sábado, 14 de noviembre de 2015

LA LLAMADA DE LA SANGRE. (SECUELA DE ELECCIÓN) . CAPITULO PRIMERO. (Registrado en SAFE CREATIVE OCTUBRE 2015)

LA LLAMADA DE LA SANGRE
Créditos a quién corresponda.

“Londres. En la actualidad.

Un hombre alto, de porte distinguido y elegantemente vestido, caminaba por una de las calles céntricas de Londres junto con  uno de sus socios , cerca de los teatros.  En un momento determinado, le pareció reconocer algo por el rabillo del ojo. Levantó la mirada para asegurarse bien. En la acera de enfrente  vio a una mujer , elegantemente vestida con un cabello negro  largo y brillante que le llegaba hasta la cintura.
Le pidió disculpas a su compañero,  quedando en verlo en la oficina de los astilleros y , mirando a ambos lados de la calle, cruzó de acera y caminó detrás de ella, siguiéndola. Necesitaba  verla bien, ver su rostro del que sólo había podido percibir parte del lateral de su cara y su pelo. Aquel pelo, aquella melena que le resultaba tan familiar.

La mujer se detuvo  de pronto. Él lo hizo también, y al fijarse bien en la zona y el escaparate de la tienda que ella observaba, reconoció el lugar.
Decidido a arriesgarse, le podía más su curiosidad y sus ansias por confirmar su identidad , que la precaución debida.


La mujer observaba atenta el escaparate cuando sintió una voz a su espalda “ha cambiado mucho la tienda de la Sra . Pansworth,  desde que te vi aquí por primera vez”
Ella quedó paralizada. Sus  brazos apenas respondían. Aquella voz , la misma voz. Se dio la vuelta.

•             CASEY: Sí, mucho tiempo.
•             BRIAN: - con una amplia sonrisa y los ojos llorosos y sorprendidos- No puedo creerlo.

Casey conservaba el mismo porte y el mismo rostro, era ella sin duda, sin margen de cambio. Aún mantenía aquel brillo especial en los ojos .
•             CASEY: lo último que supe de ti es que estabas en Viena. No pensé que te dieran ganas de volver a Londres.
•             BRIAN: - cerrando y abriendo compulsivamente sus manos para intentar tranquilizarse, mientras con  se tocaba  ininterrumpidamente   los pantalones para intentar calmar sus ansias de abrazarla- He venido por negocios, vuelvo en un par de días. ¿Y tú?
•             CASEY: Yo vivo aquí Brian. Nunca me fui .Nunca quise irme.

Brian se estaba  quedando sin palabras, sin opciones de respuesta. Dio apenas un paso más para estar algo más cerca. Su expresión seguía siendo dulce , sofisticada.
Casey miró su reloj.

•             CASEY: He de irme.
•             BRIAN: ¿Ya? Lo siento, quise decir claro.  Es que…

Brian parecía casi un colegial  nervioso y que no lograba casar una palabra seguida con otra.
•             CASEY:  Me ha encantado verte Brian, sobre todo ver que estás bien y no has cambiado.
•             BRIAN: A mí también me ha encantado.

Casey se dio la vuelta , pero sintió una mano que le impedía proseguir cogiéndola del brazo. Ella giró la cabeza , él la soltó,  ella le miró y tras una ligera sonrisa, le ofreció su mano. “


INTRODUCCIÓN

Que difícil resulta explicar cómo pasaron las cosas, sobre todo , cuando el tiempo ha sido el factor decisivo y es algo externo a las personas lo que termina complicándolo todo.

¿Hasta dónde es capaz el ser humano de entender y aplicar el significado de la palabra sacrificio ? ¿Cuánto es capaz de dar por otra persona , y más aún, si es alguien a quién ama?
¿Cuál es el límite que el ser humano se impone para evitar aquello con lo que deberá enfrentarse algún día , tarde o temprano?

¿Cómo responder centrando la cuestión en la historia que tenemos a continuación? ¿Por dónde empezar?

Quizás lo mejor sea comenzar por  el final.

Carlton Court quedó cerrada después del escándalo que la sacudió. Hoy , después de tanto tiempo, sus imponentes muros ya no lo parecían tanto, pero por razones que nadie comprendía, pese a la falta de mantenimiento del edificio y la humedad que se la comía por completo, sólo  daba la impresión de ser una gran casa señorial cerrada  desde antiguo por algún señor ricachón que lo hubiera perdido todo en el juego, algo que se estiraba mucho en aquella época.

Meses tardaron las investigaciones surgidas en torno al centro. El hallazgo de los restos de huesos en  tarros de cristal en lo que siempre había sido el laboratorio , en la parte alta de la casa, un cadáver colocado siniestramente en forma ritual y abierto en canal , de una de las internas, y el cuerpo magullado pero con vida de una joven desaparecida , se convirtieron en motivo de culto para los más avispados investigadores universitarios sobre magia, rituales ancestrales e historia.
Aquella noticia dio para muchos titulares durante meses, abriendo la posibilidad de que las cosas mejorasen para algunos medios ingleses  que tenían algo más interesante de qué hablar, ya que los motivos bélicos comenzaban a aburrir y alejar audiencias.

Hoy, mucho tiempo después de aquello, Carlton Court aún sigue siendo motivo de interés en los ámbitos universitarios y culturales, llegando a organizarse visitas a sus alrededores ya que la entrada estaba terminantemente  prohibida por las autoridades, y mucho más ,después de saberse que un grupo empresarial la había comprado .
Según comentaban aquellos que llegaron a ir , su aspecto seguía siendo oscuro y tenebroso, especialmente en los días oscuros, pero su estructura parecía mantenerse intacta.

Incluso el cobertizo situado a metros de la casona  permanecía en píe. Con la puerta desvencijada y casi sin nada en su interior, los más atrevidos que creían en las leyendas románticas originadas en torno a él, eran los únicos cuya curiosidad , les atraía el valor suficiente para adentrarse en su interior , e incluso asomarse a la famosa ventana sin marco  en torno a la cual , por lo que contaban, las pasiones más desatadas se habían fraguado.

Historias y leyendas populares que lo abarcaban todo. En medio de toda la historia oscura y siniestra que la institución conllevaba, los más románticos y amantes de determinado tipo de literatura, preferían quedarse con la parte, digamos, más amable de lo acaecido aquí, y que según lo más vendido ,  se basaba en una tórrida historia de la pelea de dos hermanos por el amor de una exmonja , que decidió dejar los hábitos , por ellos dos.  Tal interpretación  de  esa parte de los hechos , como sucede con los malos rumores que van pasando de boca en boca y cuyo mensaje final  nada tiene que ver , normalmente , con el inicial, había trascendido y desfigurado a lo largo del tiempo , llegando a considerarse parte de lo “bucólico” y amable de una historia truculenta con la Iglesia católica de por medio, a la cual se la investigó mucho después de todo esto, y que se mantuvo en entredicho hasta la actualidad .

Una investigación inconclusa y archivada al faltar personas a las que poder detener, investigar, o pruebas factibles con las que acusar a nadie. Los principales regidores desaparecidos. Los restos de sangre hallados pero sin cuerpo al que asociarlos, sólo determinaban otros posibles sucesos  pero no determinables, ni identificables .
Sólo una persona detenida, la responsable médico de entonces , que antes de poder hablar, fue encontrada muerta en su celda en extrañas circunstancias. Extremadamente vigilada y sola en su celda , la Dra Mhic , fue encontrada con su cuerpo contorsionado por completo en la zona de la espalda. Una rigidez incapaz de doblegarse con nada ni con nadie  salvo partiendo literalmente el cuerpo, y sólo cuando sus ropas fueron retiradas, se le descubrieron marcas en la piel de quemaduras en sus venas que habían quedado notablemente  tatuadas en la misma.
Encontrada con los ojos abiertos, su mirada fija , denotaba pavor ante lo que hubiera sido que se lo hubiera producido o lo que , sin saber cómo, pudo haberse aparecido. Pero dadas las circunstancias , se determinó que podría ser a consecuencia del enorme dolor que esas quemaduras le produjeron.

Al mismo tiempo, las pesquisas también relacionaban la institución con un alto representante de la Iglesia Católica en Irlanda , un Obispo del que nadie parecía saber nada, llegando a verificar ese simil tan frecuente de “ la tierra pareció habérselo tragado”. Un hombre de intachable carrera dentro de la iglesia, al que desde Roma se le justificaba una y otra vez, pero del que decían no saber nada hacía meses  cuando aquello ocurrió.

¿Y los demás implicados?
¿ Y el médico de tez blanquecina y rostro siniestro, tal y como lo describían los pacientes supervivientes que fueron encontrados en sus respectivas celdas,  que les atendía ? ¿Y la enfermera servicial y amable que sustituía muchas veces al doctor?

El paso del tiempo hizo que las memorias acomodadas e influyentes del ámbito selecto londinense,   nunca olvidaran el porte caballeroso y las buenas maneras del prestigioso Dr. Aengus Cárthaigh, habitual en las mejores fiestas , en los espectáculos más destacados , y por supuesto, en el hipódromo. Socialmente extraño, era muy frecuente que aún desaparecido y con pruebas evidentes y públicas de las atrocidades llevadas a cabo en el hospital que regentaba, aquellos con los que se relacionó socialmente durante años, no lo creyeran capaz de cometer tales hechos.  Y sin embargo, cierto era,  que la sombra de una duda razonable,  dado el secretismo con el que ese centro llevaba a cabo sus actividades, planeaba sobre las mentes de más de uno.

¿Y su famoso y aún más misterioso hermano? Brian  Cárthaigh , al cual se le veía durante un tiempo acompañar a su hermano a diversos lugares de esparcimiento londinenses , parecía haber desaparecido durante años de forma imprevista , reapareciendo  como un fantasma en los medios , puesto que los residentes del centro , confesaban haber visto  a alguien con el doctor. Alguien que se le parecía bastante , dando una descripción física del mismo, que parecía coincidir curiosamente , con la que se tenía de él en los círculos donde se les había visto permanecer juntos.
Alguien del que nadie , salvo los pacientes , sabían nada, aunque los más oriundos del lugar, comentaban que habría sido visto cogiendo un barco una mañana. Pocos datos que realmente justificasen en aquella época , la adopción de medidas de búsqueda alternativas , dada la escasez de medios con los que contaba la policía por aquel entonces.

¿Y la enfermera amable y de carácter dulce  que todos recuerdan? Según los registros  de la Rectoría  que hablaban de los acuerdos adoptados por aquel entonces con la institución psiquiátrica , el último nombre citado y coincidente por fechas , siguiéndole todo un espacio en blanco, era el de la hermana Casey. Al ser preguntados los regidores por ella, las versiones con respecto al Obispo parecían coincidir. Desaparecida a raíz de los hechos acaecidos siniestramente, su pista se perdía en el alto cargo eclesiástico, que era el que llevaba esas contrataciones personalmente, uniéndoles una relación de tutor y discípula muy personal que jamás trascendía. Sólo  podían saber a ciencia cierta el día en que fue enviada al centro , así como la  fecha de su vuelta para una adopción de votos,  que en su caso,  nunca se produjo al ser interrumpida justo antes de que culminase. De resto, nada más se sabía.

Pero …………….¿Y la realidad? ¿Y el futuro ? ¿Y ese presente para quienes gozaban de la inmortalidad por su condición ?

CAPITULO PRIMERO


Londres , en la actualidad.
London  Bridge Hospital.
Seis y media de la mañana de un lunes cualquiera de una incipiente primavera a punto de entrar a manos llenas.
Cambio de turno del personal médico y de enfermería. Puestos de control con torres de informes médicos comenzando a revisarse, mientras las enfermeras comenzaban a preparar las medicaciones de los pacientes.
La luz del día  había comenzado a aparecer hacía rato, pero aún , en el interior del centro, la ambientación correspondía a cierta intimidad previa a un día agitado y habitual, y a un despertar progresivo de los pacientes ingresados conforme las auxiliares pasaban por cada una de las habitaciones.

En el vestíbulo, las recepcionistas  de la mañana comenzaban a  fichar, y a dejar sus cosas personales en las taquillas del cuartito del fondo del pasillo situado detrás del mostrador de atención al público.

Siete pisos más arriba, en uno de las estancias  habilitadas para el descanso del personal de guardia, contaba con alguien que apenas llevaba allí dos horas, pero que debía incorporarse.
Estirándose bien  para desentumecerse, al levantarse,  aprovechó para colocarse bien el pantalón y coger la bata  colgada de la percha  en la puerta del armario.
Se acercó al lavabo, se refrescó la cara y el cuello, y se lavó los dientes. Una vez lo hubo dejado todo recogido, se acercó al espejo para observar si todo se encontraba en orden, pero no se sintió cómoda del todo, y apenas dos minutos más tarde ya salía del cuarto en dirección al control.

Lista para comenzar la ronda, oyó una voz que la reclamaba.

·        ENFERMERA: ¡Casey!

Ante la llamada , se dio la vuelta y vio a su compañera con un papel en las manos.

·        ENFERMERA: Me acaban de entregar esto para ti. Es el nuevo cuadrante.
·        CASEY: - Extrañada- ¿Nuevo? – abría el sobre y extraía el papel- se supone que las planillas se mantendrían dos meses como mínimo.
·        ENFERMERA: Por lo visto  son las nuevas normas que han impuesto desde arriba. No han comunicado nada de forma global pero sí en forma de cartas individualizadas. Por lo visto han decidido reestructurar algunos departamentos por operatividad y mandatar el traslado de algunas personas.

Su lectura , aparentemente tranquila, se vio sobresaltada  por dos líneas estratégicamente ubicadas en el final de la segunda hoja que tenía entre las manos.

·        CASEY: ¿Así que traslados eh? Bien, gracias por esto.

Se acercó al control para comunicarle a sus compañeras que tendría que reincorporarse algo más tarde ya de que debía acercarse al despacho de la Jefa de Enfermería, y fue a ésta precisamente,  a la que se encontró saliendo de su despacho, abalanzándose prácticamente sobre ella,  para que no se marchase sin aclarar sus dudas sobre lo que le habían entregado.

·        CASEY: ¿Jefa Shelfold?
·        JEFA ENFERMERAS: ¡Casey!  La verdad es que me coges mal de tiempo , ¿podrías venir  un poco más tarde?
·        CASEY: En realidad he venido por esto .

Le extendió el documento ante sus ojos. Sólo dos segundos hicieron falta para que la Jefa reconociera de qué se trataba y cuál era el problema.

·        JEFA ENFERMERAS: Es la nueva política del Consejo Rector del Hospital. Si te sirve de consuelo, no eres la única que ha sido trasladada.
·        CASEY: Llevo mucho tiempo en Cardiología , creo que mi experiencia debería ser tenida en cuenta..- la otra mujer la interrumpió- .
·        JEFA ENFERMERAS: Bien , te lo diré  claro para que me entiendas. El Consejo Rector ha decidido algunas restructuraciones no basándose sólo en la experiencia adquirida en una determinada área hospitalaria. Lo cierto es que también han pesado otros como la responsabilidad ante la asunción de situaciones críticas y la capacidad resolutiva, además de la facilidad organizativa que se tenga con el personal que los rodea. El Consejo ha hecho cambios en la unidad de Cuidados Intensivos y Reanimación. Necesitaban a alguien responsable capaz de liderar el equipo joven que ya trabaja allí y , sobre todo, que tenga las ideas claras . Tu nombre fue puesto encima de la mesa , se resolvieron todas las dudas posibles y se decidió nombrarte , por unanimidad. El cargo claro que conlleva un sobrecosto de responsabilidad, pero nada más lejos ni extraño que a lo que estás acostumbrada, pero también implica algo bueno, un incremento salarial acorde a las nuevas tareas y su tiempo empleado. Muchos quisieran estar en tu lugar Casey.
·        CASEY: Pués déjeselo a cualquiera de ellos. Yo estoy tranquila dónde estoy y con mi equipo. Hay total confianza y el trabajo conjunto es más que excelente en esa planta. No…….no ………no es que no me sienta halagada, sería una estúpida si no reconociera cierto punto de orgullo al respecto y más sabiendo cómo es la nueva dirección, pero……………cuando entré en este hospital sólo puse un inconveniente que ha sido respetado hasta hoy.
·        JEFA ENFERMERAS: Pues me temo que esas condiciones han cambiado, al mismo tiempo que las normas en el complejo. – Le colocó una mano en uno de sus hombros- Casey , no eres nueva en esto. Sabes perfectamente  que a veces esto se convierte en una suerte de supervivencia, y sólo los más afortunados logran progresar. Eres muy buena en lo que haces , y estoy segura de que la elección de tu nombramiento  está otorgado con la mayor admiración posible a tu carrera  y trabajo hartamente demostrado aquí. De verdad , no te preocupes por lo que realmente no tiene importancia, y aprovecha para subir e irte presentando al resto del personal, aunque ya les conozcas a casi todos. Ahora si me disculpas, me disponía a acudir a una reunión y llego tarde.

Y se quedó allí sola. En aquel largo  pasillo con uno de los mayores trasiegos de gente  que podría ser deseable, y con una sensación de intranquilidad que hacía mucho tiempo que no sentía.

Dada la confirmación del cambio, volvió a su planta habitual para recoger las cosas y decírselo a su gente, y apenas veinte minutos más tarde, se encontraba en uno de los ascensores de personal subiendo a la última planta para dirigirse a su nuevo destino.

Nada más abrirse las puertas y salir del elevador, la puerta que la llevaría hacia su nuevo futuro laboral se encontraba justo en frente suya.
Nada más acercarse  un poco, el sensor de movimiento denotó su presencia abriéndolas de forma automática, y aquel olor a serenidad cargante y en permanente alerta ,se introdujo por su nariz invadiéndolo todo desde el primer instante.  Intentando aparentar tranquilidad, fue adentrándose despacio y segura, pero aunque intentó evitar visualizar la sala que tenía delante suya al completo, no pudo evitarlo.

Por suerte, el médico de guardia la conocía y fue a dar con ella.

·        WILLIAM: ¡Vaya! ¡No me lo puedo creer! Y eso que ya se rumoreaba que  te mandarían a ti.

Y ella recibió con una amplia sonrisa y un suspiro aquella bienvenida culminada por un abrazo afectuoso.

·        CASEY: William Shannon ,  no puedes hacerte una idea de lo sumamente bien que me ha venido este recibimiento y ese abrazo.
·        WILLIAM: - sonriendo de forma cómplice- Sí lo sé, y mejor de lo que te crees. – Y tomándola por el brazo , la guió hasta el control  dónde la soltó, y , cogiendo un grupo amplio de carpetas, se las colocó en el mostrador justo delante de ella- Dejaré que respires, coloques tus cosas dentro y hasta que cojas un café, pero estos- señalando las carpetas recién colocadas- son los casos que denominamos estabilizados  pero en vigilancia. Se les realizan los controles rutinarios , se les vigila constantes y en función de los resultados de las pruebas , se les modifica la medicación. Digamos que son los menos problemáticos, aunque dos de ellos han estado a punto de irse  en tres ocasiones en el último mes.

Al ver su rostro , de superación en cuanto a la información proporcionada nada más llegar, con la cabeza, le hizo el gesto de que pasase al interior a dejar sus cosas, y ella, sin mediar palabra alguna , así lo hizo. Al instante , se encontraba de vuelta , café en mano.
Se sentó en un hueco que quedaba libre en una mesa pegada a la pared de atrás , y comenzó a estudiar las carpetas.

Desde el paciente que llevaba casi un año por perder el conocimiento sin razón aparente al lanzarse al agua en una piscina, hasta los más variopintos accidentados.
Información que mostrada de esa forma y asimilada de pronto, suponían una maraña de datos inconsumibles, fríos y descarnados, justo por lo que no le gustaba esta parte del hospital.
Decidida a poner rostro a los nombres y los datos, a las evaluaciones y a los resultados de las pruebas, comenzó a deambular por toda la sala viendo las fichas a borde de cama para comprobar que eran los  pacientes que se le habían asignado.
Tras una hora de intenso recorrido, llegó a la última cama a la derecha de la sala. El ingresado más reciente en la unidad. Ya cuando leyó su historial aquello le parecía imposible, pero al verlo en la cama,  inconsciente y aparentemente con mejor aspecto del que se esperaba a juzgar por lo aparatoso del accidente, no podía creerlo.  Con mucho cuidado , retiró algo la sábana que le cubría el pecho,  y observó que  apenas había lesiones , salvo algún arañazo aislado. Pero su sorpresa le vino cuando retiró la parte que cubría sus piernas.
Alguien del servicio se acercó hasta dónde ella estaba , una auxiliar , que se disponía a cambiarle la medicación .

·        AUXILIAR  ENFERMERÍA: El milagro.
·        CASEY: ¿Perdón?
·        AUXILIAR  ENF. : Así le llamamos, porque pensamos que eso es justo lo que es, para cómo llegó y cómo fue el accidente.
·        CASEY:  ¿Y cómo llegó?
·        AUXILIAR ENF: Abajo no creían que sobreviviese  cuando les dijeron cómo lo tuvieron que sacar del coche. Por lo visto se necesitaron cuatro bomberos  con sierras para desmontarlo por completo , y aun así  lo peor que traía eran las piernas,  que al quedar atrapadas  , tuvieron que rompérselas para poder extraerlo del amasijo de hierros. Pero resulta irónico. De algo como eso las personas normales tardan meses en recuperarse, y él apenas tenía señales a las pocas semanas . Dos costillas rotas en el lado derecho  que milagrosamente  parecían no haber sufrido daño alguno en su vida según las placas, y sin embargo, sin lesión cerebral alguna, aparentemente, lleva inconsciente desde que llegó.
·        CASEY: Seis meses .
·        AUXILIAR ENF: Exactamente.
·        CASEY: ¿Y las pruebas sensoriales?
·        AUXILIAR ENF: Negativas, sin embargo su actividad cerebral no parece mostrar cambios , pero tampoco actividad anormal o reducida propia de un estado comatoso casi vegetal. La verdad, es como si estuviera simplemente dormido pero consciente, no sé si me entiende.
·        CASEY : ¿Y el informe del neurólogo? No lo he visto adjuntado.
·        AUXILIAR: Ni lo verá salvo que le solicite personalmente una copia para adjuntar. Verá ,  los especialistas realizan sus visitas a estos pacientes  una vez por semana salvo que sean avisados antes por algún imprevisto, pero tienen sus informes de seguimiento a parte.
·        CASEY: ¿Así que si se lo pido no podrá negarse?
·        AUXILIAR ENF: No tendría por qué , especialmente cuando es la Jefa de Enfermeras , pero si alguno de ellos le plantease algún problema, no dude en hablar con el Doctor Shannon, seguro que a él ni le abren la boca.- una vez hubo terminado – Bueno, voy a continuar que aún me queda el resto de pacientes de esta zona. Si me necesita, ya sabe dónde encontrarme.
·        CASEY: Gracias.

Y mientras devolvía a su estado anterior la sábana , se quedó por unos segundos observando a aquel hombre que suponía un auténtico extraño caso médico .

Dos semanas más tarde, debidamente adaptada a todo aquel mundo que la rodeaba, decidió buscar algo de tranquilidad en el turno de noche sustituyendo a algunas compañeras. Le apetecía poder disfrutar del aparente silencio y tranquilidad que imperaban en la estancia durante las horas  en que los seres humanos con trabajos normales y horarios de costumbres , aprovechaban para que el mundo de los sueños les invadiese sin pedir permiso.

Sin ganas de descansar,  comenzó a revisar algunos historiales , recalando en sus manos el del hombre de la última cama. Ninguna anotación que arrojase luz sobre el misterio . Todas las pruebas dieron resultados normales , tanto como podría  mostrarse el de un paciente de planta sin sus circunstancias. Todos sus análisis al corriente  y dentro de los parámetros, pero sin identidad.
En ningún lado del informe, en ningún posit anexo, ni en el exterior de la carpeta , se mostraba la identidad del paciente, al igual que en lo referido  a personas de contacto o conocidos y familiares.  que hubieran podido reclamarle en su día o venido a verle. Una valoración aproximada de su edad, le hacía deducir que posiblemente se le encontrase sin ningún tipo de documentación encima o sencillamente, ésta hubiera desaparecido.
Y de esta forma, acumulando dudas y haciendo anotaciones a parte en el mejor block posible, su cabeza, la noche dejó paso a las primeras luces de la mañana . El cansancio aquel día hacía mella en ella, así que trató de mantenerse activa para  no decaer.
Sin consultar ni esperar a nadie, decidió hacer la ronda antes de lo  habitual y revisar los monitores. Cuando lo hubo realizado con aquel último paciente, se quedó observándole tratando de buscar algún atisbo de solución que pudiera  hacer relucir la verdad.  

Viendo que  según los esquemas temporales manejados , tocaba afeitado , decidió no esperar por la auxiliar y asearle ella misma,  pero la misma joven que le hubo contado todo lo acontecido con él,  coincidió con ella en ese mismo turno de mañana , y nada más entrar por la puerta , antes incluso de dejar sus cosas, fue a dar con ella.

·        AUXILIAR ENF: ¿Es qué quiere que echen más gente?

Casey trataba de terminar de afeitarle mientras tanto.

·        CASEY: Necesitaba hacer algo. Además, vi el cuadrante y le tocaba.
·        AUXILIAR ENF: Sí, pero tenía que haber esperado por una de nosotras. Dejaré mis cosas en el cuartito y vendré a ayudarla.

Cada paso de sus dedos siguiendo la estela de la cuchilla , suponía una sensación extraña para ella. Normalmente , la temperatura corporal de los pacientes solía ser notablemente más baja sólo por encontrarse postrado en la cama, y sin embargo, él parecía poseer la temperatura normal de cualquier persona.
Cuando la Auxiliar regresó, lo hizo con un barreño con agua templada y unas toallitas  de diversos tamaños.
Ella la observaba curiosa.

·        AUXILIAR ENF: Si ha visto la planilla sabrá que también toca baño a esta hora , y todavía no ha llegado nadie que me ayude a moverlo.
·        CASEY: De acuerdo.
·        AUXILIAR ENF: La verdad que si uno lo piensa, es una auténtica mala pasada que estas cosas pasen, y más a hombres como él, - Casey la observaba atenta esperando su siguiente razonamiento- yo no lo he visto , pero compañeras que si lo han hecho, dicen que tiene unos ojos grandes y preciosos, muy expresivos pese a su estado.

Cuando la Auxiliar retiró la ropa de cama, Casey no  pudo evitar observar aquel cuerpo desnudo anatómicamente casi perfecto y  equilibrado, casi modelado por un artista divino. La joven , que se percató de la actitud de la enfermera, quiso traerla de vuelta a la realidad.

·        AUXILIAR ENF: Sí, indudablemente muy hermoso para ser hombre, y  si no fuera porque tengo otros veinte pacientes que bañar hoy , también estaría disfrutando de las vistas, pero si no me ayuda no podré retirarle las sábanas.
·        CASEY: ¡Ah! Perdona.

Y mientras ella le sostenida apoyándolo de lado contra su cuerpo, la joven le pasaba la esponja por toda la parte de atrás , pillando en un instante concreto , a Casey observándole detenidamente.

·        AUXILIAR ENF: No quisiera parecer insistente, pero si la pillan mirando de esa forma a los pacientes se buscará problemas , y no lo digo por nosotras , sino por otras personas más meticulosas con  cierta cosas.
·        CASEY:  Ni una sola marca, y me dijiste que ¿lo sacaron de un amasijo de hierros?
·        AUXILIAR ENF: Literalmente aplastado entre un camión que venía detrás suyo , y otro que le venía en frente. Por lo visto , intentó desviarse  pero no fue suficiente.

Una vez finalizado el aseo, volvieron a arroparle con la sábana y una manta doblado en la zona de los pies.

·        AUXILIAR ENF: Dejaré todo esto en el cuarto y sigo.
·        CASEY: Bien .

Tratando de terminar de arroparlo , mantuvo su vista fija en su rostro, haciéndose preguntas.  Concentrada como estaba en arremeter bien la sabana , una mano que inesperadamente le agarró de la muñeca la sobresaltó. Alzó el rostro, y vio que la mano provenía del paciente, y tras volver a mirarle a la cara, sintió que un frío desagradable la recorría por completo. Unos penetrantes y enormes ojos  azul intenso la observaban fijamente sin pestañear.

Cuando reaccionó, lo primero que salió de su boca fue llamar al doctor. En aquel instante no alcanzaba a poder utilizar el timbre de alarma, ni lograba localizarlo. Mirando los monitores, las constantes se mantenían estables, sin alteraciones, y sin embargo, de forma extraña aparentemente, había despertado.

La joven Auxiliar se acercó a toda prisa, y al verla como no podía dejar de mirarle y su rostro parecía tranquilo pero asustado, repitió su nombre un par de veces si que la escuchase. Antes de hacerlo una tercera, y ya con el médico presente  corroborando que todo marchaba bien, la mano que la sostenía , la soltó, mientras ella se sintió zarandeada por la joven auxiliar , mientras su voz mencionada su nombre por tercera vez.


Logrando reaccionar, miró a la joven, y ligeramente aturdida, volvió a girar su cabeza hacia el paciente  que era sometido a todo tipo de pruebas por el médico que se encontraba de guardia en ese momento. Sólo un instante bastó, para que él volviese a mirarla. Ojos capaces de transmitir algo extraño , que sólo le erizaba la piel.

Tras retirarse al cuartito de enfermeras y servirle una taza de té recién hecho, la joven auxiliar intentó tranquilizarla.

·        AUXILIAR ENF: Dicen que trae suerte .
·        CASEY: - aún pensativa- ¿El qué?
·        AUXILIAR: Que pase lo que acaba de ocurrir. Sé que parecen más costumbres propias de chamanes y eso, pero existe la creencia en el poder de resucitación de algunas personas , así como la afirmación de que esas personas que emiten esas buenas vibraciones y lo consiguen, transmiten buena suerte.
·        CASEY: Tienes razón. Habladurías de viejos chamanes.
·        AUXILIAR ENF. Todo lo que quiera, creer depende de cada uno . Pero lo cierto, es que ese hombre llevaba más de seis meses inconsciente , y fue llegar usted y despertarse, y sin daño cerebral aparente según el doctor. – Mirando su reloj- Será mejor que vuelva a mis tareas  o de la bronca no me libera nadie por muy buena suerte que dé usted.

Casey continuó allí sentada, disfrutando despacio de su té  y dando vueltas a la cabeza . Aquellos ojos , esa forma de mirarla , ese mensaje oculto que parecían conservar en el fondo………….todo le resultaba demasiado familiar, pero no sabía por qué. 

Al mismo tiempo, volvía a sentirse incómoda, enfadada consigo misma por sentirse así habiéndose prometido una vida normal alejada de todas las presunciones y supuestas señales del más allá. Capítulos del pasado, personas que la marcaron de alguna y otra forma …..


Ana Patricia Cruz López

Todos los derechos reservados

3 comentarios:

  1. Que capitulo de lo mas intenso, no se si sean mis ganas, la emocion, o el nose que, que se yo que me dejo helada como a Casey. quiero un te, pero no de Lucille heheheheh

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  2. Que bueno que hayas hecho una secuela de ELECCIÓN. Me encanto esa historia. Y esta me está gustando también.
    Me intriga mucho el hombre misterioso!..

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    1. Gesica muchísimas gracias. Me alegro mucho que te gustase la anterior y que esta te enganche de esa forma , lo que no está nada mal para algo que no estaba previsto pero me convencieron y ahora soy yo la que se siente absorvida por la ambientación , aunque ahora se desarrolle en tiempos actuales , por la temática , los nuevos y necesarios personajes y aquellos que quedaron . Ciertamente agradecida por tu seguimiento, espero continuar estando al nivel esperado y por supuesto , contar con tus próximos comentarios. Muchísimas gracias , de verdad.

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