Intentar describir una película donde el reparto es prácticamente lo esencial resulta sumamente difícil.
La acusación de asesinato que pesa sobre un juez , ejemplo de autoridad en la comunidad hace más de cuarenta años, sirve de excusa para desarrollarnos toda una ambientación de entrelazados problemas familiares , en los que cada uno de sus miembros tiene una historia por contar.
Desde el hijo menor con una incapacidad sensorial aguda , magníficamente interpretado por Jeremy Strong, al mayor de los descendientes y promesa del beisball, un genial Vincent D´Onofrio hasta el mismísimo Robert Downey Jr interpretando al hermano de en medio, el abogado brillante y presuntamente afortunado que vive en la gran ciudad , con una acomodada y supuesta vida perfecta, y cuya relación con su padre deja mucho que desear , cada uno de estos personajes, se ve coronado por la absoluta y brutal personalidad del pilar de la comunidad , el magistrado Palmer, impresionantemente interpretado por un Robert Duvall en su línea, sin demasiadas estridencias, y que , como siempre, sabe extraer el mejor jugo de todas sus interpretaciones.
El peso de la película, desde el comienzo de la misma, se denota tabular entre los papeles de Downey y Duvall. Sus encontronazos dialécticos , en los que se esbozan , a grandes rasgos y con letra pequeña , la relación habida entre ambos, nos dejan los mejores y más notables momentos de una película que, para los conocedores de la azarosa vida personal de Downey, resultará muy familiar, con pinceladas y guiños dramáticos aunque muy realistas a su pasado lleno de problemas con el alcohol y las drogas, y la difícil relación paterno filial.
Ello , casi podría convertirla en uno de los proyectos cinematográficos más personales de un actor que desde los ochenta , quitando algunos proyectos más comerciales , se destacó por dejar su huella en todo tipo de papeles dramáticos y atormentados . Personajes donde la anomalía del trastorno personal que rezuma ante cualquier echo que lo despierta y revive, embauca al personaje desde que hace acto de aparición hasta que salen los títulos de crédito, aunque dicha imagen haya desaparecido rato atrás.
Como el mismo equipo de rodaje nos descubre en los extras de la misma, las relaciones que más fácilmente pueden romperte el corazón , son precisamente las familiares y no se equivocan.
"Dos bestias escénicas" que presumen de naturalidad ante lo que son y muestran, Duvall y Downey JR conjuran la fórmula perfecta de trabajo conjunto y de apoyo mutuo donde una mirada entre ambos es suficiente .
Un argumento típico, para una historia con relaciones familiares presumiblemente más típicas aún, pero de por sí, simplemente perfectas en cuanto a su trazado escénico.
Absolutamente recomendable , especialmente para quienes echábamos de menos recordar al Robert Downey inmejorable de finales de los ochenta principios de los 90.
FDO: Ana Patricia Cruz López
(Todos los derechos reservados)
https://youtu.be/Zx8GgduB4PA
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