jueves, 23 de julio de 2015

MOMENTOS. Siempre tuya (107)

¿Que esconden vuestras intenciones ?
¿Qué hay en  vuestra persona,  que hace que
no pueda desprenderme de su imagen
para seguir sintiéndome viva?

Decidme que me habéis hecho,
que ni mis manos soy capaz de reconocer.

El latido vibrante de mis venas ,
hace que sepa,
que es  vuestra sangre la que circula por ellas
quemando todo mi ser.

Sangre que busca por dónde salir,
que busca mis lágrimas al saber,
que me encerráis en esta jaula de invisible cristal,
sin llave,  ni candado ,
y que sin embargo,
mi espíritu , pide no salir.

Jaula de la que ,
son vuestros ojos,
suplicando clemencia
para no ser abandonado,
los que me impiden correr .

¿Qué maldad ocultáis tras vuestras caricias?
¿Qué planes reserváis para un corazón perdido
en su mundo de palabras sentidas
en busca de destinatario?
Palabras que no soy capaz de deciros,
pese a ser consciente
que que es vuestra persona la que las inspira.

Frío helado que recorre mi piel
ante cada toque vuestro,
ante cada caricia
atenta,
presta.
Delicadeza que oculta con maestría algo más oscuro,
olor a muerte en vuestra palabras,
sabor a sangre ajena en vuestro besos.

Débil,
trato de pensar cómo provocaros.
Si es mi muerte la que os consagre,
un cuerpo sin alma encontraréis.

Mi corazón ,
siento incapaz de resistir.
Voluntad dejada al azar.
Mi pecho ,
abrís en canal con sólo mirarme,
sabiendo que no puedo teneros.

Pasado oculto,
que araña una verdad .
Pequeño corazón que ,
tras intentar entregarse,
huye para salvaguardarse.

El dolor,
pesada losa que las lágrimas no logran amortiguar,
hace que desee que mi vida acabe en vuestra manos.

Una última palabra con la que revestir mi lápida,
escrita en esta, mi última noche  en vuestros brazos,
ejerciendo vos de mi escribiente,
ante mi dictado:
"Alma cuyas alas fuiste arrancada nada más nacer,
unida de por vida a la mía,
alma que siente la suave caricia de mis labios,
en la eterna distancia  que nos separa.
Tuya siempre en nuestro propio infierno".

Y el aire ,
se hizo más volátil que nunca.
y mi última visión,
fue la de una lágrima recorriendo tus ojos.

Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página