Y la
historia nos enseñó que es cuestión de fe.
El tiempo
siguió su camino imparable,
dándonos la
oportunidad de seguir adelante aprendiendo de nuestros errores,
o continuar
cayendo en los mismos.
Al cabo de
los años,
descubrimos
que nuestros sueños no tienen fecha.
Que en cualquier
arrebato
podemos
llevarlos a buen fin.
Que juntos
hemos construido el paraíso que nos toca
vivir,
y que los
escalones están hechos de caricias
inmensas.
Siempre
luchando contracorriente.
Siempre
creando recuerdos que se almacenan en nuestra memoria,
pero a los
que nunca recurrimos ,
por miedo a
darnos cuenta de que ya somos pasado.
Presente con
fichas intercambiables como ley natural,
nos
empecinamos en ser diferentes,
en creer que
lo nuestro sería para siempre.
Mentiras tan
hermosas como dañinas
que
revolotean al rededor.
Generadas por
las mentes malintencionadas que nos rodean
y envidian
todo lo que somos .
Mentiras que
dañan aún sin ser escuchadas.
Miradas de
arrepentimiento tras las palabras de sinceridad buscadas.
La verdad
explotó en la cara como la más dañina de las bombas,
y sus daños
colaterales,
la soledad y
el temblar de la tierra bajo nuestros píes.
Justificaciones
buscadas al azar.
Lágrimas que
no terminan de aparecer.
Cabezas
bajas buscando respiro.
Aire que no
termina de entrar.
Súplicas a
un dios, el tuyo, que en esta ocasión prefirió abandonarte,
cansado de
echar una mano a quién no se lo merece.
Cómplices de
una traición,
elaborada de
a dos.
Craso error
mutuo,
pensar que
estamos por encima del bien y del mal.
Lluvia que trata
de borrarlo todo,
pero la
imagen está en nuestra cabeza,
tan real.
Yo, sin
embargo, no tengo a quién rezar,
cuando
apenas creo en mí misma.
Ya no es
cuestión de mala suerte,
me lo
busqué.
No nos
quedan fuerzas para proseguir,
y la
historia ,
quedó
antigua como se preveía.
Debilidad
humana,
bajo deseo
de dioses construida.
Pensamientos
mortales que nos persiguen
para
intentar convencernos de lo contrario.
Negación de
lo que haya de venir .
Película sin
terminar,
y guion
escrito.
Final
inesperado.
Falta de
voluntad para continuar esta mentira color rosa,
cruzada de
lado a lado por la verdad,
la cual
siempre se tiñe de rojo sangre.
Un gesto.
Una ocasión.
Una segunda
oportunidad mal parida de la madre casualidad.
Una
coincidencia no deseada por ninguno.
Mismo
espacio.
Mismo lugar.
Ingrato
encierro de la armadura de nuestro corazón al vernos.
Perdidos y
encadenados,
condenados a
encontrarnos,
por propia
voluntad o la de otros,
no sabemos
estar sin que el fuego aparezca
y descontrole
todo .
Palabras
asonantes.
Caricias
voluntarias.
Miradas que
dicen lo que sabemos.
El
romanticismo ,
a nuestra
manera.
El deseo,
con nuestros
gestos y nuestro propio lenguaje.
Destrozados
una y otra vez,
el reloj
volverá a marcar las mismas horas al día siguiente,
y todo
deberá continuar.
Y mañana ,
y pasado
mañana,
y
siempre...............
por más que
lo intenten,
por más que
lo provoquemos,
por más que
lo odiemos,
nuestra
historia se construye en capítulos,
y cada es
independiente del otro.
Cada uno con
su propio final.
Ana Patricia
Cruz López
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derechos reservados
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