domingo, 13 de diciembre de 2015

LA LLAMADA DE LA SANGRE (Secuela de ELECCION) . CAPITULO QUINTO. ( Registrado en SAFE CREATIVE OCTUBRE 2015)

LA LLAMADA DE LA SANGRE
El Palacio de Gottorp 
Créditos foto Wolfgang_Pehlemann_
CAPITULO QUINTO

Las instrucciones dadas por su amiga  no podían ser más precisas, ni la advertencia sobre la exigencia de puntualidad, aún más , cuando sabía a la perfección que Brian era un hombre extremadamente  volcado con su trabajo.

Apenas faltaba una  hora para el encuentro. Debía esperarla en la entrada  del lugar dónde se celebraba , El Palacio de Gottorp (en alemán Schloss Gottorf) , situado en la ciudad de Schleswig, en una isla en el Schlei, a unos 40 km del mar Báltico, y al que se accedía exclusivamente  a través de dos puentes o bien , gracias a los dos transbordadores que cruzaban el fiordo diariamente. Una hermosa  finca en el siglo XII, que tras muchos avatares,    albergaba actualmente el Museo de Arte y Cultura de Historia del Estado y el Museo Arqueológico estatal.

En su dormitorio, pese a no andar sobrado en cuanto a tiempo se refiere , mientras terminaba de acomodarse la chaqueta , sintió como un escalofrío le recorría por completo. Aturdido, hacía mucho que no recordaba haber sentido algo así. Girándose, trató de pensar si con el viento reinante aquella noche , alguna ventana cercana hubiera podido quedar abierta y por tanto haber sufrido los efectos de la corriente quizás, pero el silencio en la casa , sólo le indicaba que todo estaba tal y como él lo había dejado.


Sin más demora, salió de allí llegando apenas faltando cinco minutos para cumplirse la hora prevista. Y ese fue el tiempo exacto que tuvo que esperar,  hasta  el coche que traía a la Sra. Haford hizo acto de presencia.
Siendo su mismo chófer quién le abría la puerta del vehículo , fue su mano , sin embargo, la que la ayudó a descender de él.
Un flamante abrigo de terciopelo negro con broche de cierre en el cuello engarzado en  piedras preciosas,  le otorgaba un aspecto aún más flamante del que de por sí poseía. Una sonrisa cómplice  deleitaba la visión de  su rostro , especialmente bello y distinto aquella noche , sin estridencias ni exageraciones , con aquella naturalidad innata pero cuidada  que había sabido demostrar hasta entonces.  Sin embargo, sus ojos, tan penetrantes como siempre, seguían siendo igual de atrapantes y misteriosos. Tan ilegibles pero apasionantes ,  como su más que exquisita y atemporal educación.  Una deliciosa incógnita  indescifrable.

Bastó el pequeño gesto de descenso suave de ambas cabezas para darse por saludados, procediendo a adentrarse en el lugar.  Una vez en el vestíbulo, ella procedió a desenganchar el cierre , mientras él la ayudaba a retirárselo de los hombros , entregándoselo a uno  de los empleados que se acercó a recogerlo.

El Museo era un lugar que transpiraba arte en cada una de sus paredes y techos.  Sus techos, invitaban a realizar con los ojos,   todo el bucólico viaje a través de sus escenas campestres con sonrientes y juguetones angelotes.  Maderas de caoba antigua , salones engrandecidos con techos con trabajados  artesonados,  bóvedas labradas y  colores apagados y sombríos, propios de la época en la que se construye , habiéndose conservado prácticamente intacto pese a las sucesivas guerras.

Ante su rostro , imbuida en puro éxtasis ante la creación mostrada, Brian sintió curiosidad.

·        BRIAN: ¿Sorprendida?

Con su mirada aún puesta en lo que la rodeaba.

·        NAGI: No puedo negar la evidencia me temo. Realmente es tan majestuoso.
·        BRIAN:  Ciertamente , y mucho más cuando se sabe su historia.

Volviendo a centrar su interés en él, pareció querer  que se la contase . Con su rostro , le ofreció la posibilidad de acercarse a uno de los puestos habilitados para servir las bebidas. Ante la aceptación  implícita de ella , él simplemente, le ofreció cortésmente el paso.

Servidos, comenzaron a deambular por la estancia mientras Brian procedía a narrarle parte de la historia y vicisitudes de la construcción.

·        BRIAN:  Fue construido como una finca en 1161, y una de sus primeras funciones  fue servir de residencia   a uno de los obispos más famosos de la antigüedad aquí,   Occo de Schleswig cuando le destruyeron  su anterior residencia. Más tarde es comprada por el duque danés de Schleswig  en 1268, siendo transferida posteriormente  al Conde de Holstein en Rendsburg de la Casa de Schauenburgo. Hasta que pasó por herencia materna, a manos de Cristián I de Dinamarca, el primer monarca danés de la Casa de Oldemburgo, en 1459. Centro cultural europeo durante el reinado de Federico III, Duque de Holstein-Gottorp (1597-1659),  como palacio,  fue construido por el famoso arquitecto sueco Nicodemus Tessin el Joven (1697-1703), coincidiendo con la expansión de los ducados  , circunstancia que se aprovechó para agrandar las instalaciones. Después de que el linaje ducal de Gottorp fuera obligado a marcharse, el palacio,  ocupado entonces por  los daneses, cayó en desuso y abandono en 1713 bajo el reinado de Federico IV de Dinamarca. Piezas de arte, del mobiliario y del interior fueron gradualmente sacadas del palacio, y la estructura fue utilizada tanto como cuartel danés como prusiano en el siglo XIX. Aunque por desgracia, de toda esa notable historia, la mayoría de la gente sólo recuerde que durante   la II Guerra Mundial, se utilizase como campo de desplazados. Por lo demás , sucesivas y cuidadosas restauraciones  desde 1947 que finalizadas no hace demasiado .
·        NAGI: ¿Y ahora a quién pertenece?
·        BRIAN: A una fundación del Estado de Schleswig-Holstein.  Por suerte, su reutilización es algo que siempre resultó muy acertado.

Mientras bebía y le escuchaba con suma atención,  Brian no se había percatado de que aquellos ojos oscuros lo observaban curiosos y sorprendidos , cual chiquilla que atentamente oyese una bella historia. Sólo al final de su disertación, cuando se dio cuenta de como le miraba , bajó la cabeza  tratando de disimular una ligera intimidación. Al verle, ella trató de arreglarlo.

·        NAGI: Lo lamento. No estaba en mis adentros enrojecerle ni avergonzarle.

Con él algo más repuesto,  ella decidió proseguir.

·        NAGI: Realmente nunca dejo de sorprenderme con usted Sr. Clayborn.
·        BRIAN: ¿Por? Si me permite preguntárselo.
·        NAGI: No es por nada en concreto , y sin embargo, es todo en usted. Carrie ya me lo había advertido, que no era un hombre corriente , y cuanto más trato con usted, más confirmo su argumentación.

No pudo evitar sonreírse. Ciertamente  su amiga Carrie siempre sabía cómo venderle hacia los demás , especialmente cuando con quién hablaba eran mujeres potenciales acreedoras de una posible futura compañía más duradera.  Desconociendo aún todo el argumentario de gloriosos adjetivos evidenciados por su amiga a los ojos de la invitada , trató de evitar entrar en los detalles .

·        BRIAN: Me temo que Carrie tiende a exagerar en lo que a sus amigos se refiere.
·        NAGI: Me temo no estar capacitada para juzgar ese aspecto, pero dos encuentros me han bastado para extraer algunas conclusiones muy interesantes . Lo que no termino de averiguar es su procedencia originaria, aunque por ciertas señas evidenciadas por usted mismo, juraría , sin temor a equivocarme, que pareciera británico más que del Norte Europeo, y le aseguro que no es su apellido quién me ha puesto en la pista.
·        BRIAN: Si son mis maneras lo que le pudieran indicar tal dato , me temo que la culpa de ello es la exquisita educación que mis padres pudieron sustentar en su momento , más que mi voluntad de mantenerlas.

Sin saber por qué, tratar de evitar fijarse en aquellos ojos oscuros resultaba imposible.  No era tanto lo qué decía cómo el empleo de la totalidad de su cuerpo para transmitir el mensaje.  Cada palabra parecía salir de su interior emanando un aire diferente cada vez.

Una dulzura inquietante tras una extraña mirada angelical  capaz de atrapar como la araña a través de su red. Nada hecho con voluntariedad , y sin embargo cada sílaba parecía acompasarse con todo un estudio ergonómico en el que su cuerpo parecía ser el acompañante perfecto.  Con un aspecto ardientemente elegante , resistirse , resultaba hartamente complicado.

Hombre de cordura infinita , sólo perdida en una ocasión  aún inolvidable y persistente, aquella mujer tenía algo que le inquietaba, convirtiendo la incomodidad en casi un dolor placentero.

Segura de sí misma, controlaba absolutamente todo a su alrededor con disimulo exquisito, incluyendo a quién tenía delante. No le asustaba no saber nada más de ella , pero tampoco  se encontraba cómodo, y sin embargo  , algo le incitaba a no alejarse, a querer ir más allá de dónde ella presuntamente le estaba dejando, aunque sabía que en realidad , así como la araña atraía y era paciente en su esperar, la víctima , sin saber por qué, se adentraba en su terreno hasta no poder salir, asumiendo la inmediatez de su muerte.

·        NAGI: No me refería sólo a sus formas o a la educación que demuestra de forma constante. Hay algo intrínseco en usted, natural, que fluye sin esfuerzo alguno.  Parece gozar con las cosas más mundanas , pero por su juventud nadie que no le conociera  , podría decir que detrás de esa máscara de hombre de negocios triunfante, se encuentra un amante del arte y la historia , al que en el fondo no sólo parecen preocuparle los datos o los hechos , sino las personas que hay detrás.

Con gesto serio en cuestión de segundos, trató de disimular lo que parecía ser un extraño reflejo de la realidad.  No le gustaba convertirse en el centro de atención, así que optó por desviar el tema de conversación.

·        BRIAN: Las personas son las que marcan la importancia de los hechos. Por desgracia siempre hay dos bandos y resulta muy difícil tener que posicionarse en un lado o en otro. Si no , baste este edificio en el que nos encontramos. ¿Cree que alguien realmente se acuerda de lo que fue o de cómo se transformó en lo que hoy es, o piensa de verdad que lo más relevante por  lo que será recordado , es por haber sido refugio de víctimas de la Segunda Guerra Mundial? Los hechos son más o menos importantes siempre en función de las personas que los realizan, los conforman y escogen el momento en que estos se producen, incluso de la publicidad que deba darse de los mismos. ¿Las personas? Por supuesto que siempre son lo que más me ha importado . Mi empresa es lo que es hoy día gracias a las personas que trabajan en ella y la hacen crecer y ser lo que es , competente y eficiente, y por mi parte, sólo me queda estarles agradecido por su esfuerzo y  lealtad con la misma, y tratarles , como patrón, como se merecen. Sólo así puede granjearse el respeto de los empleados, y su consideración.

Desconcertada por lo que parecía una respuesta no muy lejana de cierto estadio de molestia, la aparente inocencia dejó paso a la mujer madura y seria que se suponía que había en realidad.

·        NAGI: No puedo reprocharle absolutamente nada por  eso, y mucho menos, tras una argumentación tan bien fundamentada.

Con una mirada casi evocadora de un tiempo pasado,  una cierta melancolía pareció hacerse con ella, alejándose de allí sola , siguiéndole él detrás. Unos pocos pasos más tarde, supo la dirección que la invitada de honor tomaría . Se dirigía hacia los jardines, y nada parecía detenerla.

Con la noche tan despejada  como fría,  ella no pareció echar de menos el abrigo . Deambuló  en línea recta , sin destino decidido, hasta que se detuvo justo en mitad del jardín. Un claro en el centro de una pequeña arboleda situada en uno de los laterales de la construcción.

·        BRIAN:   Lo lam…..- pero ella le silenció con sólo un gesto -. Me pregunto si el señor Haford lo vería de la misma forma.

De espaldas  a él,  su seriedad no se había suavizado, ni la dureza del tono de su voz.

·        NAGI: Mi esposo siempre ha tenido una forma muy particular de ver cuanto le rodea, y no sólo me refiero a sus negocios.
·        BRIAN: ¿Gozaremos de su presencia en algún momento?

Él se acercó con cautela hasta encontrarse en frente suya, alzando el rostro en cuanto vio su sombra acercarse.

·        NAGI: Me temo que eso es algo a lo que no puedo responderle. Mi esposo es un hombre muy impredecible en todos los aspectos. Nunca osa programar, y llevar una agenda no es algo que lo haya entusiasmado en demasía nunca. Pero ciertamente , gozaría mucho presenciándoles a los dos en algún debate.

Y el gesto de bucólica melancolía desapareció, devolviéndole la altivez y elegancia revestida de extraña dulzura cuasi inocente  a la que estaba acostumbrado.

·        BRIAN: Realmente sería un indiscutible placer poder gozar de la versatilidad y experiencia profesional de su esposo. Un aporte de conocimientos de incalculable valor sin duda.
·        NAGI: Sé de antemano que para los dos será una experiencia muy gratificante sin duda.

Aquella sonrisa particular , casi tendenciosa,  acompañó su rostro el resto de la noche. No hubieron más  huidas hacia un mundo desconocido y pasado, a los recuerdos que parecían resquebrajar y cambiar hasta el disfrute de las pequeñas cosas.
La amabilidad a la que le tenía acostumbrado, la perseverancia en la exquisitez, la deliciosa seducción de su persona , volvió a hacer acto de presencia. Los gestos cuidados y atrayentes de la más preciosa y elegante araña , volvieron a reaparecer sin atisbo de duda , con su seguridad latente. Sin temor a que pudiera confundírsela , a que sus actos se interpretaran de manera inadecuada por parte de su anfitrión aquella noche , o de quiénes les rodeaban.

Una noche de intercambios verbales fluidos , dónde ambos parecían marcar territorio . A lo largo de la noche , ella consiguió  que se adentrase en el siguiente nivel de confianza estimado, aquel , en el que la comodidad  y la relajación podían hacer creer al contrario que se situaba en un ámbito seguro, mientras el que lo propicia, se va adentrando según su ritmo creyendo que su víctima ha aflojado sus propias defensas.

Bien entrada la madrugada llegó la hora de la despedida .  Sin saber cuándo volverían a encontrarse, el adiós  distaba mucho de los anteriores. Él , con ansiedad por saber más, demostró casi no querer perderla de vista, mientras ella, recordaba  que su realidad era bien distinta , pero que sin duda , necesitaba que de quién tomaba el apellido, volviese de allí , de dónde había ido.
Él , el único capaz de devolverle el control o hacer que midiera no perderlo.

Sin saber por qué , pero culminando la tentación irresistible cual niña , mientras el coche arrancaba , se dio la vuelta para verle una última vez a través del cristal , mientras la figura masculina del empresario naviero, del hombre de maneras cuidadas y selectas , desaparecía ensombrecido por la oscuridad.

Nada más entrar por la puerta de la casa que habían alquilado, antes de encender las luces, la sombra de un abrigo colgado del perchero , lejos de tranquilizarla, le ocasionó que su cuerpo se tensase. Una sombra entre luces tenues venidas de su derecha , hicieron que se dirigiese directamente al salón comedor .
Desde la puerta , pudo confirmar que era real, y que al igual que no había maletas en la entrada , tampoco las portaba junto a él.  De píe junto al mueble bar, al oír sus pasos acercarse , se giró y la vio, elegante , distinguida , sólo como ella sabía serlo desde que la conoció.

·        DARREN: Hermosa sin duda.
·        NAGI: ¿Cuánto vas a quedarte?

Más fría de lo que le tenía acostumbrado, fue él quien decidió acercarse a ella. Su mano circulando alrededor de su cintura  y un gesto de acercamiento brusco hacia su cuerpo , su mejor reclamo después de una ausencia prolongada.

·        DARREN:  ¿Ha sucedido algo que deba saber?

Desafiante como pocas veces la había visto, le retiraba el rostro prefiriendo la visión de la alfombra antes que la de su rostro, tan cercano . Sin poder soportarlo, con sus manos hizo que la soltara, alejándose hacia el otro lado de la sala.

·        NAGI: No me has respondido.

Mostrando auténtica extrañeza por su comportamiento.

·        DARREN: Ni tú tampoco.
·        NAGI:  Insiste en conocerte. Tu imagen de hombre de negocios permanentemente ausente no te durará demasiado.
·        DARREN: Sabes perfectamente que deberás hacer algo antes de que ese momento llegue. Si me reconoce , volverá a huir.
·        NAGI: ¿Cuánto vas a quedarte esta vez?

Su nerviosismo le resultaba harto sospechoso. Acercándose a ella , trató de dilucidar algo más. La cogió del brazo y la giró hacia él de forma seca .

·        DARREN: ¿No habrás hecho nada de lo que puedas arrepentirte verdad ?
·        NAGI: Aún no, aunque ha resultado ser toda una sorpresa de lo más excitante.

Volvió a tirar hasta casi retorcérselo , apretando con fuerza para obligarla a doblegar su cuello por debajo de su cabeza.

·        DARREN: Ya te lo dije una vez y espero no tener que volver a decírtelo. Hemos venido con una misión clara ante su incapacidad para  concluirla.  Todo se fastidió por una mujer , y no volveré a permitir que todo se vaya al garete por  otra.
·        NAGI: Parece que olvidas que no era una mujer cualquiera, y que yo tampoco lo soy.
·        DARREN: No, no lo he olvidado, pero todo debe seguir su curso antes de la próxima luna de sangre , y esta vez nada impedirá que  quién debe asuma el trono y el poder, y si he de acabar con su vida , te aseguro que no me temblará el pulso y mi conciencia andará tranquila.

De la misma forma que la arremetió contra su pecho , la soltó.  Con el dolor aún en su brazo, la ironía y la rabia se apoderaron de ella.

·        NAGI: ¿Le has visto o la vergüenza de su fracaso pudo con él?

Su rostro lo decía todo. En otro lugar, en otra época, hubiera dado igual lo que era o quién, la hubiese mandado matar sólo por lo que la ofensa de dirigirse hacia él de esa forma suponía, pero mentarle, recordándole el motivo por el cual ellos habían tenido que llegar hasta ahí, era algo que le superaba. Sin embargo no podía hacer nada salvo contenerse, y tratar de mantener la compostura.

·        DARREN:  ¿Interesada?
·        NAGI: ¿En él? – se rió escandalosamente- Tiene gracia que lo preguntes.
·        DARREN: Él está haciendo lo que debe , no tengo porque vigilarlo ni cuestionar sus formas . Sabe lo que tiene que hacer.
·        NAGI: La otra vez dijiste lo mismo, y  dejarlo todo en su mano fue un completo error.
·        DARREN: ¿Y tú Morigan? ¿Sabes lo que tienes que hacer o realmente empiezas a creer que estabas equivocada?

Con el dolor aún presente, se sentó en el reposabrazos del gran sofá.  No ajeno a que  realmente se le escapaba algo, se acercó de nuevo  hasta dónde ella se encontraba. La visión de sus zapatos le indicó que su imponente presencia estaba justo delante de ella, y temerosa como nunca, no lograba pensar con claridad las palabras justas que debía emplear para comunicarle lo que  estaba por venir.

·        DARREN: Tú no estás así por él. ¿Qué sucede?
·        NAGI: He tenido una visión, hace dos días.
·        DARREN: ¿Y?

Como ella no era capaz de mirarle a la cara, él se la levantó por la barbilla.

·        DARREN: ¿Qué viste?
·        NAGI: Le envían a alguien. De hecho , ya está allí.   Un vigilante  de grado superior.
·        DARREN: Sólo queda alguien así, y no creo que se preste a esto. Veleda fue repudiada por las de su estirpe , infringió cuantas normas le fue posible impidiendo además que todo siguiese su curso. No, no lo creo.
·        NAGI: - Mostrando auténtica desesperación- ¿Dudas de mí acaso? Ya te advertí en su momento cuál sería el final de todo, y aún así no me hiciste caso, preferiste dejarte llevar por ……..- la mirada  colérica de él le impidió continuar-.
·        DARREN: Todo está organizado esta vez , nada puede fallar y no lo hará.  Tiene anulado parte de su poder , y conforme más cerca de la fecha se encuentre , no será más que un alma cándida igual que cualquier otro humano normal.   Él está más cerca de lo que ella jamás imaginó, y su creencia será su propio final.
·        NAGI:  En quién confías , será el que determine tu final.
·        DARREN: No te confundas, mi final ya está escrito  antes de que  yo naciera, ahora sólo queda dejar mi legado en quién es el único leal y honorable para continuar mi labor. El que ellos quieren. El que siempre debió ser.

Ana Patricia Cruz López
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