerró la puerta.
- Tenemos que hablar.
- ¿No te importará que siga con lo que estoy haciendo mientras te presto atención verdad?
- No mientras escuches bien lo que tengo que proponerte.
- Bien dispara.
- Cambridge nos ha propuesto un trabajo.
No era la primera vez que la Universidad nos encargaba algo, pero lo que sí no era corriente es que esa propuesta se dirigiera a mi persona, así que ansiando conocer los detalles la dejé continuar.
-Es para una especie de reportaje sobre el hombre y su relación con la arquitectura antigua, o algo así.
- ¿Y?
- Necesitan a alguien bueno y he pensado que tú eres la mejor fotografiando piedras.
- ¿Cuándo te vas a acostumbrar a tratar con algo de respeto nuestro pedazo de historia?
- En fin que quieren el trabajo para dentro de una semana, y ellos ya han elegido al modelo.
- Sabes que no fotografío personas. No es lo mío. Encárgaselo a otro.
-No puedo, La Universidad requiere a ese modelo, y ese modelo sólo hará el trabajo si eres tú quién fotografía.
-Pero...- me interrumpió amenazante- .
- No hay excusa, ellos te reclaman y nosotros no perdemos ningún trabajo. Por cierto te están esperando en el campus hace una hora.

No podía salir de mi sorpresa, aquella trampa mortal delicadamente preparada por mi jefa sabiendo que a mí me costaba encontrar el alma de las personas a la hora de fotografiarlas , se convertiría en mi cueva del lobo particular en el más estricto sentido de la palabra.
Cogí mi coche y fui todo lo deprisa que pude hasta el despacho del Rector ,el cual, tras una breve conversación , me llevó hasta la facultad de Bellas Artes y más concretamente hasta su salón de actos para presentarme al sujeto que ejercería de exquisito modelo, todo un reto.

Cuando entramos en aquel enorme anfiteatro universitario, el escenario parecía aún más inmenso al sólo estar invadido por una sola única figura masculina.
Cuando llegaron las horas de las presentaciones , el sujeto se dio la vuelta y a mí me invadió una sensación de ahogo inmenso.
Era él, el desconocido del bar, el cuerpo húmedo más excitante que yo recordaba haber tenido junto al mío en años.

Algo me decía que aquel trabajo me complicaría la vida.

FDO: Ana Patricia Cruz López
(Todos los derechos reservados)

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