sábado, 20 de febrero de 2016

MOMENTOS. Siempre tuya (207)


Grande y omnipresente ,
ese es el sentimiento tan cruel como hermoso
que invade al ser humano .

Capaz de arrastrar todo a su paso
como la más vil de las tormentas ,
las pasiones desatadas entonces y que aun perduran ,
nos convierten en animales sin razón,
sin capacidad para distinguir la presa.

Apetito voraz del alma ajena
por un simple ánimo posesorio,
en donde los celos glorificados
nos hacen usar las peores armas.

Y por encima de todo lo que creía,
por encima de todo aquello en lo que se basaba mi existencia,
TÚ.


Capaz de destrozar todo aquello
que me ha mantenido con vida hasta ahora,
con un objetivo claro
sólo por ti conocido,
con el silencio por respuesta ante mis preguntas ,
tu instinto te hizo escoger mi destino
sin que mi voluntad te lo impidiese.

Dejé de ser un número para nadie,
una sombra para la nada.
Dejé de ser un expediente en la oficina de alguien,
un número cualquiera en el teléfono de todos,
un "ya te llamaré" para el de turno,
una dación de lástima en realidad,
un compromiso absurdo y sin sentido ,
un promesa incumplida ,
un quizás.

Sabiendo lo que querías de mí desde el principio,
conociendo mi lealtad desmedida ,
como demonio con espíritu negro,
jugaste la baza más fácil
y me pusiste a prueba.

Queriendo llevarme por las sendas no propuestas por otros,
un tercero , de tu elección,
entró en liza.
Circunstancia sólo imaginada en mi tórrida mente
guardada en el más absoluto de los secretos,
me descubriste la realidad de tus sueños,
de tus planificaciones.
Entregada a lo ajeno de otro,
como parte de tu juego
mientras tú observabas,
mi voluntad fue sólo mirarte mientras otro me poseía,
y sólo cuando las lágrimas viste brotar ,
tu " yo " real,
con rabia consigo mismo,
reaccionó apartándome de él.

Y tu interior ,
comenzó la lucha con su propia existencia ,
la llevada hasta ahora ,
la que creía perfecta.
Aquella que , con una falsa seguridad aplastante,
te creyó inmune a todo,
a sentir ,
a sufrir ,
a dar sin recibir.

Pero ese interior tuyo que ahora lucha
y extrae lágrimas de dónde nunca las hubo,
sabe que por fín eres humano ,
cuando lo amado es perdido por entregado
y tú mismo no resistes ver tu obra,
cuando tus actos preparados con frialdad absoluta
consumen tu espacio dejándolo sin aire,
presenciando como mi cuerpo se cubre de huellas de otro,
otro, que tú has escogido,
otro que, con tu beneplácito,
has dispuesto estando seguro de que esta vez
todo sería igual que siempre.

Y en medio de todo, YO,
la que nunca entendió cuan importante era en realidad para ti,
la que nunca comprendió tu extraña forma de amarme,
la que nunca fue capaz de llegar verdaderamente a ti ,
hasta que respondiste con cordura infinita
a un abrazo mío ,
hasta que tu humanidad se mostró en toda su magnificencia,
entre besos incontables y sin pausa
intentando borrar los restos dejados por aquel extraño.

YO.
La que pasó de no ser nada en tus manos ,
a serlo todo.

YO.
La que de velar tus pesadillas y terrores,
pasó a cuidar de tu sueño
y a disfrutar verte dormir .

YO.
La que por fín sabe
lo que algo incondicionalmente hermoso puede hacer,
mientras las plegarias de las almas acordes,
son escuchadas por los seres divinos
de ese mundo en el que nos subsumimos
cuando dejamos de ser animales,
para comenzar a comportarnos como personas.

YO.
La que jamás dejé de amarte pese a todo,
reprochándome a mí misma
más de una vez,
si realmente merecía la pena todo esto,
suplicando a quién en mis adentros quisiera escucharme,
que algún día pudiera ver la luz en tus ojos,
aquella luz,
que haría desaparecer esa amargante y deseada oscuridad
capaz de cubrirlo todo con su atractiva presencia.

YO.
La que sólo pude comenzar a creer que ésto sería posible,
cuando después de mucho tiempo,
fue tu yo quién realmente me miraba ,
y en mitad de caricias silenciosas,
me hacías tuya tan sólo con un susurro sincero,
dónde las palabras dichas,
impregnaron mi alma.

Ana Patricia Cruz López

Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchísimas gracias por participar en esta página