jueves, 4 de febrero de 2016

MOMENTOS. Siempre tuya (195)


En este momento de mi vida
he llegado a la conclusión ,
muy exacta por otra parte,
de que da igual lo que pueda llegar a sentir.

Da lo mismo que mis heridas vuelvan a abrirse,
que mis pasos andados no hayan servido de nada,
que la melodía aquella,
que resonaba en mi cabeza una y otra vez,
no vuelva a sonar.

En este momento de mi vida,
pocas cosas valiosas cobran el sentido de antaño.
Y aún así,no dejan de ser eso, cosas.
Materiales que en su día gozaron de una vida y preciosa utilidad,
compartidos elementos,
 que se debilitaban cuando uno de los dos no estaba.


En este momento de mi vida,
cuando las agujas del reloj se muestran más escandalosas que nunca,
yo he dejado de oirlas,
simulando , en mi mente, que el tiempo no existe,
que es un concepto absurdo,
porque así en su día lo establecimos ambos,
y ahora que tú no estás,
así debe seguir permaneciendo.

Mi vida.
Aquella que comenzó siendo una en la cuna,
otra en el desarrollo,
y la más hermosa
en la madurez tranquila ,
desde el momento en que apareciste .

Mi vida,
¿o la tuya?
¿Por qué no hablamos de la tuya  por una vez?
¿Por qué no narrar a quiénes quieran escucharme ,
cómo fuiste capaz de cambiarlo todo por vivir un amor intenso y puro,
no conocido por hombre jamás?
¿Por qué no explicarle al mundo,  que  la entrega jamás tiene muros ,
que sólo es sentimiento a flor de piel,
y que más vale una caricia que un beso,
una mirada que una palabra,
unas manos entrelazadas, acompañadas de un pedacito de alma,
sólo para que no se sientan solas?


En este momento de mi vida,
donde el gris es el color que domina todo,
donde el aire se espesa  continuamente ,
donde el ahogo por no tenerte no cesa,
donde mis manos siguen echándote de menos,
dónde mis ojos ya no encuentran nada que merezca la pena mirar,
y mis oídos anhelan tu respirar , tierno y pausado , junto a mi cuello,
donde mi pecho echa de menos el tuyo,
donde mi ansiedad por estar sin ti no cesa,
donde me siento morir cada día desde aquel instante...

En este momento de mi vida,
la luz cegadora de entonces ,
se ha ido consumiendo como una triste y solitaria vela,
a la que mis dedos terminarán apagando.
Los sentimientos son pasado ,
y las almas , se han convertido en piedra.
La soledad , es la mejor compaña,
y los recuerdos , mi compañero de baile.
Mi llanto por no tenerte,
el que estrecha mi pecho ahora,
y mi deseo por irme ,
allá dónde la oscuridad te cobija,
mi motivo para no seguir viviendo.

En este momento de mi vida,
amor mío,
sólo aspiro a poder seguir amándote como entonces lo hice
y aún sigo haciéndolo,
como tú me enseñaste que se podía amar ,
de forma hermosa e incondicional,
sin reproches ni exigencias a cambio.

Un amor surgido de la nada,
mantenido sin nada más que dos corazones entregados,
y que de tan hermoso y grande que era,
el destino sintió férrea rabia envidiosa,
acortando las alas a aquel sueño  que crecía,
de forma inesperada ,
de la más cruel de las formas,
y no contento con vencerme,
apuntilló su más letal golpe
asegurando que yo lo presenciase.

¡Maldita la vida mía,
que aún  no te agotas para dejarme marchar!
¡Maldito destino ,
que descontento contigo mismo,
asestaste la peor daga mortal contra un corazón que nunca dividiste!

Maldita mi vida  sin ti,
sin sueños que seguir y a dónde llegar,
sin ilusiones que construir y convertir en realidad.

En este momento de mi vida,
con la mirada ida a ningún punto concreto,
y las manos atadas a  remordimientos que no son míos en realidad,
sólo me queda dejarme ir lentamente,
esperando vengas a buscarme alguna vez,
momento ,
en que mis ojos volverán a tener la vida de entonces,
y mi corazón,
volverá a latir,
en que los sueños volverán a ser nuestros ,
y sabré,
que allí donde estemos,
merecerá la pena
vivir.

Ana Patricia Cruz López

Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página