sábado, 20 de febrero de 2016

NADA ES LO QUE PARECE. CAPÍTULO DÉCIMO SEXTO . No hay vuelta atrás ( Registrado en SAFE CREATIVE JUNIO 2015)

CAPÍTULO  DÉCIMO SEXTO

NO HAY VUELTA ATRÁS
Créditos a quién corresponda



Dejarse llevar con él resultaba tan fácil…Desde el principio siempre se sintió diferente ante su presencia ,y pese a todo lo ocurrido, los sentimientos no habían cambiado.
Y nuevamente, volvió a hacerlo. Entre sus brazos todo parecía distinto. Una noche más le pidió ¿quién podía negarle nada ?

Con toda la ternura  de qué podía hacer gala, muy suavemente ,sus labios acortaron el recorrido por sus mejillas de aquellas lágrimas, para casi imperceptiblemente, recalar en sus labios  en una suerte casi suplicatoria, esperando respuesta por su parte.

Una mirada fue lo que recibió. Su último recurso para tratar de convencerle de que no siguiera adelante, pero aunque el mensaje fue recibido, él hizo caso omiso , decayendo por completo cualquier intento de defensa.

Con un cuidado exquisito por su parte, más propio de un primer encuentro que de dos personas que ya se conocieran, mostró completa disposición para que aquella última noche fuera inolvidable.

Cogiéndola de la mano , se le acercó al oído ,y le hizo una proposición que no podía  rechazar. Un leve susurro, que acariciaba sus oídos en aquel tono de voz tan particularmente suyo.

·        SHELDON: Acompáñame.


Pero cuando tiró de ella para que fuese con él, su cuerpo refrenado hizo que se detuviese. Creyendo que podría dominarla la inseguridad, lo intentó una segunda vez sin resultado posible, y con tan sólo ver su rostro apenas unos segundos, obtuvo una respuesta .

Algo sintió romperse por dentro. Aquello era una despedida. Nunca pudo imaginar que fuese a suceder así. Siempre con la esperanza latente de recuperarla de alguna forma, su adiós  le otorgaba un cierto sabor amargo en la boca.
Consciente de que una vez saliese por la puerta ,lo más probable,  es que no volviera a tenerla tan cerca y menos pisando su casa, sólo le quedó resignarse .Su voluntad ya estaba manifestada claramente ,y sin tan siquiera preguntarle por qué, tras soltarle la mano con angustia, se acercó a la mesa ,cogió el bolígrafo del escritorio, se contuvo en su inmediatez unos instantes para, finalmente, firmar los documentos.
Dejando todo en su sitio de forma meticulosa, además de  los papeles tal cual le fueron entregados por ella para que pudiese comprobarlos en cuanto los recogiese, sin mediar palabra alguna, sin volver a mirarla, salió del despacho con la cabeza baja en dirección a la biblioteca.

Sabiendo perfectamente lo que aquello significaba, sabiendo el daño que produjo por partida doble, sólo quiso salir de aquella casa cuanto antes . Se acercó a la mesa para recoger la documentación y bajó las escaleras a toda prisa ,pero al llegar al vestíbulo, antes de abrir la puerta , le pareció escuchar una melodía.

Con mucho cuidado se acercó a su estancia preferida en toda la casa , el rincón donde Robert se sentía él realmente como ella le dijo en cierta ocasión , y tras asomarse por la ranura que la puerta abierta había dejado, sin tocarla  para evitar que pudiese hacer ruido, le vio. Sentado en el banco, tocando aquel hermoso instrumento recuerdo de su madre, la gran concertista, y mientras la música se apropiaba de su interior ,mientras el sentimiento más desgarrado podía sentirse con cada nueva nota que emitía, cerrando brevemente los ojos ,se dejó imbuir por todo aquello ,antes de marcharse definitivamente.

Aquella melodía ,inolvidable cierre de un ayer lleno de vida y esperanza , de algo que podía ser el encuentro de lo que definitivamente se ha buscado toda la vida, continuó sonando mientras ella terminaba de pertrecharse encima de la moto.
Aquella imagen de su figura marcharse y atravesar la verja , fue algo que prefirió no imaginar ni ver.

Acelerador a cuestas girado a todo lo más que podía y con la suerte de no encontrarse ningún coche policial haciendo control , no quiso ir directamente a casa, necesitaba  respirar , estar sola con ella misma aunque sólo fuese un miserable minuto .

Negada a pensar en nada ,  de su mente emergían imágenes de lo vivido con demasiada facilidad involuntaria, hasta que consideró que era mejor detenerse en algún lugar. Ubicando su playa favorita tras ver la señalización en el margen de la carretera, decidió adoptarlo y proseguir hasta que no pudiera continuar.

Fría aquella noche desde muchos aspectos, la brisa venida desde los adentros del océano , traía el mar agitado hacia la orilla. Sólo la luna llena, la madrina que todo lo ve desde el cielo, le sirvió de compaña, hasta que apenas unos quince minutos más tarde, las luces de un coche se acercaban desde lo alto del camino.

Sin volverse a girar, prosiguió observando aquel acercamiento a través de los retrovisores , sabiendo el momento justo en que se detendría unos metros más atrás . Esperando que ella se diese la vuelta para comprobar, el conductor del vehículo  no apagó el contacto , sino que al ver que su  presunto objetivo no era conseguido, fue cuando decidió silenciarlo. 

Con su mirada al frente  y sin querer  pensar de quién podría tratarse, escuchó una sola puerta cerrarse y los pasos de un solo individuo acercarse a ella.  Sólo respiró tranquila, cuando aquella misma brisa que la había cubierto por completo minutos antes, le trajo , de forma liviana , un aroma muy familiar.

·        HEYDEN: ¿Un localizador o mi móvil?
·        MICHAEL: Lo primero. Te lo colocó Frank el otro día.
·        HEYDEN:  ¿Frank sigue en casa?
·        MICHAEL: Esperándote. Le acaban de dar los últimos movimientos del barco  y de Bourke.
·        HEYDEN: ¿Sigue en Nueva York?
·        MICHAEL: Sí. Suponemos que hasta mañana que llega el barco. Es posible que decida ir a comprobar personalmente la mercancía para después dejarlo todo en manos de su gente. Según los contactos del Aeropuerto, alguien compró dos billetes de avión con destino Panamá para dentro de dos días. Pagaron con una tarjeta , se le siguió el rastro y casualmente ,  son corporativas. Pertenecen a una de sus empresas.
·        HEYDEN: Necesitamos tener actualizada la información sobre la investigación, tanto del fisco como de la Agencia de Valores.  Se está volviendo muy descuidado y eso no es propio de él. Algo ha debido pasar para que adelante todo .
·        MICHAEL: Sabemos que su contacto en Panamá le ha estado preparando su salida del país sin pasar por la frontera.
·        HEYDEN:  A él le han entrado las prisas y a nosotros se nos acaba el tiempo.

Sin que el silencio inmediato que les sobrevino lo cortase nadie, ella se sintió observada fijamente.

·        HEYDEN: Te mueres de ganas por preguntarme.
·        MICHAEL: Te seguí desde que saliste , y sinceramente,  confiaba en tener que marcharme, hasta que te vi salir tan sólo un rato después.

Mordisqueándose el labio como ya era costumbre en ella cuando se ponía nerviosa o la situación era comprometida, cogió las llaves del contacto y abrió la maleta , extrayendo los papeles .

·        HEYDEN:  Haz lo que debas y entrégale una copia. La mía la guardarás tú.
·        MICHAEL: Heyden...

Antes de que pudiera proseguir, cerró el maletero y se colocó el casco. A él , no le quedaba otra posibilidad que volver a subirse al coche  y seguirla de vuelta a su casa ,  en dónde Frank , se encontraba  reordenando los datos que sus distintos contactos le habían proporcionado.

Con el sonido de apertura de la puerta del piso, él dejó de prestar atención a lo que venía haciendo . La saludó , pero seguidamente , ver la cara de su acompañante  fue más que significativo de que algo no iba cómo debía.
Ante su rostro de circunstancia, Michael le negó con la cabeza  , y ambos , la dejaron dirigirse al dormitorio . 

De vuelta en el salón cambiada de ropa   apenas unos minutos después, incursó en silencio en la cocina con la intención de prepararse una taza de café muy cargado. Mientras Michael no le quitaba el ojo de encima de forma descarada, Frank prefirió observarla bajo el disimulo de continuar consultando sus esquemas de puño y letra que tenía delante.

Una vez más, el silencio tenso que se respiraba , que lo cubría todo, la terminó desquiciando , optando por ser ella quién lo destrozase con su voz.

·        HEYDEN:  Necesito su localización exacta y un billete de avión sólo de ida.

Ambos hombres se miraron .

·        FRANK: Sigue en el mismo hotel . Si coges un vuelo esta noche , llegarás antes de amanecer.
·        HEYDEN: ¿Hora de llegada del barco?
·        FRANK: Sobre las ocho.
·        HEYDEN: Aún tendrá un ahora de margen antes de que le permitan subir. La policía y los funcionarios del Puerto se presentarán poco antes del atraque definitivo, desde que avise el Práctico.
·        FRANK: Lo más probable es que cuando salga de él, no lo haga solo, o por lo menos, no del puerto.
·        HEYDEN: Si le dejan acceder con el coche a píe de escalinata  seguro, aunque en su caso, dudo mucho que no salga acompañado por  ellos . Esa maldita superioridad acrecentada por su inmunidad…
·        FRANK: Iré al hotel  a darme una ducha y haré unas llamadas . Tendré a un equipo preparado para encontrarnos en Nueva York. Aprovecharé para solicitar un material que nos hace falta . En cuanto tenga el vuelo,  te envío el número de localizador al móvil. Nada más lleguemos  me pondré en contacto contigo.

Se acercó para besarla , y aprovechando que se encontraba cerca , trató de irse algo más tranquilo.

·        FRANK: ¿Estás bien?

Ella le asintió, pero eso no le fue suficiente.

·        FRANK: Todo saldrá bien, ya verás.

Una sonrisa casi de compromiso le revelaba que no se encontraba tan bien como le hacía creer, sin embargo, sin tiempo para continuar esa conversación y con la sensación de que aún así no habría forma de que se lo contase, decidió dejar todo en manos de quién mejor pudiera comprenderla , Michael.

Por más que la observase y ella fuera consciente de que parecía estar atento a cada gesto suyo, no quería hablar del único tema que a él parecía importarle, no obstante, todo se le venía abajo , cuando le vio incorporarse del sofá y acercarse a  ella .

·        MICHAEL: Supongo que no vas a hablarme de ello ni aunque te lo pida.
·        HEYDEN: No tengo mucha intención a decir verdad.
·        MICHAEL: ¿Cómo conseguiste que te los firmara?
·        HEYDEN: No tuve que hacer nada. Absolutamente nada.
·        MICHAEL:  ¿Y él…?
·        HEYDEN: Tenías que haber visto su cara. – Incapaz de mirarle mientras se lo contaba , la imagen del rostro de Robert volvía a proporcionarle una terrible sensación de ahogo-  Casi me suplicó que me quedase, que le diese una sola noche más, pero no pude .

Su voz se iba resquebrajando.

·        HEYDEN: Lo deseaba. Deseaba no una noche, toda la vida. No quería marcharme de allí. Pero entonces,  pensé que él no se merecía aquello. ¿Una noche más, para después despertar solo  sabiendo que … ? Simplemente firmó y se fue sin decir nada más.

Y por fin, extrayendo fuerzas de flaqueza, fue capaz de dirigirse a él cara a cara.

·        HEYDEN: ¿Te acuerdas lo que te dije  hace mucho tiempo cuándo su nombre salió en una conversación ?
·        MICHAEL: Creo que ambos dijimos muchas cosas en torno a él.
·        HEYDEN: Sí, eso es cierto, pero me acuerdo perfectamente que me dijiste que le conocías tan bien , que sabías que terminaría haciéndome daño . Hasta ahora , no había logrado entender tus palabras , y hasta este preciso instante , las mías, dichas entonces, nunca habían cobrado tanto sentido. Tú nunca tratabas de avisarme en contra suya , sino contra mí misma si entraba en este juego . Tú sabías , desde aquella noche en el club,  lo que acababa de pasar y  el camino que seguiría. Sabías el final  antes que nadie.
·        MICHAEL: Nunca creí que llegarías tan lejos. Él llevaba demasiado tiempo  huyendo de nada que pudiera oler a relación , pero me bastó verle la cara aquella noche  para entender muchas cosas . 

Bebiendo lo que le quedaba de líquido en la taza, se dispuso a fregarla cuando las manos de él la detuvieron.

·        HEYDEN: Ya no hay vuelta atrás.
·        MICHAEL: Le conozco. Sé que no cerrará la puerta así como así. Siempre creerá que vuelves y aunque no te lo diga jamás, te estará esperando.
·        HEYDEN:  ¿Crees realmente que soy tan mala persona como para herirlo y hurgar en la herida ?- entonces le miró – Saber que ya se desangra por dentro, para mí, es suficiente.

Sólo el sonido de su móvil logró hacerle desaparecer todo dolor interno , toda melancolía o sentimiento de culpa evidente. Él lo recogió de la mesa de la sala y comprobó el mensaje .

·        MICHAEL: Deberás darte prisa si quieres coger el vuelo, el avión sale dentro de dos horas.

Mientras ella culminaba la maleta, él repasaba la documentación que debía llevar encima para que la metiese en el bolso de mano. Junto con ello, un sobre abultado que abrió en su presencia para mostrarle el contenido.

·        MICHAEL: Dinero en efectivo . Dos tarjetas, su uso nos permitirá tenerte localizada. Dos pasaportes . Los chicos de Inteligencia ya han hecho su parte del trabajo , así que no tendrás problemas con ninguna de las dos identidades, pero deberán permanecer a buen recaudo. Como tú dijiste , esto es un viaje de ida.  Una vez entres en ese lado , no te dejará salir. No es seguro que te deje acompañarle y tomes el mismo camino que él. Sabe que no tendrías problemas , así que,  podría decidir enviarte  por los cauces oficiales , en ese caso, úsalos.

Y al final del sobre , una llave.

·        HEYDEN: ¿Una llave?
·        MICHAEL: De una taquilla concreta , en Grand Central. Piso menos uno , taquilla número trece.
·        HEYDEN: ¿Qué contiene?
·        MICHAEL: Algo que deberás resguardar tan bien como los pasaportes, y que podría salvarte la vida llegado el caso. No lo abras en la estación. Cuando lo tengas , sal  y ábrelo en la habitación del hotel . 

Pese a todo lo pasado , a todo lo vivido por ella y en lo que él estuviese presente de alguna forma, no solía mostrarse tan preocupado como lo estaba ahora. La última vez que ella recordaba haberlo visto en ese estado y con aquella cara ,  se dio hace muchos años, a poco de entrar a servir en el club , más exactamente , cuando  le acompañó al interior de la gran casa donde se disponía a efectuar aquel primer servicio .
Casi alterado y ligeramente pálido,  ella trató de tranquilizarle colocándole una de sus manos en una mejilla , y desesperado, la  cogió apresuradamente estrechándola con fuerza en su cara.

Teniendo todo listo, bajaron en el ascensor callados, sin mirarse. Él portando su maleta , mientras ella trataba de guardar la compostura a fín de que los nervios no la traicionaran.
Una vez junto al vehículo, mientras ella se sentaba en el lado del acompañante , observó que él parecía tardar demasiado en el maletero .  A través del retrovisor superior , pudo ver su rostro al cerrar la tapa. Angustiado , buscó su cuerpo en el interior semioscuro , con claro gesto de impotencia.

Sin miradas que hacerse pese a desearlo, sin tratar de convencerla para que desistiera  pese  a quererlo con todas sus fuerzas, el silencio volvió a apoderarse de todo. Y éste continuaría una vez llegaron a las puertas de salida del Aeropuerto.
Detuvo el coche y extrajo la maleta dejándola en la acera  mientras ella  iba a dar con él. Una sola mirada entre ambos bastó.  Previendo la intención de Heyden de despedirse abrazándolo, se dio media vuelta  sin decir nada , sin volver a mirarla. Las despedidas nunca fueron su fuerte  y menos aún con ella . Supersticioso como ninguno, siempre entendía que aquellos momentos suponían un hasta luego , nunca un adiós, y que si la palabra era mencionada,  se poseían todas las cartas para que la jugada se realizase.

Sencillamente  arrancó el coche y se marchó. Golpeando el volante con las manos por la impotencia y la rabia contenida que sentía en su interior , y pese a negarse a sí mismo la posibilidad de despedirse, detenido en  el primer semáforo que daba acceso al exterior del recinto, no pudo evitar mirar a través del espejo retrovisor . Ella continuaba donde mismo la había dejado, viéndole  desaparecer.

Mientras tanto , en Nueva York, Bourke , en su habitación , disfrutaba de una plácida copa cuando su hombre de confianza  entró en la misma .

·        ANDY: Todo está listo para mañana .   Se encargarán de que los funcionarios estén fuera a las nueve , después podremos acceder nosotros.
·        BOURKE:  ¿Se ha preparado todo para la noche?
·        ANDY: Sí, los camiones estarán listos para llegar antes de las once .
·        BOURKE:  Que  estén preparados para salir a mi señal.
·        ANDY: De acuerdo. ¿Algo más ?

Bourke apuró su copa , y tras seguir con sus ojos la curvatura afilada del mismo , continuó.

·        BOURKE:   Mañana iba a ser un gran día, pero  de pronto  ha pasado a ser glorioso. No quiero que lo vea. Cambia la ubicación de  la reunión, no me gustaría que su carácter histérico lo estropee todo.
·        ANDY: ¿El Seasons te parece bien? Está al otro lado de la ciudad.

Le asintió con la cabeza.

·        ANDY: Entonces voy a prepararlo y se lo comunicaré. ¿Misma hora?
·        BOURKE:  Sí – tras quedarse pensativo unos instantes - ¡No! Dile que me retrasaré unas dos horas posiblemente , que me ha surgido algo más inquietantemente urgente.
·        ANDY: - Visiblemente preocupado-  ¿Aún sigues pensando que es buena idea?
·        BOURKE: Siendo la actriz principal de esta comedia y mi invitada de honor, no puedo permitirme decepcionarla.
·        ANDY: Bien , lo tendré todo listo  a primera hora.
·        BOURKE: Como debe ser.

Antes de que Andy saliese de la sala , Bourke volvió a reclamarlo.

·        BOURKE: ¡Andy!
·        ANDY: ¿Sí?
·        BOURKE: Asegúrate de que alguien la espere y la siga .  Quiero que llegue a mis manos sano y salva.
·        ANDY: Veré a quién puedo mandar.
·        BOURKE: ¡He dicho que te asegures!

Su tono inquisitivo resultó ser una orden directa. Ante su no respuesta, se volvió hacia él para comprobar si había algún tipo de problema.

·        BOURKE: ¿Alguna duda?
·        ANDY: Sabes que …
·        BOURKE:¿Sé? ¿Sé muchas cosas Andy, pero creía que ya todo eso estaba más que superado?
·        ANDY: No me refiero a eso y lo sabes.
·        BOURKE: A estas alturas ella sabe que sé que aparecerá , ha procurado no ser nada discreta. Hace tiempo que los dos sabemos cuál es el territorio del otro, y las reglas del juego .  Ella sabe a lo que viene , y yo no desmereceré su oferta no asegurándole su llegada hasta mí. – Acercándose a él, cogió el cuello de su camisa y se lo fue recolocando-  Ha cogido habitación en el mismo hotel, quiero que me avises cuando llegue  , y que no le quites el ojo de encima. En algún momento deberá encontrarse con sus amigos. ¿Te ha quedado claro?

Tras observarle apretando el cuello de aquella forma casi amenazante, trató de respirar hondo aunque continuaba tenso, y sólo por satisfacerle , dio la respuesta esperada , aunque supiera que era una muy mala idea.

·        ANDY: Perfectamente claro.

Claro pero no convencido. Claro , que no debía ocurrírsele perderla de vista  y que debía dejarse ver , todo lo que justamente él no consideraba que debiera hacer.

Y mientras su ayudante salía de la estancia , Bourke se servía otra copa admirando absorto y pensativo el líquido color madera que lo componía.

·        BOURKE: Sencillo y hermoso, pero gratamente elaborado. – Se acercó el vaso a la nariz- Con carácter y olor a la experimentada madera que te ayudó a crecer – y bebió un nuevo sorbo degustándolo – con cuerpo y fuerza, como ella, mi invitada.

Y continúo bebiendo tranquilamente mientras contemplaba la ciudad desde la ventana de su habitación.

Ana Patricia Cruz López
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1 comentario:

  1. Capitulo por demás atrapante, sin duda alguna esta historia debería llevarse a la pantalla grande, tiene todo para gustar a las masas, Patri a tus pies y perdona la demora en leer.

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