LA LLAMADA DE LA SANGRE
CAPÍTULO DÉCIMO TERCERO
Londres . 12.45 pm.
Recoger unas maletas ya hechas
, dirigirse al Aeropuerto de London City y esperar por su acompañante que
aparecería puntual, buscar la ventanilla de la British Airways y tratar de
encontrar dos huecos en el primer vuelo a Hamburgo , Alemania para a continuación , sabiendo que debían
esperar unas dos horas hasta su salida y
que llegarían con noche cerrada , tratar de concertar el alquiler de un coche
que recogieran en destino y que pudiera , tras noventa y cuatro kilómetros
después, hacerles llegar definitivamente
a Kiel.
Realmente nadie habría
planteado que las cosas saliesen tan bien , y menos cuando sobre la marcha , la improvisación parecía
ser la línea de actuación en todo este proyecto de locura vivencial.
Como bien le previno él,
quedarían horas hasta llegar a destino, y mientras eso sucedía , observarla
detenidamente realizando todo tipo de llamadas hasta la extenuación ,
intentando conseguir información actualizada
o puntos a dónde poder dirigirse una vez llegasen, le inquietaba ,
aunque al mismo tiempo y de forma un tanto egoísta a su parecer, le permitía
conocerla algo más en profundidad .
Sintiéndose observada , mientras marcaba los números que había
anotado y reobservaba los datos escritos, una leve sonrisa y una mirada fue
todo lo que salió de ella para tratar , en vano, de tranquilizarle o darle
apariencia de que todo iba de forma apropiada a sus expectativas desconociendo
que su rostro evidenciaba lo contrario.
Una vez dentro del avión
, la ventanilla parecía otorgarle la paz
que ansiaba con los últimos rayos de sol despidiéndose de la terrenal humanidad
.
·
KILIAM: Aun marchándose , es capaz de seguir
transmitiendo su calor.
·
CASEY: Siempre , el único que se siempre se
despide con la seguridad de que no te fallará nunca y volverá al día siguiente.
Con el rostro más entristecido
de lo que él estaba acostumbrado a ver y la cabeza baja, trató de hacerla
olvidar por un instante lo que parecía ser un mal comienzo.
·
KILIAM: Eso me recuerda el potencial del ser humano
para llevar a cabo las mismas prácticas.
·
CASEY: El mismo que para no cumplirlas y fallar
taxativamente una y otra vez.
·
KILIAM: Seguir achacándose culpas del
pasado no soluciona nada ni hace vislumbrar la luz que necesita.
Encontrarse con aquellos ojos
azul intenso de nuevo la centró en el
lugar en el que se encontraba y con quién.
·
CASEY: Es posible , pero la mejor forma de no
olvidar que somos humanos y erramos , es saber cargar con nuestras propias
penitencias por los pecados que pudimos evitar y decidimos cometer.
Aún no sé
qué le mueve a acompañarme. Ni si quiera sé por qué resulta tan insistente
conmigo sin conocerme de nada , sin saber nada de mí salvo que soy enfermera .
Por qué se ha ofrecido tan fehacientemente a ayudarme sin conocer los
entresijos reales de esta historia .
·
KILIAM: Sí lo sabe.
Su mirada continuaba
llamándole poderosamente la atención. Desnudándole el alma , parecía rasgar en
su interior y otorgarle inquietud y paz a partes iguales sin saber por qué. Sus
palabras , aquel tono en su voz, le proferían una calma tranquilizadora de
origen desconocido que parecía hacerle olvidar todo dolor que pudiera estar sintiendo , toda
aflicción que la colmase de dudas respecto a este viaje o a lo que esperaba
encontrarse.
·
CASEY: Hace mucho que dejé de creer en el
espíritu bondadoso de las personas Sr. Ewan. Esto en lo que usted ha insistido
en inmiscuirse , es más grande e inexplicable que cualquier cosa imaginable. Usted
me dijo proceder de una familia antigua , pero no sé hasta qué punto las
leyendas o las viejas historias crecieron en su entorno, ni hasta qué punto
usted puede ….
Sin estar segura de hasta qué punto confiar en su
capacidad de entendimiento o de si podría parecerle una enferma sumida en la más
absoluta de las locuras, decidió callar.
·
KILIAM: Proviniendo de Irlanda – consiguió que
Casey centrase toda su atención en él –¡ Oh vaya! Creo que me debió faltar ese
pequeño detalle cuando le hablé sobre mi familia. Provengo de una zona concreta de esas tierras
, particularmente dada a esas que usted
llama leyendas , pero que más que historias contadas por ancianos a sus nietos
, a veces para causar cierto temor e inferir respeto, son vivencias reales que han pasado continúas a lo largo de los siglos aunque
casi de forma secreta o invisible, por mucho que ello costara.
Usted me
hablaba de sus reglas de nacimiento. Dónde yo nací y en parte me críe, a los
recién nacidos se les marca a fuego su linaje , y su apellido pesa como la más gigante
de las losas de conciencia y pulcritud , capaz de generar miedo con tan sólo
pronunciarse. Un lugar , una familia , un presunto hogar, dónde desde el
nacimiento las reglas son aprendidas sin darse, pero cuyo castigo físico , sea
cual sea la edad del combatiente , no conoce medida , ni estirpe , y donde la
falta a un padre , conlleva el destierro del joven más allá de las fronteras
conocidas y visibles , y a la pérdida de parte de la estirpe por parte del
patriarca que reniega de él, por siempre .
Usted me
hablaba del inframundo , de las fuerzas desconocidas , de lo que el ser humano
convencional es capaz de ignorar de forma voluntaria o al que las instituciones
que lo rodean , mantienen en la mayor de las ignorancias con respecto a lo que
le toca vivir.
¿Es acaso más
real o convincente la existencia de un humano que con ánimo de sacrificio
impuesto , sobreviviera después de ser declarado muerto y lograra escapar de un
cautiverio sellado por una pesada roca, a la magnificencia de las magias
ancestrales basadas en los rituales sagrados y ocultistas en los que los elementos de la naturaleza ,
que es la que nos ha visto nacer y nos dio la vida , son su principal artífice?
¿Es acaso irreal
que aquellas denostadas por sus ritos paganos
, las veneradas druidesas , han acabado siendo santificadas por la misma iglesia
católica que las niega , convirtiéndolas en mártires de su dios , de la misma
forma que niega haber tenido un ejército con el que justificar la muerte de
inocentes en pro de asegurar la reconquista de una ciudad , o la matanza de sus
propios sacerdotes por no comulgar con su visión más corrupta y nada cristiana?
La ideas que Casey se había
formado de él como alguien extraño y misterioso , sólo se veía acrecentada por
palabras como las que acababa de escuchar . Un ensamble perfecto de mensajes encadenados que lejos de tranquilizarla y aún a riesgo de
que Kaley hubiera tenido un atisbo de razón ,
hasta cierto punto, llegaban a
atemorizarla.
·
CASEY: Su presencia en el hospital no fue casual
¿verdad?
Reclinándose aún más en el espaldar
del asiento y con un gesto no visto hasta ahora de total disfrute del momento ,
una sonrisa maliciosa e intencionada precedieron a unas palabras que ella no
olvidaría .
·
KILIAM: He tenido mucho tiempo para aprender el
valor de la paciencia , y dentro de ese valor que me fue inculcado, se
encontraba la consecución progresiva de los objetivos marcados.
No. No fue
casual que el accidente se produjera, y tampoco que me derivasen a aquel
hospital, ni siquiera que terminase en esa unidad , de la misma forma que
tampoco es casual mi ofrecimiento de ayuda .
·
CASEY: ¿Quién es usted?
·
KILIAM: Esa no es la pregunta que más debería
importarle ahora .
·
CASEY ¿Y cuál se supone que es?
Volvió a incorporarse girando
medio cuerpo hacia ella apoyándose en el
reposabrazos.
·
KILIAM: ¿Qué es lo que estoy dispuesto a hacer ?
·
CASEY: ¿Y a cambio de qué ? Supongo
·
KILIAM: Llevo toda mi vida esperando el momento justo y preciso en que
poder buscarte , en el que el encuentro fuese real . Toda una vida planificando
como atraer tu atención y lograr adentrarme de alguna manera en tu entorno
porque , de igual manera que sé que puedo serte de mucha ayuda al propósito que
pretendes, a cambio , por tu concepto de lealtad y por los hechos que han
dominado tu pasado, sé que a la hora de
la verdad tú no serías capaz de
fallarme.
·
CASEY:
¿Ayudarte? ¿En qué podría ayudarte yo?
·
KILIAM: Tú necesitas recuperar a alguien y para
ello dices que habrás de terminar algo, yo necesito recuperar algo también,
algo que me pertenece y no han dudado en querer arrebatarme, pero no puedo hacerlo solo.
El precio final de toda
aquella ayuda resultaba un misterio del que aún no podría conocer su
desarrollo. Odiaba tener que darle la razón a Kaley pero ciertamente , toda aquella sucesión de
causas extrañas y curaciones milagrosas que se habían dado respecto a este
hombre nunca habían resultado
indiferentes. Una ayuda imprevista , su insistencia ….
·
CASEY: ¿Qué eres?
No pudo evitar sonreírse .
·
KILIAM: ¿Qué crees tú qué soy?
Sin capacidad para responder
ni solución al enigma, él volvió a su posición inicial en el asiento cerrando los ojos supuestamente para descansar puesto que aún
quedaban unas horas para aterrizar en
suelo alemán. Por su parte , a ella no le quedó más que pensar que lejos de
pretenderlo, no le quedaría otro remedio que esperar a ver venir los acontecimientos
puesto que por una vez que los deseaba,
los sueños recurrentes , las imágenes capaces de predecir el futuro cierto no
aparecían para otorgarle alguna claridad sobre ese mar de dudas en el que ahora
se veía envuelta.
Con sus ojos puestos en la
oscuridad exterior que se traslucía a través de la minúscula ventanilla, su
mente continuaba bloqueada. Con esta nueva sorpresa que no fue capaz de ver
venir , sin conocer realmente a quién tenía sentado al lado, parecía , sin
embargo, saber perfectamente de qué hablaba , casi se podría decir , que sentía
cierta vinculación especial porque la causa podría ser la misma o guardaba algún
tipo de relación. De lo que estaba segura
es de que el Sr. Ewan , tal y como ella le había conocido , y tal y como
Kaley le había advertido , no era lo que aparentaba , no era lo que decía ser ,
aunque no hubiera dicho mucho al respecto , y desde luego, ocultaba demasiadas
cosas como para poder entregar una confianza ciega que cada vez se convertía en algo más valioso
y privativo.
Sin datos ciertos y
fehacientes pese a las esperanzas iniciales , con sólo una lista reducida de
lugares en dónde poder preguntar, la única respuesta que la decepcionaba nada más
comenzar y que ciertamente le preocupaba , era que el único Sr Clayborn que se
conocía , se hallaba muerto hacía más de cien años y nada se sabía de posibles
descendientes. Sólo la empresa naviera fundada por él cuando joven se mantenía
, pero nada se conocía de quiénes la dirigían ahora ni a quién podía
pertenecer.
Un punto de partida ciego en
el que el tiempo no jugaba precisamente a su favor , contando con que la suerte
, hasta ahora no demasiado favorable por desgracia , pudiese estar de su parte
por una sola vez.
KIEL . ALEMANIA . 18.00 pm.
En el hogar provisional de los
Haford , Darren se encontraba en su
despacho ultimando unos detalles sobre
los próximos negocios que deberían culminarse antes de regresar a su casa de
forma estable cuando un ruido proveniente del otro lado del pasillo le interrumpió la
concentración y atrajo su atención por un instante.
Tras volver el silencio de
nuevo , él continúo revisando la documentación
extendida a lo largo y ancho de su gran mesa de madera antigua , pero un nuevo
y estruendoso ruido hizo que se levantase de su asiento de forma definitiva y ,
saliendo de esa habitación, tratase de averiguar qué estaba pasando.
Con cada nueva puerta cerrada
de cada habitación que se iba encontrando a su paso , su apertura le acrecentaba
cierto desasosiego. Sim nada aparentemente extraño en ellas , fue el sonido de
un fuerte portazo continuado en la última habitación situada a la derecha de
aquel pasillo , lo que le determinó el posible origen.
Nada más llegar , fue su mano
derecha la que evitó un nuevo portazo. Tras agarrarla por el pomo, observó que la
cerradura se encontraba rota. Procedió a empujarla , y como si un vendaval
hubiera sucedido en su interior , la presencia de una Morrigan asomada al filo
del gran ventanal abierto de par en par, con el agresivo
viento levantado de pronto hacía pocas horas removiendo todo su largo cabello ,
y la luz de la luna trasluciendo el fino
camisón blanco que la vestía, en mitad
de un caos interior donde los muebles yacían destrozados en el suelo, el gran espejo del tocador destrozado con parte de sus restos en la madera , las cortinas literalmente
arrancadas de la pared y la cama completamente
convertida en un improvisado campo de batalla, le alteró.
Con mucho cuidado intentó
acercarse lentamente a ella para alejarla de la ventana desconociendo sus
verdaderas intenciones , pero cuando apenas faltaban unos pasos para poder
agarrarla , ella le detuvo en seco con un gesto de una de sus manos.
·
NAGI: Y
la sangre será derramada , pero no será del que deba asumir el reino , del
heredero deseado por quien le precede . Será otro quién ocupe su lugar , aquel
a quién realmente le pertenece.
·
DARREN: Morrigan sal de la ventana.
Sin dejar que diese un solo
paso más , sin dejar de mirar hacia el exterior , sin moverse un solo ápice del filo del ventanal, no parecía
escucharle.
·
NAGI: Aquel que siempre lo reclamó por sangre ,
derramará en justa venganza la del que le desposeyó de todo .
·
DARREN: Morrigan, sal de la ventana . Hablemos
de esto , pero fuera de la ventana.
·
NAGI: Le he visto Darren.
Intentó acercarse y alargar sus
brazos para cogerla , pero dando media vuelta hacia él , Darren tuvo que
detenerse. Su rostro blanquecino marcaba todas las venas del mismo como si estuviesen a punto de estallar, sus
labios ennegrecidos sangraban cuarteados , y todo su cuerpo sudaba profusamente.
·
DARREN: Morrigan , por favor .
·
NAGI: ¡Le he visto!
Aquel grito ensordecedor y
angustioso , con una voz que pareciera
extraída de las entrañas de un animal mientras era sacrificado en vida que de
una persona , le sobresaltó.
·
NAGI: Ella viene con él . Ha logrado convencerla
y lo trae hasta nosotros. ¡Te lo advertí Darren! Vendrán y yo no podré hacer
nada.
·
DARREN: Morrigan, él está muerto. Nadie ha
sobrevivido jamás más allá de los límites conocidos , eso es territorio de los
lobos y los señores de la noche . ¿A quién se supone que has visto ?
·
NAGI: ¡A él!
Alejándose de ella logró
atraerla hacia sí y que se alejara . Extrañado por la seguridad en su afirmación
, ras volver a ver el estado de la
habitación, pensó que todo se trataba de un golpe de locura.
·
DARREN: Has perdido el juicio. ¿Esto lo has
provocado tú?
·
NAGI: He tenido imágenes en mi mente llenas de
dolor y gritos que aún retumban en mi cabeza. Es él Darren y esta vez viene muy bien
acompañado. No podré con los dos, lo sabes.
·
DARREN: No esperes que te crea después de ver
todo esto. Llevas demasiado tiempo obsesionada con su vuelta , y ya te dije entonces que todos los hechos , los recorridos
, los vigilantes , todos me dijeron que había desaparecido. Está muerto , y tu confusión es producto de este
ataque de locura y esas malditas voces que dices escuchar en tu cabeza.
En mitad de la desesperación y
dándose de nuevo por vencida , las lágrimas fueron clamando su ansiedad y
rebajando el tono de su voz.
·
DARREN: Todo pasará cuando volvamos . Es
necesario que regresemos a la casa y que tú termines tu parte con Eiden (
Brian) , si no , no habrá posibilidad alguna de terminar de una vez con todo
esto , y el tiempo no corre a mi favor
precisamente. – Volviendo a mirar a su alrededor y al desastre – Recoge todo
esto , yo volveré a lo que estaba
haciendo.
Tras salir de la habitación , Nagi
observó el caos que la rodeaba y se
sonrió mientras las lágrimas seguían cubriendo sus mejillas. Miró por un
instante sus manos ascendiendo por sus brazos contemplando el reflejo de su sufrimiento , y
tras tragar saliva una sola vez , se volvió hacia la ventana y el viento
agitado y feroz se había detenido .
·
NAGI: Y mis palabras desoyes de nuevo sin que
pueda hacer nada. Y la sangre de quién clama venganza , se purificará con tu
sacrificio. Entonces, tus ojos me buscarán reclamando ayuda , y a cambio de un
precio no pagado jamás , el no tenerte, será mi no atención lo que obtengas . humano
voraz , egoísta y desconfiado que te atreves a llamarle loca por la realidad de
mis visiones nunca confundidas . Terquedad la tuya que te obstinas en
convencerte de tu no realidad, e ignoras que el no muerto en realidad ha
renacido de sus cenizas convirtiéndose en el señor de las bestias de la noche .
Pobre iluso mortal con tiempo prestado por quién te lo hubo concedido . Sí,
tienes un tiempo breve y prestado , más aún de lo que quisieras , pero antes de
que vengan a por ti , morirás viendo al
que no quieres apoderarse de todo.
Ana Patricia Cruz López
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