como forma de culminar un encuentro buscado
donde los nombres sobraban.
Los oídos , prestos a cualquier susurro,
se mostraban incapaces de escuchar nada más.
Los dedos , intranquilos ,
ansiaban poder tocar.
Los labios , humedeciéndose a cada instante ,
con el relamido propio de los pensamientos excitantes que
derrochas,
con la imaginación desbordada que te inspiro,
entre abiertos ,
solicitan los míos
casi al punto de la exigencia vital.
Contención irresistible y dolorosa ante lo desconocido,
cuando las apetencias extrañas nos dominan
y la racionalidad se pierde u olvida.
El término persona ,
el concepto educación,
la pauta de la discreción,
quedan sobrepasados
por el instinto y lo que nuestro cuerpo necesita.
Hambre de ti.
Sed de cada poro de tu piel
cuya excitación evidencia,
cuando con sólo verla,
me ha bastado para tenerla.
Recorrido real
que mis ojos realizaron más de una vez,
y cuya esencia perdura aunque los cierre .
Y en mi mente,
jugando a ser quién no soy,
a decirte aquello que no me atrevo
por timidez o cobardía,
quizás por conjugar ambas,
mi rostro se acerca al tuyo
para decirte,
entre palabras sinceras y sentidas
"que eres mío, y
lo sabes.
Que no quiero que dejes de mirarme nunca
como lo haces en este instante.
Que con sentirte una sola vez me basta ,
pero que toda una vida
es insuficiente.
Que sin saber ni cómo, ni dónde , ni cuándo,
he caído ante tus píes sin que nadie se diera cuenta.
Que te convertiste en lo que siempre he necesitado,
siempre he añorado
y nunca he tenido
Que mi aire se vuelve más denso, casi irrespirable,
cuando no te tengo,
y que nada me basta teniéndote.
Que no quiero dejar de sentirte nunca ,
porque sé lo que siento ,
y sé que es verdadero ,
y duele.
Que quiero que dejes de ser una vago sueño real,
para convertirte en la
realidad que siempre has sido.
Que sólo una palabra tuya me basta por escuchar,
para dejarme ir hasta dónde quieras llevarme.
Que quiero tu mano en
mi pecho ,
para que sientas mi corazón latir a tu lado,
como la mejor muestra de mi sentimiento.
Que quiero me hagas sentir
viva,
mujer ,
deseada ,
pero sobre todo,
que ansío con todas mis fuerzas compartir una sola noche
contigo,
en donde me baste ,
por encima de todo,
un solo gesto,
de ternura infinita,
de calor sobrehumano,
que me haga sentir que soy algo tuyo .
Un solo gesto casi insignificante pero natural,
con el que sentirme abrigada entre tus brazos.
Un gesto.
UN ABRAZO."
Ana Patricia Cruz López
Todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchísimas gracias por participar en esta página