sábado, 26 de septiembre de 2015

MOMENTOS. Siempre tuya (138)

Extraños en una tierra creada por nosotros,
convertida en un espejismo de lo que pudo ser ,
nos limitamos a retozar como si el resto del mundo guirase sin remedio
y a nosotros nos diera igual.

Desconocidos que vagan de tren en tren
buscando una salida a todo lo muestro.
Parecíamos tan convencidos  al principio,
tan seguros de nosotros mismos .


Exigencias de un compromiso imposible,
amarnos de por vida de forma leal,
sabiendo que ni tu naturaleza ni la mía
están hechas para ello.

Amar desesperadamente
como si el mundo fuese a terminarse mañana.
Volvernos locos de lo que el otro entrega
creando una necesidad ansiosa.
Cuerpos que desaparecen de forma individual
para ser uno.

Entre nsootros no puede haber un "por siempre",
un "eternamente".
Nosotros siempre hemos manejado otros códigos,
otra forma de creer en lo que somos.

Ojos que no encuentran camino
en una frontera en la que no están los tuyos,
haciéndome vagar 
y dar vueltas sobre mí misma
a esperas de que tú aparezcas.

Desesperación que hace que arañe mi piel
sin remedio ni paciencia,
sin medir un daño que no duele,
que no siento ,
que me niego a ver.

Muerta en vida en nuestra tierra de nunca jamás,
mi alma divaga entre abandonarme
o esperar a la tuya para iniciar el viaje,
esta vez con destino fijo,
y acompañante pertrechado.

En lucha continua por tratar de olvidarte,
mis fracasos superan a mis victorias
cuandio es tu imagen
la que se me aparece una y otra vez.
Y por más que cierro los ojos,
por más que grito intentando sacarte de mí,
esa imagen cobra más fuerza y vida dentro de mí.

Pobre corazón el mío,
arrancado a pedazos
por quién creí amar una vez
y algo decidió llevarse.
Arrancarte de mi vida quieren,
deseo;
pero el de arriba sabe que es imposible,
y el de abajo me espera desde mi nacimiento.

Sierva fiel a la maldad que me diste a conocer,
ahora trato de deambular como alma en pena
llevando aquellos planes conjuntos.
Pero el sentimiento deja mucho que desear,
puesto que no estás tú.

Sea lo que se lo que le depara a mí alma,
sólo deseo , en este momento,
me lleve consigo a ese viaje sin final,
con mi única aspiración de no encontrarme contigo,
como castigo por haber permitido
que inciases tal partida sin prestar reistencia,
sin mí.

Ana Patricia Cruz López

Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página